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domingo, 26 de diciembre de 2010

Los caudillos - Domingo Faustino Sarmiento



Los caudillos
El general Fray Félix Aldao
Gobernador de Mendoza
El Chacho
Último caudillo de la Montonera de los Llanos
Domingo Faustino Sarmiento
Editorial Claridad


(Buenos Aires)

Debido a los cambios históricos, sociales y políticos que han ocurrido y siguen ocurriendo en América Latina, existe actualmente un revisionismo histórico donde los personajes, héroes, caudillos que atraviesan nuestra historia han salido a la luz con otros matices. Sería una empresa de largo aliento y no para esta reseña, escribir acerca de Sarmiento y las motivaciones que lo llevaron a escribir y publicar “Civilización y barbarie”. El que quiera adentrarse en la Historia Argentina, podrá y deberá leer libros de Sarmiento pero también de otros autores.

“Los dos trabajos de este volumen componen junto con Facundo, el famoso libro Civilización y barbarie. Ambos trabajos fueron escritos separadamente: la biografía del general Félix Aldao apareció en febrero de 1845. Constituye, después de Mi Defensa, el segundo de sus trabajos literarios de largo aliento. En El general Félix Aldao, Sarmiento describe el carácter del caudillo, las vicisitudes de su vida, su iniciación militar, hasta que el placer de los combates y de las matanzas lo convence de su carencia de vocación sacerdotal: todo está pintado notablemente, con comunicativa emoción.
Sarmiento compuso el estudio sobre El Chacho siendo ministro en los Estados Unidos. No lo escribió por mero pasatiempo literario sino que lo guiaba un propósito político: justificar su conducta como director de la guerra contra el caudillo riojano, acerbamente atacada. Traza la biografía apasionada de aquel jefe de montoneras blanco, rubio, de ojos azules…”.

Bibliografía:

José Pablo Feinman, Civilización y barbarie, artículo publicado en el diario Página 12 – También en el sitio www.elortiba.org


lunes, 29 de noviembre de 2010

Confianza absoluta - Lucy Monroe



Confianza absoluta
Lucy Monroe
Editorial Claridad


(Buenos Aires)


La situación de una mujer contemporánea, el matrimonio y el trabajo, las relaciones con el otro sexo son los temas que plantea Confianza absoluta de Lucy Monroe.
Un desastroso matrimonio destruyó la autoestima de Amanda. Después de eso, la protagonista de la novela le dio prioridad a su carrera. 
Para poder lograr la promoción por la que luchó durante tanto tiempo, Amanda debe negociar una fusión entre su empresa y Brant Computers, una compañía familiar que se destaca por sus productos innovadores. Las negociaciones avanzan sin obstáculos hasta que Amanda se tropieza con Simon Brant, un accionista en Brant Computers. Entonces Amanda comprende que las cosas no serán tan fáciles como parecían. Tratar de convencer al brillante, obstinado y sexy Simon será no solo frustrante para Amanda sino también un desafío casi imposible de superar. Simon es un genio informático recluido en una isla cerca de Seattle, que olvida todo —y a todos— por sus investigaciones. Así que la única forma que tiene Amanda de convencerlo para que acepte la fusión es ir a su casa, y quedarse allí... ¿Podrá Amanda dejar de lado la atracción que siente por Simon y concentrarse solamente en los negocios?

Carta de lejos o Los hijos del país - Luis A. Navalesi



Carta de lejos o Los hijos del país
Luis A. Navalesi
Editorial Claridad


(Buenos Aires)


Carta de lejos o Los hijos del país es un libro de poemas de Luis A. Navalesi quien irrumpió en el mundo de las letras hacia 1956 como integrante del grupo poético "El Pan Duro" junto a Juan Gelman, Héctor Negro, Juana Bignozzi, Hugo Ditaranto, Humberto Constantini...
En esta nueva entrega ha ordenado  vocablos, contado sílabas, medido versos, enhebrado metáforas y todo ello para instalarnos sin facilismos demagógicos a que con asumida actitud emotiva, podamos intuir y compartir el mensaje de esta Carta de lejos...


“Esta “Carta” a mis hijos dio comienzo a finales de los años sesenta, pero no se me escapa que viene de más lejos, como un borrador que habiendo pasado de mano en mano llegó un día a las mías. ¿Mi destino fue pasarla en limpio? La “Carta” sufrió interrupciones debido a contingencias personales, cuanto sociales y políticas, razón (¿razón?) por la cual en el transcurso de la escritura perdí el hilo de la historia enredado con otros hilos. El resultado fue un tejido impensado, como el que resulta de las distintas relaciones que de pronto entran en contacto en la cabeza, urdido por signos de interrogación. Por otra parte, pero de igual suerte, la Carta perdió hojas y por ello se redujo a fragmentos. Así, de pérdida en pérdida (¿o perdido por perdido?) llegué al punto de encontrarme con lo que quedó del manuscrito; pero llevado por la sensación de que éste no se había reducido, que la pérdida es parte del texto, que con la pérdida el texto se completa.” 


Luis A. Navalesi


(...)


¿por qué escribo esta carta?


Sé que de mis motivos
distingo los más próximos
y que en cambio los otros
se me van de las manos


que más allá se pierden
o se vuelven ajenos
y no los reconozco
si los veo por la calle.*

jueves, 21 de octubre de 2010

La sabiduría del Padre Brown - Gilbert Keith Chesterton


La sabiduría del Padre Brown
Gilbert Keith Chesterton
Editorial Claridad 

Traducción Ana Drucker 

(Buenos Aires)

La editorial Claridad ha editado los cuentos de Chesterton reunidos con el titulo de “La sabiduría del Padre Brown”.
Según Borges, en cada relato policial de Chesterton se sugiere una solución sobrenatural, mágica, y luego el detective – el padre Brown – da con la solución lógica. Además de esto, Chesterton utiliza el humor, una de las claves del éxito de estos relatos. 
Jorge Luis Borges consideraba a Chesterton el sucesor más ilustre de Edgar Allan Poe. 
Gilbert Keith Chesterton (Londres, 1874- 1936) escribió alrededor de cien  relatos policiales – según Borges-.
El detective de Chesterton es el padre Brown,  un sacerdote católico , personaje de aspecto humilde, acompañado siempre de un gigantesco paraguas, que suele resolver los crímenes más enigmáticos, atroces e inexplicables gracias a su conocimiento de la naturaleza humana antes que por medio de la lógica o grandes deducciones.
Los relatos que escribió Chesterton con ese personaje fueron publicados en revistas británicas y estadounidenses, los cuales fueron recopilados luego en cinco libros:
El candor del Padre Brown, La sabiduría del Padre Brown, La incredulidad del Padre Brown, El secreto del Padre Brown  y El escándalo del Padre Brown. 
También las historias protagonizadas por el Padre Brown fueron llevadas al cine: entre las más conocidas figuran las adaptaciones de Edgard Sedwick y Robert Hamer, con Alec Guinness en el papel protagónico. 
Nacido en una familia acomodada y protestante, Chesterton se convirtió al catolicismo  en 1922.

Según Borges, en cada relato policial de Chesterton se sugiere una solución sobrenatural, mágica, y luego el detective – el padre Brown – da con la solución lógica. Además de esto, Chesterton utiliza el humor, una de las claves del éxito de estos relatos. 

Los cuentos reunidos en La sabiduría del Padre Brown son: La ausencia de Mr. Glass, El paraíso de los ladrones, El duelo del doctor Hirsch, El hombre en el pasaje, El error en la máquina, La cabeza del César, La peluca morada, La extinción de los Pendragon, El dios de los Gnogs, La ensalada del coronel Cray, El extraño crimen de John Boulnois, El cuento de hadas del padre Brown.

viernes, 17 de septiembre de 2010

La piedra lunar - Wilkie Collins



La piedra lunar
Wilkie Collins
Traducción del inglés: Ana Drucker
Editorial Claridad


(Buenos Aires)

Wilkie Collins (Londres, 1824- 1889) escribió la novela La piedra lunar en 1868 y la publicó  inicialmente como una serie periódica en la revista All the Year Rond, fundada y dirigida por Charles Dickens. Es una de las obras que inició el género policial en la literatura inglesa. En esta novela Collins utiliza recursos que llegaron a ser arquetipos de este género: una gran cantidad de sospechosos, ingeniosos sofismas en las argumentaciones, personajes que presenciaron el crimen y que a su vez participan de la investigación, la presencia policial, caracterizados ocmo el inepto policía local y el hábil investigador de Scotland Yard.
Según el autor, en esta novela se propone señalar la influencia ejercida por el carácter sobre las circunstancias. La conducta seguida por una muchacha ante una emergencia insospechada constituye el cimiento sobre el que ha levantado esta obra.
El argumento es el siguiente: la historia del Diamante – conocido como la Piedra Lunar - , está basada en sus detalles primordiales en la historia de dos diamantes reales europeos. La magnífica piedra que adorna en su extremo el cetro imperial ruso fue anteriormente el ojo de un ídolo hindú. Del famoso Ko-i-Noor se sospecha que ha sido también una de las gemas sagradas de la India y, aún más, el origen de una predicción que amenazaba con segura desgracia a las personas que la desviaran de su uso ancestral.
La novela tiene una estructura epistolar y varían los puntos de vista, técnica muy novedosa en su época.


jueves, 26 de agosto de 2010

Una semana de filosofía - Charles Pépin


Una semana de filosofía
Siete preguntas para iniciarse en la filosofía
Charles Pépin
Editorial Claridad


(Buenos Aires)

“… Una filosofía no es un hechicero.
Es una manera de arreglárselas con las propias obsesiones y, quizás, de ahuyentarlas.
Es una manera de no ceder ni al thohu (el estupor, que paraliza, en la traducción de Rachi) ni al bohu (en la misma traducción, la “soledad” desesperante, desesperada.
Es un “montaje” que te permite continuar la guerra de la que hablaba Kafka y de intentar no perderla: aquí, una coraza; allí, una maquinaria de asedio; allá, un modo de fortificar una posición, de ocupar otra o de cavar mejor tu trinchera; cuestión de estrategia, de táctica, de cálculo y, en el fondo, de supervivencia…”dice el filósofo Bernard  - Henri Lévy en el libro “Enemigos públicos” editado por Anagrama donde dialoga vía correo electrónico con el escritor francés Michel Houellebeq.
Charles Pépin, a través de siete capítulos dedicados a cada uno de los días de la semana, filosofa acerca de distintos temas planteando preguntas: ¿reflexionar puede hacernos felices?, ¿hay que respetar las leyes?, ¿por qué nos fascina la belleza?, ¿qué se aprende verdaderamente en la escuela?, ¿hay que creer en Dios?, ¿la democracia es el mejor régimen político?, ¿cómo prepararse para morir?

Reflexionar puede hacernos felices, dice Pépin. Los epicúreos nos proponen una manera de pensar en el azar, para vivir no en la angustia sino en la alegría de existir en el presente.
“Aprovecha el día presente” dice el epicúreo. No hay en ese consejo ninguna invitación a enlodarse en excesos de lujuria, dice el autor. Desde el momento en que desarrollamos una conciencia lúcida de la contingencia de este presente, los placeres más simples (no carecer de nada, no sufrir) bastarán para colmarnos de la felicidad de existir.
Acerca de la escuela dice: “La escuela no nos enseña ante todo saberes, los manuales podrían bastar. No nos enseña ante todo a vivir, la vida se encarga muy bien de ello. Pero debe enseñarnos la complicidad entre el saber y la vida”.
Acerca de la democracia Pépin dice: “…Seamos la curación de nuestro individualismo y de nuestro infantilismo, de nuestro abstencionismo y de nuestro “igualitarismo”, nos curamos de nuestro egoísmo y las élites de su desprecio…”.
La democracia es el mejor régimen político porque es el único que nos requiere que seamos adultos, dice el autor.  Y en cuanto a la libertad de expresión afirma: “Dejar que se expresen los enemigos de la democracia, no es en ningún caso, dejar de defenderse. Hacer todo lo posible para que los enemigos de la democracia puedan debatir es la mejor manera de combatirlos. Obligarlos al silencio es dotarlos con el aura del proscrito, atraer a los avinagrados de todas partes que tengan el sentimiento de serlo ellos también…”.
Una semana de filosofía es un libro inteligente y necesario para los tiempos que corren, sea donde sea que vivamos.

Charles Pépin es catedrático de filosofía y escritor, enseña filosofía en el liceo d´Etat de la Légion d´Honneur de Saint -Denis y en el Institut d´Études Politiques de París. Es autor de varias obras, entre las que se destacan Descente, Les infidéles y Los filósofos en el Diván (Claridad). Sus artículos son publicados en importantes revistas, como Technikart y Sciences humaines.


Bibliografía:

Michel Houellebecq – Bernard –Henri Lévy, Enemigos públicos, Editorial Anagrama,Colección Argumentos

sábado, 3 de julio de 2010

Ganadores y perdedores - Kieran Levis



Ganadores  y perdedores
Creadores y víctimas de la era de Internet
Kieran Levis
Editorial Claridad

(Buenos Aires)

Este libro describe de qué manera un puñado de negocios de los últimos treinta años nació y llegó a cimas inimaginables – mientras que otros se derrumbaron-. Ninguno de los nuevos negocios habría tenido sentido para clientes o inversores tan sólo algunos años antes de 1980. Al principio, no se entendía muy bien cuántos ganaban dinero. Pocos vendían productos, y aquellos que lo hacían tercerizaban la manufactura a otros. Muchos entregaban información, o servicios gratuitos, o a precios irrisorios. Pero casi todos empezaron de la nada y terminaron generando fabulosos ingresos en pocos años.
Lo hicieron dentro del marco de una nueva economía: integrada globalmente, comunicada electrónicamente y ferozmente competitiva. Surgieron miles de nuevas tecnologías, nacieron millones de nuevos negocios, pero la mayoría no supo encontrar un mercado o fue rápidamente superada por otros. Negocios consolidados, acostumbrados a la estabilidad y la continuidad, se hallaron manifiestamente incómodos ante este nuevo mundo tecnológico, con competidores desconocidos que acechaban a cada paso, y tecnologías conflictivas y extraños modelos de negocios que amenazaban con marginarlos. Nombres ilustres como IBM, AT&T, GEC y Encyclopaedia Británica llegaron a estar cerca de la humillante desaparición. Parecía como si el mundo de los negocios se hubiera transformado en una feroz lucha por la superviviencia, donde ninguna compañía tenía la permanencia asegurada.
Ganadores y perdedores apunta a describir y explicar, no a prescribir o predecir el futuro. Gran parte de la descripción aparece en las doce historias que constituyen el grueso del libro; la mayoría de las explicaciones, en los capítulos acerca de ideas y argumentos que se suceden cada dos historias.
El objetivo de las historias de este libro es comprender de qué manera funcionan estos mercados y, por sobre todo, por qué triunfaron unos pocos, mientras que tantos otros fracasaron. En la nueva economía, las ideas son de particular importancia – el conocimiento y la innovación son su motor -. Todos los nuevos negocios aquí descritos comenzaron con una idea, desestimada por la mayoría en el momento en que fue concebida, pero que fue la semilla a partir de la cual creció no sólo una actividad comercial sino todo un mercado.
Este libro está dirigido a cualquiera que esté interesado en comprender cómo se crean y destruyen los mercados, y por qué parece que son sólo algunos triunfadores quienes se llevan todos los laureles.
Ganadores y perdedores sólo aspira a identificar las características que comparten todos los creadors de mercado aquí analizados, líderes en la industria durante más de un par de años. Aquéllas no constituyen una fórmula para el éxito perdurable, sino las condiciones para alcanzarlo. Los factores externos, en particular los clientes y competidores, son un elemento clave. Y el éxito, especialmente aquél que perdura, siempre es relativo.

Kieran Levis es el titular de Cortona Consulting, consultora que asesora a empresas sobre negocios y estrategias de marketing para nuevos mercados y tecnologías. Ha trabajado en este campo desde 1980, como ejecutivo ha desarrollado y lanzado nuevos emprendimientos en el mundo digital y de la televisión satelital y como consultor ha colaborado con las empresas tecnológicas y de medios audiovisuales como HP, BT, Intel, Havas, The Open University y la BBC. Es autor de numerosos artículos para el Financial Times, eLearning y otras publicaciones sobre la evolución de Internet. Ganadores y perdedores. Creadores y víctimas de la era de Internet es su primer libro.


jueves, 20 de mayo de 2010

La línea - Charlie López



La línea
Charlie López
Editorial Claridad

(Buenos Aires)

La línea es la historia de un hombre, profesor universitario que a los 50 años se enamora de una alumna  de la edad de su hija y vive una aventura sentimental con ella. El profesor, casado durante más de treinta años, con dos hijos y una sólida situación económica ve, que,  como los acontecimientos que el país está viviendo – la historia transcurre durante la caída del gobierno de Fernando de la Rúa – también su tranquila y estructurada vida se puede ir a pique.
El profesor vive con Sol, su nueva amante – ya que ha tenido otras – un romance y  una crisis existencial, se plantea su vida hacia atrás – sus logros laborales y económicos y sus renunciamientos  – y hacia adelante: su felicidad futura con una nueva mujer, Sol, a costa de la destrucción de su familia y la estima de los hijos que ya son grandes. 
La mujer del profesor, Susana, no está ajena a la situación que vive el marido, ya que éste, se encarga de ponerla al tanto de su enamoramiento y dilema, con pelos y señales.
Susana, al principio aplomada y comprensiva como una madre – tal como desea el profesor - encubre los celos y la frustración hasta que estallan.  
El deseo de una Felicidad más de otro mundo que de éste embarca al profesor a continuar con su aventura hasta que además de la crisis de su matrimonio y también una crisis laboral – desatada por una ex amante despechada -  lo hacen retroceder en su proyecto.
La antítesis del profesor, protagonista de esta novela es Jorge, un amigo, jugador y mujeriego, un filósofo de café, que no está dispuesto a los sacrificios que hizo su amigo para alcanzar logros materiales.
La línea es una buena novela que enfrenta al protagonista con sus fantasmas y mandatos ejercidos por la sociedad y él mismo  e invita a los lectores a reflexionar sobre el tema. 

Charlie López nació en Buenos Aires. Se graduó en Ciencias Económicas (Universidad de Buenos Aires). Estudió Lenguas en Inglaterra, donde realizó una maestría en el Centro de Estudios del Lenguaje Aplicado en la Universidad de Reading.
Es autor de Detrás de las palabras (Editorial Sudamericana), En una Palabra (Editorial Aguilar). 
En la actualidad conduce YeS, programa de televisión orientado a estudiantes y profesores de inglés. Es columnista del Buenos Aires Herald en el área de lengua y educación y dicta la cátedra de Análisis del Discurso en la Maestría de Traducción e Interpretación en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. 

sábado, 13 de marzo de 2010

Tayllerand - Duff Cooper


Tayllerand
Duff Cooper
Editorial Claridad

(Buenos Aires)

Charles- Maurice, Príncipe de Tayllerand nació en París el 2 de febrero de 1754. Fue un estadista de extraordinaria habilidad y contradicciones. Reconocido personaje de la escena social ocupó altos cargos públicos bajo cinco administraciones distintas.
Aunque notorio oportunista, los beneficios que obtuvo Francia de su accionar superan, con creces, la vasta fortuna personal que amasó mientras estaba a su servicio. Partidario de la Revolución, luego de la caída de la monarquía, Tayllerand huyó primero a Gran Bretaña y luego a los Estados Unidos. Luego de un par de años en el exilio, regresó a Francia y sirvió bajo el mando de Napoleón, representando a Francia en ante el Congreso de Viena.
Se ordenó sacerdote y el género de vida eclesiástica lo independizó de sus parientes.
Se compró una casita pequeña pero confortable en un tranquilo rincón de París donde recibía todas las mañanas a algunos amigos que almorzaban con él. El amigo preferido que frecuentaba a Tayllerand era Auguste de Choiseul, sobrino del entonces ministro de Luis XV.  También el nombre de Louis de Narbonne estaba asociado a menudo a los dos, formando un trío que se destacaba en el mundo elegante de París por su saber, su astucia algo maligna y sus conquistas. Era el apogeo del período filosófico y como era razonable esperar llegó a París el patriarca de la filosofía, para recibir la adulación de sus discípulos antes que fuera demasiado tarde. Voltaire, ahora muy anciano, fue recibido con honores más que reales, y uno de los últimos actos en que participó fue dar solemnenmente su bendición al abate de Perigord, arrodillado a sus pies, en medio de los grandes aplausos de los presentes.
Tayllerand vivió un período de la oratoria en París en la época de la juventud, cuando las grandes damas eran las que presidían el diálogo y dictaban la moda. Ellas eran árbitros no solamente de la elegancia, sino también de la moral, de la política y de las artes. Nadie había podido brillar sin tener un salón social como fondo, y en cada salón una dama.
Sin embargo el cebo que utilizaba Tayllerand para comprometer ayuda no estaba limitado a la excelencia de su mesa y a su brillante conversación. Para los más exigentes tenía argumentos más sólidos.
El programa político del diputado Tayllerand sorprendería al lector actual por el modernismo de sus ideas, porque además era el programa de un obispo que pertenecía a la más antigua y rancia nobleza francesa del siglo XVIII.
La biografía de Duff Cooper logra trasmitir la fuerza, elegancia e inteligencia que caracterizó al célebre personaje además de recrear una época singular. 

viernes, 29 de enero de 2010

El capital - Karl Marx


 

El capital

Karl Marx

Versión resumida por Gabriel Deville

Biografía de Marx por R. Wilbrandt

 

(Buenos Aires)

 

La editorial Claridad reeditó una versión reducida de El Capital de Karl Marx. La versión resumida es de Gabriel Deville y la biografía de Marx está escrita por R. Wilbrandt.

 

Karl Heinrich Marx nació el 5 de mayo de 1818 en Teveris, Prusia. Su madre era de origen holandés, mientras que su padre, Hirschel Marx  ejercía la abogacía y era además consejero de justicia. Marx comenzó sus estudios de Derecho en la Universidad de Bonn pero los abandonó para estudiar filosofía en Berlín. Se doctoró en 1841 en Jena con una tesis titulada Diferencia entre la filosofía de la naturaleza de Demócrito y la de Epicuro. Pronto se implicó en la elaboración de trabajos en torno a la realidad social, colaborando en 1842 junto con Bruno Bauer en la edición de Gaceta Renana (Rheinische Zeitung), publicación de la que pronto llegó a ser redactor jefe. Sería intervenida por la censura y Marx marchó al exilio. En 1843 se casó con Jenny von Westphalen, con la cual tuvieron cuatro hijos. Junto a Ruge funda en París la revista Anales franco-alemanes (Deutsch-französische Jahrbücher), de la que fue director, si bien durante poco tiempo ya que el gobierno francés la cierra por presión del gobierno prusiano. En 1844, en París, Marx conoce y traba amistad con Friedrich Engels, quien se convertirá en su principal colaborador. Escribió sus reflexiones teóricas de esa época una serie de cuadernos de trabajo que póstumamente fueron publicados como los Manuscritos económicos y filosóficos.
Por otra parte, el peso político de sus artículos periodísticos le hicieron ganar fama de revolucionario, lo que provocó su expulsión de Francia. Establecido en Bruselas, ingresa en la Liga de los Comunistas, tras lo cual se declara apátrida, ateo y revolucionario. Tras el periodo revolucionario de 1848 y la publicación del Manifiesto del Partido Comunista, en coautoría con Engels, se traslada a Colonia, donde organiza el diario Nueva Gaceta Renana (Neue Rheinische Zeitung). Su nueva publicación alcanza un éxito inmediato, en el contexto de una época de fuerte sentimiento social y compromiso revolucionario. En consecuencia, es prohibido por el gobierno renano. Establecido en Londres, Marx se dedica a la escritura de una de sus obras fundamentales, El Capital, cuyo primer volumen fue publicado en 1867, tras dieciocho años de trabajo. Además, Marx participó en la organización de la Primera Internacional (28 de septiembre de 1864), conocida como la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), participando activamente en las discusiones. A él se le encarga la redacción del Llamamiento inaugural de la Internacional y participa en la elaboración de su estatuto y otros documentos. Tras la derrota de la Comuna de París de 1871, que significó un duro golpe para la Internacional, Marx se retiró de la lucha política y se dedicó a la escritura de su pensamiento. Falleció en Londres el 14 de marzo de 1883.

Fragmentos del libro:

“…El padre de Marx era devoto de Voltaire y de Leibnitz, “se sabía de memoria las obras de Rousseau, Locke y Lessing” y hallábase espiritualmente influido por el espíritu liberal del siglo de las luces. Políticamente, sin embargo, su ideología era la de un patriota conservador, buen amante de Prusia y monárquico.

Cuando Marx tenía seis años se convierte su padre al cristianismo…”.

 

“…Todos sus ingresos –que no fue pequeña fortuna conseguir – eran los que le procuraba la colaboración para un periódico americano. Cuando más, el jornal de un obrero. Y eso era, en realidad: un obrero a domicilio, puesto al servicio de la empresa periodística, a la que debía enviar todas las semanas desde su cuartucho londinense un artículo mal pagado, y al servicio de toda laya de editores que sabían explotar tan bien como el periódico, su delicadeza y su necesidad. Y menos mal si los artículos escritos no quedaban inéditos sobre la mesa y toda la familia hundida en una crónica penuria. Marx, en medio de sus privaciones, jamás acepta un trabajo que pudiese valerle dinero, a espaldas de las convicciones de su vida; de las asociciones obreras nunca quiso recibir un céntimo… Su orgullo, su delicadeza, no conocían transacción…”.

 

“…En 1859 aparece su primera monografía: Crítica de la economía política; en 1867, el primer tomo de El capital. Habían de pasar treinta años hasta que viese la luz, por mano del amigo, el tomo tercero, con el remate de la obra y en él la clave para su inteligencia. Marx deja escritas las líneas fundamentales, pero no alcanza a desarrollarlas sistemáticamente.

Jamás hombre alguno permanece más fiel que éste a la idea con cada fibra de su naturaleza apasionada. Pero esta misma pasión fogosa lo arrastra de un problema a otro, de una en otra batalla. Encendido siempre de entusiasmo, como en sus años juveniles, por el afán con que se entrega, no mira jamás que éste sea práctico o provechoso para sus fines de política o de ciencia. Y así van saliendo de su pluma páginas admirables, inflamadas de pasión; los tesoros de su espíritu se enriquecen y aquilatan, pero el tiempo vuela y las fuerzas faltan. ..”


jueves, 28 de enero de 2010

La isla de los pingüinos - Anatole France





La isla de los pingüinos
Anatole France
Editorial Claridad
Traducción: Ana Drucker
Revisión de la traducción: Clara Giménez


(Buenos Aires) Hernán Díaz


Anatole France, seudónimo de Jacques Anatole Francois Thibaut, novelista y premio Nobel de Literatura, es considerado como el mejor escritor francés de finales del siglo XIX y principios del XX. France nació el 16 de abril de 1844, en París. Desde muy joven fue un lector insaciable. Sus primeros libros publicados fueron Poemas dorados (1873) y la obra teatral de verso El puente de Corinto (1876). No consiguió un estilo depurado hasta su primera novela, El crimen de Silvestre Bonnard (1881), en la cual hacía gala de una habilidad estilística, de sutil  y mordaz ironía y de genuina compasión, características todas ellas que formaron parte de su posterior producción. France produjo muchas novelas, obras de teatro, poemas, ensayos de crítica y filosofía e investigaciones históricas. Fue nombrado miembro de la Academia Francesa en 1896 y recibió el Premio Nobel de Literatura en 1921. Entre las obras de esta etapa intermedia cabe destacar los ensayos críticos La vida literaria, las novelas Thais, cortesana de Alejandría y El lirio rojo y la tetralogía de novelas Historia contemporánea compuesta por El olmo del paseo, El maniquí de mimbre, El anillo de amatista y El señor Bergeret en París – un ácido análisis de los corrosivos efectos del caso Dreyfus en la sociedad francesa. En sus últimos trabajos se convirtió en defensor de causas humanitarias, mediante elocuentes defensas de los derechos civiles, de la educación popular y de los derechos de los trabajadores, a la vez que atacó con amargas y brillantes sátiras los abusos políticos, económicos y sociales de su época. Entre las obras que demuestran su arraigada conciencia social y su elocuencia clásica destacan las novelas alegóricas La isla de los pingüinos y la Revolución de los ángeles y Los dioses tienen sed. Anatole France murió en Tours el 13 de octubre de 1924.

La isla de los pingüinos  publicada inicialmente en 1880 y ahora editada por Claridad, es una parodia de la historia de la civilización, Anatole France  ha elegido como protagonista a un animal que caricaturiza a los burgueses de finales del xix: los pingüinos, de aspecto serio y plácido, con su cómica dignidad y sus movimientos a la vez torpes y solemnes. La isla de los pingüinos se inicia con un episodio hilarante: el bautizo por error, a cargo de San Maël, de los pingüinos del ártico. A partir de este hecho, France describe con una prosa sutilmente cargada de ironía los hechos más notables de la historia de la humanidad, mezclando el amor y la guerra, el poder absoluto y los ideales de la revolución, la religión y la codicia y la especulación financiera, llegando incluso a denunciar los rasgos más característicos del actual proceso de globalización.
"Los historiadores se copian los unos a los otros, con lo cual se ahorran molestias y evitan que los motejen de soberbios. Imítelos y no sea original. Un historiador original inspira siempre la desconfianza, el desprecio y el hastío de los lectores. [...] Me permito darle un consejo. Si quiere que su obra sea bien acogida, no pierda ninguna ocasión de alabar las virtudes que sirven de sostén a las sociedades, el respeto a las riquezas y los sentimientos piadosos, principalmente la resignación del pobre, que afianza el equilibrio social. Asegure que los orígenes de la propiedad, de la nobleza, de la gendarmería, sean tratados en su historia con todo el respeto que merecen semejantes instituciones; propale que se halla dispuesto a tomar en consideración lo sobrenatural cuando convenga, y así conseguirá el beneplácito de las personas decentes”.

 (c) Hernán Díaz



miércoles, 20 de enero de 2010

Historia del esnobismo - Frédéric Rouvillois





Historia del esnobismo
Frédéric Rouvillois
Editorial Claridad

(Buenos Aires)

El esnobismo refleja siempre, aunque sea de manera indirecta y deformada, la evolución de las sociedades donde prospera: en la ocasión, los movimientos sucesivos de democratización y de mundialización. De ahí una semejanza todavía creciente: si es posible, entre los esnobs de todos los países. Pero en nuestros días vira a la cuasi identidad: los esnobistas, fashionistas y fashion victims del mundo entero ahora parecen todas hechas sobre el mismo modelo.
Historia del esnobismo muestra la evolución y permutación, desde el siglo XVII hasta nuestros días, de esta rara pero habitual clase social “los esnobistas”.
“…Como lo señalaba uno de los mejores conocedores de la materia, Émilien Carassus, si el esnobismo es de todos los tiempos, “no es menos cierto que responde más estrechamente a circunstancias históricas y espirituales peculiares”. Circunstancias que están presentes en el Imperio Romano camino hacia la decadencia, tal como en Europa después de la Revolución Francesa. Paul Morand estimaba que el esnobismo no puede aparecer y prosperar màs que durante las etapas intermedias de la monarquía absoluta y la sociedad sin clases: entre un sistema social en el que los rangos están a la vez estrictamente determinados y ampliamente aceptados por todos – de manera que las vanidades están condenadas a permanecer marginales -, y el sistema inverso en el cual la supresión autoritaria de las jerarquías y de las diferencias hace que todo esnobismo sea imposible. Se podrá, por cierto, criticar el detalle y señalar que en Francia, la monarquía absoluta, al trastornar las estructuras nobiliarias, amalgamándolas por fuerza en el crisol de la corte o abriendo a la burguesía el acceso a los más altos cargos del Estado, sin duda ha favorecido el surgimiento de cierto esnobismo, aquel del que se burlan Molière y Saint-Simon. O incluso objetar que también en la sociedad sin clases, las vanidades y las distinciones terminan siempre por deslizarse en los intersticios del sistema, como lo ha mostrado la experiencia soviética. En resumen, se puede discutir el detalle pero no la visión de conjunto. “Es más fácil engañar en una sociedad desorganizada que en una organizada donde uno no se conforma con ventajas imaginarias”.
Una opinión compartida por Joseph Epstein, que afirmaba que “el esnobismo tal como lo conocemos hoy no ha sido posible más que por el impulso de la democracia”. La democracia en el sentido social, implicando la existencia de una “sociedad abierta”, relativamente desestructurada y caracterizada por cierta perturbación de los valores y puntos de referencia  tradicionales. “Donde el rango social está claramente definido”, donde cada uno acepta su posición social, se conforma con ella y respeta las posiciones superiores, el esnobismo no puede tener más que un lugar deleznable. En cambio, adquiere toda su importancia cuando la sociedad es más fluida, y a medida que crece ese sentimiento de envidia al que Tocqueville consideraba especialmente desarrollado en los regímenes democráticos. Un sentimiento en el que él constataba, en la América de mediados del siglo XIX, que puede expresarse de mil maneras diferentes – anticipando, algunos años antes de la invención de la palabra, una de las características del esnobismo: su extrema diversidad. Si él hubiera vivido treinta años más, hasta la instalación de la Tercera República, habría podido notar también que la conexión, aparentemente paradójica, entre democracia y esnobismo no es en absoluto un fenómeno específicamente norteamericano…”.

Círculos y clubes

“…En la epopeya del esnobismo, la historia de los círculos ocupa un lugar central. Una historia que se remonta a los primeros decenios del siglo XIX, en el tiempo de la anglomanía triunfante, pero que prosigue hasta nuestros días, cuando los grandes círculos permanecen siendo lugares donde se concentra “la elite de la elite”. Y que continuarán codiciando aquellos que querrían pertenecer a ellos…”.

Las olas del antiesnobismo

“…en materia de automóviles, la masificación va a engendrar un tipo de esnobismo comparable al que se encuentra a propósito del deporte en general, o aun en la televisión o el turismo. Cuando una actividad inicialmente reservada a los happy few se convierte en una evidencia social insoslayable, ocurre siempre que algunos llegan a considerar como supremamente distinguido el hecho de darle la espalda: no practicar ningún deporte, no tener televisión, quedarse en casa durante las vacaciones o aun no tener automóvil…”.

El libro de Rouvillois presenta en forma completa y amena esta singular historia para entender este tipo de comportamiento, el de los esnobistas.

Frédéric Rouvillois: nacido en 1964, profesor de derecho público en la Universidad de París-V, vive en París. Autor de numerosas obras de historia de las ideas, es bibliófilo y coleccionista, desde siempre, de tratados de savoir-vivre. Su anterior obra Historia de la cortesía. De 1789 a nuestros días (Claridad, 2008) ha sido traducida a varios idiomas.


lunes, 18 de enero de 2010

Los filósofos en el diván - Charles Pépin




                Los filósofos en el diván
                Charles Pépin
                Editorial Claridad
                Traducción de Clara Giménez
                (Buenos Aires)




Charles Pépin, catedrático  de filosofìa y escritor, imagina en este libro un encuentro de Freud con Platón, Kant y Sartre. Dice: “Para leer este libro es esencial saber que ninguno de los hechos de la vida de los filósofos ha sido inventado. Todos provienen de fuentes históricas, de escritos autobiográficos, de cartas de los filósofos mismos, de trabajos biográficos o incluso, en el caso de Sartre, de entrevistas. Por lo tanto son tan verídicos como es posible, y cuando parecen contradecir los hechos de la historia oficial, como ocurre con Platón, por lo menos tan verídicos como éstos, basados sobre investigaciones por lo menos tan “científicas” como los dichos que pretenden fundamentar la historia oficial. Si no he inventado ningún acontecimiento de sus vidas reales, en cambio he podido imaginar la manera en que los habían vivido, sentido, así como imaginé su manera de hablar sobre ellos en el diván. Pero cada vez que recurrí a la novela, lo hice regido por una lógica de verosimilitud, tratando de acercarme lo más posible a lo que habrían podido ser sus emociones, con respecto a lo que yo sabía de sus filosofías, de sus vidas y de sus declaraciones certificadas.Porque habían vivido, amado, sufrido, porque habían sido niños, porque no eran sólo espíritus sino en realidad hombres contenidos dentro de sus cuerpos y sus contradicciones, me pareció que para que sus filosofías resultaran sensibles era necesario partir de allí, de sus vivencias y de sus afectos. ¿Quién mejor que Freud podía entonces analizar a esos filósofos en el diván?Entonces imaginé el encuentro, en una vida eterna, de Platón (427-348 a.C.), Kant (1724-1804) y Sartre (1905-1980) con ese hombre, Freud (1856-1939), capaz de hacerlos decidirse a hablar…”. 
Las ideas de los filósofos son abordadas a partir de sus vivencias y emociones. Los sistemas filosóficos aparecen como indisolubles de las obsesiones de sus autores: el idealismo para Platón, el deber para Kant, la mirada de los otros en Sartre. Estos cuestionamientos se parecen a los nuestros que tan profundamente dibujan el retrato del hombre occidental. 
Charles Pépin, catedrático de filosofía y escritor, enseña filosofía en el liceo d’État de la Légion d’Honneur de Saint-Denis y en el Institut d’Études Politiques de París. Después de dos novelas destacadas, Descente y Les infidèles, ha publicado Une semaine de philosophie, ensayo de introducción a la filosofía que ha obtenido un gran éxito en su país. Los filósofos en el diván es su cuarta obra.




martes, 29 de diciembre de 2009

Almafuerte - Obras completas


Almafuerte
Obras completas
Editorial Claridad

(Buenos Aires)

La editorial Claridad publicó  las obras completas de Pedro Bonifacio Palacios –  conocido por el seudónimo de Almafuerte – (San Justo, 1854- La Plata, 1917).
Dentro de la tradición literaria de la Provincia de Buenos Aires, Almafuerte es uno de los más notables poetas. La vida de Almafuerte fue una lucha constante. Ejerció la docencia como maestro sin título pero, a causa de los problemas con el gobierno fue destituido del cargo. También fue bibliotecario y traductor de la Dirección General de Estadísticas de la provincia de Buenos Aires.
“…Palacios representaba para gran parte de los intelectuales de habla española un caso extraordinario de elocución poética (si no todavía un poeta revelador o un gran poeta), la literatura argentina se había desentendido definitivamente de la tradición literaria de la península y había ingresado, con el aporte de los gauchescos, los románticos y los modernistas, en una nueva etapa, imitativa aun, pero orientada hacia el mismo corazón del país…”.

“…La nacionalización de la literatura, parte del empeñoso programa  madre de la “Joven Generación Argentina” de 1838, iba a lograrse al fin sobre las bases de una sutil visión de lo ciudadano y lo campesino. Almafuerte, en más de una oportunidad, accedería a esa tradición y haría notar la necesidad de hacer literatura con elementos argentinos, pero estaba destinado a fundar, por su cuenta, una nueva tradición poética, emancipada por completo de la tradición gauchesca o ciudadana, como asimismo del modernismo afrancesado de Darío y del primer Lugones. Lo “nacional”, arbitrariamente supeditado al “color local” de la novela o del poema, iba a ser expresado por Almafuerte desde un ángulo muy distinto.
Como Fray Mocho, Roberto J. Payró, Miguel Cané, Lucio V. Mansilla, Rafael Obligado, Martel, Evaristo Carriego y otros, trabajó muchas veces con los materiales vivos, contemporáneos, circundantes de la realidad idiomática; pero no se desprendió de ellos, objetivándolos: se convirtió en una realidad. A Pedro Bonifacio Palacios, como profeta, sociólogo, moralista y poeta…”.

“…Los que van a Almafuerte con una curiosidad estética, se verán defraudados. Pero Almafuerte nunca tuvo una intención “artística” al escribir. Lo consideraba una desviación. Él opuso a esa poesía objetiva o falsamente subjetiva una intención moralizadora, un humanismo poético. En poesía, los límites y las formas han desaparecido. Por sobre su apariencia, ahora prevalece su esencia, la palabra mensajera, jubilosa o terrible, del alma.
Por no ser un artista del verso, Almafuerte es más que un poeta. El poeta artífice – herencia renacentista – está dominado por la tiranía de la forma; el poeta- profeta prescinde de todo lo que no sea la expresión directa y vibrante de su profecía. Nunca se hizo Almafuerte un problema riguroso en materia verbal, en ese trabajo que crea, a veces, una zona aislada entre el autor y el lector. Aunque sabemos que meditaba mucho sus poemas, su concepto del arte de hacer versos es claro:

       Para mí las palabras siempre son bellas,
      Y siempre de cualquiera se saca fruto,
      La más vil, la más vana de todas ellas
     Contiene la presencia de lo Absoluto…"


En las obras completas de Almafuerte hay poesías, relatos  y discursos. Y dentro de las poesías los famosos “Siete sonetos medicinales”, de los que se trascribe uno a continuación:


¡Vera violetta!


En pos de su nivel se lanza el río 
Por el gran desnivel de los breñales; 
El aire es vendaval, y hay vendavales 
Por la ley del no-fin, del no-vacío; 
La más hermosa espiga del estío 
No sueña con el pan en los trigales; 
El más noble panal de los panales 
No declaró jamás: Yo no soy mío. 
Y el sol, el padre sol, el raudo foco 
Que fomenta la vida en la Natura, 
Por fecundar los polos no se apura, 
Ni se desvía un ápice tampoco... 
¡Todo lo alcanzarás, solemne loco, 
Siempre que lo permita tu estatura! 



viernes, 18 de diciembre de 2009

Viejas estancias de la Patagonia - Yuyú Guzmán




Viejas estancias de la Patagonia
Yuyú Guzmán
Editorial Claridad

(Buenos  Aires)

Yuyú Guzmán realizó un estudio “a puro campo” del fenómeno estancia en la Argentina. Para ello primero recorrió exhaustivamente los caminos del territorio bonaerense y gran parte de las provincias del Centro-Norte, después para luego hacerlo por la Patagonia.
“Advierto al viajero que recorre la Patagonia y quiere ver estancias, que debe despojarse de preconceptos, de prejuicios, de comparaciones con la estancia del norte. Ésta es otra tierra que ha generado otras estancias. Ese viajero tiene que olvidar por un rato la belleza paisajística de los lagos cordilleranos y observar la meseta, por la que andará mucho tiempo, leer en la sequedad de la tierra, en el pasto, en la nada a la vista, en el ningún movimiento, salo las plantas bajas permanentemente sacudidas por el viento. Debe tratar de leer en el no-paisaje que muestra sólo tierra y cielo. Escucharlo. Debe dejar que alguien de allí le cuente. Usted no le diga nada a la Patagonia, deje que ella, de alguna manera, le hable. Esté presente en el camino que recorra, esté atento por donde va, porque …¡está en la Patagonia…!
Además de las descripciones de las estancias, la autora intercala pasajes de historia argentina.
“…El portugués Hernando de Magallanes, fue el primer navegante del mundo conocido que avistó las costas de la Patagonia, durante el viaje en que descubrió el Océano Pacífico, en 1520. Siendo el mes de marzo y previendo que se venía el invierno, el marino fondeó la escuadra en un golfo abrigado de los vientos, al que llamó San Giuliano, nombre que pasaría a los esbozos de la cartografía local como San Julián y así quedó.
Durante esa invernada, los tripulantes tuvieron el primer contacto con los pobladores nativos que encontraron en la costa. Antonio Pigafetta, el cronista de la expedición, escribió que Magallanes los había llamado “patagones”, porque al caminar con los pies envueltos en pieles, dejaban huellas muy grandes sobre la nieve. La impactante silueta de los tehuelches, agrandada por su vestimenta de pieles de guanaco, generó la leyenda de los indios gigantes de la Patagonia. En realidad, el oriden de este nombre no está establecido con certeza, pero perduró para designar al territorio en el extremo Sur del continente americano…”.
El libro, además de ser entretenido y didáctico contiene fotografías de varias estancias como Pilcañeu, El Principio, Claridad,Tecka, Leleque, Rivadavia  y otras.

Sobre la autora:

Yuyú Guzmán nació en la ciudad de Tandil, una isla en un mar de pasto donde aparece el archipiélago de las estancias. Dedicada al estudio del fenómeno de la estancia en la Argentina, ha publicado numerosos libros y artículos periodísticos donde cuenta sus historias y muestra sus imágenes. De esta acertada combinación de relato e imagen, produce desde 1993 con Alejandro Toscano un exitoso programa de TV por cable titulado “El país de las Estancias”, actualmente en canal Rural.  Es autora de Estancias de Azul (1976), Estancias de Azul y pobladores franceses en la zona rural (1978), Viejas estancias en el pago de Magdalena (1985),Estancias de Tandil (en dos partes, 1986 y 1998), El país de las estancias (1983)  y En la ruta de las estancias (2003). Actualmente está preparando la obra Estancias coloniales rioplatenses.

 (c) Archivos del Sur

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