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martes, 27 de enero de 2015

Tierra del Fuego: la creación del fin del mundo - Guillermo Giucci



 

Tierra del Fuego:

la creación del fin del mundo

Guillermo Giucci

Fondo de Cultura Económica

(Buenos Aires)

Tierra del Fuego: la creación del fin del mundo, de Guillermo Giucci, editado por Fondo de Cultura Económica es un ensayo que historia el proceso de exposición gradual de una región conocida como "el fin del mundo": Tierra del Fuego. El autor, de origen uruguayo, es doctor en Literatura Latinoamericana por la Universidad de Stanford. Desde 1992 es profesor de Letras de la Universidad del Estado de Río de Janeiro. Entre 1988 y 1990 fue profesor en la Universidad de Princeton. Sus trabajos de investigación combinan la rigurosa formación académica con temas de la vida cotidiana, la actualidad, los deportes, el cine, los imaginarios populares, los medios de comunicación y la historia del transporte.

"... Cuando en 1520, durante el transcurso de la expedición de Fernando de Magallanes a las islas Molucas, se nombró a Tierra del Fuego, la designación no correspondía a ningún territorio delimitado. El bautismo funciona como una apropiación a la distancia, como la toma de posesión simbólica de un espacio inexplorado. Los expedicionarios ni siquiera lograron determinar si se trataba de una isla o de tierra firme, aunque dedujeron su carácter insular, pues algunas veces oyeron ruidos de mar que parecían venir de otra cosa.

Tal incertidumbre sobre la conformación territorial indica los límites del conocimiento geográfico de la época. Tierra del Fuego denomina a un territorio imaginado. Pero nombrar es crear una identidad e instituir una genealogía. Si bien representa el inicio de una larga marcha que solo será inteligible varios siglos más tarde, en la nominación del nuevo territorio se puede ubicadr la gestación del fin del mundo. Este aún no puede ser asociado con la Tierra del Fuego a causa de la confusión reinante sobre la apariencia del orbe. Era entonces muy reciente el giro marítimo ibérico hacia el oeste, que implicaría una profunda revisión del saber geográfico. Pese a la persistencia de las manchas blancas en los mapas, la apertura que resulta de la tendencia atlántica autoriza la denominación de nuevos subconjuntos de territorios de identidades. Así aparece en 1507, pocos años antes del nombramiento de Tierra del Fuego, el cuarto continente América nominado e inscripto por primera vez en un mapa por Martín Waldseemüller, que superaba la tradicional división tripartita cristiana del mundo en Europa, Asia y África.

Por encima del conocimiento local, elaborado en los territorios habitados y explorados por los aborígenes de las diferentes regiones, se impone una autoridad cartográfica externa y unificadora. Lo existente es transmutado en lo patente, a través de la adquisición de nombre y de imagen, transformación que de un modo progresivo torna al globo terráqueo explícito como conjunto. Únicamente con la aprehensión integral de la imagen del planeta Tierra se podrá situar el hodierno del fin del mundo en el extremo sur del continente americano. Se propone aquí que solo una vez revelado el mundo como totalidad, la identificación del fin del mundo con Tierra del Fuego cobra su sentido preciso. La creación del fin del mundo fueguino es un capítulo singular y tardío de la más amplia revelación del planeta...".

"... La vinculación de Tierra del Fuego con el fin del mundo es moderna y se consolida a inicios del siglo XX. Desde Europa se instaura una conformación geopolítica del espacio donde el extremo austral del continente americano surge, en contraposición con el norte europeo, como un lugar-límite, región del primitivismo y de la incomunicación.

Tal representación del fin del mundo como un fragmento superviviente de la Edad de Piedra es palmaria en el artículo periodístico publicado en el suplemento del Illustrated London News el 30 de enero de 1904 por el viajero inglés William Singer Barclay, "At the World´s End, Being an Account of the now amost Extinct Canoe-Dwellers and other Tribes of Tierra del Fuego [En el fin del mundo, un reporte de los ya casi extintos habitantes canoeros y otras tribus de Tierra del Fuego]". Constituye el primer desarrollo explícito del nexo entre Tierra del Fuego y el fin del mundo, que se venía gestando de modo intermitente en el siglo XIX en particular entre los expedicionarios y misioneros ingleses. Barclay reconoce que, en términos estrictos, América del Sur no se acaba en el cabo de Hornos, pero señala que este actúa como una frontera infranqueable para las sociedades primitivas.

En 1905 se imprime póstumamente la novela de aventuras de Julio Verne El faro del fin del mundo. Verne había escrito la primera versión en 1901, situando el faro del fin del mundo en la isla de los Estados. Reaparece el maridaje entre el extremo sur del continente americano y el fondo del globo. La cartografía le confiere una vasta legitimidad a la noción literaria del fin del mundo en la zona sureña: allá abajo en la borrascosa extremidad austral americana...".

Memorias de la doble conciencia

tapa del libro El último confín de la tierra - E. Lucas Bridges
editorial Marymar
Acerca de Esteban Lucas Bridges:

"...La doble concienia cultural es un fenómeno antiguo en América Latina. Se origina durante la conquista del Nuevo Mundo, especialmente en los derrotados imperios azteca e inca, donde el sujeto se encuentra escindido entre la tradición prehispánica y los valores impuestos por los conquistadores. Tal problema identitario, derivado de la condición colonial e ilustrado ejemplarmente por el Inca Garcilaso de la Vega en el siglo XVI, se expande durante las centurias siguientes con los desplazamientos de esclavos negros a las Américas...".

"...En Tierra del Fuego, la doble conciencia despunta tardíamente con los hijos de Thomas Bridges. Por supuesto que no estamos ante un modelo de la igualdad de las culturas, pues la tradición inglesa simboliza el progreso ineludible. En todo caso, lo fundamental reside en la integración de la dualidad. Esta no es suprimida o eliminada, sino incorporada, aunque de modo dispar. Tomemos el ejemplo de la formación bicultural de Esteban Lucas Bridges, nacido en la misión de Ushuaia en 1874. De familia inglesa, Lucas convive con aborígenes yámanas y más tarde se convierte en uno de los mayores conocedores de los indios onas. Su obra El último confín de la Tierra (1948), redactada en inglés en la década de 1940 y publicada un año antes de su muerte en 1949, abarca el período de su infancia y juventud en Tierra del Fuego...".

"...Como sucede con Arguedas, la juventud de Lucas Bridges transcurre entre dos mundos distintos y en contienda. Y en ambas personalidades se manifiestan las contradicciones típicas de las oscilaciones entre proyectos muchas veces incompatibles entre sí. Con la excepción del círculo familiar, Lucas no mantiene un contacto cotidiano con estratos occidentalizados, sino con aborígenes fueguinos. Esta precoz experiencia de la doble conciencia - la convivencia con yámanas, aunque transculturados - se verá posteriormente reforzada por su profundo interés, que podemos llamar etnográfico, por los onas, que estaban en vías de desaparición. Empeño de conocimiento de las costumbres de los nativos que, sin embargo, no es desinteresado, pues está entrelazado con proyectos expansivos y de transformación de la región por parte del hacendado blanco, con la mirada puesta en el futuro...".

Crecer entre culturas

"...Se engaña quien anticipe un deslumbramiento del provinciano con la metrópolis. La ciudad sorprende y desconcierta a quien no está habituado a su velocidad y cambios de ritmo. Como lo habían sugerido Edgar Allan Poe y Charles Baudelaire, el anonimato urbano es la conquista del gran número. Y este descubrimiento del ajetreo colectivo produce disgusto. Cuerpos extraños se aproximaban en las reuniones, lo que lleva a Lucas a considerar desagradables los avances de la "cofradía de mujeres livianas". Ni siquiera puede ojear con tranquilidad los maniquíes de cera de labios pintados y ojos fijos, y aparta la mirada como de un objeto prohibido...".

"...¿Para qué sirven la aglomeración y el anonimato? La serie de críticos que condenaron los defectos de la civilización y contrapusieron a la ciudad industrial las ventajas de la naturaleza habrían encontrado un aliado en Lucas Bridges, que se sumaba al coro de los que detestaban Buenos Aires..."

"...Podía un joven urbano de la pujante Buenos Aires entender el sentido de la vida como aventura? ¿Podía experimentar la naturaleza silvestre como un adversario íntimo? ¿Cómo explicarle lo que era ser un pionero y el fundador de una estancia en un extremo del mundo? De la nada, en un lugar hórrido, había nacido la estancia Viamonte, que al principio era un mero refugio detrás de unos altos arbustos de grosellas salvajes, y más tarde, una choza de una habitación, con piso de tierra y una ventana de madera sin vidrio...".

"...Comprendí que durante toda mi vida sería yo distinto a los otros hombres, incapaz de entregarme por completo a una reunión tan alegre como la que me era dado contemplar. Sin embargo, olvidando la civilización y recordando los bosques nevados y las cumbres azotadas por los vientos de mi tierra natal, podía repetir las palabras que Ada Lindsay Gordon pone en boca del arriero moribundo: "Viviría la misma vida si tuviera que volver a vivir..." *


*Esteban Lucas Bridges, El último confín de la Tierra.


jueves, 26 de septiembre de 2013

La educación sentimental de la señorita Sonia- Susana Constante







La educación sentimental de la señorita Sonia
Susana Constante
Prólogo de Ricardo Piglia
Fondo de Cultura Económica
Serie del recienvenido dirigida por Ricardo Piglia

(Buenos Aires)

Susana Constante
La prosa irreverente de Susana Constante (Buenos Aires, 1944 - Sitges, 1993) se luce en esta novela erótica que inauguró el Premio La Sonrisa vertical de la editorial Tusquets en1978. Durante toda la novela, la autora logra mantener el clima erótico, condición fundamental para el género. La historia transcurre en un tren donde la señorita Sonia conoce a un capitán de húsares y a un hombrecito. Pero luego se enamorará locamente de un joven, hijo de una condesa cuando el tren llegue a destino.
"La señorita Sonia se entusiasma en la semioscuridad del compartimento de un tren de larga distancia con el espléndido capitán de húsares que la conduce (¿la conduce?) a los placeres del diálogo filosófico y de la perversión. Como en otras novelas escritas por mujeres, el eco de Sherezade está siempre presente y quien narra la historia tiene el lugar decisivo: ajena a las precauciones restrictivas de la literatura moderna, la narradora analiza las pasiones, sabe todo sobre todos y se desplaza con malicia por la superficie del relato; exterior a la trama, la ilumina con su intrigante ironía. Sería exagerado decir que esta novela inaugura la literatura erótica en Argentina; en realidad sólo actualiza entre nosotros una narrativa que hace de la sabiduría y el goce de la mujer su tema central."
"Siempre he pensado que lo que transforma una situación de incómoda en dolorosa es la incapacidad de formularla correctamente", explica Sonia. La literatura erótica trabaja la tensión entre el decir y el hacer; define estrategias, muestra planes de acecho y captura, y alcanza su objetivo luego de sedosas maniobras. El cortejo es una acción performativa: anuncia, jura, promete y actúa sobre los cuerpos...".
Del prólogo de Ricardo Piglia

Susana Constante (Buenos Aires, 1944 - Sitges, 1993) fue escritora y traductora. En 1976 se trasladó a España, donde vivió hasta su muerte. Tradujo, entre otros, a Michael Ende, Stephen King, Katherine Neville y Masako Togawa. Publicó las novelas La creciente (1982) y El guardián de Ardis (1989); el libro de relatos Aquí hay muertos (1990), y el ensayo Polvo de dioses. Mitología y erotismo (1992). La educación sentimental de la señorita Sonia fue su primera novela y también la primera en obtener el Premio La Sonrisa Vertical, creado por la editorial Tusquets, en 1978.


jueves, 28 de febrero de 2013

Los adolescentes y las redes sociales - Roxana Morduchowicz



Los adolescentes y las redes sociales
Roxana Morduchowicz
Fondo de Cultura Económica

(Buenos Aires)

En la Argentina, el 95% de los adolescentes tiene acceso a internet. El 40% tiene conexión en su casa, pero el 60% restante accede a ella en un locutorio o cibercafé. El 70% de los chicos de entre 13 y 17 años tiene (o tuvo alguna vez) un blog propio o visita el blog de amigos y el 75% tiene un perfil personal en alguna red social (Facebook es la de mayor popularidad en el país). Un adolescente argentino se conecta a Internet todos los días, y lo hace durante una hora y media cada vez. Ésta es la media nacional. Para quienes tienen acceso a la Web desde su hogar, el vínculo con Internet aumenta: se conectan todos los días durante el doble de tiempo, es decir, tres horas cada vez. La misma cantidad de tiempo - y en algunos casos, más que pasan en compañía de la televisión."El principal uso que hacen los adolescentes de Internet es para comunicarse. Efectivamente, el 90% de los jóvenes chatea, visita una red social, manda mails o bloguea" (Modrduchowicz, 2008). Éstos son los usos más importantes qaue los chicos - en todo el mundo - hacen de Internet...".
En Los adolescentes y las redes sociales, la autora analiza los procesos socioculturales que intervienen en el uso, la socialización y la significación de la Web por parte de los jóvenes, para determinar hasta qué punto la producción de contenidos en los blogs y en las redes sociales forma parte de la construcción de su identidad. Los adolescentes no están solos cuando escriben, dice la autora, lo hacen siempre en relación con otros, que a veces son sus amigos y otras veces, la misma sociedad, a la que necesitan integrarse y pertenecer. Modrduchowicz analiza también el peso social, que también incide en las páginas web de los adolescentes, ya que frente a los permanentes cambios que vive un adolescente en su vida diaria, y la a veces angustiantes incertidumbres que puede encontrar en esta etapa, el blog y la red social le permiten sentirse mejor consigo mismo y en relación con los demás.

sábado, 30 de junio de 2012

La ciudad y las leyes- Lo que hace a Grecia,2 - Seminarios 1983-1984 - Cornelius Castoriadis



La ciudad y las leyes


Lo que hace a Grecia, 2

Seminarios 1983-1984

La creación humana III

texto establecido, presentado y anotado por Enrique Escobar, Myrto Gondicas y

Pascal Vernay

Precedido de "Castoriadis y el legado griego" de Philippe Raynaud

Fondo de Cultura Económica



(Buenos Aires)





"La ciudad y las leyes es el segundo volumen publicado por el Fondo de Cultura Económica, en que se presentan los seminarios que Cornelius Castoriadis consagró a la antigua Grecia en el marco de su enseñanza en la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS) (Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales). Este volumen se inscribe en un proyecto de publicación de la totalidad de sus seminarios bajo el título de La creación humana, presentado a grandes rasgos en la advertencia de Sujeto y verdad en el mundo histórico-social (2002) y en el prefacio de Lo que hace a Grecia.
1. De Homero a Heráclito (2004)...".
El autor de La institución imaginaria de la sociedad no vacilaba en afirmar con la mayor franqueza la deuda que el pensamiento y las sociedades libres tenían con la experiencia griega, incluso en lo que la distingue u opone a la lógica de las grandes religiones reveladas. Castoriadis mantenía con el legado griego una relación original y hasta singular, que hace de él muiy otra cosa que un defensor de los "antiguos" contra los "modernos".
Según Phillippe Raynaud, en el texto que precede al libro, de no ser por la antipatía que Castoriadis sentía por las teorías políticas "posmodernas", casi podría decirse que sus griegos son ya "posmodernos". La tesis que defiende Raynaud en el libro es que la Grecia de Castoriadis no es tanto la de la filosofía griega como la de lo
que él llama experiencia griega, cuya figura sólo puede comprenderse sobre la base de una crítica de la filosofía griega, o de la autocrítica filosófica del legado griego.
En este libro dichos seminarios están dedicados esencialmente al nacimiento, la naturaleza y el funcionamiento de la democracia ateniense, y en particular al singular fenómeno que fue la  democracia directa tal como la practicaban los atenienses. Castoriadis muestra cómo ellos supieron cuestionar la idea de que puede haber una competencia específica en cuanto a los asuntos de la ciudad; cuáles fueron las instituciones que crearon, y sobre todo la tragedia, para
imponer límites a la democracia; y qué fines se dio esta sociedad, según aparecen en la "Oración fúnebre" pronunciada por Pericles y transmitida por Tucídides.
El texto donde Castoriadis resumió de la manera más cautivante su interpretación de la experiencia griega es sin duda "La polis griega y la creación de la democracia", que sintetiza reflexiones elaboradas entre 1979 y 1983 y plantea el principio general de la unidad de esa experiencia.
A través de una discusión, en filigrana, de autores antiguos (Sófocles, Heródoto, Platón, Aristóteles) y modernos (Rousseau, Arendt) la lectura de La ciudad y las leyes permitirá advertir hasta qué punto sigue siendo actual la cuestión de la participación de todos en los asuntos comunes: la cuestión de la democracia.



Cornelius Castoriadis (Atenas, Grecia, 1922 - París, Francia, 1997).


Realizó estudios de ciencia política, economía y derecho en la Universidad de Atenas. En 1945 se trasladó a París y en 1949 fundó el grupo y la revista Socialisme ou Barbarie en los que participó hasta su disolución en 1965. Entre 1948 y 1970 trabajó como economista en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), a partir de 1974 comenzó a ejercer como psicoanalista y en 1979 fue electo director de estudios de la Escuela de Altos Estudios de Ciencias Sociales de París.
Entre sus obras se cuentan: La sociedad burocrática, La experiencia del movimiento obrero, La institución imaginaria de la sociedad, El ascenso de la insignificancia y Una sociedad a la deriva. Entrevistas y debates (1974-1997).
Fondo de Cultura Económica ha publicado Figuras de lo pensable (2001), Sobre "El Político" de Platón (2003), Sujeto y verdad en el mundo histórico-social. Seminarios 1986-1987. La creación humana I (2004), Lo que hace a Grecia, 1: De Homero a Heráclito. Seminarios 1982-1983. La creación humana II (2006), Ventana al caos (2008) y La ciudad y las leyes. Lo que hace a Grecia, 2. Seminarios 1983-1984. La creación humana III (2012).













jueves, 22 de marzo de 2012

Nanina - Germán García


















Nanina
Germán García
Prólogo de Ricardo Piglia
Fondo de Cultura Económica


(Buenos Aires)

La serie del recienvenido dirigida por Ricardo Piglia en Fondo de Cultura Económica ha editado
recientemente la novela Nanina, de Germán García. "Frente al rigor impuesto por Borges, frente a la defensa estetizada del cuento de cinco mil palabras como forma pura, Nanina recordaba que había otros modos de hacer literatura y encontraba nuevos espacios para la experimentación y la aventura" dice Piglia en el prólogo. "Aquí lo que se narra es la épica del estar lejos de casa, perdido en el mundo; no hay rebeldía adolescente o inversión de valores, sino un escape hacia el lirismo, la sexualidad y la fantasía. En Nanina - como en El juguete rabioso - la literatura es la tabla de salvación: lo que se escribe, y el descubrimiento del poder del lenguaje, permiten desoír el oráculo familiar, las determinaciones sociales y el destino heredado. Esa aspiración a la fuga le da al libro una euforia narraiva que seguramente fue lo que percibieron los censores cuando lo prohibieron en 1968, a pocos meses de su publicación...", afirma Ricardo Piglia.
Nanina está escrita con una prosa sugerente que se va deslizando en imágenes. Empieza con la
narración del protagonista en primera persona, describe personajes familiares que incluyen a Nanina, la perra y mascota de la familia. De la primera persona el narrador pasa a la segunda y luego a la primera. El padre del narrador y Nanina se convierten en los personajes principales del primer tramo de la novela. En un pueblo de la Provincia de Buenos Aires, Junín, el deseo del protagonista es hacer un camino distinto al del padre, un hombre que trabaja como mecánico y se hunde en el alcoholismo: "...Papá quería un camino donde la memoria no se anule para olvidar las cosas vergonzantes, un camino que no tuviera vergüenza ni martirio; sólo infancias de hombres. En ese camino imaginado y deseado buscó un rincón de luz, fervientemente luz; sus ojos y la luz; Estabas condenado a no encontrar nada de luz porque nunca abandonaste tus recuerdos inútiles...". "... Este tu corazón que no es el tuyo no sirve para la ciudad, es un
corazón para los fideos del domingo, para la vida y el llanto; no para el mundo, no para la vida de la ciudad...".
Después de algunas páginas donde el padre del protagonista y Nanina han muerto, del pueblo de provincia el protagonista pasa directamente a la gran ciudad y a un bar: "...Llego al bar de la calle Uruguay obsesionado por la idea de escapar sin movimiento, digamos, escapar de fronteras, estarse loco un tiempo en otro lado...".


Germán García nació en Junín, provincia de Buenos Aires. Es escritor y psicoanalista y ha fundado numerosas instituciones y revistas vinculadas a ambos campos. Nanina es su primera novela y fue publicada en 1968. Es autor además de las novelas Cancha rayada (1970), La Via Regia (1975), Perdido (1983), Parte de la fuga (1999) y La fortuna (2004). Ha publicado también numerosos ensayos, entre los que se cuentan: Macedonio Fernández, la escritura en objeto (1975), La entrada del psicoanálisis en la Argentina (1978) y El psicoanálisis y los debates culturales (2005). Fondo de Cultura Económica ha publicado Nanina (2012).

lunes, 12 de marzo de 2012

En breve cárcel - Sylvia Molloy

















En breve cárcel
Sylvia Molloy
Prólogo de Ricardo Piglia
Fondo de Cultura Económica

(Buenos Aires)

Había leído la novela En breve cárcel de Sylvia Molloy hace ya varios años. También, como comenta Ricardo Piglia en el prólogo, me impactó el tono íntimo de la novela. "Más allá de la intriga y de las peripecias, hay un tono que define el modo en que la historia se mueve y fluye. No se trata del estilo - de la elegancia en la disposición de las palabras que es un sello de la autora -, sino de la cadencia y los sentimientos del relato. En definitiva, el tono define la relación emocional que el narrador mantiene con la historia que está contando..." afirma Piglia.
"En breve cárcel" son las primeras palabras de una estrofa de Quevedo:

"En breve cárcel traigo aprisionado.
con toda su familia de oro anuente,
El cerco de la luz resplandeciente,
Y grande imperio del amor cerrado".

Quevedo,
"Retrato de Lisi que traía en una sortija"

El relato de la novela reproduce los movimientos de la pasión amorosa. "La novela se instala en el presente porque el presente es el tiempo de la pasión, y trata de no salir del cuarto donde se espera -o se desea - que vuelva a suceder lo ya sucedido. Hay unidad de tiempo y de lugar entonces, pero no hay tragedia porque las mujeres de la novela son amigas o amantes, rivales o cómplices pero construyen sus intrigas alejadas del mundo masculino y de la lógica conyugal. Parecen vivir - o querer vivir - una nueva forma del amor cortés, sin propiedad y sin ley, en el que sólo persiste la luminosa inmediatez del deseo..." escribe Piglia.
El tono íntimo de En breve cárcel va atrapando al lector, por ejemplo en este párrafo: "...Para que Renata viniera, y porque Renata no ha venido, ha empezado a escribir. Nunca logró describirla, lo intenta, no lo consigue. Relee sus papeles, encuentra cartas, notas. Sabe por otra parte que Renata también guarda sus cartas y que esta historia, en una de sus versiones, ya ha sido escrita.
Al anotar esta realidad la empobrece, la destiñe. Alguien le dijo una vez: "Escribo sobre mí porque soy la persona más interesante que conozco". Querría decir lo mismo pero suena falso. Sin embargo se escribirá, una y otra vez, sin punto fijo, sin personaje fijo, sin saber adónde va...".


"...Del otro lado, en un tiempo incierto - están las memorias de la infancia, de los amigos, de los trabajos, de la vida familiar. Parecen estar ahí para marcar todavía con más nitidez, la irrealidad de todo lo que no sea la inminencia del cuerpo deseado..." dice Ricardo Piglia en el prólogo y además: "Conozco pocas novelas que hayan narrado con tanta intensidad y belleza la historia de una pasión".
En esta época en que se editan tantos libros y no se sabe ya qué elegir para leer, es recomendable leer esta novela para gratificarnos como lectores, para sentir nuevamente el placer de la lectura y de la buena literatura.


Sylvia Molloy nació en Buenos Aires y vive en Estados Unidos desde hace más de 30 años. Actualmente es Albert Schweitzer Professor Emérita de la Universidad de Nueva York, donde dirigió durante varios años el programa de escritura creativa en español. En breve cárcel es su primera novela y fue publicada en 1981. Es autora además de las novelas El común olvido (2002), y Desarticulaciones (2010) y del libro de relatos Varia imaginación (2003). Ha publicado también los ensayos Las letras de Borges (1979) y Acto de presencia (1996).

domingo, 4 de marzo de 2012

Tiempo del corazón- Correspondencia Ingeborg Bachmann y Paul Celan




























Tiempo del corazón
Correspondencia
Ingeborg Bachmann Y
Paul Celan
Fondo de Cultura Económica

(Buenos Aires)

En las grandes historias de amor todos encontramos nuestra propia historia.
Tiempo del corazón, Correspondencia Ingeborg Bachmann y Paul Celan, reúne las cartas entre
los dos poetas en lengua alemana más importantes de la segunda mitad del siglo XX.
Celan y Bachmann se encuentran en la primavera de Viena en 1948. Pocos días después de
conocerse, Paul Celan le dedica el poema "En Egipto", con el que inaugura un diálogo epistolar
íntimo y apasionado que se extiende durante más de quince años. La correspondencia y los
encuentros personales se interrumpen cuando las crisis psíquicas del poeta se agudizan, a fines
de 1961 - hay una última carta de 1967 -. La relación entre ellos fue amorosa e intelectual y con-
densó las preocupaciones históricas y literarias más dramáticas y urgentes de la Europa de la
segunda posguerra.
Tiempo del corazón reúne casi doscientas cartas que permiten reconocer las tensiones con la propia escritura, las reflexiones sobre la literatura, el desasosiego y los temores con respecto a la época, la relación con otros escritores y con los críticos, y, también, las distancias, los desencuentros y los silencios. En todas ellas, hay un trasfondo:la lucha por confiar en el lenguaje y alcanzar la palabra, y el esfuerzo de ambos por mantener algún tipo de relación a lo largo de los años. Ingeborg Bachmann era una estudiante de filosofía que se afilió tempranamente al partido PNSTA, y Paul Celan, un judío de Czernowitz, de lengua alemana, sin Estado, que había perdido a sus padres en un campo de concentración alemán y era a su vez sobreviviente de un campo de trabajo rumano. De esa diferencia infranqueable, Paul Celan, deriva su escritura como un poeta judío para lectores en lengua alemana y el gran reto que le plantea a una poesía en lengua alemana después de la catástrofe; para ella, Ingeborg Bachmann que ya antes de este encuentro se había confrontado con el pasado reciente alemán y austríaco, esa diferencia se convierte
en un nuevo impulso para luchar durante toda la vida contra el olvido, y también un impulso para comprometerse con la poesía de Celan.
La escritura ocupa el centro de la vida de ambos corresponsales, a quienes en los años cincuenta se solía mencionar sin solución de continuidad como los principales representantes de la lírica de posguerra en lengua alemana. Pero para ninguno de los dos escribir es algo sencillo, tampoco escribir cartas. La lucha por el lenguaje, la disputa con la palabra, adquiere un lugar central en la correspondencia. Continuamente se habla de cartas no enviadas: algunas no salen y son desechadas, algún que otro intento se guarda de todas formas y está entre las cartas como testimonio de una duda. Otros borradores se adjuntan a cartas muy posteriores, no siempre completos porque hay algunas cosas de las que el interlocutor no debe enterarse; también el tiempo transcurrido entremedio los "atenúa", y así pueden transmitir lo que en su momento no se le podía decir al otro. Mejor dicho: lo que no se podía escribir. Porque sobre todo Bachmann le tiene más fe a lo oral, a veces incluso al relato de amigos mediadores que, como dice ella, pueden describir mejor las dificultades. Un "tu sabes" y un "tú ya sabes" sustituyen muchas veces la manifestación directa; hay telegramas o cartas breves que anuncian otras cartas más extensas que después no siempre llegan. Y siempre los pedidos de cartas, el mendigarlas incluso: Bachmann reduce sus pretensiones a un "Escríbeme simplemente", y Celan evidencia, en una frase bastante poco ortodoxa: lo difícil que se le hace incluso ese pedido: "Ahora te escribo, no más que unas líneas para pedirte también que escribas unas líneas". El silencio sostenido del otro hace que el que espera a veces también se ponga a pensar en los motivos que puede haber dado él: "porque con mi catarata de palabras al teléfono te lo hice aun más difícil" o "Tal vez no te haya escrito una carta muy inteligente". A veces lo único que queda es invocar las posibilidades del diálogo: "Encontremos las palabras".
El libro incluye además las correspondencias entre Ingeborg Bachmann y Gisèle- Lestrange y Entre Paul Celan y Max Frisch.

sábado, 4 de febrero de 2012

La gran transformación en el gusto musical - William Weber




























La gran transformación en el gusto musical
La programación de conciertos de Haydn a Brahms
William Weber
traducción: Silvia Villegas
Fondo de Cultura Económica


(Buenos Aires)

La mayoría de los conciertos está pensada para múltiples grupos con gustos, deseos y necesidades diversos; la planificación de un concierto es, por lo tanto, una especie de proceso político. Los músicos y los organizadores de conciertos aprenden a mediar entre estos grupos, buscando la manera de complacerlos, tanto individualmente como de manera conjunta. Esta adaptación social, sin embargo, era mucho más profunda en la vida musical durante el siglo XVIII que en la actualidad. Se realizaban menos conciertos, el público era más reducido y la vida musical tenía vínculos más estrechos y era necesariamente colegiada. A los escritores les complacía hablar de la República de la Música, donde se desarrollaban disputas comparables a las que se libraban entre los monarcas, los cuerpos legislativos y la opinión pública. El conflicto referido al gusto estaba incorporado a este sistema social; para algunos espectadores, la disputa musical era un placer intelectual. Este diálogo sobre los valores musicales cumplió la función del foro público donde los valores musicales se transformaron de manera fundamental durante la primera mitad del siglo XIX. El principio rector para el diseño de los programas de conciertos en el siglo XVIII, a menudo llamdo "miscelánea", surgió de una prolongada tradición musical. El número de conciertos que se llevaba a cabo en esa época era limitado; músicos y espectadores daban por sentado, en consecuencia, que tendrían que adaptarse unos a otros en cuanto a la programación, el gusto y la conducta social: los conciertos eran una empresa colegiada.
Mientras que en la actualidad esperamos que un típico concierto orquestal ofrezca tres obras de grandes compositores, los programas alrededor de 1780 incluían entre ocho y quince piezas, algunas de compositores fallecidos. En un mismo programa escucharíamos una mezcla de números de ópera, conciertos, solos instrumentales, oberturas o sinfonías y posiblemente un cuarteto para cuerdas o una canción.
Este libro se propone exponer específicamente cuándo y en qué tipo de conciertos surgió una división macroscópica entre la música supuestamente "ligera" y la "seria", en su relación con las nociones de "canciones populares" y "clásicos". Si bien las oberturas y selecciones de ópera mantenían vigente una "cultura común" entre muchos tipos de conciertos, la disputa recurrente sobre la manera de interpretar la música hace que la palabra "compartida" resulte inapropiada. Sin embargo, el libro no se propone discutir en profundidad los aspectos filosóficos del gusto.
La perspectiva, en cambio, está orientada al lenguaje convencional que usaban músicos, organizadores de conciertos y asistentes a los conciertos para sus discusiones dentro de la comunidad musical. El libro examina el período comprendido entre 1750, del cual pueden encontrarse un número significativo de programas, y 1875, el punto en el que se estableció un nuevo orden en la cultura musical. El epílogo evalúa el estado de la comunidad musical en 1914 respecto de estos temas.

sábado, 28 de enero de 2012

Daños colaterales - Zygmunt Bauman






























Daños colaterales
Zygmunt Bauman
Desigualdades sociales en la era global
Fondo de Cultura Económica
traducción: Lilia Mosconi

(Buenos Aires)

Daños colaterales reúne varios ensayos de Zygmunt Bauman, quien explora la íntima
afinidad e interacción entre el crecimiento de la desigualdad social y el aumento de los
"daños colaterales", sus implicancias y sus costos.
El profesor Bauman habla de un mundo globalizado, donde el concepto de "daño colateral"
fue agregado en tiempos recientes al vocabulario de las fuerzas militares para denotar los
efectos no intencionales ni planeados de una acción armada. Calificar de "colaterales"los
efectos destructivos de una intervención militar supone una desigualdad existente de
derechos y oportunidades, ya que acepta a priori la distribución desigual de los costos
que implica emprenderla. Sin embargo, es en el campo del análisis social donde el
concepto adquiere las dimensiones más drásticas de la desigualdad en nuestro mundo
contemporáneo. Los pobres, cada vez más criminalizados y marginalizados, son privados
de oportunidades y derechos, y de este modo, se convierten en los candidatos "naturales" al
daño colateral de una economía y una política orientadas por el consumo, dice.
En sus ensayos Bauman se refiere tanto al huracán Katrina que arrasó a Nueva Orleans donde
las víctimas más golpeadas por la catástrofe natural "...ya eran desechos de clase y residuos
de la modernizacón mucho antes de que el Katrina asolara la ciudad: ya eran víctimas del man-
tenimiento del orden y del progreso económico, dos empresas eminentemente humanas y cla-
ramente antinaturales..." como a los nuevos liderazgos gerenciales, entre otros temas.
Respecto a éstos, dice: "...El fenómeno de que los gerentes hayan abandonado su antiguo amorío con el orden, la rutina, el orden rutinario, y la rutina ordenada, para enamorarse del caos y la incertidumbre crónica, podría explicarse como una adaptación prudente (o "racional") a las condiciones de la globalización que se practica en la actualidad, notoria por devaluar el potencial defensivo del espacio haciendo caso omiso de cualquier línea Maginot y desmantelando todos los muros de Berlín en que alguna vez se depositaron las esperanzas de proteger los oasis del orden contra la invasión de la incertidumbre. O bien podría argumentarse que la actual revolución de la filosofía de los gerentes no es el efecto sino la causa primigenia de dicha globalización...".
Pero tal vez el ensayo más notable del libro es el titulado Historia natural de la maldad.
El ensayo empieza refiriéndose a la novela Les Diex ont soif (Los dioses tienen sed) de Anatole
France publicada por primera vez en 1912. En el momento en que Anatole France dejó a un lado su pluma para echar un último vistazo a su novela recién terminada, no figuraban en los diccionarios, ni en los franceses ni en ningún otro, palabras tales como "bolchevismo", "fascismo" o siquiera "totalitarismo"; y tampoco había nombres como Stalin o Hitler en los libros de historia.
El filósofo se pregunta, después de indagar en la filosofía de Kant y su pensamiento acerca del
respeto y la buena disposición para con los demás como un imperativo de la razón, de dónde viene el mal. Bauman dice que desde el comienzo los estudios por descifrar el mencionado misterio y más específicamente "el por qué de la maldad" se dispararon y recibieron el primer impulso poderoso a raíz de la creciente oleada de totalitarismos que asolaron el siglo XX, y aceleraron febrilmente la marcha a partir de las revelaciones sobre el Holocausto y se intensificaron aún más tarde ante la creciente evidencia de una semejanza cada vez más ostensible entre el mundo posterior al Holocausto y un campo minado, en el cual todos saben que tarde o temprano se producirá una explosión, pero nadie sabe dónde ni cuando. Pensadores como Cioran, Günter Anders, Hannah Arendt, Siegfried Kracauer, y la novela Las benévolas de Jonathan Littell son citados en el ensayo, tal vez el más interesante e iluminador de este libro.

Zygmunt Bauman (Poznan, Polonia, 1925)



Es profesor emérito en la Universidad de Leeds y en la de Varsovia. Ha enseñado sociología en Israel, Estados Unidos, Canadá y otros países. Su extensa obra, referida a las problemáticas sociales y a los modos en que pueden ser abordadas en la teoría y en la práctica, lo ha convertido en uno de los principales referentes en el debate sociopolítico contemporáneo y en uno de los pensadores más audaces y provocadores.
En su vasta obra, se cuentan los siguientes libros: Legisladores e intérpretes. Sobre la modernidad, la posmodernidad y los intelectuales (1997), Modernidad y holocausto (1998), La posmodernidad y sus descontentos (2001), Comunidad. En busca de seguridad en un mundo hostil (2003), Vidas desperdiciadas. La modernidad y sus parias (2005), Vida líquida (2006) y Miedo líquido. La sociedad contemporánea y sus temores (2007).
Fondo de Cultura Económica ha publicado: La globalización. Consecuencias humanas (1999), En busca de la política (2001), Modernidad líquida (2002), La sociedad sitiada (2004), Amor líquido. Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos (2005), Vida de consumo (2007) y Daños colaterales. Desigualdades sociales en la era global (2011).

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miércoles, 28 de diciembre de 2011

La hermenéutica del sujeto - Michel Foucault















La hermenéutica del sujeto

Michel Foucault
Fondo de Cultura Económica

(Buenos Aires)

El filósofo francés Michel Foucault dedicó el curso de 1982 en el Collège de France
a la hermenéutica del sujeto. Con esta edición del Fondo de Cultura Económica, se publica una nueva zona de la "obra" de Michel Foucault.
En sentido propio, no se trata de inéditos, porque esta edición reproduce la palabra pronunciada públicamente por Foucault, con exclusión del soporte escrito que utilizaba
y que podía ser muy elaborado. Daniel Defert, que posee esas notas, permitió a los
editores consultarlas.
El curso de ese año se consagró a la formación del tema de la hermenéutica de sí. Se trataba de estudiarla no sólo en sus formulaciones teóricas sino de analizarla en relación con un conjunto de prácticas que, en la Antigüedad clásica o tardía, tuvieron gran importancia.
Esas prácticas eran de la órbita de lo que en griego solía llamarse epimeleia heautou y en latín
cura sui. El principio de que uno debe "ocuparse de sí", "preocuparse por sí mismo" quedó
oscurecido por el resplandor del gnothi seauton. Pero hay que recordar que la regla sobre la
necesidad de conocerse a sí mismo se asoció al tema de la inquietud de sí. De uno a otro
extremo de la cultura antigua, es fácil encontrar testimonios de la importancia atribuida a la
"inquietud de sí" y de su conexión con el tema del autoconocimiento.
En primer lugar, en el propio Sócrates. En la Apología, lo vemos presentarse a sus jueces como
el maestro de la inquietud de sí. Él es quien interpela a los transeúntes y les dice: ustedes
se ocupan de sus riquezas, su reputación y sus honores; pero no se preocupan por su virtud y
su alma. Sócrates es quien vela para que sus conciudadanos "se preocupen por sí mismos".
Acerca de ese papel, Sócrates dice un poco más adelante, en la misma Apología, tres cosas
importantes; es una misión que le confió el dios, y no la abandonará antes de su último suspiro; es una tarea desinteresada, por la cual no exige retribución alguna, ya que la realiza por pura benevolencia; y por último, es una función útil para la ciudad, aún más útil que la victoria de un atleta en Olimpia, porque al enseñar a los ciudadanos a ocuparse de sí mismos (más que de sus bienes), también se les enseña a ocuparse de la propia ciudad (más que de sus asuntos
materiales). En lugar de condenarlo, los jueces harían bien en recompensar a Sócrates por haber enseñado a los otros a preocuparse por sí mismos.
A través de diversos capítulos, Michel Foucault busca subrayar la precariedad del modo de subjetivación moderno. Releyendo la filosofía antigua, nos permite interrogarnos acerca de nuestra identidad como sujeto moderno. Su trabajo consiste, en principio, en volvernos extraños a nosotros mismos, mostrando la historicidad de lo que podría parecer lo más antihistórico: la manera en que, como sujetos, nos relacionamos con nosotros mismos.
Lo que hace posible ese pasaje a la filosofía antigua es una reformulación del problema político: ¿y si las luchas de hoy ya no fueran tan sólo luchas contra las dominaciones políticas, ya no tan sólo luchas contra la explotación económica, sino luchas contra la sujeción identitaria? Al releer a Platón y a Marco Aurelio, a Epicuro y a Séneca, Michel Foucault no busca ir más allá de la política sino repensarla.
El punto de partida de un estudio dedicado a la inquietud de sí es, el Alcibíades. Sócrates recomendaba a Alcibíades que aprovechara su juventud para ocuparse de sí mismo: "A los cincuenta años sería demasiado tarde". Pero Epicuro decía: Cuando uno es joven, no hay que vacilar en filosofar, y cuando es viejo, no hay que vacilar en filosofar. Nunca es demasiado tarde ni demasiado pronto para cuidar nuestra alma".
Este principio del cuidado perpetuo, a lo largo de toda la vida, se impone con mucha claridad. Musonio Rufo, por ejemplo: "Debemos cuidarnos sin cesar, si queremos vivir de manera saludable". O Galeno: "Para llegar a ser hombres hechos y derechos, todos necesitan ejercitarse por así decirlo, toda la vida", aunque sea cierto que más vale "haber velado por la propia alma desde la más tierna infancia".

jueves, 1 de diciembre de 2011

Historia y trauma - La locura de las guerras - Françoise Davoine y Jean-Max Gaudillière




















Historia y trauma
La locura de las guerras
Françoise Davoine y Jean-Max Gaudillière
Fondo de Cultura Económica

(Buenos Aires)

"...Toda catástrofe del orden social, doméstico u orgánico, corresponde a una pérdida de confianza, puntual o radical, en la seguridad de las leyes que rigen a los hombres, el universo o el cuerpo.
Así, la alteridad cambia brutalmente de estatus. De garante de la buena fe, del que emanan la palabra y la permanencia de las leyes físicas, el otro se convierte en una superficie de signos y formas que hay que descifrar, sobre un fondo de palabras devaluadas...".

"...Historia y trauma no es un libro que trate del desarrollo individual y la historia psicodinámica anteriores al trauma y la crisis. Cuenta historias de linajes ubicados del otro lado, más allá del trauma que los devastó, y habla de las fuerzas que, en el interior mismo de toda comunidad humana, contribuyen a cercenar esta historia de la transmisión socialmente autorizada.
Se trata de una historia real, la del lazo social, que debe ser descubierta, quizá incluso representada por primera vez en la transferencia, como algo que se puede pensar realmente a partir de los vestigios de un trauma llevados al primer plano por el paciente: momento crucial para salir de la locura...".
El psicoanálisis nació hace más de un siglo. Es contemporáneo de dos guerras mundiales, de totalitarismos, imperialismos y genocidios. Las guerras y las catástrofes sociales e históricas constituyen circunstancias extremas en las que el desmoronamiento de todas las referencias y la explosión de las garantías de la palabra hacen surgir formas de lazos por fuera de la norma. En esos límites, las herramientas clásicas del psicoanálisis se ven cuestionadas ya que nada es más ajeno al orden de la palabra que la acción asesina.
Mediante el relato de distintos casos, los psicoanalistas franceses Françoise Davoine y Jean-Max Gaudillière exploran el campo de la locura y hacen la crónica de los combates a los que los han convocado sus pacientes en su lucha por el advenimiento de verdades
rechazadas.
A partir de su experiencia analítica con casos de locura y traumatismos, Françoise Davoine y Jean-Max Gaudillière relatan historias singulares que pudieron empezar a decirse en un vínculo con la Historia. En todas ellas, más allá de los síntomas y las crisis, aparece el horizonte de los traumas de la historia y las sociedades. Esas zonas catastróficas se actualizan en el trabajo de transferencia y se precipitan en las sesiones a partir de resonancias con puntos de la historia del analista o de su linaje. Su historización hace existir zonas de no existencia y lleva en sí la génesis de un nuevo lazo social, de un sujeto de la palabra.
Los autores han visitado diversos centros dedicados a la psicoterapia en distintos países e incluso se han reunido con los medicine sioux de Dakota del Sur.

Dicen Françoise Davoine y Jean-Max Gaudillière

"...Las epopeyas cuentan siempre historias de guerra y de combates. En nuestra experiencia de psicoanalistas, guerra y locura mantienen relaciones extrañas.
Pero, como Sócrates al principio del Gorgias, los analistas llegan después de la batalla. Sin embargo, nosotros volvemos siempre allí...".

De eso se trata precisamente este libro en el que se destaca la erudición de los autores que mediante ejemplos de la historia, la literatura y el relato de los casos de sus pacientes, devela la relación que existe entre las guerras, las catástrofes sociales e históricas y la locura y los traumas.

Acerca de los autores:



Françoise Davoine y Jean-Max Gaudillière son psicoanalistas y miembros del Centre d´Étude des Mouvements Sociaux en la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París, donde llevan a cabo su seminario "Locura y lazo social". A lo largo de treinta años han realizado su trabajo clínico psicoanalítico en el hospital psiquiátrico, el dispensario y el consultorio y han establecido vínculos de investigación con clínicos de la locura en Estados Unidos en el marco de su práctica. Ambos son catedráticos en Letras Clásicas y doctores en Sociología. Françoise Davoine es autora de los libros La locura Wittgenstein, Madre loca y Don Quichotte, pour combattre la mélancolie.

lunes, 21 de noviembre de 2011

Gente y cuentos ¿A quién pertenece la literatura?- Sarah Hirschman
















Gente y cuentos
¿A quién pertenece la literatura?
Sarah Hirschman
Prólogo de Ricardo Piglia
Traducción de Lucía Melgar
Fondo de Cultura Económica

(Buenos Aires)

Gente y cuentos es un libro de Sarah Hirschman, con prólogo de Ricardo Piglia, en parte manual pedagógico y en parte memoria.
En Gente y cuentos se puede encontrar el relato de la experiencia que esta educadora
comenzó en 1972 realizando en un conjunto habitacional para gente de bajos ingresos en Cambridge, Massachussetts, cuando invitó a participar en manera informal a un grupo de jóvenes madres latinas que, sentadas en los escalones de la entrada, cuidaban a sus hijos. Desde entonces hasta ahora, Hirschman ha trabajado sin descanso en el mejoramiento y la institucionalización de su programa. Las sesiones en inglés se agregaron en 1986, y desde entonces People and Stories/Gente y cuentos, como se llama ahora, se ha convertido en una organización formal sin fines de lucro, con programas en más de 14 estados en Estados Unidos, América Latina y Francia.
El libro así como la filosofía de su autora, tildada muchas veces de utópica y populista pone en
tela de juicio los prejuicios del acceso a la cultura y a la literatura, considerada ésta muchas veces como sólo accesible para las élites.
Sarah Hirschman buscó tanto en los textos del brasileño Paulo Freire como en otros filósofos
y pensadores como Wittgenstein, Deleuze, Bajtín, Gombrowicz y otros para implementar su método.
Cuando Hirschman empezó este proyecto, no faltó quien le advirtiera el riesgo de usar "alta literatura" en programas para personas con carencias. Sus amigos de la academia le atribuyeron una actitud utópica y populista, y le preguntaron: ¿Cómo puede una mente ignorante, que no ha leído mucho, comprender y hablar de escritores sofisticados?". El valor del programa de Hirschman para una iniciativa de justicia social radica precisamente ahí, en su resistencia frente a estas objeciones. Su libro está maravillosamente adornado con anécdotas de lo que ella llama "disparatados y pequeños acontecimientos dramáticos que sucedían durante las distintas sesiones". Lo que ocurre una y otra vez es que se derrumban las barreras psicológicas que habían obstaculizado el crecimiento personal. Entre las múltiples barreras que caen, hay una muy sencilla, que es la idea de que hay cosas que sólo pertenecen a las élites y nada más.
También, la autora expone algunos casos con cuentos de Gabriel García Márquez, José María Arguedas o el portorriqueño José Luis González, entre otros. Cita también el cuento Emma Zunz de Borges, que ha provocado discusiones acaloradas y aquello que decía Julio Cortázar: "los cuentos (...) son criaturas vivas, organismos completos, círculos cerrados y respiran" - y ciertamente su estructura orgánica nunca debe ser truncada", así que en las sesiones con los grupos y la coordinadora siempre se leen cuentos completos.

"...A narrar no se aprende en la universidad. La narración es un saber general, que se ejercita desde la infancia. Contar historias es una de las prácticas más estables de la vida social. Un día en la vida de cualquiera de nosotros está hecho también de las historias que contamos y nos cuentan, de la circulación de relatos que intercambiamos y desciframos instantáneamente en la red de la vida social. Estamos siempre convocados a narrar. "Contame" es una de las grandes exigencias sociales...".

Ricardo Piglia

viernes, 28 de octubre de 2011

Visión de paralaje - Slavoj Zizek




























Visión de paralaje




Slavoj Zizek




Fondo de Cultura Económica




traducción: Marcos Mayer








(Buenos Aires)

Visión de paralaje constituye el trabajo teórico más importante del filósofo esloveno Slavoj Zizek, según su propia descripción de la obra. La paralaje puede ser definida como el desplazamiento aparente de un objeto causado por un cambio en la posición del observador. El autor recurre a la noción de brecha de paralaje para recuperar la filosofía del materialismo dialéctico. Asume la decisión político-filosófica de describir esta brecha, este punto de tensión, que separa al Uno de sí mismo, para reemplazar de esta manera el tópico que define al materialismo dialéctico: la lucha de los opuestos.
Este cambio en la posición del observador brinda una línea de visión renovada, y así, en un interesante recorrido conceptual que abarca la paralaje filosófica, científica y política, Zizek explora, entre otros, temas como el racismo -el disgusto del hombre frente al Otro diferente- y sus consecuencias nefastas, la relación entre ley y deseo, la historia de las heridas narcisistas, la consideración del bien y el mal como perspectivas que pueden convivir en el análisis de un mismo fenómeno.


Zizek, en la Introducción. El materialismo dialéctico llama a la puerta, parte de dos historias que los medios reprodujeron en 2003:

Una es la de un historiador del arte español, quien reveló que el primer uso que
se le dio al arte moderno fue una forma deliberada de tortura: ..."Kandinsky y Klee,
así como Buñuel y Dalí, funcionaron como inspiración para una serie de celdas secretas
y centros de tortura construidos en Barcelona en 1938 por el anarquista francés Alphonse
Laurencic (¡un nombre de familia eslovena!), quien inventó una forma de tortura "psicotécnica": creó sus así llamadas "celdas coloreadas"com o una contribución a la lucha contra las fuerzas de Franco.(1) Las celdas estaban inspiradas tanto por las ideas de abstracción geométrica y el surrealismo como por las teorías del arte de vanguardia sobre las propiedades psicológicas de los colores. Se ubicaron camas en un ángulo de 20 grados, haciendo que fuera casi imposible dormir en ellas, y los pisos de dos metros por un metro estaban llenos de ladrillos y otros bloques geométricos para evitar que los prisioneros caminaran de un lado al otro. La única opción que les quedaba era apoyarse en las paredes, que eran curvas y que estaban cubiertas de perturbadores modelos de cubos, cuadrados, líneas rectas y espirales que se valían de trucos de color, de perspectiva y escala para causar confusión mental y desesperación. Los efectos lumínicos daban la impresión de que los enrarecidos modelos de la pared se movían. Laurencic prefería usar el color verde, pues, según su teoría de los efectos psicológicos de los colores, producía en los prisionesros melancolía y tristeza.
La segunda historia: Walter Benjamin no se suicidó en una aldea de la frontera española en 1940 a causa del miedo de que se lo regresara a Francia y se lo entregara a los agentes nazis, sino que fue asesinado allí por agentes stalinistas.(2) Unos meses antes de su muerte, Benjamin escribió las "Tesis de filosofía de la historia", su breve pero irrefutable análisis del fracaso del marxismo; murió en una época en que muchos que habían sido leales a la Unión Soviética empezaban a desilusionarse con Moscú a causa del pacto Hitler-Stalin. En respuesta, uno de los Killerati (agentes stalinistas reclutados entre los intelectuales socialistas y que se ocupaban de asesinatos) lo mató. La causa definitiva del crimen tal vez haya sido que, al atravesar las montañas desde Francia con rumbo a España, cargaba un manuscrito:
la obra maestra en la que había estado trabajando en la Bibliothèque Nationales en París, la elaboración de esas Tesis. La maleta con este manuscrito fue confiada a un camarada refugiado que la perdió convenientemente en un tren de Barcelona a Madrid.
Lo que ambas historias comparten no es sólo el vínculo sorprendente entre la alta cultura (arte y teoría de elite) y las más bajas y brutales prácticas políticas (asesinato, tortura). En este nivel, el vínculo no es tan inesperado como se supondría: ¿no es un lugar común muy habitual que contemplar el arte abstracto (así como escuchar música atonal) es una tortura? (Se puede imaginar fácilmente, en la misma línea, una prisión en la cual los detenidos están expuestos todo el tiempo a la música atonal). Por otra parte, el lugar común "más profundo" es que
ya en su música Schoenberg daba cuenta de los horrores del Holocausto y los bombardeos masivos antes de que efectivamente ocurrieran... Más radicalmente, lo que las dos historias comparten es que el vínculo que establecen resulta en un cortocircuito imposible de niveles que, por razones estructurales, jamás pueden juntarse: por ejemplo, no es posible que "Stalin" se mueva al mismo nivel que "Benjamin", o sea, que se comprendan las verdaderas dimensiones de las Tesis de Benjamin desde una perspectiva stalinista. La ilusión que sostiene ambas historias es la de colocar en el mismo nivel dos fenómenos incompatibles, estrictamente homóloga a lo que Kant llamaba "ilusión trascendental": la ilusión de poder usar el mismo lenguaje para dos fenómenos que son mutuamente intraducibles y que sólo pueden comprenderse en una especie de visión de paralaje, que constantemente desplace
la perspectiva entre dos puntos para los cuales no hay mediación ni síntesis posible. No existe, por lo tanto, relación ni espacio compartido entre ambos niveles: a pesar de estar estrechamente conectados, incluso siendo en cierto modo idénticos, son como lados opuestos de una cinta de Moebius...".

(1)Véase Giles Tremlett, "Anarchist and the fine art of torture", en The Guardian, 27 de enero de 2003.

(2) Véase Stuart Jeffries, "Did Stalin`s killers liquidate Walter Benjamin", en The Observer, 8 de julio de 2003.

El filósofo de origen esloveno dialoga y discute con diversos autores y sus respectivas teorías -

desde Hegel hasta Heidegger, pasando por Nietzche y Marx - apelando constantemente a la comicidad, a la fina ironía y a los ejemplos tomados del cine, la literatura y la música.

Crea en este libro una verdadera cosmovisión de ideas entrelazadas y vistas desde diferentes ángulos. Esta nueva perspectiva de análisis incluye la mención permanente del pensamiento lacaniano y una pregunta clave: cuál es el lugar del colectivo psicoanalítico en la sociedad.

martes, 25 de octubre de 2011

Contingencia, hegemonía, universalidad- Diálogos contemporáneos en la izquierda







































Contingencia,
hegemonia,
universalidad
Diálogos contemporáneos en la izquierda
Judith Butler
Ernesto Laclau
Slavoj Žižek



Traducción: Cristina Sardoy y Graciela Homs


Fondo de Cultura Económica


(Buenos Aires)


Judith Butler, Ernesto Laclau y Slavoj Žižek se reúnen en este volumen para llevar a cabo un lúcido debate acerca de los problemas más relevantes de la filosofía y la política actuales. ¿Cuál es el legado contemporáneo de la noción de "hegemonía" gramsciana? ¿Cómo podría reformularse el tan criticado concepto de "universalidad", imposible y necesario a la vez, de manera tal que no sea asumido como un presupuesto estático, ni un a priori dado? ¿Cuáles son los aportes del psicoanálisis lacaniano y del postestructuralismo para la teoría política? ¿Cuáles son las estrategias que debe adoptar la izquierda en una economía globalizada? ¿La diferencia sexual tiene lugar en las luchas hegemónicas?
Contingencia, hegemonía, universalidad se organiza alrededor de las preguntas que se plantean, a sí mismos y entre sí, estos tres brillantes pensadores contemporáneos, y las intervenciones críticas que ofrecen como respuesta. Reflexionan en conjunto, discuten e intentan desentrañar cuáles son los elementos que posibilitarían un pensamiento y una práctica radicales en la actualidad.
El libro Contingencia, hegemonia, universalidad es el resultado de la culminación de varias conversaciones, de varias reseñas escritas y diálogos, y en el caso de Slavoj Žižek y Ernesto Laclau, pone de manifiesto una colaboración que se remonta a 1985, año en que Chantal Mouffe y Laclau publicaron Hegemonía y estrategia socialista. "...Este libro provee, en realidad, el fondo para este diálogo, no sólo porque estableció una nueva dirección para la idea de hegemonía de Antonio Gramsci, sino también porque representó un giro hacia la teoría postestructuralista dentro del marxismo, un giro que tomó el problema del lenguaje como esencial para la formulación de un proyecto antitotalitario y democrático radical.
En aquel libro hay planteos que, en éste, son considerados a través de distintas lentes teóricas, al mismo tiempo que se presentan argumentos elaborados contra aquel texto y que son retomados implícitamente en el diálogo escrito que sigue. Uno de los planteos del libro adoptó la siguiente forma: los nuevos movimientos sociales se apoyan con frecuencia en reclamos identitarios, pero la "identidad" en sí misma nunca se constituye plenamente; de hecho, puesto que la identificación no es reductible a la identidad, es importante considerar la inconmensurabilidad o brecha entre ambas. Esto no significa que el fracaso de la identidad en alcanzar una completa determinación socave a los movimientos sociales en cuestión; al contrario, esa incompletud es esencial para el proyecto mismo de la hegemonía. Ningún movimiento social puede, a decir verdad, gozar de su estatus como una articulación política democrática abierta, sin presuponer y operacionalizar la negatividad en el corazón de la identidad...".
"...De gran importancia en el transcurrir de estos textos es la cuestión estratégica de la hegemonía: la cuestión de cómo se constituye el campo político, de qué posibilidades emergen de una aproximación al campo político que indague en las condiciones de su posibilidad y articulación. De manera significativa, Laclau detecta un movimiento de la teoría marxista desde la postulación de una "clase universal", que finalmente eliminaría la mediación política y las relaciones de representación, a una universalidad "hegemónica" que vuelve a lo político constitutivo del lazo social. El postestructuralismo de este enfoque se alinea, así, con la crítica del totalitarismo y, específicamente, del tropo de un sujeto de vanguardia "conocedor" que "es" todas las relaicones sociales que articula y moviliza. Mientras Laclau asocia a Hegel con la metafísica del cierre, Žižek lo comprende como un teórico de la reflexividad en confrontación con lo Real, y Butler apela a él para indagar en los necesarios límites del formalismo en cualquier exposición de la socialidad. Laclau pone en claro el anti-totalitarismo de un enfoque lógico y lingüístico del problema de la representación que insista en el carácter irreductible de la diferencia. Žižek nos recuerda que el capital global no puede ser excluido del análisis "posmoderno" del lenguaje y la cultura, y continúa exponiendo el revés obsceno del poder. Butler plantea la cuestión de cómo los nuevos movimientos sociales rearticulan el problema de la hegemonía, considerando el desafío de las políticas sexuales recientes a la teoría de la diferencia sexual, y propone una concepción antiimperialista de la traducción.

sábado, 22 de octubre de 2011

Leer poesía - Alicia Genovese
















Leer poesía
Lo leve, lo grave, lo opaco
Alicia Genovese
Fondo de Cultura Económica

(Buenos Aires)

A veces muchos se preguntan o plantean:¿para qué sirve la poesía? o ¿por qué o para
qué leer poesía? El libro de Alicia Genovese publicado por el Fondo de Cultura Económica
intenta dar respuestas. Una de ellas la encuentro en el capítulo II. Poesía y percepción.
La utilidad de lo inútil:

"...En sus múltiples y posibles escenas de escritura, la poesía resiste el achatamiento de la
percepción, la rutina de ver lo mismo, y propone nuevos enfoques, nuevas versiones de lo
real activadas por la carga o la descarga subjetiva de quien escribe. La resistencia del poema
a un tipo de descripción, que más que ver, escuchar o tocar parece repetir algo que ya fue
escrito, es también la reacción frente a un tipo de percepción automatizada que se reproduce
sin el sentido crítico de la propia experiencia, un tipo de percepción alisada y planchada, en la
línea de producción fordista.
La resistencia a esa percepción premoldeada puede resultar "inútil" para una modernidad que
precisa más el fluir hiperactivo, la transparencia comunicacional y un reduccionismo transmisor de mensajes. Pero la consideración sobre aquello que es inútil o útil es relativa. En un diálogo de Chuang-Tzu, traducido por Octavio Paz, le objetaban al maestro chino que sus enseñanzas no tuviesen ningún valor práctico. A lo que Chuang-Tzu respondía: "Sólo los que conocen el valor de lo inútil pueden hablar de lo que es útil. La tierra sobre la que marchamos es inmensa, pero esa inmensidad no tiene un valor práctico...".

A través de los nueve ensayos que componen Leer poesía, Alicia Genovese sitúa el lenguaje poético en el marco de la época, lo contrasta con otros discursos y construye eficaces vías de acceso para precisar sus rasgos característicos y los recursos para su confección.
En primer lugar, destaca el carácter "inactual" del discurso poético, su introspección radicalizada y la figura del Funes de Borges le permite poner en relieve la percepción como experiencia primordial y genuina que recupera la singularidad del mundo. En la forma del verso libre la autora acude a la figura de la ola, la masa sonora en la que el poeta se desliza para hacer y rehacer su estilo.
Luego se detiene en aquellos aspectos que componen la poesía (el yo poético, la subjetividad, el imaginario, el tono, lo opaco en el lenguaje poético) a los que se agregan lo leve y lo grave como líneas de fuerza dentro del poema. Para ello analiza versos de Amelia Biagioni y Susana Thénon específicamente y también de Héctor Viel Temperley, Alberto Girri y Juan L. Ortiz. Recrea las mutaciones del yo poético a partir de la obra de Ortiz, Juan Gelman y Olga Orozco, y la contraposición de dos figuras antitéticas como las de Enrique Molina y Leónidas Lamborghini le sirven para verificar diferentes articulaciones de la figura del sujeto. Finalmente, se ocupa del imaginario original de Marosa di Giorgio, un sutil análisis de lo aleatorio y lo azaroso en la poesía de Hugo Padeletti y una reflexión comprometida sobre la poesía de las últimas generaciones.
Con el aval de una obra poética que la sostiene como una de las voces más representativas de su generación, el de una larga práctica como formadora de poetas en sus talleres literarios y el de una sólida formación académica, Alicia Genovese compone un libro atractivo y estimulante, por fuera de hermetismos y jergas, que abre un espacio de diálogo con los lectores que buscan una aproximación teórica que permita leer y pensar la poesía.
Alicia Genovese (Buenos Aires, 1953).
Es poeta y ensayista. Es profesora de Letras por la Universidad de Buenos Aires y obtuvo un doctorado en Literatura Latinoamericana en la University of Florida, Gainesville. Dirige el departamento de Literatura de la Universidad John F. Kennedy, de Buenos Aires, y coordina talleres de escritura. Publicó críticas y notas periodísticas en diversos suplementos culturales y revistas especializadas, como Hispamérica y Revista Iberoamericana. Obtuvo la beca a la creación en poesía otorgada por el Fondo Nacional de las Artes en 1999 y la beca John S. Guggenheim en 2002.
Es autora de los libros de poesía El cielo posible (1977), El mundo encima (1982), Anónima (1992), El borde es un río (1997), Puentes (2000), La ciudad de los puentes / La ville des ponts (Quebec, Canadá, 2001), Química diurna (2004) y La hybris (2007). Ha publicado también el ensayo La doble voz. Poetas argentinas contemporáneas (1998).

viernes, 21 de octubre de 2011

El gobierno de sí y de los otros- Michel Foucault


























El gobierno de sí y de los otros
Michel Foucault
Fondo de Cultura Económica

(Buenos Aires)

"Michel Foucault dictó clases en el Collège de France desde enero de 1971 hasta su muerte, en junio de 1984, con la excepción de 1977, cuando disfrutó de un año sabático. El nombre de su cátedra era "Historia de los sistemas de pensamiento".
Esta cátedra fue creada el 30 de noviembre de 1969, según una propuesta de Jules de Villemin, por la asamblea general de profesores del Collège de France, en reemplazo de la cátedra de "Historia del pensamiento filosófico" que hasta su muerte ocupó Jean Hyppolite. El 12 de abril de 1970, la misma asamblea eligió a Michel Foucault, que por entonces tenía 43 años, como titular de la nueva cátedra.
Foucault dictó la lección inaugural el 2 de diciembre de 1970...".

"...Los cursos también tenían una función en la actualidad del momento. El oyente que
participaba en ellos no se sentía únicamente cautivado por el relato que se construía
semana tras semana, no sólo era seducido por el rigor de la exposición; también encontraba
en ella una dilucidación del presente. El arte de Michel Foucault consistía en abordar en diagonal
la actualidad a través de la historia. Podía hablar de Nietzche o de Aristóteles, de la pericia
psiquiátrica en el siglo XIX o de la pastoral cristiana: el oyente siempre extraía de esos temas
una luz sobre el presente y los acontecimientos de los que era contemporáneo. El poder
propio de Michel Foucault en sus cursos obedecía a ese sutil cruce entre una erudición sabia,
un compromiso personal y un trabajo sobre el acontecimiento.
La década de 1970 presenció el desarrollo y el perfeccionamiento de las grabadoras de casetes,
y el escritorio de Foucault pronto se vio invadido por ellas. De tal modo, los cursos (y algunos
seminarios) pudieron conservarse.
Esta edición toma como referencia la palabra pronunciada públicamente por Michel Foucault...".


Foucault habla en el curso sobre un texto de Kant. Dice que es un texto un poco blasón, un poco fetiche, el texto en cuestión es Was ist Aufklärung? de Kant.
"...Como saben, Kant escribió ese texto en septiembre de 1784, y lo publicó en la Berlinische
Monatsschrift de diciembre del mismo año. A su respecto, querría ante todo recordar muy brevemente sus condiciones y su fecha de publicación. No hay absolutamente nada de extraordinario en el hecho de que Kant destinara un texto como éste a una revista. Gran parte de su actividad teórica, como deben saber, consistió en publicar artículos reseñas,intervenciones en una serie de revistas. En esta Berlinische Monatsschrift, justamente, acababa de publicar el mes anterior, noviembre de 1784, un texto que, más desarrollado, iba a convertirse en "Idea de una historia universal en el sentido cosmopolita...".

"...Con todo, si es preciso tener presente el lugar de publicación - es decir, una revista - es por la siguiente razón. Como van a verlo, el texto sobre la Aufklärung pone en juego , como uno de sus conceptos centrales o como una de una serie de conceptos, la noción de público, Publikum. Por esa noción de Publikum, Kant entiende: primero, la relación concreta, institucional - o instituida, en todo caso - entre el escritor (el escritor calificado, savant según lo traducimos en francés; Gelehrter: hombre de cultura) y el lector (el lector considerado como un individuo cualquiera). Y la función de esa relación entre lector y escritor, el análisis de esa relación - las
condiciones en las cuales ésta puede y debe instituirse y desarrollarse, va a constituir el eje esencial de su examen de la Aufklärung. En cierto sentido, la Auflkärung - su noción, la manera como él la analiza - no es otra cosa que la explicitación de esa relación entre el Gelehrter (el hombrede cultura, el sabio que escribe) y el lector que lee. Ahora bien, es muy evidente que, dicha relación entre el escritor... digo "es evidente" y no, no es evidente. Lo interesante es que esa relación entre el escritor y el lector - más adelante me referiré a su contenido, ahora me liminto a señalar su importancia - en el siglo XVIII, no pasaba tanto por la universidad, esto
va de suyo, y tampoco pasaba tanto por el libro, sino mucho más por las formas de expresión que eran al mismo tiempo formas de comunidad intelectual, constituidas por las revistas y las sociedades o academias que las publicaban. Son esas sociedades, (esas) academias, y son también esas revistas las que organizan en concreto la relación entre, digamos, la competencia y la lectura en la forma libre y universal del discurso escrito. Y, por consiguiente, son esas revistas, esas sociedades y esas academias las que constituyen la instancia - que históricamente, en el siglo XVIII, fue tan importante, y a la cual Kant atribuye tanta significación dentro de su propio texto - (correspondiente a) esta noción de público...":

Michel Foucault inaugura en este curso una investigación sobre la noción de parrhesía. Al hacerlo, Foucault prosigue su trabajo de relectura de la filosofía antigua. A través del estudio de esa noción (el decir veraz, el hablar franco), reexamina la ciudadanía griega y muestra que el coraje de la verdad constituye el fundamento ético olvidado de la democracia ateniense. Describe también la manera en que, con la decadencia de las ciudades, el coraje de la verdad se transforma y deviene en una interpelación personal al alma del príncipe. Numerosos
topoi de la filosofía antigua son objeto de un nuevo examen: la figura platónica del filósofo rey, la condena de la escritura, el rechazo socrático del compromiso.
En este curso, Foucault construye una figura del filósofo en la cual se reconoce: al releer a los pensadores griegos, ratifica su propia inscripción en la modernidad filosófica, problematiza su función y define su modo de pensar y de ser.

lunes, 26 de septiembre de 2011

A la sombra de las dictaduras - Alain Rouquié









A la sombra de las dictaduras
La democracia en América Latina
Alain Rouquié



traducción de Víctor Goldstein
Fondo de Cultura Económica

(Buenos Aires)

Este libro intenta captar en su génesis y su singularidad los múltiples
desafíos que enfrenta la democracia en América Latina. Propone un
tratamiento comparativo de los sistemas políticos, se esfuerza por
explicitar las prácticas políticas en su contexto y esclarecer la construcción
de la ciudadanía en este continente. Por esa razón, también presenta, a partir
del laboratorio latinoamericano, elementos de reflexión sobre el misterio
democrático, sus paradojas y sus límites.
"...Pero si los regímenes representativos son objeto de sospecha y de duda,
los comportamientos electorales y la demanda de ciudadanía dan testimonio
la mayoría de las veces de su consolidación y de los progresos de la democracia.
Esta ambivalencia no es nueva en América Latina. Tampoco es propia de este
continente. Por eso merece ser explorada...".

En el principio del libro, Rouquié parte de dos imágenes, dos escenas de las que
fue testigo, separadas por una decena de años:

"...Buenos Aires, diciembre de 1983. Investidura del presidente Raúl Alfonsín, después
de siete años de régimen militar. El presidente constitucional remonta la avenida de Mayo,
que une el Congreso con el palacio presidencial, en un auto descubierto. Alrededor de él,
militares a pie, a caballo y en moto vigilan la seguridad del primer jefe de Estado de la
democracia restaurada.
Santiago de Chile, marzo de 1994. Investidura del presidente Eduardo Frei Ruiz Tagle.
Es el segundo presidente de la democracia chilena restablecida luego de 17 años de dicta-
dura. Asisto al tedeum tradicional en la catedral. Algunos asientos más allá de donde yo
estoy ubicado, en gran uniforme a la prusiana, se encuentra el comandante en jefe del ejército
chileno, el general Augusto Pinochet.
A través de estas dos imágenes, he visto a la democracia a la sombra de las dictaduras. He
querido profundizar este tema, prolongando así mis investigaciones anteriores sobre la democra- cia y los autoritarismos, con el objeto de observar su coexistencia en otras configuraciones, en
nuevas circunstancias...", dice Rouquié.

En el capítulo del libro donde el autor habla de Justicia y verdad, uno de los países que
salen mejor parados es la Argentina:

"...Treinta años después del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 ... Néstor Kirchner, un peronista que reivindicaba a la generación del setenta, eslabón faltante de la clase política argentina, se convierte en presidente. Jefe de Estado por defecto (con el 22% de los sufragios), elegido en plena debacle financiera y política, va a asegurarse una legitimidad de ejercicio colocando la defensa retroactiva de los derechos humanos en el centro de un dispositivo de memoria y reparación. Es así como ofrece a las familias de las víctimas de la dictadura y a sus pares de la generación perdida gratificaciones simbólicas a veces muy espectaculares...".

"La democracia no está inscripta en la naturaleza. Es una construcción cultural compleja, azarosa, que avanza por ensayo y error".
Casi treinta años después de la publicación de su ya clásico El Estado militar en América Latina Alain Rouquié evalúa en este nuevo ensayo la capacidad de la democracia de resistir a sus demonios.

viernes, 26 de agosto de 2011

El silencio y sus bordes - David Oubiña





EL SILENCIO Y SUS BORDES
Modos de lo extremo en la literatura y el cine
David Oubiña
Fondo de Cultura Económica





(Buenos Aires)

El silencio y sus bordes de David Oubiña fue escrito entre 1998 y 2003 y presentado como tesis de doctorado en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.Esta tesis tenía la forma de libro que el autor quería publicar y desde entonces no ha introducidoningún cambio sustantivo en su desarrollo conceptual ni es su redacción.
En El silencio y sus bordes Oubiña analiza un conjunto de narraciones literarias y cinematográficas que le permiten pensar el concepto de lo extremo en tanto movimiento, desplazamiento o aproximación a lo externo, lo extranjero y lo extraño. Se trata de textos y filmes que comparten un irrefrenable magnetismo por el límite, que fueron recibidos como atípicos, anómalos, exasperados o provocativos, realizados en Argentina hacia fines de la década de 1960 y principios de la de 1970. La elección de dicho momento no es casual; es cuando se produce, de manera exacerbada, esa ambición que atraviesa la modernidad: arrastrar el lenguaje al abismo y entonces hallar su punto ciego. Así, Beatriz Sarlo sostiene en su prólogo: "Partiendo de un concepto casi solitario (el extremo), Oubiña avanza sobre las obras para construir con ellas un discurso teórico que, tanto como las obras, se ubica en relación con las vanguardias del siglo XX".
A través de distintos medios expresivos, bajo diferentes formas y produciendo efectos diversos sobre la poética de cada autor, ciertas obras de Edgardo Cozarinsky, Alberto Fischerman, Osvaldo Lamborghini y Juan José Saer comparten la tendencia hacia lo perturbador de los confines pero reaccionan de modo diferente ante su contacto. De este modo, en su luminoso e innovador ensayo, Oubiña afirma que su interés es "reflexionar sobre la obra no desde su realización, sino desde el punto en el que fue puesta en cuestión, desde el extremo en que se le hizo justicia y fue ajusticiada. Desde el punto en que se ha ido demasiado lejos".
Acerca del libro dice Beatriz Sarlo: "... Lo que Oubiña buscaba era la negatividad de obras vueltas hacia otra parte,desconsideradas y hurañas. Discursos intratables que, por lo tanto, planteaban mayores dificultades...".
En cuanto a las narraciones de lo extremo, dice el autor,"... son las que traen noticias sobre esa terra incognita: no por haber estado allí (ese exterior es inexperimentable) sino por haberlo intuido en los avatares del arte. Los filmes y los textos extremos son aquellos que, desde el interior del lenguaje, apuntan a ese exterior donde ya no habría lenguaje; insinúan en la concavidad de sus formas ese vacío que nunca alcanzan a nombrar pero que permanentemente convocan y asedian. No es una representación del límite sino una experiencia del límite (con los medios de la representación)...".
Este libro de Oubiña recorre varios filmes y textos que se realizaron a fines de la década del 60 principios de la de 1970, que a pesar de sus notorias diferencias, comparten una exacerbación estilística radical y un magnetismo irrefrenable por el límite.


sábado, 30 de julio de 2011

Ojos imperiales - Mary Louise Pratt

Ojos imperiales


Literatura de viajes y transculturación

Mary Louise Pratt

Traducción: Ofelia Castillo

Fondo de Cultura Económica



(Buenos Aires)



Ojos imperiales empezó con un curso sobre literatura de viajes y expansión europea que Rina Benmayor y la autora, Mary Louise Pratt dictaron juntas en la Universidad de Stanford en los años 1978-81. Mary Louise Pratt reconoce haber quedao capturada por el tema y afirma: "Este libro está marcado por los reacomodamientos globales y los disturbios ideológicos que empezaron en la década de 1980 y continúan hoy. Fue comenzado durante los angustiosos años de la era Thatcher -Reagan, cuando demitificar el imperialismo parecía más urgente que nunca, y también más difícil. Se vio interrumpido por el estallido de las intensas luchas institucionales que aún se están librando en la mayoría de las universidades norteamericanas: luchas por el currículo de las humanidades a nivel de licenciatura... y luchas, precisamente, alrededor del legado del euroimperialismo, el androcentrismo y la supremacía blanca en la educación y la cultura oficial. La escritura de este libro, por lo tanto, ha estado acompañada por una constante confrontación con las ideologías mismas cuyas obras se intenta analizar aquí. Su publicación coincide, para mejor o para peor, con el año del quinto centenario de la llegada de Colón, ocasión en Europa y las Américas para una reconsideración del eurocolonialismo y sus consecuencias. En el ámbito de la cultura oficial esta coyuntura está brindando sobre todo una ocasión para renovar las narrativas celebratorias de la superioridad europea. Las naciones indígenas de las Américas encuentran en el quinto centenario una oportunidad para afirmar una contrahistoria, reivindicar sus formas de vida y consolidar las actuales luchas en pos de territorio y autonomía. Se convoca a los intelectuales a definir, o redefinir, su relación con las estructuras de conocimiento y poder que ellos producen, y por las que son producidos. En medio de la catástrofe ecológica y la permanente sed de aventura imperial, el quinto centenario subraya cuán tremenda ha sido la fuerza histórica ejercida por las ideologías europeas centradas en la posesión territorial y global, que constituyen el fondo crítico de este libro...".

Cargado de exotismo y de invenciones del espacio, el relato de viajes ha sido un género por derecho propio que encendió durante siglos la imaginación europea; este curioso instrumento de colonización verbal llevaba consigo la fe de un proyecto expansionista presentado como apasionante misión ecuménica.

En este libro de Mary Louise Pratt se encuentra una aguda lectura de relatos de muy diversa índole que presentan una rica variedad de miradas colonizadoras: muchos son los ojos, uno sólo el ánimo imperial. Los escritos del siglo XVIII sobre África del Sur, la literatura de viajes sentimental, la temprana exploración del África Occidental, la invención de América del Sur durante la independencia, sirven para ejemplificar continuidades y mutaciones de esta imaginación imperial.

Esta nueva edición de Ojos imperiales se  incluye un nuevo capítulo sobre cómo los escritores latinoamericanos han enfrentado la negación de la identidad en el espacio neocolonial; a través de las voces de Horacio Quiroga, Ricardo Piglia o José María Arguedas, se ensaya una reflexión sobre el viaje a la inversa: la diáspora desde las antiguas colonias hacia las metrópolis en busca de una vida mejor. Para esta nueva etapa de viajeros y migrantes, vendrá también otra generación de cartógrafos que trazará el orbe de un planeta reconfigurado por las poderosas fuerzas de la tecnología, la curiosidad y la necesidad.

Mary Louise Pratt

Estudió la licenciatura en lenguas y literaturas modernas en la Universidad de Toronto, la maestría en lingüística en la Universidad de Illinois, en Urbana, y el doctorado en literatura comparada en la Universidad de Stanford.

Desde sus inicios, la línea de pensamiento de Mary Louise Pratt ha hecho hincapié en la relación dinámica entre la alta cultura y los movimientos populares, entre leyendas y narraciones de género oficiales, entre la política nacional y los mercados globales.
Ha publicado Por qué la Virgen de Zapopan fue a los Ángeles y La modernidad desde las Américas, y su ensayo Artes de la zona de contacto ha sido considerado un clásico contemporáneo por los estudiosos en el campo.
Fondo de Cultura Económica ha editado Ojos imperiales. Literatura de viajes y transculturación (2010).

¿Por qué son tan lindos los caballos? - Julieta Correa

      ¿Por qué son tan lindos los caballos? Julieta Correa Editorial Rosa Iceberg Buenos Aires, diciembre de 2024,  224 páginas ...