martes, 13 de septiembre de 2022

La Nouvelle Vague- Sus protagonistas- Entrevistas con Claude Chabrol, Jean-Luc Godard, Jacques Rivette, Eric Rohmer, Francois Truffaut

 


La Nouvelle Vague

Sus protagonistas

Entrevistas con Claude Chabrol, Jean-Luc Godard, Jacques Rivette,

Eric Rohmer, Francois Truffaut

Editorial Paidós

212 páginas

 

(Buenos Aires) Araceli Otamendi

 

 

La Nouvelle Vague, un poco de historia

 

Con el número 138 de los Cahiers du Cinéma (CdC) se cerraba un ciclo abierto muchos años antes, incluso con anterioridad al nacimiento de la propia revista. Bajo el epígrafe “Special Nouvelle Vague”, esa edición contenía significativas entrevistas a tres artífices básicos del movimiento homónimo nacido a finales de los años cincuenta con una amplia y decisiva resonancia mundial: Jean-Luc Godard, Francois Truffaut y Claude Chabrol. Podemos decir, afirma  José Enrique Monteverde, autor del prólogo, que se cerraba un bucle evidente en la medida en que indudablemente la propia Nouvelle Vague (NV) había germinado en torno a la revista, no sólo en sus páginas, sino como lugar de encuentro, relación, debate y colaboración por parte del núcleo duro (1) del movimiento renovador, tal como los propios cineastas reconocían en las entrevistas que ahora se presentan en la edición española de Paidós.

Ciertamente, dice Monteverde, esos tres cineastas se ofrecían como los nombres más significativos – en ese  momento – de la NV, tardando nada menos que tres años la aparición de una cuarta entrevista – a Eric Rohmer – (2) y casi seis que la revista ofreciese sus páginas a las declaraciones de Jacques Rivette, completando así la nómina de la primera línea del movimiento. Esa exclusión inicial no era casual,  sino que  respondía a ciertos movimientos desarrollados en la propia revista y, por otra parte, certificaba el comienzo del fin de la NV como grupo relativamente homogéneo. Concretamente, el verano del mismo 1962 había contemplado una especie de “golpe de estado” en el seno de la revista, mediante el cual Rohmer – miembro del consejo de redacción desde la muerte de Lo Duca en 1957 – perdió su posición preeminente como redactor-jefe a favor de Jacques Rivette, que contaba con el apoyo de otros prohombres de la revista como Doniol Valcroze, Truffaut, Kast, Godard y Douchet. Así comenzaba una nueva etapa de CdC caracterizada por el progresivo viraje hacia el estructuralismo y el izquierdismo, junto a un contundente apoyo al desarrollo mundial de los “nuevos cines” , abandonando las posiciones tradicionales del “filoamericanismo” y la “política de autor”, degradada ya por los críticos incorporados al equipo tras el abandono de la profesión por los protagonistas de la NV. En el marco de ese interés por los “nuevos cines” resultaba significativa la atención hacia la propia NV, como contrapunto al mortecino apoyo que el movimiento había recibido de la revista hasta ese momento bajo el control de Rohmer, Moullet y Douchet, Porque, aunque pueda resultar paradójico, lo cierto es que la atención prestada desde CdC al estallido y propagación de la NV había sido bastante escasa, casi por obligación, sin emplearse a fondo en su defensa, por ejemplo ante los radicales y difamatorios ataques proferidos por publicaciones situadas a la izquierda en aquella época como Positif.

 

 Futuros directores

 Había algo de reparación en el mencionado número especial, dice Monteverde, pero sobre todo predominaría la idea de ese cierre de bucle cuyos inicios hay que buscarlos más de una década atrás. Una reparación que reafirmaba lo esencial: el íntimo vículo entre una revista – los CdC- y una ilusión cinematográfica  - la NV- que había revolucionado el cine mundial y que tan bien revela Godard en su entrevista: “Todos nos considerábamos en Cahiers como futuros directores. Frecuentar los cineclubs y la cinemateca era ya pensar cine y pensar en el cine. Escribir era ya hacer cine, pues entre escribir y rodar hay una diferencia cuantitativa y no cualitativa”.

 

 Entrevistadores entrevistados

 

El análisis que hace Monteverde de los Cahiers relata con agudeza como varios de los entrevistadores pasan a ser entrevistados: “Ya adquiere un valor simbólico el formato del número especial, al adoptar la entrevista como procedimiento, en vez de cualquier otro tipo de ensayo, histórico o crítico. Precisamente la entrevista extensa y realizada a fondo, desde la admiración por parte de los entrevistadores y muy alejada del tono periodístico, había sido una de las grandes aportaciones de CdC al conocimiento y la reflexión sobre el cine. Desde las tres horas de entrevista  realizada por Rivette y Truffaut a Jacques Becker el 20 de enero de 1954 – y publicada en el inmediato número de febrero-, abundaron los encuentros con buena parte de los más egregios miembros del olimpo autoral de la revista. De ahí el valor simbólico del hecho de que los otrora fascinados entrevistadores pasasen a la condición de entrevistados en las propias páginas de CdC; era la forma más explícita de inscribirlos con mayúsculas en la selecta nómina de los “autores”.

 

 Otros aportes

 

Esas entrevistas “de autor”, que alcanzarían su cenit con el famoso libro-entrevista entre Truffaut y Hitchcock, no fueron la única aportación de CdC a la renovación de la crítica cinematográfica, jalón y condición de lo que iba a ser la NV como renovación del propio cine. Desde el punto de vista de la renovación crítica cabría recordar algunos otros “principios” de la revista: escribir sobre un filme por parte de aquellos que más lo amen, publicar casi exclusivamente críticas favorables – a diferencia de lo que los mismos crítiios hacían, por ejemplo en Arts – distinguir entre críticias largas y notas sobre otras películas de entre diez y treinta líneas, etc.

 

Críticos y directores

Resultaba inequívoca la voluntad de la mayor parte de críticos jóvenes de CdC de acceder a la dirección cinematográfica. En las entrevistas aquí reproducidas no queda lugar a dudas, cuando Rohmer declara sin miramientos: “Hacíamos crítica interesada. No somos críticos que hemos pasado al cine, sino cineastas que hemos hecho un poco de crítica para empezar.´”

 

 Indudablemente “La Nouvelle Vague – Sus protagonistas”  se constituye en un documento de referencia sobre un momento esencial para comprender la historia del cine.

 

 

 

(1)   cuando hablamos de núcleo duro – Monteverde aclara que se refiere a los directores citados anteriormente  más Eric Rohmer y Jacques Rivette. En un sentido amplio la nómina se puede extender a otros colaboradore de CdC pasados a la dirección, como Jacques Doniol-Valcroze, Pierre Kast, Jacque Rozier, Luc Moullet, Jean Douchet, Jean Eustache, etc. Si vamos más allà de la NV hacia la noción de un cierto “nuevo cine francés”, cabría ampliar el listado con nombres como Alain Resnais, Louis Malle, Jacques Demy, Agnes Varda, Henri Colpi, Marcel Hanoun, Marguerite Duras, Alain Robbe-Grillet, Chris Marker, Jean-Daniel Pollet, Michel Deville, etc.

 

(2)    De hecho la entrevista a Eric Rohmer ya había sido publicada en castellano en el breve volumen Pier Paolo Pasolini contra Eric Rohmer. Cine de poesía contra cine de prosa, Barcelona, Anagrama, 1970 (en traducción de Joaquín Jordá). El texto de Pasolini – presentado en los debates del festival de Pesaro de 1965 – había sido pubicado por CdC en el Nro. 171, que antecedía al de la entrevista con Rohmer.

 

 

 

 

 

 

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