martes, 7 de febrero de 2017

Allende, la leche y yo, libro de Reinaldo E. Marchant por Manuel Silva Acevedo

 
Allende, la leche y yo - tapa del libro
Reinaldo Edmundo Marchant 
Reinaldo Edmundo Marchant y Manuel Silva Acevedo
(Santiago de Chile) Manuel Silva Acevedo

Quiero celebrar esta obra de Reinaldo Edmundo Marchant, por la lealtad a la memoria con que ha escrito el libro que se entrega a los lectores: Allende, la leche y yo. Relatos que he leído con placer.
Cuando muy pocos recuerdan o algunos evitan recordar a Salvador Allende y su Gobierno Popular, las Cuarenta Medidas y el medio litro de leche diario para cada niño chileno, este escritor san miguelino echa  mano a sus vivencias durante la Unidad Popular y el régimen de terror post golpe, y lo hace con emoción, con sincera gratitud por esa epopeya, esa quijotada que fueron los mil días de Allende.
Recuerdo que yo mismo fui allendista desde el año 1952, cuando desfilé por la Alameda de la mano de mi padre con motivo de la primera postulación de Allende a la Presidencia de la Nación.
También lo fui en 1970 y pude trabajar por su gobierno hasta el día del golpe en la Editora Nacional Quimantú.
Pero ahora que los “renovados” apenas mencionan el nombre de Salvador Allende, porque les resulta incómodo y hasta poco estratégico, Marchant le rinde tributo y exalta el propósito humanista y revolucionario con que el Compañero Presidente grabó su nombre en la historia de Chile, por más que le pese a más de alguno de los que se declaraban sus  fervorosos partidarios cuando les convenía. También, recrea con buena pluma una veintena de relatos de jóvenes que dispusieron sus vidas para el regreso de la democracia.
No se trata, en efecto, puramente de cuentos políticos, sino que de situaciones específicas históricas que Marchant novela con su pluma tan propia y única.
Diré que me une una emotiva amistad con Reinaldo Marchant, que fue testigo del asesinato por sicarios de Pinochet, de mi querido amigo y camarada, el periodista Augusto Carmona, y gracias a su testimonio el respetable Juez Alejandro Solís pudo encerrarlos en Punta Peuco.

Reitero mi beneplácito por esta obra de Marchant, que con su escritura llana y sincera, rescata páginas desconocidas de hombres y mujeres anónimos que se jugaron el pellejo para poner fin al horror de la dictadura, aunque esta se prolongue por otros medios hasta nuestros días.

(c)Manuel Silva Acevedo
Premio Nacional de Literatura 2016
Santiago de Chile

miércoles, 1 de febrero de 2017

Ruta 40 - Cinco mil doscientos kilómetros desde la Patagonia hasta el Norte argentino



Ruta 40
Cinco mil doscientos kilómetros
desde la Patagonia hasta el
Norte argentino
Fotografías Alejandro Guyot
Textos Sonia Renison
Prólogo de Martín Caparrós
Grupo Editorial Planeta

(Buenos Aires)
Alejandro Guyot y Sonia Renison recorrieron  la ruta 40 desde el kilómetro
cero de la Ruta Nacional 40, en la Provincia de Santa Cruz en el sur,
hasta el extremo de la Provincia de Jujuy, en el norte.
Realizaron el viaje en un poco más de un mes, tomaron once mil fotografías
y llenaron treinta y ocho cuadernos con datos, impresiones y entrevistas.
Ese material se organizó en un libro que tuvo su primera edición hace
10 años y fue difundido parcialmente en diarios, revistas, almanaques y
hasta en un seminario universitario. Y derivó en treinta nuevos viajes
por territorios ya conocidos.
Al final de todo ese camino está este nuevo libro, una reedición actualizada
que incorpora algunos cambios, manteniendo siempre el espíritu de la ruta.
La belleza y el misterio de muchos lugares fotografiados, además de los textos
adentran al lector en una especie de ensueño. "...La ruta es el túnel del tiempo
o un libro de historia leído al revés. A sus orillas, una serie de hoteles de los años
40 sostienen la memoria. Antes de llegar a 28 de Noviembre y en el medio de
un monte, el hotel Bella Vista condensa el atardecer sobre vidrios viejos. Las
piezas embalsamadas o en fotos son casi tan grandes como sus pescadores...".
"...Una gruta resguarda a la Difunta Correa, al Gauchito Gil y a Ceferino
Namuncurá, los tres representantes del santoral popular. Dicen que esta parte
sigue siendo Patagonia, y la prueba está en la jarilla, el molle, en Ceferino y los
choiques (ñandúes petisos) que se ven junto al camino.
Sin embargo, el espectáculo natural son esas pasarelas formadas por la lucha
entre el río y la piedra a lo largo de millones de años; una batalla en la que el
agua talla su propio cauce...".
"...Pasamos por un río congelado a pesar de que el sol le pega de lleno. El
cielo engaña: el frío es mortal. Se termina la huella que seguimos convencidos
de que es ruta y el paisaje se vuelve verde. Una manada de vicuñas corre por
el campo abierto; son delicadas, huidizas. Pero el verde que tiñe el campo
no es vegetación sino la tierra misma cargada de minerales...".
Leer este libro, con sus hermosas fotografías puede ser también un viaje por
la Argentina.

sábado, 28 de enero de 2017

Sobre Allende, la leche y yo por Reinaldo Edmundo Marchant

tapa del libro Allende, la leche y yo
publicado por editorial Mago 
Reinaldo E. Marchant y Manuel Silva Acevedo,
Premio Nacional de Literatura 2016
Reinaldo E. Marchant (centro), Manuel Silva Acevedo (Premio Nacional
de Literatura 2016) (derecha) y el diputado Daniel Melo (izquierda)


Reinaldo E. Marchant y otros jóvenes en la Argentina


Reinaldo E. Marchant y otros jóvenes en la Argentina 

Reinaldo E. Marchant y otro joven, en la Argentina 

(Santiago de Chile) Reinaldo E. Marchant        
                               
Este libro  lo escribí  por esas fotografías… Por esos jóvenes y entrañables amigos valientes que aparecen en esas  imágenes. Y por muchos otros, que no alcanzaron a aparecer no sólo en estas fotos sino que en ninguna otra imagen.
Necesitaba construir un andamio de palabras por ellos y por los NN que ni siquiera a veces se conservan  en la retina de la memoria.
Siempre he pensado en lo armónico que resulta quedar mano a mano con la historia. En este caso, no con la personal, sino especialmente con la de esos muchachos, que demostraron insubordinación y coraje.
Esas imágenes datan  del año 1974.  Estábamos  en Argentina y no  era por asunto de vacaciones o por estadía de placer.
Era el menor del grupo. Tenía 16 años.
Había nacido y me crié en una geografía simple, de tierra, de personas amables, y  yo amaba esa geografía.  Ahí estaban mis amigos de infancia. Y  solía escuchar con atención a los viejos del arrabal, que nos hablaban en qué consistía la vida.
Como todo chico sencillo, dedicaba mis días a sembrar  sueños. Lo hacía porque nuestras madres nos enseñaban que sin sueños la vida no tenía sentido.
Detrás de la calle Milán, donde vivía,  pasaba a tajo abierto el Zanjón de Aguada y aún así siempre encontraba flores como desafiando a los deshechos que  ese pútrido canal trasladaba del barrio alto.
Me había encantado con el Presidente Salvador Allende cuando mi vieja me llevó a una concentración que se realizó en el famoso Teatro San Miguel, ahora convertido en un centro comercial Jumbo... Cuando fue presentado, salté de la banca para mirarlo con toda la atención de mis diez años. Trataba de explicarme por qué un hombre de buena familia, médico, que hablaba casi de manera lírica, se preocupaba en exceso de los pobres. En la dignidad de los pobres. En el bienestar de los pobres. En la esperanza de los pobres. Y luego enfatizaba la parte medular de su programa, donde resaltaba el futuro de los  niños. Educación, libros y medio litro de leche para los niños… En la necesidad de crear un Ministerio de la Infancia… ¡Qué hermoso, un Ministerio de la Infancia!
Sin embargo, cuando crucé la cordillera de los Andes en mayo de 1974, me tocó nacer otra vez. Al frente se hallaba un mundo beligerante que se encargaría de mostrar las miserias más hondas de una vida que jamás imaginé. A la vez, recibiría y conocería una solidaridad inmensa, que me hace pensar que Argentina es mi Gran Patria.
Junto a miles de chilenos desterrados, fuimos testigos en el mes de junio de ese año de la muerte de Juan Domingo Perón y en septiembre del mismo año, de la bomba que destrozó el auto del general Carlos Prats González, hecho que ocurrió en la calle Malabia, barrio de Palermo, en Buenos Aires. Ahí por la noche se realizó una masiva velatón de chilenos exiliados y entre quienes estaban se hallaba nuestro Premio Nacional de Literatura Antonio Skármeta.
Una vez que asumió María Estela Martínez de Perón, la frágil estabilidad se volvió en una especie de confusión social. Se hablaba de un golpe de estado. Antes de que ocurriera, hubo una estampida de connacionales escapando a distintos países de la tierra.
Nosotros en cambio regresamos a Chile con esa sana  rebeldía de querer contribuir al retorno de la democracia.
Aquí comencé a conocer a muchísimos hombres y mujeres valientes. A seres solitarios.  Conquisté amigos sinceros de quienes no era necesario conocer sus nombres reales, cuyo tesón es un tesoro que se guarda para siempre en el corazón.
Alguna vez  quería escribir  por los que arriesgaron la vida.  Por aquellos que se los tragó una noche. Por los que nunca volvieron a casa. Por Augusto Carmona, que a veces venía de la casa de nuestro Premio Nacional de Literatura Manuel Silva Acevedo y que lo mataron frente de mi hogar en  San Miguel.
Igualmente, deseaba deslizar algunas líneas por esos amigos entrañables que luego de vivir 17 años en la clandestinidad jamás pudieron acostumbrarse al  nuevo estado de cosas, y acabaron por ahí, en  la misma quietud y tranquilidad demostrada durante años, sin molestar ni quejarse de nadie. De ellos, jamás escuché la palabra renuncia. O dar un paso al lado.
Este libro no guarda otra pretensión que plasmar el registro de historias vividas, relatadas, experimentadas o vistas en una época que marcó a fuego a generaciones.
También está la nostalgia.  Esa nostalgia que uno sale a buscar en los lugares y días que se resisten a desaparecer. En ese viaje, he vuelto a sentir la mano amiga de esos muchachos. A escuchar sus risas y la insistencia de sus palabras bregando por un atardecer que traerá un sol luminoso.
Aquel sol luminoso que todavía me parece que espero en un banquito de un parque de Buenos Aires.

(c) Reinaldo Edmundo Marchant
Santiago de Chile

Reinaldo Edmundo Marchant es un escritor y diplomático chileno, autor de numerosas libros.



viernes, 13 de enero de 2017

Cartas y Las Preguntas, dos libros de Liliana Lukin

Liliana Lukin en la presentación de los libros, a su lado
Eduardo Grüner y Tununa Mercado 


















(Buenos Aires)

Liliana Lukin presentó en 2016, en la librería Caburé dos libros de su autoría:
Cartas, publicado inicialmente en 1992 y Las preguntas, publicado en 1998.
Esta vez los libros fueron editados por Ediciones del Camino.
En el acto participaron los escritores Tununa Mercado y Eduardo Grüner,
autores de los textos que intercambiaron en el año 1992 acerca de Cartas y que
se incluyen en esta edición.
Cartas es un diario de envío, de una mujer a una mujer, son textos que reflexionan
sobre una experiencia de ser mujer, íntimas.
El epígrafe de Rainer M. Rilke, anticipa el tono de las cartas: "...Están casi convencidas
de que se busca un goce y después otro más fuerte aún; que la vida consiste en esto, 
si no se quiere perder estúpidamente. Ya han empezado a volverse a buscar. Ellas, cuya
fuerza había consistido hasta ahora en esto: en que había que encontrarlas. Eso proviene,
pienso de que están fatigadas. Durante siglos han llevado a cabo todo el amor, han 
desempeñado las dos partes del diálogo. Pues el hombre no hacía más que repetir
la lección y mal...".
La poesía de Liliana Lukin en estas Cartas, parece por momentos dirigirse a sí misma, en
el estilo de un diario, como por ejemplo en la Carta VII:

mi querida: he escrito "se disuelve mi dogma
a medida que amo" y he sentido cierta felicidad
como ante el descubrimiento de un rostro verdadero
pero dirás qué es verdadero y bajarás triste
la cabeza ante la debilidad de las palabras

oigo voces al lado y el sentido de algunas
perfora mi instante de armonía: personas
al borde de un estado del cuerpo donde la idea
es única y el deseo sencillo:
tener más ser más no escuchar. 

Al decir de Gonzalo Rojas: "Me fascina esa vertiente irónica en ti, de ti, con
unas cuantas chispas de lágrimas en el sueño; sólo así fluye la hermosura.
Mi casada, sé fiel. Lo tienes todo, o casi todo. Dinastía de otros Lukin que ya
vienen viniendo con tus partos. Mi desenvuelta, todo: lo alto y lo libérrimo. 
Publica el nuevo libro y esas cartas distintas, tersas, traslúcidas, por donde 
pasa y tiembla el arco de las alondras del Principio".
Gonzalo Rojas, De correspondencia manuscrita con la autora (1989-1990).
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Las preguntas

El libro Las preguntas está integrado por una serie de cartas sin destinatario.
La autora se interroga e interroga en cada pregunta, como por ejemplo:
en la pregunta XXVI:

"...algo de la perra que hay en mí
dejará de girar detrás de sí dejará
de morder de hacerse daño
si esa luz hace claridad?

girar no es una gimnasia ridícula que saca de un lugar confunde
cielo y suelo y vuelve cada cosa que se mueve
y algo que se deja de ver?

¿es posible así entender algo?

¿habrá que tener un pensamiento de perra 
para hacer una pregunta donde se vea
cómo una mujer muerde el hueso
tras una idea de mujer
y eso la lleva a ver con otra claridad?

Según Luis Thonis: "...No puede pensarse en este libro algo más ajeno al
intimismo de la poesía feminista, poblado de nubes gemelas. Morder ese
hueso es ponerse a distancia de ese lirismo esteticista y su sonambulismo
formal: no se trata de la apacible oscuridad sino de una claridad impura...".
(En revista El Banquete nro. 4, Córdoba, Argentina, 2000).
Creo que estas palabras son las que sintetizan la poética de Liliana Lukin
en Las Preguntas.

Liliana Lukin es egresada de Letras de la Universidad de Buenos Aires, docente
en Crítica de las Artes del UNA (Universidad Nacional de las Artes), organizó las
"Jornadas Cuerpos Argentinos" entre 2007 y 2012. Desde 2005 a 2015 coordinó
la Clínica de escritura poética de la Biblioteca Nacional de Argentina, donde editó
Antologías anuales y fundó la colección miliuna, que publicó 16 libros.
Sus ensayos sobre el tema del erotismo, el cuerpo y su representación, la tortura
y la represión, sus curadurías literarias y perfomances interdisciplinarias en:
www.lilianalukin.com.ar
Recibió entre otros el Primer Premio E.C.A. Secretaría de Cultura de la Nación, 1985;
Mención Especial, Premio Nacional de Literatura 87/88, Secretaría de Cultura de la
Nación, Premio Fundación Antorchas 1989, y Beca Fondo Nacional de las Artes, 1997.




lunes, 9 de enero de 2017

Multiplicación de narcisos y ególatras - Ricardo Levisman



Multiplicación de narcisos y ególatras
Ricardo Levisman
Edición del autor

(Buenos Aires)
En este ensayo, Ricardo Levisman, odontólogo, inventor, artista plástico,
docente e investigador, aporta su visión acerca de la proliferación de personas
narcisistas y egocéntricas en la actualidad.
"La multiplicación de narcisos y ególatras comenzó cuando las grandes potencias
decidieron en un momento de crisis económica, implementar la práctica del
trabajo freelance, para abaratar los costos de las empresas. Así fue como nació
el individualismo y, como inevitable consecuencia, el nuevo narcisismo, que
generó una competitividad tal que a mucha gente le ocasionó trastornos psíquicos.
Entonces, personas que eran naturalmente humildes recibieron la influencia del
mercado laboral y cambiaronn su forma de ser.
Hoy, en lugar de haber más personas humildes con una actitud sana, hay mayor
cantidad de desdichados y frustrados, aunque el sistema les brinde un superior
confort. "La humildad consiste en callar nuestras virtudes y dejar que los demás
las descubran" (Madre Teresa de Calcuta). "No vivas para que tu presencia se note,
sino para que tu ausencia se sienta" (Bob Marley).
¿Cómo pueden padres egocéntricos enseñar a un niño a ser modesto?
Con estas palabras, Ricardo Levisman introduce a los lectores en su ensayo, donde
además, afirma, debido a ciertas situaciones que ocurrieron a su alrededor casi lo
obligaron a encontrarle una explicación a conductas humanas que le resultaban
sospechosas, como por ejemplo: ¿Por qué tanta gente está convencida de que vale
más de lo que realmente vale? ¿Por qué la gente tiene necesidad de que la adulen
constantemente? ¿Por qué mentir pasó a ser una costumbre? ¿Por qué hay tanta
gente que no se hace cargo de sus propias culpas y se las transfiere a otro? ¿Por qué
a las personas les cuesta tanto sacrificio reconocer que el otro tiene razón? ¿Por qué
a la gente le produce placer ganar siempre a todo y no acepta perder? Si a la mayoría
de las personas con humildad se las considera más sensatas, ¿por qué los demás no las
imitan? ¿Por qué la gente con humildad tiene menos necesidad de mentir? ¿Por qué y
cómo se vuelve egocéntrica una persona que nació sin serlo? ¿Cómo y quién influyó
para que esto suceda? y ¿Por qué en el universo existe tanta infelicidad, aun cuando se
tienen los medios necesarios para estar mentalmente sano? En algunos países viven menos
narcisos y ególatras que en otros y eso es claro; pero ¿será por razones socioculturales?
El libro está estructurado en distintos capítulos, como La infancia, El narcisismo, El ego
centrismo, La autoestima, La pareja conflictiva, La mujer y el poder, Los celos, La personalidad,
La adulación, El feminismo, El machismo, El dinero y La soledad.
Ricardo Levisman posee seis títulos de invención otorgados por la oficina de patentes de los
Estados Unidos y tres por el INPI de Argentina.
Ha dictado conferencias y cursos tanto en el país como en el exterior, y publicado en revistas
científicas nacionales e internacionales numerosos artículos referidos en su mayoría a innova-
ciones tecnológicas en diversos campos y un libro específico de la profesión, además de sus
ensayos: Creatividad y Relaciones modernas.
ricardolevisman@hotmail.com

viernes, 28 de octubre de 2016

Mujer y maestra en un mundo de hombres - Viviana Rivero



Mujer y maestra
en un mundo de hombres
Viviana Rivero
editorial Emecé

(Buenos Aires)
Mujer y maestra cuenta la historia de Mercedes Castro, una maestra joven que
en la ciudad de Córdoba, en el siglo XIX, lucha por su vocación y también por el
amor de un hombre. Es una novela ambientada en la época en que Domingo
Faustino Sarmiento ha impulsado la enseñanza laica en la Argentina. Con ese
propósito  ha hecho venir maestras norteamericanas para que se desempeñen
como directoras y profesoras en los colegios normales para cambiar la educación.
Las maestras y profesoras contratadas por el gobierno para enseñar en esas escuelas
normales firmaban un contrato con el Estado. En una de sus cláusulas se establecía
que la maestra no podía casarse y si lo hacía, el acuerdo quedaba automáticamente
anulado y sin efecto. Tampoco tenía permitido andar en compañía de hombres. Además,
el convenio estipulaba que entre las 8 de la noche y las seis de la mañana, debía permanecer
en su domicilio, a menos que fuera para cumplir la funcion escolar. No podía pasearse
por heladerías del centro de la ciudad; no podía ni beber cerveza, vino o whisky. Por
otro lado, si no contaba con el permiso expreso del presidente del Consejo de Delegados
no podía abandonar la ciudad. No le estaba permitido "viajar en coche o automóvil con
ningún hombre, excepto su hermano o su padre, ni vestir ropas de colores brillantes, ni
teñirse el pelo, y se hallaba obligada a usar al menos dos enaguas. La maestra no podía
ejercer la función luciendo vestidos que queden a más de cinco centímetros por encima
de los tobillos. Tampoco podía utilizar polvos faciales, maquillarse ni pintarse los labios.
Entre los tradicionalistas que defienden la educación hasta ese momento a
cargo de la Iglesia católica y los liberales que impulsan  el proyecto educativo de
Sarmiento se originan conflictos y un clima de beligerancia.
Entretanto, la maestra Mercedes Castro conoce a Manuel Urtiaga, un hacendado
porteño con quien conoce el amor.
La novela está narrada con ritmo, y contextualizada en uno de los debates políticos
que dividieron a la sociedad en el siglo XIX.
Mujer y maestra en un mundo de hombres recibió el Primer Premio de Novela
Histórica otorgado por el gobierno de la Provincia de San Luis. El jurado estuvo
compuesto por Pacho O´Donnell, Lucía Gálvez y Muriel Balbi


Viviana Elena Rivero nació en Córdoba, donde reside junto con su familia. Se recibió de abogada en la Universidad Nacional de Córdoba y se desempeñó como asesora legal de empresas y abogada litigante. Fue fundadora de grupos para el crecimiento y el desarrollo de la mujer. Ha sido productora y conductora de programas televisivos. Publicó las novelas Secreto bien guardado (2010), Y ellos se fueron (2011), Lo que no se dice (2012), La dama de noche (2013), La magia de la vida (2014) y Los colores de la felicidad (2015), todas con gran éxito de público y ventas. Su libro Mujer y maestraobtuvo el Primer Premio de Novela Histórica 2009 del Gobierno de San Luis. En 2011 publicó 10 lugares mágicos de la Argentina, en colaboración con Lucía Gálvez. En mayo del mismo año fue premiada por la Legislatura de la provincia de Córdoba como artista destacada del año, y en octubre el diario La Voz del Interior la nominó “cordobesa del año” por su actividad literaria. Un cuento suyo figura en la antología¡Basta!. Cien mujeres contra la violencia de género (2013). En marzo de 2014 se publicó en España Y ellos se fueron, novela que pronto se convertirá en una miniserie.


miércoles, 12 de octubre de 2016

Mujeres que No callan (antología) - Ruth Pérez Aguirre

Ruth Pérez Aguirre con un ejemplar de la antología de
escritoras "Mujeres que No callan" en Buenos Aires


(Buenos Aires)

La escritora mexicana Ruth Pérez Aguirre (Villahermosa, Tabasco, México)

fundó hace cinco años Ediciones HTurquesa, editorial cartonera que editó

recientemente la antología de textos de escritoras "Mujeres que No callan"

con textos de 63 autoras de diez países y 15 estados de México. Estuvo en

Santiago de Chile en un encuentro de editoriales cartoneras y en Buenos Aires

donde realizó presentaciones de su obra y de la editorial y también me entregó

un ejemplar de la antología donde se publicó mi cuento "Entre cuatro paredes.

Además Ruth Pérez Aguirre de ser antóloga, realiza ella misma estos libros

con tapas únicas e ilustraciones de Paula Bradamante (Trieste, Italia) quien

es fotógrafa, artista plástica y escritora, además de Licenciada en química.

La edición de la antología tiene una tirada limitada y está destinada a

cada una de las escritoras participantes y a la presentación en ferias del libro.

"Mujere que No callan" reúne diferentes voces de escritoras que se expresan

tanto en ficción como en poesía, y expresan dolor, reclamo y exijen respeto.

Las autoras participantes son: Amanda Espejo, Iris Violeta Pujols, Sheila

Dorantes de Monterde, Marianela Puebla, Norma Espinosa Zurita, María

Eugenia Torres Arias, Martha Rosa Esquinca Díaz, Patricia Rodríguez Ruiz,

Chary Gumeta, Brenda Noemí Parra Ruiz, Irma Lucía Fernández Calles, Soni

Conde, Ana Patricia Martínez Huchim, Melba Alfaro, Patricia Garza Soberanis,

María Elena Solórzano, Dulce María Solís Téllez, Laura Virginia Ocaña Zurita,

Yoanis Beltrán Sainz, Amira Rosas, Cleotilde Gordoa de la Tejera, Araceli Otamendi,

Rebeca Díaz Suárez, Gloria Dávila Espinoza, Eréndira Toledo Cortés, Guadalupe

Azuara Forcelledo, Liz Durand Goytia, Graciela Salazar Reyna, Marcela Magdalena

Deschamps, Lety Luna, Lunamía Rocío Jiménez Pérez, Ruth Pérez Aguirre, María

Dolores Reyes Herrera, Lidia Cristina Carrizo, Daniela Maimone, Ana Livia Salinas

González, Lorena Moreno, Olga Sotomayor, María Perry, Obdulia Ortega, Zarela

Pacheco, Marcela Rodríguez Valdivieso, Karina de Jesús Pérez Chablé, Rosana

Pérez Domínguez, Carolina Ríos Omaña, Elizabeth Altamirano Delgado, Silvia

Martínez Cupido, Ana Muela Sopeña, Queta Navagómez, Ingrid Huerta Valenzuela,

Maigualida Pérez González, Ma. Guadalupe Martínez Bernal, Reyna Hernández Haro,

Berónica Palacios Rojas, Mariana Cateriano Luque, Lidia Beatriz Herrera, Ana Stoppa,

Josie Bortz, María Cristina Murrieta, Cristina de la Concha, Delfidia Alicia Flores Martínez,

María Candelaria May Novelo. (Por orden de la llegada de las obras).

Las autoras participantes son de los siguiente países: Argentina, Brasil, Chile, Cuba, España,

Estados Unidos, México, Perú, Puerto Rico y Venezuela.

La antología "Mujeres que No callan" se ha presentado también en Tabasco, México,

en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, y en el marco del Primer Expo-Coloquio Internacional

Pre-Textos del Solsticio en Villahermosa, la capital tabasqueña. También en la Casa

de Tabasco, en Ciudad de México.