miércoles, 25 de mayo de 2022

Dos libros de Olga Liliana Reinoso



(Buenos Aires)

 

Olga Liliana Reinoso poeta nacida en Buenos Aires y radicada  en  General Pico, Provincia de la Pampa ha publicado recientemente dos libros de poemas: Convicta y Oliver y los jazmines.

 

Convicta ha sido editado por Ruinas circulares.

 

En el libro Convicta el tema de los recuerdos dolorosos de evocar dan origen a  los poemas. Es así, mediante la escritura que esos recuerdos que al ser evocados  pueden despertar como fieras en las profundidades del inconsciente, se domestican, encuentran un sentido.

 

Dos poemas del libro:

 

Prisión

 

  Cinco años pupila

 

en un colegio de monjas.

 

 

 

Yo no tengo currículum

 

      tengo prontuario.

 

 

 

Significado

 

De todas las acepciones

 

de la palabra “pupila”

 

solo me cae en gracia

 

la del ojo.

 

 

 

            Las otras

 

se refieren a prostitución

 

          a servilismo

 

          a orfandad.

 

A aquella esclava que fui.

 

 

 

De mi caballo de Troya

 

nació Espartaco.

 

Borges dice que “podemos llegar al concepto de que la poesía es la experiencia estética: algo así como una revolución en la enseñanza de la poesía”.

Por otro lado, George Steiner dice que “somos los “otros” a quienes buscan los significados vivos de lo estético. Mediante la lectura de estos poemas, sus propias necesidades de eco y de presencia interpelan nuestras capacidades para la bienvenida o el rechazo, la respuesta o  la no percepción, según afirma Steiner.

Leer entonces estos poemas reunidos en “Convicta”, nos hace abordar distintos aspectos relacionados con un tacto de la sensibilidad y del intelecto que están unidos en sus diversas raíces.

Cuando la memoria ha sido censurada para defenderse a sí misma, los recuerdos reescritos como poemas, resuelven con éxito los conflictos interiores.

 

 

 

Oliver y los jazmines

 

Publicado por mareMium Pequeña Editorial, este libro reúne poemas donde el amor es sobre todo ausencia del amor.

 

XXVIII

 

Otro día más.

 

Las palabras no se besan

 

                  no se traducen

 

                 (ni translucen)

 

Las invade la lejanía

 

un aire de tristeza

 

de vientos bajos

 

                                     La Cruz del Sur.

 

Otro día más.

 

                                 Las palabras no hacen el amor.

 

 

 

XXXVIII

 

No.

 

No maten al halcón.

 

                                Es inocente.

 

Estos poemas de Oliver y los jazmines se dirigen a nosotros en la íntima vivacidad del instante en que los leemos, su lectura confirma la libertad, el intercambio entre libertades, constitución de lo estético.

“El hecho es que la poesía no son los libros en la biblioteca, no son los libros del gabinete mágico de Emerson”, dice Borges.

Y también dice: “La poesía es el encuentro del lector con el libro, el descubrimiento del libro”.

Entonces hay que encontrarse con  el libro, descubrirlo, así como el poeta va descubriendo o inventando la obra, habla del amor o de la ausencia de éste, cada lector mediante la lectura de estos poemas podrá recordar algo olvidado.

 

 

Olga Liliana Reinoso nació en Buenos Aires, el 25 de mayo de 1951. Vive en la Provincia de la Pampa. Docente, narradora, actriz, gestora cultural. Libros publicados: Estar con vos- Poemas- Editorial Rayuela 1982. Palabra de Mujer- Poemas- Pico Duplicaciones 1991. (Ambos publicados con el apoyo económico del Fondo Nacional de las Artes)  A quemarropa – (poemas, Fondo Editorial Pampeano, Santa Rosa, La Pampa, 1997. Cuentos con Descuento – (narrativa, Ediciones Mis escritos, Lanús 2007). La sembradora – (Ficción autobiográfica, Llanto de Mudo, Córdoba, 2010). Nunca sabré por qué (poemas, Ed. Dunken, Buenos Aires, 2017). En este mundo traidor (artículos de opinión, Ed. Dunken, 2017)  Palabra herida (poemas, Ed. de autor, 2018).Ha participado en Simposios de literatura como ponente. Participa en el Festival Internacional de Arte y Poesía "Grito de Mujer" en La Pampa, el blog Mis poetas contemporáneos, y de varios cafés literarios, además del programa A cierta hora, auspiciado por Ediciones Ruinas Circulares. Integra el grupo Autoras y Autores Independientes de La Pampa.

 

bibliografía:

 

Jorge Luis Borges, Siete noches, Editorial Sudamericana

 

George Steiner, Presencias reales, Compañía Editora Espasa Calpe Argentina S.A.

 

P.D. James, La edad de la franqueza, Editorial Sudamericana

 

 

 

 

 

 


viernes, 6 de mayo de 2022

En prensa ( 1955-1976) - Haroldo Conti

 


Haroldo Conti

En prensa (1955-1976)– Haroldo Conti

Prólogo de Juan B. Duizeide

Ediciones Bonaerenses

(Buenos Aires)

Ediciones Bonaerenses ha publicado una recopilación de colaboraciones de Haroldo Conti en publicaciones periódicas y algunas entrevistas. Son veinticinco artículos publicados entre 1955 y el día de su secuestro y desaparición de los cuales más de la mitad alcanzan en la presente publicación el formato de libro por primera vez. Es un libro de distribución gratuita, no tiene circulación comercial. 

Haroldo Conti nació el 25 de  mayo de 1925 en Chacabuco, Provincia de Buenos Aires. Estudió con los jesuitas en el Seminario Metropolitano Conciliar de Villa Devoto, aunque se graduó más tarde en Filosofía en la UBA.

Fue maestro de escuela primaria, profesor de latín, navegante, guionista de cine y piloto civil. En uno de sus vuelos descubrió el Delta del Paraná, lugar donde se instaló y escribió su primera novela Sudeste (1962, Premio Fabril Editora). Enseguida se convirtió en una de las figuras literarias más relevantes y traducidas de su generación. Le siguió la publicación de los libros de cuentos Todos los veranos (1964, Premio Municipal), Con otra gente (1967); las novelas Alrededor de la jaula (1967, Premio Universidad de Veracruz), En vida (1971, Premio Barral), Mascaró, el cazador americano (1975, Premio Casa de las Américas); y el libro de relatos La balada del álamo carolina (1975).

Haroldo Conti es un escritor secuestrado y desaparecido, apenas iniciada la dictadura cívico militar que comenzó en 1976.

Entre los artículos reunidos, además de los publicados en la revista Crisis, el lector se encuentra con una conferencia perdida, titulada “Literatura y vida”, que Haroldo dio en una escuela de Chacabuco; su participación en una mesa redonda sobre el lugar de la novela; sus comentarios sobre cine argentino en el Boletín del Instituto de Amigos del Libro argentino; un artículo publicado en un diario mendocino que Conti retoma con un ojo literario; sus colaboraciones más políticas en publicaciones ligadas a las revistas Barrilete y Nuevo Hombre; entrevistas dadas a un seminario de espectáculos e interés general y a una pequeña revista de la provincia de Buenos Aires, por mencionar algunas.

La investigación realizada por Ediciones Bonaerenses significó desechar pistas falsas – por ejemplo, la que hacía suponer artículos en la revista El Escarabajo de Oro, por su mención como colaborador permanente -, revisitar rastros borrados – medios de Chacabuco donde podría haber escrito -, y acudir a quienes pudieran hacer su aporte en esta reconstrucción.

En estos artículos recopilados en el libro se advierte la coherencia entre la vida y la obra del escritor bonaerense. En un artículo publicado en La Opinión (9 de octubre de 1973), en realidad una entrevista a Haroldo Conti, cuando le preguntan acerca de una afirmación del escritor uruguayo Juan Carlos Onetti, quien había declarado que “Conti es un escritor poco conocido”, Conti dice: “- En parte es mía la culpa. No precisamente por humildad, que no la tengo, sino por comodidad. No hago demasiado para ser conocido o reconocido porque me molesta exhibirme, porque inhibe mi proceso como escritor. Por el tipo de literatura que hago y también por mi forma de gestar mi literatura, necesito vivir con cierto silencio…”.

Destaca en la respuesta a otros escritores como el mendocino Antonio Di Benedetto, el jujeño Héctor Tizón y a Daniel Moyano, como escritores relevantes y poco conocidos o poco difundidos, en ese momento.

En la misma entrevista, Conti habla de una conducta, un modo de entender la literatura y el trabajo del escritor: “…- Ya lo dije una vez, y lo repito siempre, que yo soy escritor solamente cuando escribo. Esta frase no es del todo válida porque uno es siempre escritor, pero sirve como punto de partida. Muchos otros escritores – y no es un reproche lo que formulo- aparte de escribir, además del trabajo literario, rodean su oficio de una actividad social que, si no resiente su obra, afecta a la imagen del escritor americano. Este Onetti perdido en Montevideo, Di Benedetto en su soledad, igual que Moyano, igual que Tizón, igual que Rodolfo Walsh en cierta medida, creo que todos ellos son más coherentes con la imagen del escritor de este continente y que están a la altura de su pueblo, también sumido, abandonado, olvidado, salteado, engañado, usado. Por otra parte, estos escritores tienen bien en claro que su objetivo es escribir y no prestarse a otro tipo de juego. A mí me resulta realmente lastimoso ver compañeros de gran valor que se desangran en una cosa que nada tiene que ver con la literatura y que los dispersa. Me refiero concretamente a exhibirse en un programa de astrología o en los almuerzos famosos por televisión. Esto, en definitiva, es prestarse al juego. Cada escritor debe hacer su obra. Esto no significa llamarse al silencio, pero sí hacer su obra con autenticidad”.

En el libro se incluye además una carta de Haroldo Conti donde responde a una invitación que se le hiciera para acogerse a la famosa Beca Guggenheim, explicando los motivos por los cuales no participa, Un artículo titulado “Tristezas del vino de la costa o la parva muerte de la isla Paulino”, un maravilloso relato donde testimonia una visita a esta isla, su encuentro con los muchachos de Quilmes, dos semaforistas del río, la historia del lugar y sus habitantes, y las agudas observaciones que escribe a partir de su viaje a este lugar en el Río de la Plata.

 foto: la fotografía de Haroldo Conti pertenece al libro Diálogos con Haroldo Conti, de Irma Cairoli, editorial Fraterna. 

martes, 25 de enero de 2022

Victoria Ocampo Virginia Woolf Correspondencia

 


Victoria Ocampo

Virginia Woolf

Correspondencia

Seguido de Virginia Woolf en su diario

de Victoria Ocampo

Edición y prólogo de Manuela Barral

Traducciones de Virginia Higa y Juan Javier Negri

Rara Avis Editorial en colaboración con la Fundación Sur

(Buenos Aires)

Este libro da cuenta de la correspondencia que entablaron la escritora inglesa Virginia Woolf y la argentina Victoria Ocampo, escritora, fundadora y directora de la revista Sur.

En 1934, de viaje por la capital británica, Victoria Ocampo asiste a una muestra del fotógrafo Man Ray con su amigo Aldous Huxley, quien le había anticipado la posibilidad de que su venerada Woolf también fuera. Ambas registrarán por escrito ese primer encuentro.

“El primer encuentro entre Virginia Woolf y Victoria Ocampo se produce en Londres, a fines de 1934. Para ese momento, Woolf es una autora consagrada internacionalmente, una escritora profesional que publica reseñas y artículos en la prensa; es reconocida también por su pertenencia al grupo Bloomsbury y su labor editorial en The Hogarth Press junto a su esposo, Leonard Woolf. Por su parte, Victoria Ocampo busca hacerse un lugar como mujer en el muy masculino campo intelectual argentino. En 1924 había salido su primer libro, De Francesca a Beatrice , una lectura de la Divina Comedia publicada por la Revista de Occidente de José Ortega y Gasset. Tanto Paul Groussac como su amigo editor Ortega y Gasset critican públicamente la obra; la ningunean por atrevida y le reprochan el tono autobiográfico de su análisis. Persistente, Victoria publica en 1926 La laguna de los nenúfares , y escribe algunos artículos periodísticos para La Nación. Pero las críticas corrosivas dejan sus marcas, y Ocampo no publica ningún otro libro propio por casi una década. Al año siguiente del encuentro con Woolf, en 1935, volverá a dar a la imprenta una obra suya: el primero de sus Testimonios…”.

Es notable, en una de las cartas de Virginia Woolf a Victoria Ocampo, la imagen que la escritora inglesa se había hecho de la directora de la revista Sur:

Carta de Virginia Woolf (26 de febrero de 1935)

52  Tavistock Square, W.C.1

 

“…¿Qué haces tú ahora? Un viejo coronel me ha estado contando acerca de la dificultad de empezar un club de campo. Imagino que oye cómo el viento curva un millón de acres del pasto de las pampas. No sé qué pasa con [la edición en español de] Un cuarto propio. Preguntaré. ¡Qué desconectado está todo! Pero aún no logro armarme una imagen de usted. La pienso jugando al tenis a bordo del barco con un caballero moreno parecido al rey de España. Cuénteme la verdad uno de estos días; y mándeme una foto muy exacta de su casa; y acepte mis saludos y mi agradecimiento por el libro tan prometedor…”

 

Carta de Virginia Woolf (21 de febrero de 1935)

Monk´s House, Rodmell, Lewes, [Sussex]

“…Nos ha tentado mucho con su Sudamérica. Estamos tratando de planear un viaje a América para la próxima primavera, pero eso depende de muchas cosas; la oficina, el tiempo, los libros, y demás. Cuénteme sobre las mariposas y su alma desgarrada; esas “nostalgias”, a eso me refiero con “desgarrada”. Aquí por fin hace buen tiempo, pero ¡cómo ha llovido y nevado! Londres está muy llena, alborotada de gente, y desearía que usted estuviera aquí paseando en su pequeño coche blanco. Y otra vez lo mismo: solo tengo tiempo de escribir los fines de semana…”

 

Victoria Ocampo

Virginia Woolf en su diario

Las mariposas

“Hace veinte años que nos conocimos. ¿Qué representaba ella para mí en aquella época? La cosa más valiosa de Londres. Para ella, ¿qué habré sido? Un fantasma sonriente, como lo era mi propio país. Su imaginación gustó de estos juegos: “Usted está  por volver a la tierra de las mariposas…” me escribía a París, cuando supo, aquel año, mi partida. “¡Qué extrañas vidas rotas tenemos…qué fantasmas! Pero no me deje flotar a la deriva en la niebla. Cuénteme lo que hace; a qué se parece el campo, y también la ciudad, también su cuarto, su casa, hasta la comida, los perros y los gatos, en qué pasa el tiempo, y esto y lo de más allá…”

“…La idea fantasmagórica que tenía de la Argentina me divertía muchísimo y nos hemos reído juntas de ella. A mi llegada a Buenos Aires, recorrí tiendas para buscar las más delirantes mariposas: azules, verdes, rojas, amarillas, marrones con preciosas pintas de otros colores, o rayadas como tigres de Bengala y cebras. Todas aquellas alas habían conocido cielos americanos: el de la cuenca del Amazonas, los de Perú y Colombia, los de Venezuela y Bolivia y hasta el de mi San Isidro. Las pusieron en una gran caja con tapa de vidrio y las mandé a Londres, con grandes recomendaciones, por intermedio de una prima. Cuando Virginia recibió el paquete me lo agradeció con una carta a su imagen y semejanza…”.

Mar del Plata, marzo de 1954

 

Los originales de las cartas escritas por Victoria Ocampo a Virginia Woolf se conservan en el archivo The Keep de la Universidad de Sussex, en Brighton, Inglaterra y en este volumen se reproducen con su autorización.

Las cartas escritas por Virginia Woolf y Victoria Ocampo se encuentran depositadas en la biblioteca Houghton en la Universidad de Harvard, en Cambridge, Estados Unidos. Además, en la Academia Argentina de Letras y en el Centro de Documentación de Villa Ocampo hay copias de los originales enviados por Woolf.

Unos meses después de que saliera en 1953 en Londres, de forma póstuma, A Writer´s Diary de Virginia Woolf, Victoria Ocampo escribió Virginia Woolf en su diario , que fue publicado en junio de 1954 por la editorial Sur.

Como respondió a su ensayo, Ocampo agregó la “Carta a Virginia Woolf” que había sido, a su vez, el prefacio al primer tomo de sus Testimonios (1935). En 1982, Sur reeditó Virginia Woolf en su diario con una tirada de 3000 ejemplares en una edición que es hoy prácticamente inhallable.

Este libro reúne a dos escritoras fundamentales que fueron protagonistas de la cultura universal en el siglo XX.

Notas relacionadas:

Freshwater de Virginia Woolf : estreno mundial en español en Buenos Aires

https://archivosdelsur-cuartopropio.blogspot.com/2010/09/freshwater-de-virginia-woolf-estreno.html

Victoria Ocampo y la revista Sur

https://archivosdelsur-ensayos.blogspot.com/2014/04/victoria-ocampo-y-la-revista-sur.html

 

 

domingo, 23 de enero de 2022

La imitación de Marc Chagall - Carlos Enrique Cartolano

 


La imitación de Marc Chagall

Carlos Enrique Cartolano

Editorial Lágrimas de Circe

(Buenos Aires)

La imitación de Marc Chagall es un libro de Carlos Enrique Cartolano publicado en forma digital por la editorial Lágrimas de Circe.

Marc Chagall (1887-1985) pintor que llegó a París procedente de un pequeño gueto provinciano de Rusia poco antes de la primera guerra mundial. No permitió que su conocimiento de la experimentación moderna borrara sus recuerdos infantiles.

Sus cuadros de escenas y tipos de aldea, tales como el músico fundido con su instrumento consiguen conservar algo del sabor y el maravilloso aniñamiento del verdadero arte popular.

El libro de poemas de Carlos Enrique Cartolano La imitación de Marc Chagall se inspira en las imágenes del pintor para componer su poesía.

No todos los artistas que intentaron volverse deliberadamente ingenuos y exentos de corrupción lograron su objetivo. En el caso de Chagall la creación de imágenes fantásticas y oníricas lo acercaron a un mundo genuino donde la imaginación se desata libremente.

En uno de los poemas del libro, Carlos Enrique Cartolano describe un estado interior:

"el primero tras la mudanza

-de liozna-bielorrusia a saint-paul-de-vence-francia

hace mucho que no escribo/ en cierta forma

este estado de cosas prefigura autoagresión/ escucho

mis gritos en el desierto y sangro

             me mudé hace poco/ mi cuerpo se cansa

y conduele/ aún no me acostumbro al nuevo desorden

tampoco a diferentes caras de un orden crítico/ inasible


mis dientes son inútiles/ la mayor parte del día

veo a través de cortinas brumosas/como si amaneciera

varias veces en 24 horas: antes /ahora mismo

y en momentos más

                 además Nora dice que escucho menos

miren si no: llevo tres semanas sin escribir/ y eso es

sin duda porque desoigo de adentroafuera

y defueraalinterno

he colocado el biombo de juncos delante

del escritorio/ sombras al frente/ frenos al luminoso

patio atrás/ así la nueva casa es en momentos

sorprendente y de a ratos decepciona

                 

                     algunas imágenes me acompañaron

desde el estudio anterior/ esta cabra y el violinista

que intuyo corren por detrás del delta..."

 

No es sólo, como proclamó Wilde, que la naturaleza imite al arte, sino que la naturaleza implica el arte, tanto interiormente (en los espacios interiores de nuestras imaginaciones, nuestros deseos y nuestras organizaciones de  la realidad) como en las elaboraciones de la realidad que nos rodea.

La poesía de Carlos Enrique Cartolano recrea un mundo interior donde la poesía de las imágenes de Chagall ocupa su espacio.

Las pinturas se interrelacionan aun cuando no podamos racionalizarlas, cambian el pulso de la vida cotidiana.

Otro poema;

"amantes en la ventana

-en patria de condenados, mi cuerpo rige

y el ángel resigna espadas


contraluces me digo mientras contemplo una vez

más la patria de mi herencia/ mi dios del cuerpo sabe

dónde hundir la tanza desde qué abrazo levantarse

                     ascender/ abrir de par en par la ventana

y aéreos entre lunas de espejo a espacio/ amar sin

condena amar sin muros ni persianas/ plástica visión:


si contraluz voy detrás/ si claroscuro me sumo al brillo

sabio pincel cuando el pintor comparte claros del alma

bondad del cuerpo ajeno/ cuando por dentro alberga

                             y da fruto/ despierta encinto de rocío

patria del abrazo los amantes/ mis manos montan colores

de Chagall/ y parece mejor el mundo

                                 cuando copia el paraíso"

La lectura de La imitación de Marc Chagall puede ensanchar nuestro mundo, nos puede  hacer rescatar  el verdadero valor del tiempo, el sentido del misterio y la contemplación.

Carlos Enrique Cartolano. (Punta Alta, Buenos Aires, Argentina, 1947; vive en Mar del Plata, Buenos Aires, Argentina, desde 2010) Es poeta, narrador y ensayista. Publicó de 1969 a la fecha 42 libros, la mayoría de ellos de poesía, y también uno de cuentos, uno de microficción y otro de ensayos históricos. Entre sus últimas publicaciones se citan: guíaLUCIANfreud –33 óleos–, ilustrado con imágenes del plástico Lucian Freud, al que se refieren los poemas (2017); Pajareras Imaginarias, prosas poéticas (2019) y La imitación de Marc Chagall, poemas referidos a la obra del plástico (2020). Mantiene inéditos un obra de fusión –ensayo, narrativa y lenguaje poético–:  Scherzo; dos poemarios: sobrEscritura y Es tiempo, es el tiempo y los ensayos de crítica literaria e histórica Recuerdos del olvido. Activo en Facebook;

Bibliografía:
George Steiner, Presencias reales, Ediciones Destino S.A., Barcelona, traducción al español  Juan Gabriel López Guix , primera edición, octubre de 1991, primera reimpresión argentina agosto de 1993, Compañía Editora Espasa Calpe, Argentina

E.H. Gombrich, La historia del arte, Phaidon Press Limited, traducción del inglés por Rafael Santos Torroella, Edición de bolsillo, Decimosexta edición en español 1997, Reimpresión 2016,China

sábado, 8 de enero de 2022

Homenaje a Jorge Aliaga Cacho - Antología de Alfred Asís

 


Homenaje a Jorge Aliaga Cacho

Antología de Alfred Asís

Poetas y escritores del mundo

Diseño, Diagramación e impresión Alfred Asís

Editado por “FREPO”

Diseño de carátula: M. Alexis Ramírez Huaman

Huacho – Lima – Perú

(Buenos Aires)

A fines de 2021 me  llegó por correo esta antología Homenaje a Jorge Aliaga Cacho, compilación  realizada por Alfred Asís que reúne textos de varias escritoras y escritores de diversos países.

Dice Asís:

“Es emocionante el ir recibiendo letra a letra de quienes le conocen y los que le vienen conociendo.

Entre el cariño y el compañerismo hay un leve trecho que se amalgama entre los sentimientos que se vierten con maestría y simpleza al mismo tiempo, generando una suerte de conjunción no tan solo de amistad sino que también muy familiar aunque no haya lazos de sangre.

La sangre que circula por las arterias del alma se hace presente con torrentes de poesía y diálogos que seguramente este gran hermano homenajeado disfrutará y llevará por siempre en el corazón.

Al iniciar este homenaje ya imaginaba cuanto sabían de Jorge y cuanto le admiran, quieren y han disfrutado de sus trabajos literarios y de sus visitas a sus terruños viniendo desde Europa regularmente para reunirse con los amigos, poetas, escritores en los pueblos.

Se aprecia en el ingrediente principal de este trabajo, los recuerdos de sus visitas y de su amabilidad junto a su convicción de maestro y buen amigo.

También la magia del pincel de Ever Arrascue, su compatriota de Lima se aprecia, el cual, con gran maestría realiza su obra pictórica que llevará la portada de este libro, también con el fondo de Isla Negra que es el lugar donde se ejecuta y nace la obra, acá junto a la casa de Pablo Neruda…”.

En la antología se encuentran poemas, reseñas de libros, testimonios de quienes conocen al poeta peruano y su obra.

Conocí personalmente a Jorge Aliaga Cacho en un encuentro de escritores realizado en la Argentina, hace ya algunos años. Durante el encuentro el autor me entregó en mano su libro Secreto de desamor. Posteriormente, recibí por correo el libro Mufida, la angolesa. He publicado reseñas de ambos libros en la revista Archivos del Sur y cuando me enteré de la convocatoria del poeta Alfred Asís para realizar este homenaje a Jorge Aliaga Cacho, le envié los dos textos para su inclusión en la antología, ya que creo que el mejor homenaje que se puede realizar a un escritor es leer sus obras y difundirlas. La inclusión de 66 textos de distintos autores en este libro da cuenta del merecido homenaje al autor.

La imagen de tapa del libro es un retrato al óleo del autor realizado por Ever Errascue.

Jorge Aliaga Cacho (1951)  nació en los Barrios Altos de Lima. En 1973 representó a la juventud peruana en el X Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes realizado en Berlín. Posteriormente estudió en las universidades de Glasgow, ST. Andrews y Edimburgo. Aliaga es sociólogo, educador e hispanista, ha escrito ensayos para revistas y periódicos británicos. Interesado en la política y en los quehaceres sociales, incursiona con esta novela en la ficción.

Ha publicado además: La Casa de la Magdalena, una historia de la casa de Simón Bolívar en Lima, tres ensayos sobre Latinoamérica y Terrorism in Perú, un relato de la guerra entre el gobierno del Perú y la organización insurgente Sendero Luminoso. Asimismo, ha traducido el ensayo El Destino de Norte América, de José Carlos Mariátegui, al inglés. Fue catedrático en el Telford College y el West Lothian College.

Enseñó el idioma español en Whithburn Academy, Deans Community High School y en el George Heriot´s School. Actualmente trabaja como consultor en la Spanish Language Consultancy.

Jorge Aliaga Cacho reside entre Escocia y Perú.

 (c) Araceli Otamendi 

jueves, 23 de diciembre de 2021

Una Navidad, cuento de Truman Capote

 




Una Navidad– Truman Capote

Traducción Paula Brines


(Buenos Aires)

El cuento Una Navidad del escritor norteamericano Truman Capote está incluido en el libro Cuentos completos, del mismo autor, publicado por la editorial Anagrama. El cuento tiene fecha de publicación 1982.

El narrador en primera persona inicia el relato con un breve preámbulo autobiográfico donde  describe a sus padres. La madre, una mujer excepcionalmente inteligente, la chica más guapa de Alabama. Se casó a los dieciséis con un hombre de veintiocho años que provenía de una buena familia de Nueva Orleans. El matrimonio duró un año. La madre abandonó al marido y dejó al niño al cuidado de su numerosa familia de Alabama. Quería ir a la universidad para tener una carrera.

Durante años, el niño rara vez vio a ninguno de sus padres. “Mi padre tenía asuntos en Nueva Orleans” dice el narrador y “mi madre, tras graduarse, empezaba a abrirse camino por sí misma en Nueva York”.

A pesar de no estar en contacto con sus padres, el narrador describe su vida entre parientes – tías, tíos y primos y una mujer, una prima ya mayor ligeramente tullida llamada Sook – como una vida no desagradable.

Además describe a Sook como su mejor amiga, quien le habló de Papá Noel, de su barba abundante, su traje rojo y su ruidoso trineo cargado de regalos. “Y yo le creí, del mismo modo que creía que todo era voluntad de Dios, o del Señor, como siempre le llamó Sook…” dice el narrador.

Describe su apacible vida entre estos parientes hasta que llegan noticias alarmantes de Nueva Orleans: el padre quiere que el niño vaya a pasar con él la Navidad.

“Nunca había salido de aquella aislada y pequeña ciudad de Alabama, rodeada de bosques, granjas y ríos. Jamás me acostaba sin que Sook me peinara el pelo con los dedos y me besara para darme las buenas noches. Además, me asustaban los extraños, y mi padre era un extraño” afirma el narrador.

Pero Sook convence al niño para que vaya a pasar la Navidad con su padre:
“Es la voluntad del Señor. Y, quien sabe, Buddy, quizás hasta veas la nieve”.

Así, con la promesa de ver la nieve, el niño emprende solo un viaje de más de setecientos kilómetros en autobús, con un paisaje muy distinto al que está acostumbrado a ver, por tierras pantanosas a lo largo de la costa, “hasta llegar a una ciudad ruidosa, con tranvías tintineantes y mucha gente peligrosa con pinta de extranjera”. Así es la descripción que hace de Nueva Orleans.

Al llegar lo recibe el padre, un hombre alto y apuesto quien se sorprende porque el niño no lo reconoce. Lo primero que hace el recién llegado es preguntar por la nieve y se desilusiona enseguida porque el padre asegura que nunca ha nevado en Nueva Orleans.

La primera noche en la casa de su padre, el niño empieza a pensar en los regalos que le gustaría que le trajera Papá Noel: un cuchillo con mango de nácar, un gran rompecabezas, un sombrero de cow-boy, un rifle BB para matar gorriones, una caja de lápices y más que cualquier otra cosa, una radio.

El narrador afirma que no conocía ni a diez personas que tuvieran una radio. “Era la época de la Depresión y en el Profundo Sur eran pocas las casas que tenían radio o refrigerador”.

Pero el padre tenía las dos cosas. El narrador describe al padre como alguien que parecía tenerlo todo: un auto con el asiento trasero al descubierto, una casita de color rosa en el Barrio Francés.

Poco se sabe del padre del niño, hasta que lo describe como alguien que tenía media y hasta una docena de amigas. Si bien la madre nunca volvió a casarse, a pesar de tener admiradores, el padre sí lo hizo, seis veces.

La diferencia entre vivir en una zona rural,  en Alabama, y estar en Nueva Orleans, viviendo una vida más urbana, hace de contrapunto en la narración. En Nueva Orleans el niño usa unos incómodos zapatos a los que siente pesados, como una especie de tortura. También sufre los cambios de comida de un lugar a otro.

Pero el niño no quiere decirle al padre lo desgraciado que se siente. Y cuando el padre le pregunta acerca de si quiere vivir con él en Nueva Orleans, el niño le dice que extraña a Sook y  a sus mascotas.

En vísperas de Navidad, el niño descubre en el escaparate de una gran tienda de juguetes la maqueta de un avión, “lo bastante grande como para sentarse dentro y pedalear como en una bicicleta”. Se despierta en él la fantasía de volar y causar admiración entre sus primos.

Y reza para que Papá Noel le traiga el avión.

La convivencia con el padre, el cambio de costumbres no le resulta fácil al niño.

Cuando llega la Nochebuena, el niño está esperando la llegada de Papá Noel con los regalos. Si bien el niño cree en el personaje navideño, uno de sus primos, Billy Bob, lo había confrontado, diciéndole que no existía.

La casa del padre “podría haber sido confundida con la casa de un rico; era más bien la casa de un hombre con pretensiones de elegancia”.

Muchos años después, cuando el niño vivía en un internado de Nueva Inglaterra, en una visita, la madre le dice al hijo que la vida ostentosa que lleva el padre se debe a las mujeres ricas con las que el hombre tiene relación.

Durante esa visita de la madre que el narrador describe con amarga ironía, el personaje se refugia en los recuerdos de la extraña e inolvidable fiesta que dio su padre en Nueva Orleans aquella Nochebuena.

Es una fiesta de invitados elegantes, mujeres y hombres y bastante mayores que el padre.

El niño pasa despierto toda la noche, esperando la llegada de Papá Noel. Al amanecer, el niño empieza a mirar las tarjetas de los regalos, todas decían “para Buddy” excepto una que estaba destinada al ama de llaves y empieza a abrir los regalos, entre ellos “una pistola de pistones” con la que decide hacer ruido y despertar al padre.

Cuando el padre pregunta si le gustan los regalos que le ha traído Papá Noel, el niño responde afirmativamente pero le pregunta qué es lo que le va a regalar él.

El niño le pide el avión que vieron en la vidriera de una juguetería. Falta poco para emprender el regreso a Alabama y consiguen comprar el avión para llevar en el viaje.

El padre no quiere que el niño regrese con los parientes de Alabama, a quienes describe como “una familia de locos”. “Hay que ver lo que han hecho contigo. ¡Un niño de seis años, casi siete, hablando de Papá Noel!

“Todo es culpa suya, de esas viejas solteronas agriadas, con sus Biblias y sus calcetas, de esos tíos tuyos, todos borrachos”, le dice el padre, en evidente estado de ebriedad, y ya camino a la estación. Y le inflinge una retahíla de descreimientos. Esta parte, donde el padre está desesperado por la partida del hijo y el niño, está aterrado por temor a perder el autobús y preocupado por el avión que viaja con ellos en el taxi, es uno de los mejores tramos del cuento.

Antes de separarse el padre le pide al niño que le diga “Te quiero”, pero el niño no se puede expresar. El padre se queda hasta ver cómo el niño está acomodado en el autobús.

La maestría de Truman Capote para narrar hace que el final del cuento cierre con un broche de oro: el niño siente un dolor agobiante que lo hiere por todas partes. “Pensé que, si me sacaba los pesados zapatos de ciudad, auténticos monstruos torturadores, aquella agonía remitiría. Me los quité, pero el misterioso dolor no me abandonó. En cierto modo, nunca me abandonó, nunca más lo hará”.

Ya en la casa de Alabama, el niño conversa con Sook, mujer muy creyente que ante las dudas del niño por todo lo que ha vivido, afirma que:
“Por supuesto que existe Papá Noel. Sólo que es imposible que una persona haga todo lo que hace él. Por eso el Señor ha distribuido el trabajo entre todos nosotros. Por eso todo el mundo es Papá Noel. Yo lo soy. Tú lo eres. Incluso tu primo Billy Bob”.

Antes de dormirse el niño recapacita: “la última cosa que recordé fue la voz serena del Señor encomendándome algo que hacer”. Al día siguiente el niño va con Sook a la oficina de correos y compra una postal de un penique.

Todavía existe esa postal, dice, “fue hallada en la caja de caudales de mi  padre cuando murió, el año pasado. Esto es lo que le había escrito: “Hola papá espero que estés bien como yo y estoy aprendiendo a pedalear muy rápido en mi avión estaré pronto en el cielo así que mantén los ojos abiertos y sí te quiero Buddy”.

Truman Streckfus Persons, famoso bajo el nombre de Truman Capote (1924-1984), nacido en Nueva Orleans, Louisiana. Estudió en Connecticut. Fue sucesivamente libretista de cinematógrafo, bailarín en un barco fluvial, y cadete en la revista New Yorker. A los diecinueve años ganó el premio O. Henry  con su relato Miriam, el mismo premio le fue otorgado en 1948 por Shut a Final Door (Cerrar una puerta final). Su primera novela Otras voces, otros ámbitos, de 1948, que muchos creyeron autobiográfica, lo hizo famoso. En 1951 publicó The Grass Harp (El harpa de hierba), que había escrito en Sicilia y cuya parte de verdad no fue sospechada por nadie.

Abordó dos veces el teatro con escasa fortuna. En 1956 publicó Muses Are Heard (Oídas son las musas), que refiere su viaje a la Unión Soviética acompañando la producción de Porgy and Bess.

Es curiosa la historia de su libro In Cold Blood (A sangre fría) (1966), donde un cuádruple asesinato en un pueblo de Kansas es el tema, y utiliza este hecho atroz para crear un género nuevo, que participa del periodismo y la literatura. In Cold Blood está redactada con una objetividad casi inhumana que recuerda ciertos experimentos literarios intentados en Francia.

Truman Capote está considerado como uno de los mejores escritores norteamericanos del siglo XX.

Son reconocidos sus  libros Otras voces, otros ámbitos, El arpa de hierba. Un árbol de noche, Desayuno en Tiffany´s, A Sangre fría, Música para camaleones, Plegarias atendidas, Retratos, Tres cuentos, Los perros ladran y Cuentos completos.

Bibliografía:

Truman Capote, Cuentos completos, editorial Anagrama

 Jorge Luis Borges, Introducción a la literatura norteamericana, editorial Emecé

domingo, 12 de diciembre de 2021

Caracú de Susana Szwarc, una poética libre y pasional por María Laura Prelooker


Caracú
Susana Szwarc
Pixel editora
 

(Buenos Aires) 



Cada tarde vuelve la pregunta
¿y si tuvieras que elegir un recuerdo?

Atajos - Caracú -Susana

¿A qué se dedica Susana Szwarc? ¿Qué géneros recorre, por qué carriles transita su poética, su obra, su palabra? Preguntas que me hice siempre que tuve en mis manos alguna de sus obras.

Abro “Caracú”, su nuevísimo poemario (después de disfrutar del hermoso objeto que es este libro editado   correctamente   por PIXEL editora   y con la exquisita   imagen de tapa de una pintura cedida por el artista Moshe Hemain). Y no puedo dejar de repetir Caracú,   esa sonora palabra que canta en sí misma.

Recorro los poemas. Ahí dice, de entrada, caracú. El hueso del puchero y el amor hasta el caracú. El significante que puede degustarse, devorarse, comerse, chuparse. La ineludible transposición erótica: lo que nos trae en sí misma, sonora, la palabra que bautiza este libro, el acto de comer vuelto erotismo, deseo, hambre sexual, literatura.

Recorro los poemas hacia adelante. Regalos de felicidad. Juegos sonoros, juegos de palabras, entrecruzamientos dialectales. Susana juega con las palabras. Las usa. Al mismo tiempo libera generosa  los senderos asociativos. Una palabra lleva a la otra. La lógica y su corsé desaparecen. Se entremezcla la musicalidad sin perder nunca el hilo, el tejido (tan lejos, tan lejos del hilván, Susana borda sabiamente cada uno de sus poemas sin dejar el azar de cabos sueltos, a menos que setrate de un deseo de flecos de palabras, o sonidos, o ideas)

No puedo evitar el recuerdo de Trenzas, o La muertita. Prosa poética, dirían algunos. Y digo: Deconstrucción de la idea de novela. Destrucción de géneros, rotunda ambiguación. Con maestría, Susana embarró la prosa con resonancias de poema. Y digo barro, la sustancia primigenia de la tierra, como son los recuerdos del Chaco de los que se nutre: ese Chaco en donde hay calor, baldes, gotas de agua, frutos, entremezclado con los otros climas del mundo.

Aquí en Caracú, los dialectos se hermanan; impera la gran cuestión de la lengua,

"Decir: ¿es una cuestión de idiomas?"

O la sonoridad en pie de igualdad,

“La jota me gustaba. Comencé a pensar palabras con   jota como ojota ojo ají… ”

Liberada, sinónima a la pura y personal significación. Pero también está la deconstrucción del poema. La idea de caracú que se impone desde la tapa persiste y gira como voluta luminosa a través del poemario, de principio a fin.

Susana sale con su poética a disputar el sentido a los géneros. Hace poesía en sus novelas y relatos en sus poemas, vuelve canción sus pensamientos y mezcla, abundante, su poderosa mirada derramándola en forma de palabras, poemas, sustancia del caracú y su canción. Se libera de barrotes antiguos creando una poética libre y pasional, como cuando estamos enamorados hasta el caracú.  

¿Hay cosas que no querríamos explicar?

No querríamos explicarnos ciertas cosas: sólo leerlas en la poesía de Susana Szwarc.

 

María Laura Prelooker   (Buenos Aires, 1964) es escritora y docente especializada en literatura infantil y juvenil. Es autora de Ninguna tierra es firme (2013, novela corta, 2 ° premio de la Secretaría de Cultura de CABA), Diario C (2014), Buk 33 (2015), She Was y Las viudas de la Shegua (poemas, 2016) y Cuba, imágenes y miradas (relatos de viaje, 2018). Trabaja como docente en la Ciudad de Buenos Aires y coordina talleres literarios. Pertenece a la Red de Escritoras de Microficción. Participó también en diversas antologías en la Argentina y España, colaboró ​​con la revista digital SOCOMPA, periodismo de frontera y publicó títulos pedagógicos en la República de Ecuador. Actualmente trabaja en una novela, La mujer anterior, que se publicará en 2022