miércoles, 10 de junio de 2020

Gauchos de Malvinas - Marcelo Beccaceci




Gauchos de Malvinas
Marcelo Beccaceci
South World, 2017

(Buenos Aires)

“Cuando miro al potro encabritado, con el gaucho tratando de dominarlo, no sé dónde
Empieza el uno y termina el otro. De repente, están inmóviles. Lucha más de voluntades que de músculos, y luego desenfrenado empuje hacia campo abierto, para volver el animal ya tranquilo, manchado de sudor. Quizá porque me voy tan pronto, todo asume un colorido distinto. Esta escena
pampeana tiene un significado épico que no alcanzo a comprender. Sé que los cascos
que se hunden en la tierra blanda se marcan para siempre.
Sé que caballo y jinete son estampas fundidas en bronce que trascienden el tiempo”

Del diario de María Sáez de Vernet, (1800-1858), casada con Luis Vernet, quien había
decidido regresar con su familia a Buenos Aires.
Durante más de medio siglo, el ganado salvaje y los gauchos rioplatenses dominaron el
agreste paisaje de las Islas Malvinas. Sin embargo, muy poco ha trascendido sobre esta
fascinante época, en la que hombres y mujeres llegados de Argentina y Uruguay dejaron
un legado imborrable, aun posible de hallar en los corrales de piedra, la toponimia y el
lenguaje campero que subsisten en las islas. Esta obra rescata las aventuras y los increíbles
acontecimientos que se desarrollaron en esos intensos años de aguerridos paisanos y manadas
de vacunos y caballos salvajes.
Por primera vez se dan a conocer bellísimas ilustraciones originales sobre la vida y costumbres
de los gauchos realizadas hace más de 150 años. Gauchos de Malvinas constituye un hito en la
bibliografía sobre la historia de Malvinas, al aportar documentación inédita de la presencia
argentina y uruguaya en las islas.
El 10 de junio de 1829, el gobernador Martín Rodríguez crea por decreto la Comandancia Política
y Militar de las Islas Malvinas, con sede en la isla Soledad y jurisdicción sobre las islas adyacentes
al cabo de Hornos en el océano Atlántico, y designa como comandante a Luis Vernet. Una semana
más tarde La Gaceta Mercantil publicaba: “Una de las medidas más importantes del gobierno actual ha sido la organización política y militar de las Islas Malvinas, y de los terrenos adyacentes al estrecho de Magallanes. Aunque nuestra marina está en su infancia, podemos sacar gran provecho de las Islas Malvinas. El territorio es muy fértil, su clima menos áspero de lo que corresponde a su latitud. Los cuadrúpedos, que los españoles soltaron allí, se han multiplicado prodigiosamente, y se calcula que no habrá menos de 40.000 cabezas de ganado, con un sinnúmero de caballos salvajes”.

“…Sin embargo, este optimismo agrícola-ganadero, contrastaba con los graves problemas que ocasionaban los loberos y balleneros extranjeros que iban diezmando los recursos naturales de las islas y del Atlántico Sur. A pesar de los pedidos de Vernet al gobierno de Buenos Aires de contar con al menos un buque de Guerra y personal militar, estos pertrechos nunca llegaban…”.
Uno de los visitantes ilustres, Charles Darwin en las islas Malvinas aprovechaba su estadía para salir de excursión con los gauchos argentinos Santiago López y Manuel Coronel. Esta experiencia dejaría un recuerdo imborrable en el famoso naturalista, quien describe a estos gauchos como hombres excelentes para sus propósitos y estaban acostumbrados a salvar cualquier obstáculo con solo sus propios medios.
Con ilustraciones, pinturas y documentación, el libro presenta también mapas como el de Luis Vernet
Confeccionado en 1827, el Censo de Extranjeros de 1867, donde se mencionan los gauchos residentes en las áreas rurales y también a los aborígenes fueguinos llevados a la isla Keppel por misioneros ingleses con el propósito de evangelizarlos.


sábado, 9 de mayo de 2020

Las brujas de Carupá - Luis Mey



Las brujas de Carupá
Luis Mey
Factotum Ediciones

(Buenos Aires)

Las brujas de Carupá es la historia de un niño, Arnaldo, y de su familia, donde unas energías sobrenaturales se mezclan con la vida cotidiana.
Arnaldo se asemeja a otro de los personajes del mismo autor, Manuel, en Los pájaros
de la tristeza. Su lenguaje es precario, le faltan palabras para expresarse y se comunica
más con los significados que con los significantes.
La familia de Arnaldo puede considerarse como disfuncional.
Una magia nativa circula por la narración e impregna la historia. Con estos
personajes puede ocurrir cualquier situación extraña en cualquier momento.
Las situaciones más dramáticas bordean el terror sin alcanzar los límites, el horror se
aminora con la realidad que circunda a  los personajes.
El trasfondo social, la pobreza material constituyen el marco de la novela, donde
los personajes, mediante sus poderes mágicos, intentan una salida.
El mundo de Arnaldo, es el de un niño que vive y observa la realidad con una mirada
distorsionada y motiva a preguntarse al lector ¿cuánto de esa realidad está
distorsionada? ¿cuánto hay en el mundo de los adultos que un niño no puede
llegar a comprender?
La narración está compuesta por las peripecias de esa familia, con la voz en primera
persona de Arnaldo.
Esta nueva novela de Luis Mey, vuelve a sorprender y acerca al lector al mundo de la infancia, a través de la mirada de un personaje singular.

Luis Mey nació en 1979. En 2013 obtuvo el Premio Décimo Aniversario de la revista Ñ por
su novela La pregunta de mi madre. Antes publicó una “trilogía conurbana” compuesta por
Las garras del niño inútil, En verdad quiero verte pero llevará mucho tiempo y Los abandonados.
También es autor de Macumba, novela de terror, y Diario de un librero, anecdotario novelado
de su experiencia como librero. Publicó además las novelas Tiene que ver con la furia (Emecé,
en coautoría con Andrea Stefanoni) y El pasado del cielo (Seix Barral). Colabora con diferentes
medios gráficos.

sábado, 2 de mayo de 2020

Dos libros para identificar flores de la Patagonia


Jardín Histórico - Museo del Fin del Mundo 
Jardín Histórico - Museo del Fin del Mundo 

(Buenos Aires)


Quien visita en verano la ciudad de Ushuaia en la provincia más austral de la Argentina
se sorprende por la cantidad y variedad de flores que se encuentran tanto en la ciudad como
en los lugares más turísticos que se pueden visitar. En el Parque Centenario, desde donde
se puede ver la bahía, el puerto y la ciudad, además de las montañas, hay flores. 
También las hay en el Jardín Histórico en uno de los edificios del Museo del Fin del Mundo, en el
Parque Nacional de Tierra del Fuego, y otros lugares.

Lago Escondido

Para identificarlas, porque son de muchas variedades, se pueden usar la Guía de identificación
de flores de la Patagonia Andina,  editorial Artemisa:




y también el libro Flores de la Patagonia argentina, de María Victoria Bisheimer.




Parque Nacional de Tierra del Fuego
Parque Centenario



Parque Centenario



Así, además de admirar las bellezas naturales se puede conocer algo más de la biodiversidad de 
esa región. Se conoce como biodiversidad a la variedad de seres vivos, sus relaciones e interacciones con el ambiente donde viven. Se incluye en el concepto de biodiversidad la variación genética en las especies y las conexiones entre éstas, así como también se tiene en cuenta la combinación de
los factores biológicos , químicos y físicos determinantes de la estructura y función de los ecosistemas.

bibliografía:

María Victoria Bisheimer, Flores de la Patagonia argentina, Neuquén,: Serie Patagonia, 2012
Silvia Fittipaldi, Guía de identificacióon de Flores de la Patagonia Andina, editorial Artemisa 

fotos; (c) Araceli Otamendi - Archivos del Sur 

viernes, 1 de mayo de 2020

K-PUNK Volumen 1 - Mark Fisher




K-PUNK  volumen 1
Escritos reunidos e inéditos
(Libros, películas y televisión)
Mark Fisher
Traductor: Fernando Bruno
Editor: Darren Ambrose
Prefacio: Simon Reynolds
Editorial Caja negra
392 páginas

(Buenos Aires)

Mark Fisher (Reino Unido, 1968-2017) escritor, crítico musical y editor,
reconocido por su influyente blog k-punk, por su trabajo como director
de la editorial Zer0 Books y como profesor en el Departamento de Culturas
Visuales de la Universidad Goldsmiths, Londres, comenzó a editar su blog
k-punk en la primera época de los blogs. Rápidamente se transformó en una
parte importante de esa comunidad emergente, que incluía a los periodistas
de música Simon Reynolds, Ian Penman y David Stubbs, a los filósofos Nina
Power, Alex Williams, Lars Iyer, Adam Kotsko, Jodi Dean y Steven Shaviro, al
escritor y activista Richard Seymour, a los escritores Siobhan McKeown y Carl
Neville, y al crítico de arquitectura Owen Hatherley. Uno de los aspectos más
vitales de escribir en k-punk durante esos primeros años fue el simple elemento
de la reconexión, de involucrarse en un nuevo colectivo online en un momento
de su vida – luego de Warwick, la CCRU y el doctorado en Filosofía- en que se
encontraba bastante aislado.
Fisher dijo en una entrevista en 2010:
“Comencé a postear en el blog como un modo de volver a escribir luego de la
experiencia traumática de hacer un doctorado. El trabajo del doctorado hace que creas
que no se puede decir nada sobre ningún tema hasta no haber leído a todas sus autoridades.
Pero escribir en el blog parecía un espacio más informal, sin ese tipo de presiones.
Era un modo de forzarme a regresar seriamente a la escritura…”.
Estos posteos de k-punk encapsulan un momento intelectual de reflexión sobre el mundo:
son receptivos, inmediatos y ofrecen una perspectiva cargada de afectos.
Algunas de sus referencias y alusiones son sin duda desafiantes y potencialmente intimidantes
-Spinoza, Kant, Nietzche, Marcuse, Adorno, Althusser, Deleuze y Guattari, Baudrillard, Jameson,
Zizek, Zupancic, Berardi, Badiou, Lacan –pero nunca están marcados por la fervorosa
pedantería que exhibe en general la escritura académica en el ámbito teórico de las
humanidades. Mark tenía fe en la inteligencia y en la racionalidad de sus lectores; confiaba
en su capacidad de ser desafiados por lo que no les era familiar, por lo complejo y lo nuevo.
Mostraba constantemente mucha valentía para tomar una fuerte posición teórica y práctica.
Su obra iba contra la actual corriente antiintelectualista, que ha intentado aplanar las cosas
hasta el nivel de la instrumentalidad cretina y la estupidez utilitaria.
El libro K-punk volumen 1, reúne también los dos posteos  ¿Por qué k? y “Meme de libro”, ambos
escritos en 2005, que nos brindan un preciso conocimiento de las razones de Mark Fisher para publicar en k-punk, y también nos dan la posibilidad de entender sus objetivos operativos y sus ambiciones.
Uno de ellos es la simple convicción de tomar la nueva democracia tecnológica de los blogs y
utilizarla como un “conducto  para el continuo intercambio entre la cultura popular y la teoría”.
La fe de k-punk en la importancia de las formas marginales del discurso nunca disminuyó. Hay una
consistente convicción en la efectividad operativa de los discursos fugitivos que no han sido
legitimados ni por los canales oficiales del establisment (a través de la academia o los medios
de comunicación del mainstream) ni por las publicaciones en formatos tradicionales.
Finalmente, en el blog k-punk hay una siempre evidente antipatía y una negatividad ejemplar
hacia las posturas hiperirónicas del posmodernismo, el izquierdismo liberal tristemente
esperanzado, la cultura deslibidinizada, la superioridad de las clases altas, los trolls vampíricos,
la positividad vitalista y el creacionismo deleuziano.
El libro reúne una parte significativa de esa desbordante producción online, además de reseñas,
columnas de opinión, artículos activistas y ensayos que publicaba simultáneamente en revistas y
libros. Esta ambiciosa recopilación se propone reconstruir por primera vez la huella de aquellos
años de escritura frenética y contagiosa en los que ya aparecían las obsesiones de Mark Fisher:
el modernismo popular, los privilegios de clase, la precariedad y la depresión, las formas postca
pitalistas del deseo, la hauntología y el realismo capitalista. Este libro – el primero de tres volúmenes-
compila sus textos sobre literatura, cine y televisión, y cubre un amplio arco de referentes que incluye
a autores como J.G. Ballard, Margaret Atwood o Patricia Highsmith, directores como Cronenberg, Marker o Nolan, películas como Stars Wars, Los juegos del hambre o Terminator y programas televisivos como Big Brother, Breaking Bad, Westworld o The Americans.



jueves, 23 de abril de 2020

Las lealtades - Delphine de Vigan




Las lealtades
Delphine de Vigan
Editorial Anagrama
Traducción: Javier Albiñana
Barcelona, 2019
208 páginas

(Buenos Aires)

Las lealtades, novela de la escritora francesa Delphine de Vigan tiene como protagonistas a
dos amigos adolescentes, Theo y Mathis, de doce años, compañeros de escuela, a la profesora
de ambos Helene, a Cecile,  la madre de Mathis, quienes se alternan en distintos capítulos para
la narración. Tanto el narrador personaje de Theo como el de Mathis están en tercera persona y
el narrador de Helene como el de Cecile en primera.
Theo es hijo de padres separados y su tenencia es compartida, pasa un tiempo con la madre y luego
otro tiempo con el padre quienes no mantienen ninguna comunicación entre sí. El adolescente se
siente un botín de guerra y consume bebidas alcohólicas a escondidas. Mathis, su amigo, lo sigue.
Entre los dos jóvenes empieza a crecer una lealtad que se mantiene hasta el final de la novela.
El personaje de la madre de Theo aparece desdibujado, no se sabe mucho de ella. Helene, la profesora, advierte una apariencia frágil,  y una conducta taciturna en Theo, y lo observa cada vez más, para intentar saber los motivos.
El mundo de la escuela presenta cierta ceguera de la problemática de los adolescentes
y de los problemas del mundo real por parte de algunos profesoras y directivos, totalmente ajenos
a las angustias que se pueden sufrir a edades tempranas y al consumo de alcohol que se realiza en
la misma escuela.
El mundo de los padres  y de las familias y de la escuela aparece así fragmentado e incomunicado,
la excepción es Helene, quien se interesa humanamente por Theo, cita a la madre y quiere ir más
allá de su obligación docente para comprender a su alumno.
A medida que transcurren los capítulos, el mundo de Theo, quien parece estar más cerca del padre
desocupado que de la madre, aparece con mayor claridad. El adolescente, oculta a todos la situación
del padre, intenta protegerlo aunque esto lo lleve cada vez más hacia la autodestrucción.
Hay otro mundo que se revela en Las lealtades y es el de la madre de Mathis, casada con un hombre
de un nivel social superior al suyo, y con el que ha intentado ponerse a tono con mucho esfuerzo.
Esta mujer, Cecile, una ama de casa dedicada al hogar y su familia, descubre un día que el marido
es otro, distinto al hombre que conoce, cuando este escribe en la web. Este descubrimiento ilumina
su propia ceguera, su sometimiento a una serie de convenciones sociales que no le parecían ridículas
hasta que lo advierte.
Tanto Helene como Cecile han tenido una infancia y una adolescencia difíciles, con familias problemáticas. Y  cada una de ellas ha hecho un corte con su historia personal buscando una vida distinta.
Helene se encuentra con su propia historia y con las heridas que sufrió cuando encuentra  a Theo y lo tiene  como alumno. Cecile, quien se da cuenta que sufre desde antes problemas psicológicos, busca ayuda y  toma conciencia de la incomunicación que se ha instalado entre el marido y ella, considerándolo un Otro extraño.
Narrada con ritmo la novela se lee velozmente y pone en foco distintos problemas no solo individuales sino también sociales como la problemática del alcoholismo a edades tempranas, las familias deshechas por el divorcio y el desamparo de los hijos,  la desocupación y los problemas que conlleva, la incomunicación en todos los niveles tanto en la escuela como en las familias.
El título de la novela Las lealtades obedece a la lealtad que puede sentir cada personaje respecto a los otros y también cada uno, en el caso de Helene  y de Cecile, a sus propias historias de vida, tratando de reparar viejas heridas.
Es una novela con personajes reales, narrada con una gran talento y  humanidad, que conmueve y también concientiza.

Delphine de Vigan (Boulogne-Billancourt, 1966) vive en París. En Anagrama ha publicado Días sin hambre: «Maneja la materia autobiográfica con una contención que remite a Marguerite Duras» (Marta Sanz, Mercurio); «Merece la pena leerlo porque hay en él pasajes emocionantes y también una buena cantidad de información valiosa. Una aproximación reveladora» (Pablo Martínez Zarracina, El Correo Español); Nada se opone a la noche, que la consagró internacionalmente, ha vendido en Francia más de ochocientos mil ejemplares, ha sido publicada por una veintena de editoriales extranjeras y ha recibido el Premio de Novela Fnac, el Premio de Novela de las Televisiones Francesas, el Premio Renaudot de los Institutos de Francia, el Gran Premio de la Heroína Madame Figaro y el Gran Premio de las Lectoras de Elle: «Este magnífico testimonio la confirma escritora contemporánea de referencia. Imprescindible» (Sònia Hernández, La Vanguardia); «Con sobriedad y precisión, sin sentimentalismo (pero no sin sentimiento), Delphine de Vigan firma una inteligente, magnífica e implacable novela» (Elvira Navarro, Letras Libres); y Basada en hechos reales, galardonada con el Premio Renaudot y el Goncourt de los Estudiantes, y llevada al cine por Roman Polanski: «Una novela aterradora… Indispensable libro, con una autoridad moral infinita» (Ángeles López, La Razón); «Hace alarde de maestría expresiva para disolver los límites de lo que es verdad y lo que es mentira… Apasiona ver hasta dónde lleva De Vigan su experimento de narradora que se autocuestiona» (Robert Saladrigas, La Vanguardia), y su más reciente novela  Las lealtades.



jueves, 9 de abril de 2020

Vida y obra de Ismael Parraguez - Reinaldo E. Marchant


Reinaldo E. Marchant y la actriz Verónica Oddó Parraguez,
 nieta de Ismael Parraguez

Reinaldo E. Marchant con alumnas de una de las escuelas de lugares donde vivió el poeta Ismael Parraguez y que figuran  en el libro 

Vida y Obra de Ismael Parraguez
Reinaldo E. Marchant
Subterranis Ediciones
350 páginas
Santiago de Chile,2020


(Santiago de Chile) Darío Guzmán Cifuentes

La increíble historia del autor de "Los pollitos dicen"

En mi aislamiento de cuarentena, que ya son semanas, he disfrutado de un libro maravilloso: “Vida y Obra de Ismael Parraguez, creador de Los Pollitos Dicen, (Subterranis Ediciones, año 2020, 350 pág, Santiago de Chile)”. Es uno de esos libros distintos, originales y con una propuesta fuera de lo común.
Su autor es el destacado escritor chileno Reinaldo E. Marchant, creador de una veintena de libros, Premio Academia Chilena de la Lengua y Premio Nacional de Literatura del Fútbol Chileno. La voluminosa obra de 350 páginas, está pulcramente editada, con un diseño ejemplar que entra por los ojos. Es, como se dice en lenguaje literario, un libro de arte, por su composición, portada y cuidadoso estilo.
El texto trata, justamente, de la ejemplar biografía de un poeta, narrador, músico y profesor olvidado hace poco más de cien años, quien nació en 1883 y murió repentinamente en el año 1917, a los cortos 34 años. ¡Una lástima!
A pesar de su corta vida, nos explica su acabada cronología, Parraguez compuso bellísimas poesías infantiles, creó himnos en emblemáticas escuelas y diversas novelas que, en su tiempo, tuvieron gran impacto editorial. Además, a pesar de provenir de una sencilla zona rural, su notable nivel artístico lo llevó a sostener vínculos con las principales autoridades artísticas e intelectuales de la época, quienes alababan abiertamente sus obras y lo insertaron en lo más alto de la sociedad artística de entonces.
La vida de Ismael Parraguez fue, en cierta manera, un cuento mágico, un caso único, bello y muy propio de aquellos genios que salen súbitamente de la nada, pasan por este mundo y dejan un patrimonio cultural inmarchitable.
Con la publicación de su libro “Poemas infantiles (1907)”, editado cuando apenas frisaba los veinte años, el reconocimiento no se hizo esperar y sus poesías dedicadas a los niños, al lenguaje de las aves y animales (fue pionero en esta modalidad literaria), a las enseñanzas y moralejas, lo acercaron a los textos de Gabriela Mistral y de otros próceres de su tiempo.
Lo más asombroso fue que sus poesías coloquiales, de limpias palabras y ubicación perfecta, fueron tomadas inmediatamente por músicos y así fue que su mundialmente conocido poema “Los pollitos”, rápidamente se cantara como villancico por toda Sudamérica.
Hasta hoy en internet se halla lleno de videos, en casi todos los idiomas del mundo, entonando de numerosas maneras ese tema. Hasta grupos de rock lo han utilizado. Lo malo reside en que nadie sabía de buena tinta quién era el autor, hasta ahora, pues la publicación de este libro viene a poner las cosas en su lugar y, al fin, se sabe que su autor es Ismael Parraguez Cabezas, que nació en Pichidegua, Sexta Región del sur poniente de Chile. ¡Qué honor!
El autor de la comentada biografía, trabajó con maestría su historia: para sacarlo del inmerecido anonimato en que estaba Ismael Parraguez, en la misma localidad donde nació el poeta, desarrolló un homenaje póstumo y literario con el mundo que amaba Parraguez, los niños y educadores.  Involucrado como escritor en el aula, fue enseñando quién era y quién fue este famoso prohombre olvidado, que nació en el mismo lugar de aquellos niños, que seguramente oían con asombro la existencia de semejante coterráneo famoso.
De tal modo que el libro consta de un brillante análisis literario sobre la abundante obra de Ismael Parraguez, realizada por Reinaldo Marchant, con datos biográficos, reseñas sobre sus libros, comentarios de autoridades educativas de aquellos años, y un seguimiento al detalle de sus piezas literarias.
Luego se presenta los más relevantes textos de “Poemas infantiles”, donde el lector puede apreciar la pluma natural y versátil de Parraguez. A renglón seguido, figura el tributo de alumnos y docentes que, a través de poesías y cuentos, le dedican con amor al poeta y docente nacido en su propia tierra.
Más adelante, aparece un segmento de fotografías ofrecidas por el Museo de la Educación, que generan un dejo de nostalgia y brindan, a la vez, más brillo a este precioso volumen, pues permite entrar a la intimidad familiar y a los encuentros artísticos del autor.
El final del extenso libro se completa con una acabada cronología de Ismael Parraguez, que contiene una serie de datos relevantes, publicaciones que materializó, detalles fecundos de su breve vida, premios, reseñas…
He releído varios pasajes de este especial libro biográfico. Especialmente llaman la atención las poesías infantiles de Parraguez, con sus enseñanzas y moralejas, que perfectamente podrían dictarse en la colegiatura básica en estos tiempos, por la ternura, amor a la Naturaleza y aprecio a los valores que todo infante debe conocer en su más corta edad.
Dice José Tadeo Sepúlveda:
“Sus poesías y Cantos Infantiles vienen a tiempo para satisfacer una doble necesidad pedagógica. Sus poesías son dignas de recomendación por su claridad y sencillez, por la elección de sus temas, en una palabra, por su índole y estilo verdaderamente infantiles”.
De la misma manera, este volumen nos lleva a pensar en tantos grandes escritores olvidados, que merecen salir a la luz. Por ello, cabe resaltar el empeño de su autor por sacar adelante  esta obra, la adhesión sincera brindada para el cometido de la ejecución (que el propio Marchant destaca en las primeras hojas) y, especialmente de las autoridades del pueblo natal de Ismael Parraguez, su Alcalde Adolfo Cerón y el Director de Educación Jaime Morales, quienes apoyaron en desterrar a un hijo pródigo de aquellas fértiles raíces sureñas y quedarán, a no dudar, como las personas que se ocuparon de rescatar un precioso acervo patrimonial que se hallaba durmiendo hace un siglo en el olvido.
En definitiva, un libro entrañable, que hizo más amena estas mis horas de aislamiento y que, como toda obra con propósito serio, cultural, me brindó felicidad y me presentó a un valioso autor que, realmente, ignoraba: a Ismael Parraguez, el famoso autor del inmortal poema infantil “Los pollitos”.

 (c) Darío Guzmán Cifuentes
Santiago de Chile



martes, 24 de marzo de 2020

La intrusa -Éric Faye



La intrusa
Éric  Faye
Editorial Salamandra
Traducción del francés de José Antonio Soriano Marco
Barcelona, 2010
112 páginas

(Buenos Aires)

Esta novela de Éric Faye (Limoges, 1963) transcurre en Japón. El personaje principal, Shimura, es un hombre que pasa los cincuenta años, de profesión meteorólogo, un personaje solitario que habita en una casita en las afueras de Nagasaki.
A partir de una noticia aparecida en los periódicos, Faye construye una historia, donde poco a poco, Shimura va descubriendo que no está solo en la casa. Alguien deja rastros.  Al principio de la novela, estos descubrimientos parecen fruto de la imaginación del personaje. No se sabe si lo que ocurre  es real o si Shimura se imagina
lo que percibe,  pequeños faltantes en los alimentos, en la heladera, por ejemplo.
El personaje llega a obsesionarse con estos indicios y coloca una cámara en la casa que puede vigilar desde la oficina.
Así llega a percibir la silueta de una mujer desconocida que irrumpe en la cocina y come mientras él no está.
A pesar de haberla visto, Shimura continúa preguntándose si lo que ha visto en la pantalla de la computadora es real o se lo ha imaginado y hasta llega a pensar en que pueden ser los espíritus del lugar, los kamis.
Pero al volver a la casa comprueba una vez más que algún alimento que conservaba en la heladera ha desaparecido.
La soledad de Shimura va quedando al descubierto con sus pensamientos, sus observaciones. Es un hombre solitario y aislado, a pesar de tener compañeros en el trabajo. Tiene una hermana a la que no ve con frecuencia.
Una sociedad altamente tecnificada, aparece de fondo en la narración. Una documental anticipa que robots con rostro humano, femenino, ocuparán en diez años puestos de trabajo como recepcionistas, por ejemplo.
El personaje sigue vigilando la casa por medio de la webcam en la oficina y comprueba que es la silueta de la misma mujer que ha aparecido en la cocina. Entonces llama a la policía para denunciarla.
Cuando la policía llega descubren el escondite de la mujer. Hasta aquí el suspenso. Las dudas del personaje tienen una similitud  con las del personaje de El copartícipe secreto de Joseph Conrad que plantea el tema del doble.
A partir del descubrimiento, la historia se desarrolla como una crónica, la mujer es detenida y enjuiciada. Es una mujer desempleada, sola,  que pasa los cincuenta años, sin un lugar donde vivir y que guarda una historia de vida triste que se descubre al final, cuando la mujer le escribe una carta a Shimura.
La memoria, en este caso, juega un papel fundamental en la historia. Es la memoria de los lugares donde habitamos, el deseo de volver y de recuperar algo de la felicidad del tiempo ahí transcurrido.
Narrada con un estilo exquisito, sobrio y con poesía,  esta novela de Éric Faye se lee con placer.
Mereció el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa en 2010.
Éric Faye es escritor y periodista, autor de relatos y ensayos, relatos fantásticos y novelas.
Ha sido ganador además, del Premio   De Les Deux Magots, el premio Unesco-Francoise Gallimard.