Blog de lecturas Revista Archivos del Sur -desde Buenos Aires – Argentina -Año 25 Edición 295 noviembre de 2025- ISSN: 1575-9393– Registro de la propiedad intelectual Nro. 55060538 La revista Archivos del Sur es propiedad de Araceli Isabel Otamendi – Las notas firmadas no expresan necesariamente la opinión de la revista,son responsabilidad exclusiva de sus autores Todos los derechos de lo publicado en la revista Archivos del Sur están reservados. revistaarchivossur@gmail.com
martes, 31 de julio de 2012
El fanático de la ópera - Claudio E. Benzecry
El fanático de la ópera
Claudio E. Benzecry
Siglo Veintiuno Editores
(Buenos Aires)
El fanático de la ópera es un libro de investigación basado en un trabajo de archivo, observación participante y entrevistas a amantes de la ópera. El emblemático Teatro Colón de Buenos Aires y otros teatros del circuito secundario como el Avenida, por ejemplo o el Teatro Argentino de la Plata son escenarios de la ópera a los que los fanáticos acuden. Muchos de ellos ocupan el paraíso y la tertulia del Teatro Colón y asisten de pie a los espectáculos. Son expertos en ópera y discuten muchas veces con los críticos que firman las notas en los diarios.
Estos fans van desde añorar a los maestros autoritarios del pasado hasta descalificar a las estrellas nacionales e internacionales.
Mientras que la mayoría de las respuestas sociológicas sostienen que la clase predice el acceso a un tipo de capital cultural, o describen los modos en que el consumo de alta cultura puede intercambiarse por conexiones, recursos y posibilidades de movilidad social, este libro elige tomar “el amor por” de manera literal. Pero va mucho más allá de lo obvio y tautológico, al entender el amor como una forma social, como una carrera moral, como una narrativa que las personas construyen sobre sí mismas y como proceso de individuación.
Muchos de los fanáticos de la ópera anhelan el cantante-artista más que el cantante-profesional al que le falta ese glamour que otorgan al primero. "No es lo mismo", dicen: "No todo el que canta bien es un artista".
Otros amantes de la ópera se quejan de la pérdida de esplendor del Teatro Colón, nostálgicos de otros tiempos, uno de ellos afirma: "El Colón ya ha perdido su aura y los que siguen insistiendo en que el Colón es uno de los cinco teatros de ópera clave del mundo mienten; todo es verso...".
Otro apasionado de la ópera sostiene que "...habría que empezar a considerar que el verdadero centro de la ópera de Buenos Aires está en el circuito secundario, que no sufre las huelgas y súbitas cancelaciones ni cambios de horarios o programación; además, en esos teatros los músicos y cantantes están siempre bien vestidos como corresponde, los acomodadores son corteses y el espacio, si bien no es magnífico, al menos está limpio....".
Atento a la experiencia de los fanáticos de la ópera, Benzecry revela, con una lucidez hecha de empatía y distancia, hasta qué punto los amantes del género se conectan con una esfera trascendente, ligada al cultivo de sí mismos, de sus emociones y de sus destrezas de apreciación musical. Mediante un análisis que explora también la interacción social de los fanáticos y su relación con el resto del público y con el “afuera”del teatro, este originalísimo ensayo echa luz sobre la complejidad de la relación entre gusto, elites, clases medias y públicos más modestos.
Claudio E. Benzecry
Es graduado en Ciencia Política por la Universidad de Buenos Aires y doctor en Sociología por la Universidad de Nueva York (NYU). Actualmente es profesor de Sociología en la Universidad de Connecticut (Estados Unidos).Su campo de especialidad es la sociología de la cultura, en particular la relación entre artefactos culturales y las redes de valor por las que circulan. Ha publicado artículos en revistas internacionales sobre campos artísticos en Buenos Aires, sobre diversos circuitos de consumo cultural y sobre la transformación de la producción cultural en la era digital. Fue editor invitado de la revista Qualitative Sociology en el número denominado “El conocimiento en práctica”. En la Argentina es miembro editor de Apuntes de investigación y autor de Hacia una nueva sociología cultural.
lunes, 30 de julio de 2012
Teatro - La granada - La batalla - Rodolfo Walsh
Teatro
La granada
La batalla
Rodolfo Walsh
Ediciones de la Flor
(Buenos Aires)
"La granada" y "La batalla" son las dos piezas teatrales que Rodolfo Walsh escribió en 1965. En las dos obras puede verse lo que las liga a los años sesenta: la experimentación a que son sometidas las convenciones teatrales (concepción el espacio escénico, tensión dramática, personajes) sorprende en un autor identificado más como un narrador que como dramaturgo, y sorprende especialmente cuando se comprueba la eficacia con la que esa experimentación aparece resuelta.
A la vez, estas dos obras hablan de lo que las liga con su futuro: "La granada" es una farsa sobre la estupidez y la crueldad militar y "La batalla" plantea de manera trágica las relaciones de poder en un país latinoamericano cualquiera, a partir del delirio megalómano de un dictador obsesionado con la guerra y con la construcción de un enemigo. Cosas que, no hace falta decirlo, la realidad de los años setenta vino a poner dramáticamente en escena (no teatral).
En la obra "La granada" se incluye una carta del autor a su hija María Victoria con motivo del estreno en 1965 de la obra. La carta está fechada el 15 de enero de 1965, en Tigre.
Las dos piezas teatrales responden al impulso (verificable también en la narrativa de Walsh) de relacionar problemas estéticos y tensiones políticas, cuestiones que tal vez ningún otro intelectual haya planteado de manera tan radical como él. Estas obras resultan inquietantes por
eso: no son "realistas", tampoco son alegóricas, y sin embargo hablan de lo real de manera indudable. La literatura de Walsh es ese enano que, en "La batalla", va y viene trayendo las voces de los otros. Como él, está condenada a "no poder olvidar, a ser la memoria de todos".
Rodolfo Walsh nació en 1927 en la localidad de Choele-Choel, provincia de Río Negro. Su nombre integra desde el 25 de marzo de 1977 la larga lista de desaparecidos durante la dictadura militar iniciada el 24 de marzo de 1976.
viernes, 20 de julio de 2012
Derechos humanos en Argentina - Informe 2012
Derechos humanos en Argentina
Informe 2012
Siglo Veintiuno Editores
(Buenos Aires)
El Informe 2012 del CELS editado por Siglo Veintiuno presenta el décimo séptimo Informe sobre la situación de los derechos humanos en Argentina, en el que se analizan los avances y retrocesos en materia de calidad institucional e inclusión social que tuvieron lugar durante 2011.
Este libro se elabora día a día con el trabajo de muchas personas y organizaciones a lo largo de todo el país que contribuyen con información y aportan el producto de sus experiencias e investigaciones.
"El recorrido por la situación de los derechos humanos en Argentina a lo largo de 2011 arroja luces, como la sentencia condenatoria en el caso ESMA y sombras, como la sanción de la llamada Ley Antiterrorista.
El último año del primer mandato de Cristina Fernández de Kirchner coincidió, a su vez, con los diez años de la crisis y el estallido social que sumergió al país en uno de los peores momentos de su historia. Esta conmemoración constituye, sin duda, una oportunidad para el balance y la evaluación de logros y deudas pendientes.
Esta decimoséptima edición del Informe Anual propone un diagnóstico de los avances y las deudas del Estado democrático en el año trancurrido. En algunos casos, también recorre ciclos más extensos, como la consolidación del proceso de justicia por crímenes de lesa humanidad a diez años de la primera declaración de inconstitucionalidad de las leyes de impunidad, o en análisis de las protestas sociales en demanda de derechos, así como los distintos modelos de seguridad vigentes.
Los importantes desarrollos normativos que ampliaron la protección de derechos - leyes de migraciones, de servicios de comunicación audiovisual, de salud mental - han enfrentado dificultades para su implementación efectiva. En otros casos, ciertas iniciativas políticas e institucionales protectoras de derechos no llegan a plasmarse
en normas que institucionalicen los procesos a futuro, lo que plantea también, limitaciones en el presente...".
Este Informe 2012, asimismo, aborda problemáticas sustanciales como la necesidad de mejorar las condiciones de detención de las personas privadas de libertad, desterrar la discriminación en todas sus formas, en particular hacia las comunidades migrantes e indígenas, eliminar la criminalización de la protesta o asegurar las condiciones para el ejercicio efectivo de los derechos a la salud, la vivienda o la educación para los sectores más desfavorecidos. El análisis y las propuestas aportadas buscan fortalecer, desde el Estado y la sociedad civil, una ciudadanía plena en el marco de una institucionalidad democrática inclusiva.
Al mismo tiempo, recorre ciclos más extensos en los cuales se analiza, por ejemplo, la consolidación del proceso de justicia por crímenes de lesa humanidad a 10 años de la primera declaración de inconstitucionalidad de las leyes de impunidad. En sus páginas se advierte también acerca de problemas e inequidades que aún subsisten. En el primer año del Ministerio de Seguridad, continúa siendo preocupante el uso de la violencia por parte de fuerzas de seguridad, donde avances considerables conviven con la falta de una cristalización normativa e institucional de ciertas iniciativas y profundas diferencias entre las jurisdicciones.
http://www.cels.org.ar/
martes, 17 de julio de 2012
¡Mecachendié! - Alberto Montt
¡Mechandié!
Montt
Ediciones de la Flor
(Buenos Aires)
¡Mechandié! reúne viñetas humorísticas hechas por el ilustrador chileno Alberto Montt, las cuales fueron publicadas a lo largo de 6 años en su blog En dosis diarias (www.dosisdiarias.com).
El prólogo es de Malena Pichot. El de Montt es un humor irreverente, que no deja títere con cabeza. En el día de hoy se puede leer un cuento intertextual con el de Julio Cortázar, Carta a una señorita en París, contado desde el personaje de un conejo y con el título de "Carta a una conejita en París" publicado en su blog, una muestra del talento del humorista.
jueves, 12 de julio de 2012
Revista REDES 32
Revista REDES 32
Instituto de Estudios Sociales
de la Ciencia y la Tecnología
Universidad Nacional de Quilmes
(Buenos Aires)
La nueva edición de la revista Redes editada por la Universidad Nacional de Quilmes, dirigida por Pablo Kreimer, presenta interesantes artículos relacionados con las ciencias sociales. Entre ellos, se puede leer uno de Mariano Zukerfeld: "Las regulaciones del acceso a los conocimientos en el período preindustrial.
Introducción a una sociología histórica de la propiedad intelectual".
Este trabajo intenta reflexionar sobre los rasgos que asumen en el período preindustrial las instituciones que mucho después se llamarían "de propiedad intelectual". El objetivo es mostrar que esas instituciones y las creencias que las animaban no solo eran distintas, sino diametralmente opuestas a las que inspiran las regislaciones y legitimaciones actuales. Más allá de la narración histórica, el autor
dice: "...buscamos sugerir que las instituciones reguladoras de los flujos de conocimientos en el período preindustrial estuvieron estrechamente asociadas a creencias colectivas totalmente ajenas y diametralmente
opuestas a las que hoy se nos aparecen como naturales. En efecto, el sistema de gremios, privilegi y patentes, que se estructuró en Europa alrededor del Acta de Venecia (1474) y del Estatuto de Monopolios
(1623) parece haber configurado una modalidad de regulación del acceso a los conocimientos basada - en términos de tipos ideales weberianos - en la ausencia de la individualidad, de la creación original, y de la escisión entre las esferas económicas y culturales. En medio de los intensos debates actuales respecto de posibles reformas a los sistemas de propiedad intelectual, es probable - aunque de modo alguno seguro - que alguna novedad venga, como tantas otras veces, de escudriñar en los rincones oscuros del pasado.
Sumario:
Las regulaciones del acceso a los conocimientos en el período preindustrial. Introducción a una sociología histórica de la propiedad intelectual", Mariano Zukerfeld;
"Dinámicas de innovación en biotecnología vegetal. Estudios
de caso en empresas de Argentina y Francia", Pablo Pellegrini;
"Política económica y producción de tecnología en la segunda presidencia peronista. Análisis de la trayectoria socio-técnica de la motocicleta Puma (1952-1955)", Facundo Picabea y Hernán Thomas;
"La construcción de la adicción como problema de conocimiento neurobiológico y las perspectivas de tratamientos. Una crítica al modelo médico hegemónico", Luciano Levin;
"Políticas de ciencia y tecnología en la Argentina: la diversificaciones problemas globales, ¿soluciones locales?", Eduardo Mallo;
"El movimiento estudiantil reformista contra el plan CAFADE. Cientificismo, imperialismo, reestructuración universitaria y lucha política (1959-1960)", Juan Sebastián Califa;
"Las primeras reflexiones sobre la ciencia y la tecnología en la Argentina: 1968-1973", Adriana Feld;
"Uma avaliação da dinâmica das relações universidade-empresa para a inovação no Brasil. Evidências de duas experiências nacionais", Antonio Jose Junqueira Botelho y Alex da Silva Alves.
Lecturas:
"Charlatanes, ciencia y Estado en la Argentina del siglo XIX", Marina Rieznik.
Reseñas:
Karina Ramaccioti, La política sanitaria del peronismo, Buenos Aires, Biblos, 2009, 187 pp., Lucía Romero.
http://www.unq.edu.ar/
sábado, 30 de junio de 2012
La ciudad y las leyes- Lo que hace a Grecia,2 - Seminarios 1983-1984 - Cornelius Castoriadis
La ciudad y las leyes
Lo que hace a Grecia, 2
Seminarios 1983-1984
La creación humana III
texto establecido, presentado y anotado por Enrique Escobar, Myrto Gondicas y
Pascal Vernay
Precedido de "Castoriadis y el legado griego" de Philippe Raynaud
Fondo de Cultura Económica
(Buenos Aires)
"La ciudad y las leyes es el segundo volumen publicado por el Fondo de Cultura Económica, en que se presentan los seminarios que Cornelius Castoriadis consagró a la antigua Grecia en el marco de su enseñanza en la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS) (Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales). Este volumen se inscribe en un proyecto de publicación de la totalidad de sus seminarios bajo el título de La creación humana, presentado a grandes rasgos en la advertencia de Sujeto y verdad en el mundo histórico-social (2002) y en el prefacio de Lo que hace a Grecia.
1. De Homero a Heráclito (2004)...".
El autor de La institución imaginaria de la sociedad no vacilaba en afirmar con la mayor franqueza la deuda que el pensamiento y las sociedades libres tenían con la experiencia griega, incluso en lo que la distingue u opone a la lógica de las grandes religiones reveladas. Castoriadis mantenía con el legado griego una relación original y hasta singular, que hace de él muiy otra cosa que un defensor de los "antiguos" contra los "modernos".
Según Phillippe Raynaud, en el texto que precede al libro, de no ser por la antipatía que Castoriadis sentía por las teorías políticas "posmodernas", casi podría decirse que sus griegos son ya "posmodernos". La tesis que defiende Raynaud en el libro es que la Grecia de Castoriadis no es tanto la de la filosofía griega como la de lo
que él llama experiencia griega, cuya figura sólo puede comprenderse sobre la base de una crítica de la filosofía griega, o de la autocrítica filosófica del legado griego.
En este libro dichos seminarios están dedicados esencialmente al nacimiento, la naturaleza y el funcionamiento de la democracia ateniense, y en particular al singular fenómeno que fue la democracia directa tal como la practicaban los atenienses. Castoriadis muestra cómo ellos supieron cuestionar la idea de que puede haber una competencia específica en cuanto a los asuntos de la ciudad; cuáles fueron las instituciones que crearon, y sobre todo la tragedia, para
imponer límites a la democracia; y qué fines se dio esta sociedad, según aparecen en la "Oración fúnebre" pronunciada por Pericles y transmitida por Tucídides.
El texto donde Castoriadis resumió de la manera más cautivante su interpretación de la experiencia griega es sin duda "La polis griega y la creación de la democracia", que sintetiza reflexiones elaboradas entre 1979 y 1983 y plantea el principio general de la unidad de esa experiencia.
A través de una discusión, en filigrana, de autores antiguos (Sófocles, Heródoto, Platón, Aristóteles) y modernos (Rousseau, Arendt) la lectura de La ciudad y las leyes permitirá advertir hasta qué punto sigue siendo actual la cuestión de la participación de todos en los asuntos comunes: la cuestión de la democracia.
Cornelius Castoriadis (Atenas, Grecia, 1922 - París, Francia, 1997).
Realizó estudios de ciencia política, economía y derecho en la Universidad de Atenas. En 1945 se trasladó a París y en 1949 fundó el grupo y la revista Socialisme ou Barbarie en los que participó hasta su disolución en 1965. Entre 1948 y 1970 trabajó como economista en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), a partir de 1974 comenzó a ejercer como psicoanalista y en 1979 fue electo director de estudios de la Escuela de Altos Estudios de Ciencias Sociales de París.
Entre sus obras se cuentan: La sociedad burocrática, La experiencia del movimiento obrero, La institución imaginaria de la sociedad, El ascenso de la insignificancia y Una sociedad a la deriva. Entrevistas y debates (1974-1997).
Fondo de Cultura Económica ha publicado Figuras de lo pensable (2001), Sobre "El Político" de Platón (2003), Sujeto y verdad en el mundo histórico-social. Seminarios 1986-1987. La creación humana I (2004), Lo que hace a Grecia, 1: De Homero a Heráclito. Seminarios 1982-1983. La creación humana II (2006), Ventana al caos (2008) y La ciudad y las leyes. Lo que hace a Grecia, 2. Seminarios 1983-1984. La creación humana III (2012).
Últimas noticias del Sur - Luis Sepúlveda - Daniel Mordzinski
Últimas noticias del Sur
Luis Sepúlveda
Daniel Mordzinski
Ediciones de la Flor
(Buenos Aires)
Últimas noticias del Sur reúne textos del escritor chileno Luis Sepúlveda e imágenes del fotógrafo argentino Daniel Mordzinski relacionadas con un viaje a la Patagonia que hicieron los dos.
El viaje empezaba en San Carlos de Bariloche, a partir del paralelo 42º sur, en territorio argentino, luego bajaban hasta el cabo de Hornos y regresaban por la Patagonia chilena hasta la Isla Grande de Chiloé.
Pero la crónica de Sepúlveda no sólo relata el viaje sino los preparativos, cuando intentó en los años ´90 conseguir pasajes en un tren que hacía el viaje a la Patagonia y se encontró con que los ferrocarriles se habían privatizado en la Argentina.
El escritor que había conocido a la Argentina en distintos viajes que hacía con su familia durante su niñez, tomando un tren desde Chile hacia nuestro país conocía la estación Retiro, la maqueta de la locomotora a vapor "191" del entonces Ferrocarril central argentino, y empezó a deambular por distintas oficinas de los ferrocarriles buscando el tren que lo llevara de viaje a la Patagonia.
El relato se conforma de varias crónicas que retratan tanto el paisaje como a los pobladores del sur y sus historias y costumbres, como por ejemplo en este fragmento:
"...Hay un antes y un después de haber comido un asado entre el gauchaje más genuino, entre la gente que enfrenta el trabajo, no como la maldición bíblica, sino como la manera más digna de estar sobre la tierra.
Comimos a cuatro carrillos, de la carne de res pasamos a la de cordero, crocante y sin un atisbo de grasa, y aligerando el vino con unos chorros de soda veíamos a los animales crucificados desaparecer hasta convertirse en esqueletos tostados, para felicidad de los perros.
Cuando las mujeres anunciaron que venían el café y las tortas aparecieron también un acordeón y unas guitarras.
Aceptamos unos mates, para bajar las carnes, y decidimos que era el momento de seguir la senda. En la Patagonia aprecian al que llega con respeto y también al que se va con tiempo, como una muestra de ese mismo respeto.
La hora de la guitarra es también la de las confidencias, de arreglar cuitas entre ginebra y ginebra..."...
Otro fragmento:
"...Volamos sobre el tren, junto al tren, de frente al tren, lo seguimos volando casi pegados a sus costados en las dos direcciones, mientras los dueños momentáneos de La Trochita pasaban de las indicaciones de que nos alejásemos, de no hacer fotos, a los gestos obscenos. Marcelo reía a todo pulmón.
- Muchachos, ¿se acuerdan de la novela de Soriano? - preguntó entre carcajadas que se llevaba el viento.
Claro que nos acordábamos de No habrá más penas ni olvido, esa formidable novela en la que Cerviño, un protagonista muy parecido a nosotros y personificado por el gran Ulises Dumont, bombardea con estiércol a quienes intentan robarle los sueños..."
Tanto los textos como las fotografías son de una gran calidad y belleza y el libro no está exento de algunas denuncias.
Luis Sepúlveda (Ovalle, Chile, 1949) es escritor, periodista y cineasta, Autor de numerosas novelas, entre ellas la muy famosa Un viejo que leía novelas de amor, Nombre de torero, Patagonia Expresss, Mundo del fin del mundo y el cuento para niños Historia de una gaviota y el gato que le enseñó a volar. En 2009 obtuvo el Premio Primavera con La sombra de lo que fuimos. Su obra está traducida a más de 50 idiomas. Es doctor honoris causa por las universidades de Toulon (Francia) y Urbino (Italia) y Caballero de las Artes y las Letrs de la República Francesa.
Daniel Mordzinski (Buenos Aires, 1960), conocido como "el fotógrafo de los escritores", trabaja desde hace más de treinta años en un ambicioso atlas humano de la literatura iberoamericana, retratando a los protagonistas más destacados de las letras hispanas. Es corresponsal gráfico de El País y el fotógrafo de los encuentros literarios Hay Festival, Literastur y VivAmérica. Sus últimos libros publicados son Caleidoscopio y De tinta y luz.
domingo, 3 de junio de 2012
Mafalda & Friends - 10 - Quino

(Buenos Aires)
Mafalda & Friends - 10 es una nueva edición de la ya conocida mundialmente Mafalda y su grupo de amigos: Mafalda, Felipe, Manolito, Susanita, Guille y Libertad.
La historieta de Quino, nacida en los años 60 en la Argentina sigue deleitando al público y se edita en inglés para los lectores de ese idioma.
Reparador de sueños - Matías Santellán - Serafín

Reparador de sueños
Matías Santellán - Serafín
Premio Ñ de Historietas
Ediciones de la Flor
Matías Santellán - Serafín
Premio Ñ de Historietas
Ediciones de la Flor
(Buenos Aires)
Reparador de sueños es una novela gráfica, de Matías Santellán- Serafín, ganadora del Premio Ñ de Historieta, convocado por la revista Eñe y Ediciones de la Flor.
Fueron jurados Horacio Altuna, Juan Sasturain, Juan Carlos Kreimer, Fernando Calvi y Diego
Marinelli.
La Argentina tiene una larga tradición en el género de la historieta y dentro de ella es larga la
lista de los autores que han ganado prestigio internacional.
Reparador de sueños, cuenta la historia de Cacho, un mecánico en Polenia, una ciudad distópica, en la que la geometría mecánica rige todos los aspectos de la sociedad. Su función es reparar Sueñomotores: dispositivos de inspección onírica que por ley cada ciudadano conecta en su hogar- celda al momento de dormir. Como una pieza más del engranaje urbano realiza su trabajo con eficacia y obediencia. Pero un día, un enigmática mujer acude al taller de Cacho en busca de ayuda y por primera vez, éste no logra componer su máquina por ningún medio. A partir de ese encuentro se disparan las acciones que revolucionarán la vida de este reparador de sueños y dinamitarán las bases de un mundo demasiado ordenado.
La estética del sueño, como la impuso Jorge Luis Borges sigue imperando en la literatura argentina.
Matías Santellán (Mariano Moreno, Buenos Aires, 1981. Estudió Psicología y Edición en la UBA y se formó con el guionista Diego Agrimbau. Reside actualmente en su ciudad natal donde trabaja en proyectos junto a distintos dibujantes. Publicó en varias revistas: Fierro, La Murciélaga, Sudestada o La duendes, entre otras. En 2011 su obra "Residuos Circulares" ganó el Primer Premio del Concurso Crack Bang Boom.
Pablo Guillermo Serafín (Pipinas, Buenos Aires, 1976). Reside actualmente en General Roca, provincia de Río Negro. Desde muy joven admiró el dibujo de los grandes maestros de la historieta argentina. Ya adulto, comenzó a dibujar lo propio, a crear historietas y participar en exposiciones colectivas e individuales. Colaboró con la revista Chochán, ilustró libros de relatos y publicó historietas e ilustraciones en las revistas La Duendes e Historieta Patagónica, entre otras.
sábado, 28 de abril de 2012
El 68 uruguayo - El movimiento estudiantil entre molotovs y música beat
El 68 uruguayo
El movimiento estudiantil entre molotovs y música beat
Vania Markarian
Editorial Universidad Nacional de Quilmes
Colección homenaje a Oscar Terán
Colección La ideología argentina y latinoamericana,
dirigida por Jorge Myers
(Buenos Aires)
La historiadora Vania Markarian examina la formación de nuevas representaciones discursivas de los juvenil y lo político, y de sus entrecruzamientos, en el Uruguay de la década de 1960. En aquellos años, una generación de jóvenes latinoamericanos ingresaba a la política desde una visión heroica de lamilitancia que convivió con nuevas pautas culturales provenientes de Europa y de Estados Unidos. El caso uruguayo mostró importantes matices e inflexiones, que pueden ayudar a repensar también hechos y procesos similares vividos en la Argentina y el resto de América Latina. Este estudio analiza el movimiento estudiantil uruguayo de 1968 a través de los debates intelectuales, las corrientes de pensamiento y la representaciones sociales que fueron signando las posiciones de la izquierda de ese país frente a la irrupción de una nueva generación de militantes. Se detiene especialmente en las discusiones generadas en su seno acerca del significado de "ser joven", discusiones que surgieron en estrecha relación con las polémicas más antiguas sobre los requerimientos de la lucha de clase y las "vías de la revolución" en el país y la región. Explora minuciosamente la articulación entre militancia de izquierda, violencia política y cultura juvenil a través de una sutil y persuasiva argumentación que permite repensar en clave histórico-conceptual algunas de las categorías - por ejemplo aquellas de "nueva izquierda" e "izquierda revolucionaria" - habitualmente empleadas en el estudio de los años sesenta en América Latina. la autora sostiene que la reconsideración de las ideas de "nueva izquierda" e "izquierda revolucionaria" en el caso uruguayo implica varias operaciones simultáneas. En primer lugar, dice, afirmar la multiplicidad de relaciones ideológicas y políticas entre todos los sectores que fueron convergiendo en la oposición a Pacheco, sin las cuales no se entiende la fundación del FA en 1971, pero tampoco la permanencia de la FEUU y las múltiples instancias de coordinación entre los estudiantes y el movimiento sindical unificado en la CNT. En segundo lugar, afirma Markarian, mantener una cierta sensibilidad ante las diversas y parcialmente imbricadas acepciones de lo "revolucionario" en sus disputas, como en lo relativo sus apropiaciones de la figura del Che (las dos "místicas"), de modo de incluir a quienes no adoptaron la lucha armada entre sus filas. En tercer lugar, dirigir una atención especial a las diferentes formas de incorporar las ideas de circulación global sobre el significado de "ser joven", desde el culto al cuerpo en acción hasta la música "beat", pasando por una cierta distensión de las costumbres. Verónica Markarian dice:"...Mi interés por los dos últimos aspectos tiene mucho que ver con la abundante literatura sobre el caso estadounidense donde se analiza con éxito la vinculación entre disidencia política y rebelión cultural en el surgimiento de la llamada "nueva izquierda", en un intento de enfatizar el sentido político de una década que habíaa quedado reducida a una moda y un fenómeno del mercado. En América Latina, en cambio, la expresión se ha usado casi siempre en relación a los grupos que promovieron o practicaron la lucha armada y la "acción directa", aquellos que demostraban, en palabras de Greg Grandin, "a will to act". Esta tendencia ha ido en desmedro de la consideración de los aspectos culturales, en sentido amplio, implicados en los movimientos de protesta. En un artículo reciente, Eric Zolov propone un uso más inclusivo del término para abarcar tanto "la búsqueda de una autodisciplina estricta evidente en la miríada de movimientos revolucionarios plagados de fraccionalismo que emergieron en el hemisferio" como "la igualmente abundante miriada de prácticas culturales que se abstuvieon de una autodisciplina estrecha, pero no así de la búsqueda de una estética revolucionaria". Las páginas anteriores tratan de pensar lo sucedido en Uruguay desde esa perspectiva inclusiva, creo que por primera vez en la historiografía local, proponiendo un enfoque del año 1968 que permita dialogar con la bibliografía más reciente sobre estos temas en otras partes del mundo.
Vania Markarian (Ph.D. en Historia, Columbia University) es profesora en la Universidad de la República en Montevideo, Uruguay, y ha sido profesora en el CLAEH (Montevideo), Princeton University, City University of New York y Columbia University. Especialista en la historia política e intelectual de la Guerra Fría en Uruguay y América Latina, es autora de numerosos libros sobre el tema. glo
sábado, 21 de abril de 2012
Los hijos de los días - Eduardo Galeano
Los hijos de los días
Eduardo Galeano
Siglo Veintiuno Editores
(Buenos Aires)
Los hijos de los días reúne 366 historias, una para cada día del año. En ellas, Galeano capta instantáneas que reflejan la vida de hombres y mujeres célebres o anónimos. Hechos sorprendentes o curiosos, situados en diversas épocas y lugares, que muestran las fragilidades de personajes conocidos y la grandeza de los ignorados. La obra se convierte así en un calendario originalísimo, capaz de revelar todo lo que esconde la sucesión previsible de los días. En Los hijos de los días Galeano habla tanto de Atahualpa Yupanqui como de Roque Dalton, de Horacio Quiroga como de Pablo Picasso, da rienda suelta a la palabra y a la reflexión, siempre pensando en la justicia, en la paz, e impone su visión del mundo. Seguramente Eduardo Galeano es actualmente uno de los más populares y reconocidos escritores de Latinoamérica y también del mundo de habla hispana.Quien viaja por los países de América Latina se encontrará siempre con alguien que le hable del libro Las venas abiertas de América Latina,.
Eduardo Galeano nació en Montevideo en 1940. Desde principios de 1973, vivió exiliado en la Argentina y luego en la costa catalana de España. A principios de 1985 regresó a Montevideo, donde actualmente vive, camina y escribe. Es autor de varios libros, traducidos a numerosas lenguas. En ellos comete, sin remordimientos, la violación de las fronteras que separan los géneros literarios. A lo largo de una obra donde confluyen la narración y el ensayo, la poesía y la crónica, sus libros recogen las voces del alma y de la calle, y ofrecen una síntesis de la realidad y su memoria. Ejemplos de esta poética delicada y comprometida a la vez, y testimonio de sus pasiones más arraigadas son el ya clásico Las venas abiertas de América Latina, Nosotros decimos no, Vagamundo, La canción de nosotros, Días y noches de amor y de guerra, Ser como ellos, la trilogía Memoria del fuego, El libro de los abrazos, Las palabras andantes, El fútbol a sol y sombra, Patas arriba y Bocas del tiempo.
domingo, 15 de abril de 2012
Merci! - Decur

Merci!
Decur
Prólogo de Liniers
Ediciones de la Flor
Decur
Prólogo de Liniers
Ediciones de la Flor
(Buenos Aires)
Ediciones de la Flor ha editado las historietas de Decur, seudónimo de Guillermo Decourgez, con prólogo de Liniers. La Argentina tiene una larga y vasta tradición en la historieta. Cabe destacar a nuestros historietistas más conocidos a nivel nacional e internacional: Maitena, Quino, Fontanarrosa, Liniers, Cachimba y muchos otros más.
En el prólogo el personaje de Liniers se pregunta ¿dónde debería ubicar el libro de Decur en la biblioteca? y lo ubica entre Quino y Maitena, y cerca de los rosarinos Cachimba, Fontanarrosa y El Niño Rodríguez - Decur es de Rosario- . Los dibujos de Decur son muy refinados, el guión tiene humor y agudas observaciones, sin olvidar la ternura.
Es un libro cautivante para lectores de cualquier edad.
En el prólogo el personaje de Liniers se pregunta ¿dónde debería ubicar el libro de Decur en la biblioteca? y lo ubica entre Quino y Maitena, y cerca de los rosarinos Cachimba, Fontanarrosa y El Niño Rodríguez - Decur es de Rosario- . Los dibujos de Decur son muy refinados, el guión tiene humor y agudas observaciones, sin olvidar la ternura.
Es un libro cautivante para lectores de cualquier edad.
blog de Decur:
sábado, 14 de abril de 2012
El azar en la vida cotidiana - Alberto Rojo

El azar y la vida cotidiana
Alberto Rojo
Siglo Veintiuno Ediciones
(Buenos Aires)
Existe una tendencia a mitificar nuestra sorpresa ante lo improbable, a pensar que esas sincronicidades accidentales son las ramas visibles de una red de causas mágicas y no un mero resultado del azar. Alberto Rojo (Tucumán, Argentina) licenciado y doctor en física desenmascara las casualidades más famosas relacionadas con el cosmos, las fiestas de casamiento, los campeonatos de fútbol y los test de personalidad, entre muchas otras. Apela muchas veces a cuentos de autores como Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Edgar Allan Poe, Rodolfo Wash, Aleksandr Pushkin, Ray Bradbury, Primo Levi, Guillermo Martínez, Arthur C. Clarke en entre varios más, donde está presente el tema del azar. "...Dentro del bosque de coincidencias, un ejemplo muy citado - publicado en la revista Time en 1964 - es el de los presidentes norteamericanos John F. Kennedy y Abraham Lincoln: Kennedy fue elegido en 1960 y Lincoln en 1860. Sus dos esposas perdieron hijos mientras vivían en la Casa Blanca. Ambos fueron asesinados un viernes. Lincoln en el teatro Ford y Kennedy en un automóvil fabricado por la empresa Ford. Los dos recibieron un disparo en la cabeza. Los dos sucesores se llamaban Johnson: Andrew Johnson, nacido en 1808, y Lyndon Johnson, nacido en 1908. Los dos magnicidas fueron asesinados antes del juicio. ¿Qué significan estas coincidencias? Nada. De eso quisiera convencerlos con este capítulo..." dice el autor. Otra de las coincidencias citadas tiene como tema los jugadores de fútbol argentinos Messi y Maradona. "...Al finalizar el Mundial de Fútbol de 2010 el diario Clarín publicó un juego de coincidencias entre Messi y Maradona, que parecía remedar el augurio de La Gaceta de Tucumán, comparándolo con el de 1982 en lugar del de 1986. En España 82, Maradona había jugado 5 partidos, así como Messi en Sudáfrica. "Parece increíble - dice el artículo-, pero es cierto: los dos fueron las máximas esperanzas argentinas y no sólo no respondieron a las expectativas sino que además tuvieron un promedio idéntico de Clarín de acuerdo a sus prestaciones (6,8)". "En la década de 1920, el sicólogo Carl Jung irrumpió con un concepto enigmático: el principio de sincronicidad. La idea confusa por cierto, consiste en la experiencia de dos eventos "coincidentes pero no causales", es decir, dos acontecimientos improbables, que no están relacionados casualmente pero cuya ocurrencia simultánea es "significativa". Este principio contiene uno de los rasgos salientes de las seudociencia: la ambigüedad y la imposibilidad de refutarlo. Como asegura Arthur Koestler en su interesante libro "Las raíces de las coincidencia": "Uno se pregunta por qué Jung creó estas complicaciones innecesarias acuñando un término que implica la simultaneidad, y luego explicando que no significa lo que significa". El análisis cuidadoso de las probabilidades revela que las coincidencias son inesquivables, que su acaecer no tiene nada de raro y que lo único sorprendente sería que no sucedieran. ...". El autor cita a Cicerón, quien tenía una idea bastante clara del evento azaroso:"... Sin embargo, debido al avance del cristianismo, este concepto fue rechazado. Para San Agustín, por ejemplo, nada ocurría por azar, ya que todo estaba controlado por Dios, de modo que lo azaroso era sólo una apariencia que reflejadaba la ignorancia humana y no la naturaleza misma de los hechos. Por lo tanto, el hombre debía someterse a la voluntad divina, en lugar de tratar de investigar el comportamiento regular que podía emerger de determinado número de sucesos...". Los juegos de azar familiarizaron a los jugadores con los datos y así fue cobrando forma la noción de probabilidad, de la mano de la timba. "...En el siglo XX el azar volvió a imponer su presencia intimidatoria frente a otros dogmas. La llegada del comunismo ortodoxo a la Unión Soviética en la década de 1930 significó
un cambio en la investigación estadística. Para los teóricos del partido, la estadística era una ciencia social, o una "ciencia de clase" y toda ciencia social debía subordinarse a una planificación central. La expresión "variable aleatoria" se traducía en ruso como "magnitud accidental"; y para los planificadores centrales eso implicaba un insulto. Durante esos años, prácticamente se abandonaron los métodos estadísticos, y si bien la investigación cobró nueva vitalidad durante los años cincuenta, la aplicación de métodos modernos de estadística tendría que esperar hasta la caída del Muro de Berlín en 1989...". Estos y otros temas son abordados por el autor, para pensar en esas coincidencias que tienden a ocurrir mucho más de lo que sospechamos.
Alberto Rojo
Alberto Rojo
Siglo Veintiuno Ediciones
(Buenos Aires)
Existe una tendencia a mitificar nuestra sorpresa ante lo improbable, a pensar que esas sincronicidades accidentales son las ramas visibles de una red de causas mágicas y no un mero resultado del azar. Alberto Rojo (Tucumán, Argentina) licenciado y doctor en física desenmascara las casualidades más famosas relacionadas con el cosmos, las fiestas de casamiento, los campeonatos de fútbol y los test de personalidad, entre muchas otras. Apela muchas veces a cuentos de autores como Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Edgar Allan Poe, Rodolfo Wash, Aleksandr Pushkin, Ray Bradbury, Primo Levi, Guillermo Martínez, Arthur C. Clarke en entre varios más, donde está presente el tema del azar. "...Dentro del bosque de coincidencias, un ejemplo muy citado - publicado en la revista Time en 1964 - es el de los presidentes norteamericanos John F. Kennedy y Abraham Lincoln: Kennedy fue elegido en 1960 y Lincoln en 1860. Sus dos esposas perdieron hijos mientras vivían en la Casa Blanca. Ambos fueron asesinados un viernes. Lincoln en el teatro Ford y Kennedy en un automóvil fabricado por la empresa Ford. Los dos recibieron un disparo en la cabeza. Los dos sucesores se llamaban Johnson: Andrew Johnson, nacido en 1808, y Lyndon Johnson, nacido en 1908. Los dos magnicidas fueron asesinados antes del juicio. ¿Qué significan estas coincidencias? Nada. De eso quisiera convencerlos con este capítulo..." dice el autor. Otra de las coincidencias citadas tiene como tema los jugadores de fútbol argentinos Messi y Maradona. "...Al finalizar el Mundial de Fútbol de 2010 el diario Clarín publicó un juego de coincidencias entre Messi y Maradona, que parecía remedar el augurio de La Gaceta de Tucumán, comparándolo con el de 1982 en lugar del de 1986. En España 82, Maradona había jugado 5 partidos, así como Messi en Sudáfrica. "Parece increíble - dice el artículo-, pero es cierto: los dos fueron las máximas esperanzas argentinas y no sólo no respondieron a las expectativas sino que además tuvieron un promedio idéntico de Clarín de acuerdo a sus prestaciones (6,8)". "En la década de 1920, el sicólogo Carl Jung irrumpió con un concepto enigmático: el principio de sincronicidad. La idea confusa por cierto, consiste en la experiencia de dos eventos "coincidentes pero no causales", es decir, dos acontecimientos improbables, que no están relacionados casualmente pero cuya ocurrencia simultánea es "significativa". Este principio contiene uno de los rasgos salientes de las seudociencia: la ambigüedad y la imposibilidad de refutarlo. Como asegura Arthur Koestler en su interesante libro "Las raíces de las coincidencia": "Uno se pregunta por qué Jung creó estas complicaciones innecesarias acuñando un término que implica la simultaneidad, y luego explicando que no significa lo que significa". El análisis cuidadoso de las probabilidades revela que las coincidencias son inesquivables, que su acaecer no tiene nada de raro y que lo único sorprendente sería que no sucedieran. ...". El autor cita a Cicerón, quien tenía una idea bastante clara del evento azaroso:"... Sin embargo, debido al avance del cristianismo, este concepto fue rechazado. Para San Agustín, por ejemplo, nada ocurría por azar, ya que todo estaba controlado por Dios, de modo que lo azaroso era sólo una apariencia que reflejadaba la ignorancia humana y no la naturaleza misma de los hechos. Por lo tanto, el hombre debía someterse a la voluntad divina, en lugar de tratar de investigar el comportamiento regular que podía emerger de determinado número de sucesos...". Los juegos de azar familiarizaron a los jugadores con los datos y así fue cobrando forma la noción de probabilidad, de la mano de la timba. "...En el siglo XX el azar volvió a imponer su presencia intimidatoria frente a otros dogmas. La llegada del comunismo ortodoxo a la Unión Soviética en la década de 1930 significó
un cambio en la investigación estadística. Para los teóricos del partido, la estadística era una ciencia social, o una "ciencia de clase" y toda ciencia social debía subordinarse a una planificación central. La expresión "variable aleatoria" se traducía en ruso como "magnitud accidental"; y para los planificadores centrales eso implicaba un insulto. Durante esos años, prácticamente se abandonaron los métodos estadísticos, y si bien la investigación cobró nueva vitalidad durante los años cincuenta, la aplicación de métodos modernos de estadística tendría que esperar hasta la caída del Muro de Berlín en 1989...". Estos y otros temas son abordados por el autor, para pensar en esas coincidencias que tienden a ocurrir mucho más de lo que sospechamos.
Alberto Rojo
Nació en la provincia de Tucumán, Argentina, y obtuvo su doctorado en física en el Instituto Balseiro (Bariloche, Argentina); posteriormente desarrolló su vida profesional en los Estados Unidos, donde actualmente es profesor asociado en el departamento de física de la Oakland University. Ha publicado numerosos trabajos de investigación en revistas de primera línea, así como contribuciones sobre enseñanza de las ciencias y divulgación científica. Junto con sus tareas como físico ha desarrollado una notable carrera como músico: a los seis años empezó a estudiar piano y varios años después descubrió la guitarra, instrumento que ejecuta habitualmente. Ha participado en numerosos festivales y editado dos discos de su autoría (De visita, en la colección Guitarras del Mundo, y Para mi sombra).
miércoles, 4 de abril de 2012
El ángel de los barrios de Buenos Aires - Osvaldo Pérez Echegaray

El ángel de los barrios de Buenos Aires
Osvaldo Pérez Echegaray
Fotos Gianni Mestichelli
Ediciones de la Flor
(Buenos Aires)
Osvaldo Pérez Echegaray nos introduce en la ciudad de Buenos Aires, a la que Jorge Luis Borges definiera en el poema como "... se me hace tan eterna como el agua y el aire...", en una Buenos
Aires posmoderna. Inventa un personaje, Ángel Urbano,"... nacido al amparo de un misterioso impulso: batallar contra evidencias que propician engaños, escrutar los oscuros pliegues de la historia oficial, alumbrar con destellos de luz un universo de sombras; afanes que circulan a contramano de una realidad que responde a confusiones alentadas desde la entraña oscura del poder. Funciona en su alma como una compulsión empeñada en combatir la mentira...".
El libro El ángel de los barrios de Buenos Aires, pretende mostrar la "otra Buenos Aires" desde el Ángel Urbano que percibe realidades desde el cielo porteño.
Así, el ángel se pasea por los cafés de la ciudad, algo tan emblemático de Buenos Aires, que según cita el libro, Pío del Río Hortega, destacado histólogo convocado por Oxford, rechazó el honor del llamado académico y eligió Buenos Aires alegando una razón concluyente: sus cafés.
Parque Chas, el barrio de laberintos, que asombra a quien no lo conoce y donde la eternidad circular nos ha sido revelada. La Plaza de la Libertad, donde enfrente se alza el Teatro Coliseo, y desde dónde en 1920 la radiofonía difundió por primera vez la ópera completa Parsifal.
Mataderos, nacido como Nueva Chicago hacia fines del siglo XIX, donde los fines de semana la vieja recova del Mercado de Hacienda concetra la feria popular empeñada en mantener vivas las tradiciones campestres mediante espectáculos, música, bailes, artesanías y aun destrezas gauchescas como la carrera de sortijas.
Monserrat, el primer barrio de Buenos Aires, donde el primer aborigen abandona la Casa tomada, la primera cruz enclavada en la región, significado que alterna sacrificio y redención; la primera esperanza, la primera resignación y donde la Pirámide erigida para recordar la Revolución de 1810 que reconocía el restablecimiento de Fernando VII al trono español, simboliza la libertad....
Retiro, donde hoy llegan y parten miles de trabajadores a diario, con la esperanza de una vida digna, con la construcción de la nueva estación en 1908 tiene la fisonomía definitiva. Compiten en Retiro la modernidad del hotel Sheraton y los edificios inteligentes de Catalinas Norte con la antigua sobriedad de la Torre de los Ingleses y el gueto agazapado de la Terminal de ómnibus.
La Costanera, el Obelisco,el barrio de La Boca al que el pintor Benito Quinquela Martín pintó con sus colores, y donde inmigrantes genoveses, piamonteses, ligures, napolitanos y sicilianos llegaron con equipajes breves y sueños grandes.
Liniers, donde se aloja el Club Vélez Sarsfield y la iglesia de San Cayetano, consagrado segundo santuario argentino después de Luján. El Pasaje Bernardino Vélez, austeros cincuenta metros peatonales entre el 2900 de La Pampa y las vías del ferrocarril, un sorprendente pulmón vegetal, un mágico envés urbano. Boedo, barrio que fue cuna de los primeros teatros independientes, y donde la esquina de San Ignacio y Boedo fue tribuna proletaria del socialismo siempre atento al destino del hombre. Los cafés, que son muchos como el de la esquina de San Juan y Boedo, donde Homero Manzi escribiera las letras de tango, le dan identidad al barrio.
Y también el personaje del ángel hace un recorrido por Chacarita, Colegiales, Constitución, Caminito, Núñez, Parque Chacabuco, Parque Avellaneda, Coghlan, El Barrio de las ranas, Barrio Agronomía, Flore, Almagro, Subte Línea D, Monte Castro, Saavedra, Floresta, Villa Pueyrredón, Balvanera, Vélez Sarsfield, San Nicolás y Villa Urquiza, Río de la Plata, Avenida Corrientes, Barracas, Caballito, Belgrano R, La Paternal, Versalles, Villa Crespo, Cementerio de la Recoleta, Villa General Mitre, Villa Luro, Villa Lugano, Nueva Pompeya, Villa Riachuelo, Villa Santa Rita, Palermo, San Cristóbal, San Telmo, Villa del Parque, Villa Devoto, Villa Ortúzar, Villa Real, y también le da título a algunos lugares: Aqueronte Porteño - el Riachuelo, Villa Soldati, Sur - empieza del otro lado de Rivadavia -, Juan Recova, Parque Patricios, siempre con el punto de vista de este personaje que atisba la gran ciudad, donde otros ojos no quieren mirar y dice las palabras que otros no quieren pronunciar para presentar a los lectores una Buenos Aires con belleza e indiscutible magia e historia, y también lugares donde hay pobreza y marginación.
En cuanto a Sur, dice: "...No es cierto que el sur también existe, el Sur sólo existe, lo otro es el espejo irrespetuoso de los cambalaches con que la Civilización ahuma el alma, un falso reflejo de torres gemelas cayendo en una virtualidad agónica...".
El libro acompaña los textos con muy buenas fotografías de Gianni Mestichelli.
Osvaldo Pérez Echegaray
Fotos Gianni Mestichelli
Ediciones de la Flor
(Buenos Aires)
Osvaldo Pérez Echegaray nos introduce en la ciudad de Buenos Aires, a la que Jorge Luis Borges definiera en el poema como "... se me hace tan eterna como el agua y el aire...", en una Buenos
Aires posmoderna. Inventa un personaje, Ángel Urbano,"... nacido al amparo de un misterioso impulso: batallar contra evidencias que propician engaños, escrutar los oscuros pliegues de la historia oficial, alumbrar con destellos de luz un universo de sombras; afanes que circulan a contramano de una realidad que responde a confusiones alentadas desde la entraña oscura del poder. Funciona en su alma como una compulsión empeñada en combatir la mentira...".
El libro El ángel de los barrios de Buenos Aires, pretende mostrar la "otra Buenos Aires" desde el Ángel Urbano que percibe realidades desde el cielo porteño.
Así, el ángel se pasea por los cafés de la ciudad, algo tan emblemático de Buenos Aires, que según cita el libro, Pío del Río Hortega, destacado histólogo convocado por Oxford, rechazó el honor del llamado académico y eligió Buenos Aires alegando una razón concluyente: sus cafés.
Parque Chas, el barrio de laberintos, que asombra a quien no lo conoce y donde la eternidad circular nos ha sido revelada. La Plaza de la Libertad, donde enfrente se alza el Teatro Coliseo, y desde dónde en 1920 la radiofonía difundió por primera vez la ópera completa Parsifal.
Mataderos, nacido como Nueva Chicago hacia fines del siglo XIX, donde los fines de semana la vieja recova del Mercado de Hacienda concetra la feria popular empeñada en mantener vivas las tradiciones campestres mediante espectáculos, música, bailes, artesanías y aun destrezas gauchescas como la carrera de sortijas.
Monserrat, el primer barrio de Buenos Aires, donde el primer aborigen abandona la Casa tomada, la primera cruz enclavada en la región, significado que alterna sacrificio y redención; la primera esperanza, la primera resignación y donde la Pirámide erigida para recordar la Revolución de 1810 que reconocía el restablecimiento de Fernando VII al trono español, simboliza la libertad....
Retiro, donde hoy llegan y parten miles de trabajadores a diario, con la esperanza de una vida digna, con la construcción de la nueva estación en 1908 tiene la fisonomía definitiva. Compiten en Retiro la modernidad del hotel Sheraton y los edificios inteligentes de Catalinas Norte con la antigua sobriedad de la Torre de los Ingleses y el gueto agazapado de la Terminal de ómnibus.
La Costanera, el Obelisco,el barrio de La Boca al que el pintor Benito Quinquela Martín pintó con sus colores, y donde inmigrantes genoveses, piamonteses, ligures, napolitanos y sicilianos llegaron con equipajes breves y sueños grandes.
Liniers, donde se aloja el Club Vélez Sarsfield y la iglesia de San Cayetano, consagrado segundo santuario argentino después de Luján. El Pasaje Bernardino Vélez, austeros cincuenta metros peatonales entre el 2900 de La Pampa y las vías del ferrocarril, un sorprendente pulmón vegetal, un mágico envés urbano. Boedo, barrio que fue cuna de los primeros teatros independientes, y donde la esquina de San Ignacio y Boedo fue tribuna proletaria del socialismo siempre atento al destino del hombre. Los cafés, que son muchos como el de la esquina de San Juan y Boedo, donde Homero Manzi escribiera las letras de tango, le dan identidad al barrio.
Y también el personaje del ángel hace un recorrido por Chacarita, Colegiales, Constitución, Caminito, Núñez, Parque Chacabuco, Parque Avellaneda, Coghlan, El Barrio de las ranas, Barrio Agronomía, Flore, Almagro, Subte Línea D, Monte Castro, Saavedra, Floresta, Villa Pueyrredón, Balvanera, Vélez Sarsfield, San Nicolás y Villa Urquiza, Río de la Plata, Avenida Corrientes, Barracas, Caballito, Belgrano R, La Paternal, Versalles, Villa Crespo, Cementerio de la Recoleta, Villa General Mitre, Villa Luro, Villa Lugano, Nueva Pompeya, Villa Riachuelo, Villa Santa Rita, Palermo, San Cristóbal, San Telmo, Villa del Parque, Villa Devoto, Villa Ortúzar, Villa Real, y también le da título a algunos lugares: Aqueronte Porteño - el Riachuelo, Villa Soldati, Sur - empieza del otro lado de Rivadavia -, Juan Recova, Parque Patricios, siempre con el punto de vista de este personaje que atisba la gran ciudad, donde otros ojos no quieren mirar y dice las palabras que otros no quieren pronunciar para presentar a los lectores una Buenos Aires con belleza e indiscutible magia e historia, y también lugares donde hay pobreza y marginación.
En cuanto a Sur, dice: "...No es cierto que el sur también existe, el Sur sólo existe, lo otro es el espejo irrespetuoso de los cambalaches con que la Civilización ahuma el alma, un falso reflejo de torres gemelas cayendo en una virtualidad agónica...".
El libro acompaña los textos con muy buenas fotografías de Gianni Mestichelli.
martes, 27 de marzo de 2012
Culturas juveniles - Rossana Reguillo

Culturas juveniles
Formas políticas del desencanto
Rossana Reguillo
Siglo Veintiuno Editores
(Buenos Aires)
Los jóvenes han elaborado sus propias formas de organización que actúan hacia el exterior
-en sus relaciones con los otros - como criterios de protección y seguridad ante un orden
que los excluye y, hacia el interior, como espacios de pertenencia y adscripción identitaria,
a partir de los cuales es posible generar un sentido compartido sobre un mundo incierto.
La anarquía, los grafitis urbanos, sus músicas, los consumos culturales, la toma de la palabra
a través de nuevos y cada vez más sofisticados dispositivos digitales, la protesta, la huida,
sus silencios, la búsqueda de alternativas y los compromisos itinerantes deben ser leídos
como formas de actuación política no institucionalizada y no como prácticas más o menos
inofensivas de un montón de inadaptados.
Mucho más allá del ejercicio académico, los jóvenes latinoamericanos, sean argentinos,
colombianos, salvadoreños o mexicanos, los jovenes sin adjetivos, son un importante espejo
que permite analizar hacia dónde se mueve una sociedad; y el protagonismo que han adquirido
en la agenda pública durante los últimos veinte años expresa de múltiples maneras el profundo
malestar que nos habita, dice la autora.
La juventud, tal como hoy la conocemos, es propiamente una invención de la posguerra. En efecto, finalizado el conflicto bélico, quedó conformado un nuevo orden internacional que trazó una geografía política según la cual los vencedores accedían a inéditos estándares de vida e imponían sus estilos y valores. La sociedad reivindicó la condición de los niños y los jóvenes como sujetos de derecho y, sobre todo en el caso de estos últimos, como sujetos de consumo.
En el período de la posguerra, las sociedades del primer mundo alcanzaron una insospechada esperanza de vida, lo que tuvo repercusiones directas en la llamada "vida socialmente productiva". El envejecimiento tardío, gracias a las conquistas científicas y tecnológicas, reorganizó los procesos de inserción de los segmentos más jóvenes en la sociedad. Para restablecer el equilibrio en la balanza de la población económicamente activa, la incorporación de las generaciones de relevo tenía que posponerse, lo cual implicaba que los jóvenes fueran retenidos durante un período más largo en las instituciones educativas.
La ampliación de los rasgos de edad para la instrucción no es sólo una forma inocente de repartir el conocimiento social, sino también y principalmente, un mecanismo de control social y un dispositivo de autorregulación vinculado a otras variables. Fue también en la posguerra cuando emergió una poderosa industria cultural que ofrecía por primera vez bienes exclusivos para el consumo de los jóvenes. Aunque no el único, el ámbito de la industria musical se constituyó como el más espectacular. En el caso de los Estados Unidos, principal difusor de lo que sería "el nuevo continente social de la adolescencia" - como ha llamado Yonnet (1988) al mundo juvenil - las ventas de discos pasaron de 277 millones en 1955 a 600 millones en 1959, y en 1973 llegaron a 2000 millones (Hobsbawm, 1995). El acceso a un mundo de bienes, posibilitado por el poder adquisitivo de los jóvenes de los países desarrollados, delineó señales identitarias que se reconocerían e internacionalizarían rápidametne. Para el historiador Eric Hobsbawm, la cultura juvenil se convirtió en la matriz de la revolución cultural del siglo XX, visible en los comportamientos y las costumbres, pero sobre todo en el modo de disponer del ocio, que configurarían cada vez más el ambiente que respiraban las mujeres y los hombres urbanos.
Este libro se propone mostrar que la categoría de “joven” exige algo más que parámetros biológicos para ser plenamente comprendida. Con una vasta experiencia de campo en los territorios juveniles, Rossana Reguillo restituye la complejidad de los procesos mediante los cuales las nuevas culturas emergentes (taggers, ravers, rastas, etc.) ponen en crisis e interpelan a las retóricas oficiales. Porque los jóvenes no son el futuro, sino el presente actuante, su potencia de cambio, e interrogarlos es un modo de atisbar los modos en que la sociedad se inventa a sí misma.-en sus relaciones con los otros - como criterios de protección y seguridad ante un orden
que los excluye y, hacia el interior, como espacios de pertenencia y adscripción identitaria,
a partir de los cuales es posible generar un sentido compartido sobre un mundo incierto.
La anarquía, los grafitis urbanos, sus músicas, los consumos culturales, la toma de la palabra
a través de nuevos y cada vez más sofisticados dispositivos digitales, la protesta, la huida,
sus silencios, la búsqueda de alternativas y los compromisos itinerantes deben ser leídos
como formas de actuación política no institucionalizada y no como prácticas más o menos
inofensivas de un montón de inadaptados.
Mucho más allá del ejercicio académico, los jóvenes latinoamericanos, sean argentinos,
colombianos, salvadoreños o mexicanos, los jovenes sin adjetivos, son un importante espejo
que permite analizar hacia dónde se mueve una sociedad; y el protagonismo que han adquirido
en la agenda pública durante los últimos veinte años expresa de múltiples maneras el profundo
malestar que nos habita, dice la autora.
La juventud, tal como hoy la conocemos, es propiamente una invención de la posguerra. En efecto, finalizado el conflicto bélico, quedó conformado un nuevo orden internacional que trazó una geografía política según la cual los vencedores accedían a inéditos estándares de vida e imponían sus estilos y valores. La sociedad reivindicó la condición de los niños y los jóvenes como sujetos de derecho y, sobre todo en el caso de estos últimos, como sujetos de consumo.
En el período de la posguerra, las sociedades del primer mundo alcanzaron una insospechada esperanza de vida, lo que tuvo repercusiones directas en la llamada "vida socialmente productiva". El envejecimiento tardío, gracias a las conquistas científicas y tecnológicas, reorganizó los procesos de inserción de los segmentos más jóvenes en la sociedad. Para restablecer el equilibrio en la balanza de la población económicamente activa, la incorporación de las generaciones de relevo tenía que posponerse, lo cual implicaba que los jóvenes fueran retenidos durante un período más largo en las instituciones educativas.
La ampliación de los rasgos de edad para la instrucción no es sólo una forma inocente de repartir el conocimiento social, sino también y principalmente, un mecanismo de control social y un dispositivo de autorregulación vinculado a otras variables. Fue también en la posguerra cuando emergió una poderosa industria cultural que ofrecía por primera vez bienes exclusivos para el consumo de los jóvenes. Aunque no el único, el ámbito de la industria musical se constituyó como el más espectacular. En el caso de los Estados Unidos, principal difusor de lo que sería "el nuevo continente social de la adolescencia" - como ha llamado Yonnet (1988) al mundo juvenil - las ventas de discos pasaron de 277 millones en 1955 a 600 millones en 1959, y en 1973 llegaron a 2000 millones (Hobsbawm, 1995). El acceso a un mundo de bienes, posibilitado por el poder adquisitivo de los jóvenes de los países desarrollados, delineó señales identitarias que se reconocerían e internacionalizarían rápidametne. Para el historiador Eric Hobsbawm, la cultura juvenil se convirtió en la matriz de la revolución cultural del siglo XX, visible en los comportamientos y las costumbres, pero sobre todo en el modo de disponer del ocio, que configurarían cada vez más el ambiente que respiraban las mujeres y los hombres urbanos.
Esta nueva edición, que actualiza y amplía un libro que ya se ha convertido en un clásico, aspira a mantener activo un debate fundamental: el de las y los jóvenes que hacen el mundo del mañana.
Rossana Reguillo es doctora en Ciencias Sociales, especializada en Antropología social; profesora – investigadora del Departamento de Estudios Socioculturales del ITESO; investigadora Nacional SIN (Sistema Nacional de Investigadores, nivel III), y miembro de la Academia Mexicana de las Ciencias. Ha impartido clases como docente invitada en varias universidades de Latinoamérica, España y los Estados Unidos. Ha sido Tinker Visiting Profesor en el Center for Latinamerican Studies (Universidad de Stanford, 2001), catedrática UNESCO en Comunicación (Universidad Autónoma de Barcelona y Universidad Javeriana de Bogotá, 2004), y Andrés Bello Chair en Cultura y Civilización Latinoamericanas (Universidad de Nueva York, 2011).
Es autora, entre otros libros, de La construcción simbólica de la ciudad (1996), Horizontes fragmentados. Comunicación, cultura, pospolítica (2005), y coordinadora de Los jóvenes en México (2010).
jueves, 22 de marzo de 2012
Nanina - Germán García

Nanina
Germán García
Prólogo de Ricardo Piglia
Fondo de Cultura Económica
(Buenos Aires)
La serie del recienvenido dirigida por Ricardo Piglia en Fondo de Cultura Económica ha editado
recientemente la novela Nanina, de Germán García. "Frente al rigor impuesto por Borges, frente a la defensa estetizada del cuento de cinco mil palabras como forma pura, Nanina recordaba que había otros modos de hacer literatura y encontraba nuevos espacios para la experimentación y la aventura" dice Piglia en el prólogo. "Aquí lo que se narra es la épica del estar lejos de casa, perdido en el mundo; no hay rebeldía adolescente o inversión de valores, sino un escape hacia el lirismo, la sexualidad y la fantasía. En Nanina - como en El juguete rabioso - la literatura es la tabla de salvación: lo que se escribe, y el descubrimiento del poder del lenguaje, permiten desoír el oráculo familiar, las determinaciones sociales y el destino heredado. Esa aspiración a la fuga le da al libro una euforia narraiva que seguramente fue lo que percibieron los censores cuando lo prohibieron en 1968, a pocos meses de su publicación...", afirma Ricardo Piglia.
Nanina está escrita con una prosa sugerente que se va deslizando en imágenes. Empieza con la
narración del protagonista en primera persona, describe personajes familiares que incluyen a Nanina, la perra y mascota de la familia. De la primera persona el narrador pasa a la segunda y luego a la primera. El padre del narrador y Nanina se convierten en los personajes principales del primer tramo de la novela. En un pueblo de la Provincia de Buenos Aires, Junín, el deseo del protagonista es hacer un camino distinto al del padre, un hombre que trabaja como mecánico y se hunde en el alcoholismo: "...Papá quería un camino donde la memoria no se anule para olvidar las cosas vergonzantes, un camino que no tuviera vergüenza ni martirio; sólo infancias de hombres. En ese camino imaginado y deseado buscó un rincón de luz, fervientemente luz; sus ojos y la luz; Estabas condenado a no encontrar nada de luz porque nunca abandonaste tus recuerdos inútiles...". "... Este tu corazón que no es el tuyo no sirve para la ciudad, es un
corazón para los fideos del domingo, para la vida y el llanto; no para el mundo, no para la vida de la ciudad...".
Después de algunas páginas donde el padre del protagonista y Nanina han muerto, del pueblo de provincia el protagonista pasa directamente a la gran ciudad y a un bar: "...Llego al bar de la calle Uruguay obsesionado por la idea de escapar sin movimiento, digamos, escapar de fronteras, estarse loco un tiempo en otro lado...".
Germán García nació en Junín, provincia de Buenos Aires. Es escritor y psicoanalista y ha fundado numerosas instituciones y revistas vinculadas a ambos campos. Nanina es su primera novela y fue publicada en 1968. Es autor además de las novelas Cancha rayada (1970), La Via Regia (1975), Perdido (1983), Parte de la fuga (1999) y La fortuna (2004). Ha publicado también numerosos ensayos, entre los que se cuentan: Macedonio Fernández, la escritura en objeto (1975), La entrada del psicoanálisis en la Argentina (1978) y El psicoanálisis y los debates culturales (2005). Fondo de Cultura Económica ha publicado Nanina (2012).
Germán García
Prólogo de Ricardo Piglia
Fondo de Cultura Económica
(Buenos Aires)
La serie del recienvenido dirigida por Ricardo Piglia en Fondo de Cultura Económica ha editado
recientemente la novela Nanina, de Germán García. "Frente al rigor impuesto por Borges, frente a la defensa estetizada del cuento de cinco mil palabras como forma pura, Nanina recordaba que había otros modos de hacer literatura y encontraba nuevos espacios para la experimentación y la aventura" dice Piglia en el prólogo. "Aquí lo que se narra es la épica del estar lejos de casa, perdido en el mundo; no hay rebeldía adolescente o inversión de valores, sino un escape hacia el lirismo, la sexualidad y la fantasía. En Nanina - como en El juguete rabioso - la literatura es la tabla de salvación: lo que se escribe, y el descubrimiento del poder del lenguaje, permiten desoír el oráculo familiar, las determinaciones sociales y el destino heredado. Esa aspiración a la fuga le da al libro una euforia narraiva que seguramente fue lo que percibieron los censores cuando lo prohibieron en 1968, a pocos meses de su publicación...", afirma Ricardo Piglia.
Nanina está escrita con una prosa sugerente que se va deslizando en imágenes. Empieza con la
narración del protagonista en primera persona, describe personajes familiares que incluyen a Nanina, la perra y mascota de la familia. De la primera persona el narrador pasa a la segunda y luego a la primera. El padre del narrador y Nanina se convierten en los personajes principales del primer tramo de la novela. En un pueblo de la Provincia de Buenos Aires, Junín, el deseo del protagonista es hacer un camino distinto al del padre, un hombre que trabaja como mecánico y se hunde en el alcoholismo: "...Papá quería un camino donde la memoria no se anule para olvidar las cosas vergonzantes, un camino que no tuviera vergüenza ni martirio; sólo infancias de hombres. En ese camino imaginado y deseado buscó un rincón de luz, fervientemente luz; sus ojos y la luz; Estabas condenado a no encontrar nada de luz porque nunca abandonaste tus recuerdos inútiles...". "... Este tu corazón que no es el tuyo no sirve para la ciudad, es un
corazón para los fideos del domingo, para la vida y el llanto; no para el mundo, no para la vida de la ciudad...".
Después de algunas páginas donde el padre del protagonista y Nanina han muerto, del pueblo de provincia el protagonista pasa directamente a la gran ciudad y a un bar: "...Llego al bar de la calle Uruguay obsesionado por la idea de escapar sin movimiento, digamos, escapar de fronteras, estarse loco un tiempo en otro lado...".
Germán García nació en Junín, provincia de Buenos Aires. Es escritor y psicoanalista y ha fundado numerosas instituciones y revistas vinculadas a ambos campos. Nanina es su primera novela y fue publicada en 1968. Es autor además de las novelas Cancha rayada (1970), La Via Regia (1975), Perdido (1983), Parte de la fuga (1999) y La fortuna (2004). Ha publicado también numerosos ensayos, entre los que se cuentan: Macedonio Fernández, la escritura en objeto (1975), La entrada del psicoanálisis en la Argentina (1978) y El psicoanálisis y los debates culturales (2005). Fondo de Cultura Económica ha publicado Nanina (2012).
lunes, 12 de marzo de 2012
En breve cárcel - Sylvia Molloy

En breve cárcel
Sylvia Molloy
Prólogo de Ricardo Piglia
Fondo de Cultura Económica
(Buenos Aires)
Había leído la novela En breve cárcel de Sylvia Molloy hace ya varios años. También, como comenta Ricardo Piglia en el prólogo, me impactó el tono íntimo de la novela. "Más allá de la intriga y de las peripecias, hay un tono que define el modo en que la historia se mueve y fluye. No se trata del estilo - de la elegancia en la disposición de las palabras que es un sello de la autora -, sino de la cadencia y los sentimientos del relato. En definitiva, el tono define la relación emocional que el narrador mantiene con la historia que está contando..." afirma Piglia.
"En breve cárcel" son las primeras palabras de una estrofa de Quevedo:
"En breve cárcel traigo aprisionado.
con toda su familia de oro anuente,
El cerco de la luz resplandeciente,
Y grande imperio del amor cerrado".
Quevedo,
"Retrato de Lisi que traía en una sortija"
El relato de la novela reproduce los movimientos de la pasión amorosa. "La novela se instala en el presente porque el presente es el tiempo de la pasión, y trata de no salir del cuarto donde se espera -o se desea - que vuelva a suceder lo ya sucedido. Hay unidad de tiempo y de lugar entonces, pero no hay tragedia porque las mujeres de la novela son amigas o amantes, rivales o cómplices pero construyen sus intrigas alejadas del mundo masculino y de la lógica conyugal. Parecen vivir - o querer vivir - una nueva forma del amor cortés, sin propiedad y sin ley, en el que sólo persiste la luminosa inmediatez del deseo..." escribe Piglia.
El tono íntimo de En breve cárcel va atrapando al lector, por ejemplo en este párrafo: "...Para que Renata viniera, y porque Renata no ha venido, ha empezado a escribir. Nunca logró describirla, lo intenta, no lo consigue. Relee sus papeles, encuentra cartas, notas. Sabe por otra parte que Renata también guarda sus cartas y que esta historia, en una de sus versiones, ya ha sido escrita.
Al anotar esta realidad la empobrece, la destiñe. Alguien le dijo una vez: "Escribo sobre mí porque soy la persona más interesante que conozco". Querría decir lo mismo pero suena falso. Sin embargo se escribirá, una y otra vez, sin punto fijo, sin personaje fijo, sin saber adónde va...".
Sylvia Molloy
Prólogo de Ricardo Piglia
Fondo de Cultura Económica
(Buenos Aires)
Había leído la novela En breve cárcel de Sylvia Molloy hace ya varios años. También, como comenta Ricardo Piglia en el prólogo, me impactó el tono íntimo de la novela. "Más allá de la intriga y de las peripecias, hay un tono que define el modo en que la historia se mueve y fluye. No se trata del estilo - de la elegancia en la disposición de las palabras que es un sello de la autora -, sino de la cadencia y los sentimientos del relato. En definitiva, el tono define la relación emocional que el narrador mantiene con la historia que está contando..." afirma Piglia.
"En breve cárcel" son las primeras palabras de una estrofa de Quevedo:
"En breve cárcel traigo aprisionado.
con toda su familia de oro anuente,
El cerco de la luz resplandeciente,
Y grande imperio del amor cerrado".
Quevedo,
"Retrato de Lisi que traía en una sortija"
El relato de la novela reproduce los movimientos de la pasión amorosa. "La novela se instala en el presente porque el presente es el tiempo de la pasión, y trata de no salir del cuarto donde se espera -o se desea - que vuelva a suceder lo ya sucedido. Hay unidad de tiempo y de lugar entonces, pero no hay tragedia porque las mujeres de la novela son amigas o amantes, rivales o cómplices pero construyen sus intrigas alejadas del mundo masculino y de la lógica conyugal. Parecen vivir - o querer vivir - una nueva forma del amor cortés, sin propiedad y sin ley, en el que sólo persiste la luminosa inmediatez del deseo..." escribe Piglia.
El tono íntimo de En breve cárcel va atrapando al lector, por ejemplo en este párrafo: "...Para que Renata viniera, y porque Renata no ha venido, ha empezado a escribir. Nunca logró describirla, lo intenta, no lo consigue. Relee sus papeles, encuentra cartas, notas. Sabe por otra parte que Renata también guarda sus cartas y que esta historia, en una de sus versiones, ya ha sido escrita.
Al anotar esta realidad la empobrece, la destiñe. Alguien le dijo una vez: "Escribo sobre mí porque soy la persona más interesante que conozco". Querría decir lo mismo pero suena falso. Sin embargo se escribirá, una y otra vez, sin punto fijo, sin personaje fijo, sin saber adónde va...".
"...Del otro lado, en un tiempo incierto - están las memorias de la infancia, de los amigos, de los trabajos, de la vida familiar. Parecen estar ahí para marcar todavía con más nitidez, la irrealidad de todo lo que no sea la inminencia del cuerpo deseado..." dice Ricardo Piglia en el prólogo y además: "Conozco pocas novelas que hayan narrado con tanta intensidad y belleza la historia de una pasión".
En esta época en que se editan tantos libros y no se sabe ya qué elegir para leer, es recomendable leer esta novela para gratificarnos como lectores, para sentir nuevamente el placer de la lectura y de la buena literatura.
Sylvia Molloy nació en Buenos Aires y vive en Estados Unidos desde hace más de 30 años. Actualmente es Albert Schweitzer Professor Emérita de la Universidad de Nueva York, donde dirigió durante varios años el programa de escritura creativa en español. En breve cárcel es su primera novela y fue publicada en 1981. Es autora además de las novelas El común olvido (2002), y Desarticulaciones (2010) y del libro de relatos Varia imaginación (2003). Ha publicado también los ensayos Las letras de Borges (1979) y Acto de presencia (1996).
lunes, 5 de marzo de 2012
Pedagogía de la autonomía - Paulo Freire

Paulo Freire
Pedagogía de la autonomía
Pedagogía de la autonomía
Saberes necesarios para la
práctica educativa
Siglo Veintiuno Editores
Siglo Veintiuno Editores
(Buenos Aires)
El pedagogo brasileño Paulo Freire vuelve en el libro Pedagogía de la autonomía, recientemente reeditado por Siglo Veintiuno Editores, sobre los temas que lo han ocupado a lo largo de su extensa trayectoria como profesor y como ensayista, en particular sobre aquellos aspectos que definen el alcance de la enseñanza. Con el vigor de la palabra oral y la precisión conceptual de quien revista constantemente sus propias ideas, el autor sostiene que la tarea de enseñar no puede quedar reducida a la transmisión de contenidos o destrezas; por el contrario, debe avanzar un paso más, a fin de comprometer a los docentes y a los alumnos con su entorno social y cultural. La dimensión ética es la que permite integrar y respetar al otro, comprender los cambios propios y los ajenos, reconocer la injusticia y trabajar para revertirla, construir un sentido de autonomía y responsabilidad personal. Por eso, no puede estar ausente de ningún vínculo, menos aún del que se establece entre quien enseña y quienes aprenden.
Para Paulo Freire, enseñar no existe sin aprender y viceversa, y fue aprendiendo socialmente como a lo largo de la historia, mujeres y hombres descubrieron que era posible enseñar. Fue así, aprendiendo en forma social, que con el transcurso de los tiempos mujeres y hombres percibieron que era posible -después, preciso - trabajar maneras, caminos, métodos de enseñar. Aprender precedió a enseñar o, en otras palabras, enseñar se diluía en la experiencia realmente fundadora de aprender. Freire dice:"No temo decir que carece de validez la enseñanza que no resulta en un aprendizaje en el que el aprendiz no se volvió capaz de recrear o de rehacer lo enseñado, en el que lo enseñado que no fue aprehendido no pudo ser realmente aprendido por el aprendiz. Cuando vivimos la autenticidad exigida por la práctica de enseñar-aprender participamos de una experiencia total, directiva, política, ideológica, gnoseológica, pedagógica, estética y ética, en la cual la belleza debe estar de acuerdo con la decencia y la seriedad...".
Enseñar exige riesgo, asunción de lo nuevo y rechazo de cualquier forma de discriminación
"Es propio del pensar acertado la disponibilidad al riesgo, la asunción de lo nuevo que no puede ser negado o recibido solo porque es nuevo, así como el criterio de rechazo a lo viejo no es solamente cronológico. Lo viejo que preserva su validez o que encarna una tradición o marca una presencia en el tiempo continúa siendo nuevo.
También el rechazo definitivo a cualquier forma de discriminación forma parte del pensar acertadamente.
La práctica prejuiciosa de raza, clase, género, ofende la sustantividad del ser humano y niega radicalmente la democracia. Cuán lejos estamos de ella cuando vivimos en la impunidad de los que matan niños en las calles, de los que asesinan campesinos que luchan por sus derechos, de los que discriminan a los negros, de los que subestiman a las mujeres....".
"A veces temo que algún lector o lectora, incluso no totalmente convertido al "pragmatismo" neoliberal pero ya tocado por él, diga que, soñador, continúo hablando de una educación de ángeles y no de mujeres y hombres. Sin embargo, lo que he dicho hasta ahora se refiere radicalmente a la naturaleza de mujeres y hombres. Naturaleza entendida como algo que se constituye social e históricamente y no como un a priori de la Historia...".
Enseñar exige la corporificación de las palabras en el ejemplo
El profesor que realmente enseña, es decir, que trabaja los contenidos en el marco del rigor del pensar acertado, niega, por falsa, la fórmula farisaica del "haga lo que mando y no lo que hago". Quien piensa acertadamente está cansado de saber que las palabras a las que les falta la corporeidad del ejemplo valen poco o casi nada. Pensar acertadamente es hacer acertadamente.
¿Qué pueden pensar alumnos serios de un profesor que dos semestres atrás, hablaba casi con ardor sobre la necesidad de la lucha por la autonomía de las clases populares y hoy, si bien afirma que no cambió, tiene un discurso pragmático contra los sueños y practica la transferencia de saber del profesor hacia el alumno?¿Qué decir de la profesora que, ayer de izquierda, defendía la formación de la clase trabajadora y hoy, pragmática, se satisface, inclinada ante el fatalismo
neoliberal, con el simple adiestramiento del obrero, e insiste, sin embargo, en que es progresista? No existe el pensar acertado fuera de una práctica testimonial que lo refuerza en lugar de desdecirlo. Al profesor no le es posible considerar que piensa acertadamente cuando al mismo tiempo le pregunta al alumno si "sabe con quien está hablando."
El clima de quien piensa acertadamente es el de quien busca seriamente la seguridad en la argumentación, es el de quien, al discordar con su oponente, no tiene por qué alimentar contra él o contra ella una rabia desmedida, a veces mayor
que la propia razón de la discordancia...".
domingo, 4 de marzo de 2012
Tiempo del corazón- Correspondencia Ingeborg Bachmann y Paul Celan

Tiempo del corazón
Correspondencia
Ingeborg Bachmann Y
Paul Celan
Fondo de Cultura Económica
(Buenos Aires)
En las grandes historias de amor todos encontramos nuestra propia historia.
Tiempo del corazón, Correspondencia Ingeborg Bachmann y Paul Celan, reúne las cartas entre
los dos poetas en lengua alemana más importantes de la segunda mitad del siglo XX.
Celan y Bachmann se encuentran en la primavera de Viena en 1948. Pocos días después de
conocerse, Paul Celan le dedica el poema "En Egipto", con el que inaugura un diálogo epistolar
íntimo y apasionado que se extiende durante más de quince años. La correspondencia y los
encuentros personales se interrumpen cuando las crisis psíquicas del poeta se agudizan, a fines
de 1961 - hay una última carta de 1967 -. La relación entre ellos fue amorosa e intelectual y con-
densó las preocupaciones históricas y literarias más dramáticas y urgentes de la Europa de la
segunda posguerra.
Tiempo del corazón reúne casi doscientas cartas que permiten reconocer las tensiones con la propia escritura, las reflexiones sobre la literatura, el desasosiego y los temores con respecto a la época, la relación con otros escritores y con los críticos, y, también, las distancias, los desencuentros y los silencios. En todas ellas, hay un trasfondo:la lucha por confiar en el lenguaje y alcanzar la palabra, y el esfuerzo de ambos por mantener algún tipo de relación a lo largo de los años. Ingeborg Bachmann era una estudiante de filosofía que se afilió tempranamente al partido PNSTA, y Paul Celan, un judío de Czernowitz, de lengua alemana, sin Estado, que había perdido a sus padres en un campo de concentración alemán y era a su vez sobreviviente de un campo de trabajo rumano. De esa diferencia infranqueable, Paul Celan, deriva su escritura como un poeta judío para lectores en lengua alemana y el gran reto que le plantea a una poesía en lengua alemana después de la catástrofe; para ella, Ingeborg Bachmann que ya antes de este encuentro se había confrontado con el pasado reciente alemán y austríaco, esa diferencia se convierte
en un nuevo impulso para luchar durante toda la vida contra el olvido, y también un impulso para comprometerse con la poesía de Celan.
La escritura ocupa el centro de la vida de ambos corresponsales, a quienes en los años cincuenta se solía mencionar sin solución de continuidad como los principales representantes de la lírica de posguerra en lengua alemana. Pero para ninguno de los dos escribir es algo sencillo, tampoco escribir cartas. La lucha por el lenguaje, la disputa con la palabra, adquiere un lugar central en la correspondencia. Continuamente se habla de cartas no enviadas: algunas no salen y son desechadas, algún que otro intento se guarda de todas formas y está entre las cartas como testimonio de una duda. Otros borradores se adjuntan a cartas muy posteriores, no siempre completos porque hay algunas cosas de las que el interlocutor no debe enterarse; también el tiempo transcurrido entremedio los "atenúa", y así pueden transmitir lo que en su momento no se le podía decir al otro. Mejor dicho: lo que no se podía escribir. Porque sobre todo Bachmann le tiene más fe a lo oral, a veces incluso al relato de amigos mediadores que, como dice ella, pueden describir mejor las dificultades. Un "tu sabes" y un "tú ya sabes" sustituyen muchas veces la manifestación directa; hay telegramas o cartas breves que anuncian otras cartas más extensas que después no siempre llegan. Y siempre los pedidos de cartas, el mendigarlas incluso: Bachmann reduce sus pretensiones a un "Escríbeme simplemente", y Celan evidencia, en una frase bastante poco ortodoxa: lo difícil que se le hace incluso ese pedido: "Ahora te escribo, no más que unas líneas para pedirte también que escribas unas líneas". El silencio sostenido del otro hace que el que espera a veces también se ponga a pensar en los motivos que puede haber dado él: "porque con mi catarata de palabras al teléfono te lo hice aun más difícil" o "Tal vez no te haya escrito una carta muy inteligente". A veces lo único que queda es invocar las posibilidades del diálogo: "Encontremos las palabras".
El libro incluye además las correspondencias entre Ingeborg Bachmann y Gisèle- Lestrange y Entre Paul Celan y Max Frisch.
Correspondencia
Ingeborg Bachmann Y
Paul Celan
Fondo de Cultura Económica
(Buenos Aires)
En las grandes historias de amor todos encontramos nuestra propia historia.
Tiempo del corazón, Correspondencia Ingeborg Bachmann y Paul Celan, reúne las cartas entre
los dos poetas en lengua alemana más importantes de la segunda mitad del siglo XX.
Celan y Bachmann se encuentran en la primavera de Viena en 1948. Pocos días después de
conocerse, Paul Celan le dedica el poema "En Egipto", con el que inaugura un diálogo epistolar
íntimo y apasionado que se extiende durante más de quince años. La correspondencia y los
encuentros personales se interrumpen cuando las crisis psíquicas del poeta se agudizan, a fines
de 1961 - hay una última carta de 1967 -. La relación entre ellos fue amorosa e intelectual y con-
densó las preocupaciones históricas y literarias más dramáticas y urgentes de la Europa de la
segunda posguerra.
Tiempo del corazón reúne casi doscientas cartas que permiten reconocer las tensiones con la propia escritura, las reflexiones sobre la literatura, el desasosiego y los temores con respecto a la época, la relación con otros escritores y con los críticos, y, también, las distancias, los desencuentros y los silencios. En todas ellas, hay un trasfondo:la lucha por confiar en el lenguaje y alcanzar la palabra, y el esfuerzo de ambos por mantener algún tipo de relación a lo largo de los años. Ingeborg Bachmann era una estudiante de filosofía que se afilió tempranamente al partido PNSTA, y Paul Celan, un judío de Czernowitz, de lengua alemana, sin Estado, que había perdido a sus padres en un campo de concentración alemán y era a su vez sobreviviente de un campo de trabajo rumano. De esa diferencia infranqueable, Paul Celan, deriva su escritura como un poeta judío para lectores en lengua alemana y el gran reto que le plantea a una poesía en lengua alemana después de la catástrofe; para ella, Ingeborg Bachmann que ya antes de este encuentro se había confrontado con el pasado reciente alemán y austríaco, esa diferencia se convierte
en un nuevo impulso para luchar durante toda la vida contra el olvido, y también un impulso para comprometerse con la poesía de Celan.
La escritura ocupa el centro de la vida de ambos corresponsales, a quienes en los años cincuenta se solía mencionar sin solución de continuidad como los principales representantes de la lírica de posguerra en lengua alemana. Pero para ninguno de los dos escribir es algo sencillo, tampoco escribir cartas. La lucha por el lenguaje, la disputa con la palabra, adquiere un lugar central en la correspondencia. Continuamente se habla de cartas no enviadas: algunas no salen y son desechadas, algún que otro intento se guarda de todas formas y está entre las cartas como testimonio de una duda. Otros borradores se adjuntan a cartas muy posteriores, no siempre completos porque hay algunas cosas de las que el interlocutor no debe enterarse; también el tiempo transcurrido entremedio los "atenúa", y así pueden transmitir lo que en su momento no se le podía decir al otro. Mejor dicho: lo que no se podía escribir. Porque sobre todo Bachmann le tiene más fe a lo oral, a veces incluso al relato de amigos mediadores que, como dice ella, pueden describir mejor las dificultades. Un "tu sabes" y un "tú ya sabes" sustituyen muchas veces la manifestación directa; hay telegramas o cartas breves que anuncian otras cartas más extensas que después no siempre llegan. Y siempre los pedidos de cartas, el mendigarlas incluso: Bachmann reduce sus pretensiones a un "Escríbeme simplemente", y Celan evidencia, en una frase bastante poco ortodoxa: lo difícil que se le hace incluso ese pedido: "Ahora te escribo, no más que unas líneas para pedirte también que escribas unas líneas". El silencio sostenido del otro hace que el que espera a veces también se ponga a pensar en los motivos que puede haber dado él: "porque con mi catarata de palabras al teléfono te lo hice aun más difícil" o "Tal vez no te haya escrito una carta muy inteligente". A veces lo único que queda es invocar las posibilidades del diálogo: "Encontremos las palabras".
El libro incluye además las correspondencias entre Ingeborg Bachmann y Gisèle- Lestrange y Entre Paul Celan y Max Frisch.
sábado, 3 de marzo de 2012
La vida posible de un artista- Christian Boltanski-Catherine Grenier

Christian Boltanski
Catherine Grenier
Catherine Grenier
La vida posible de un artista
Ediciones de la Flor
Traducción: Mariela Varas
(Buenos Aires)
Christian Boltanski está considerado como uno de los artistas contemporáneos internacionales de mayor relieve en la actualidad. Nacido en París en 1944, Boltanski ha desarrollado su propuesta estética en torno al concepto de memoria y con éste el de archivo, como espacio a construir, presente en un gran número de sus obras.
Ediciones de la Flor ha publicado el libro Christian Boltanski La vida posible de un artista a fines del 2011. El libro fue presentado en el Centro Cultural Borges, en el Auditorio de la Universidad de Tres de Febrero donde Boltanski también participó en un diálogo público con Diana Wechsler, directora de la Maestría en Curaduría de la Universidad de Tres de Febrero.
El libro publicado por Ediciones de la Flor es un diálogo entre Boltanski y Catherine Grenier. Acerca de éste, Grenier dice:
"En febrero de 2005 le propuse a Christian Boltanski componer una autobiografía con forma de “confesión” dictada. Nos reunimos casi todas las semanas durante un año, para mantener largas sesiones grabadas. Las entrevistas, que Christian Boltanski comparó enseguida con un psicoanálisis, se basaron en una regla del juego muy precisa: contar su vida, como su obra, y evitar toda modificación o censura de la palabra confiada LIVRÉE.
El día de su aparición, Christian Boltanski no leyó ni las transcripciones de nuestros encuentros, ni el manuscrito, al que le di la forma más literal que pude. No escribí nada de este libro personalmente, pero el contenido me es por completo imputable.".
La infancia de Boltanski es curiosa, según él mismo afirma en varias oportunidades. “Aunque tuve una infancia feliz, fue extremadamente rara…” confiesa. La madre era corsa y cristiana, dice él, de buena familia. El abuelo era un católico de izquierda, abogado en Rennes, sin un centavo. La madre fue dada en adopción a una señora muy rica y así sufrió mucho durante su infancia, separada de los hermanos y hermanas que eran pobres. Estudió medicina y luego conoció al padre que era un médico, de origen judío. Los padres de Boltanski se casaron y luego él se convirtió al catolicismo. "Eran personas con gran deseo de integración" afirma Boltanski, cuando habla de sus abuelos paternos y de su padre. Pero más adelante afirma: "ese deseo de integración también se había deteriorado mucho durante la guerra".La madre del artista, que había sufrido polio, se apoyaba en sus hijos y todos dormían juntos, en el mismo cuarto, según cuenta Boltanski, los hijos en bolsas de dormir, en el piso, a pesar de vivir en una casa grande. "El separarse era considerado peligroso" afirma el artista. Nadie salía solo de la casa, y Boltanski salió solo por primera vez a los dieciocho años. Durante la guerra, los padres de Boltanski se separaron, y la madre lo escondió adentro de la casa durante un año y medio.Luego, Christian Boltanski cuenta su experiencia con la escolaridad: no asistía a la escuela y más tarde fue a escuelas de arte. Tomaba clases particulares pero no lograba dibujar. "Mis estudios artísticos fueron superficiales, y ni siquiera traté de entrar en Bellas Artes". Luego la madre, que ya tenía una buena posición económica por una herencia que había recibido instaló una galería de arte y Boltanski empezó a frecuentar el medio artístico y a trabajar en él. El artista se dio cuenta en seguida que no le atraía la pintura y realizó diversas exposiciones inspiradas en recuerdos inventados. “Inventé tantos recuerdos infantiles que ya no tengo ninguno real” afirma. Así, una de sus muestras titulada "Álbum de fotografías de la familia D", fue montada con fotografías de la familia de su amigo Michel Durand, ya que no había fotos familiares de Boltanski. “Elegí a la familia de Michel Durand porque Durand es el apellido francés más común, porque es de una familia de la pequeña burguesía, y por lo tanto representaba el prototipo de lo que yo no era, el prototipo de la verdadera familia francesa…”. Este peculiar artista, realizó en los comienzos de su carrera muestras de muñecas de tamaño natural, a las que vestía con ropa de su hermana o de la madre y también una película, “La vida imposible de Christian Boltanski” con esas mismas muñecas a las que les ponía máscaras de France Gall y Francoise Hardy. En ese film, Boltanski ponía las muñecas en acción, las tiraba por la ventana, las colgaba de cabeza en las escaleras…Hizo también una exposición en el Ranelagh, donde mostró cuadros, instalaciones de muñecas y la película. Otra de sus exposiciones fue realizada a partir de una colección de la revista Detective que compró en el Mercado de pulgas. En Detective, las historias habituales de las “stars” se aplican a personas comunes. “Y ese contraste me conmovió” cuenta Christian Boltanski , es una especie de álbum de fotos en el que a la gente común le ocurren historias extraordinarias. Ves la fotografía de una señora gorda, y te enteras que mató a su amante porque la había convertido en objeto sexual… Puede haber personas muy simples a quienes les pasan cosas prodigiosas, historias de amor dignas de príncipes o de princesas, historias de asesinatos y de venganza. Hice una primera pieza recortando esas fotografías,sin las leyendas, y las expuse en Nueva York, en Sonnabend…”.
notas relacionadas:
http://revistaarchivosdelsur.blogspot.com/2011/11/dialogo-en-la-untref-con-el-artista_11.html
http://revistaarchivosdelsur.blogspot.com/2011/11/presentacion-de-libro-de-christian.html
Christian Boltanski está considerado como uno de los artistas contemporáneos internacionales de mayor relieve en la actualidad. Nacido en París en 1944, Boltanski ha desarrollado su propuesta estética en torno al concepto de memoria y con éste el de archivo, como espacio a construir, presente en un gran número de sus obras.
Ediciones de la Flor ha publicado el libro Christian Boltanski La vida posible de un artista a fines del 2011. El libro fue presentado en el Centro Cultural Borges, en el Auditorio de la Universidad de Tres de Febrero donde Boltanski también participó en un diálogo público con Diana Wechsler, directora de la Maestría en Curaduría de la Universidad de Tres de Febrero.
El libro publicado por Ediciones de la Flor es un diálogo entre Boltanski y Catherine Grenier. Acerca de éste, Grenier dice:
"En febrero de 2005 le propuse a Christian Boltanski componer una autobiografía con forma de “confesión” dictada. Nos reunimos casi todas las semanas durante un año, para mantener largas sesiones grabadas. Las entrevistas, que Christian Boltanski comparó enseguida con un psicoanálisis, se basaron en una regla del juego muy precisa: contar su vida, como su obra, y evitar toda modificación o censura de la palabra confiada LIVRÉE.
El día de su aparición, Christian Boltanski no leyó ni las transcripciones de nuestros encuentros, ni el manuscrito, al que le di la forma más literal que pude. No escribí nada de este libro personalmente, pero el contenido me es por completo imputable.".
La infancia de Boltanski es curiosa, según él mismo afirma en varias oportunidades. “Aunque tuve una infancia feliz, fue extremadamente rara…” confiesa. La madre era corsa y cristiana, dice él, de buena familia. El abuelo era un católico de izquierda, abogado en Rennes, sin un centavo. La madre fue dada en adopción a una señora muy rica y así sufrió mucho durante su infancia, separada de los hermanos y hermanas que eran pobres. Estudió medicina y luego conoció al padre que era un médico, de origen judío. Los padres de Boltanski se casaron y luego él se convirtió al catolicismo. "Eran personas con gran deseo de integración" afirma Boltanski, cuando habla de sus abuelos paternos y de su padre. Pero más adelante afirma: "ese deseo de integración también se había deteriorado mucho durante la guerra".La madre del artista, que había sufrido polio, se apoyaba en sus hijos y todos dormían juntos, en el mismo cuarto, según cuenta Boltanski, los hijos en bolsas de dormir, en el piso, a pesar de vivir en una casa grande. "El separarse era considerado peligroso" afirma el artista. Nadie salía solo de la casa, y Boltanski salió solo por primera vez a los dieciocho años. Durante la guerra, los padres de Boltanski se separaron, y la madre lo escondió adentro de la casa durante un año y medio.Luego, Christian Boltanski cuenta su experiencia con la escolaridad: no asistía a la escuela y más tarde fue a escuelas de arte. Tomaba clases particulares pero no lograba dibujar. "Mis estudios artísticos fueron superficiales, y ni siquiera traté de entrar en Bellas Artes". Luego la madre, que ya tenía una buena posición económica por una herencia que había recibido instaló una galería de arte y Boltanski empezó a frecuentar el medio artístico y a trabajar en él. El artista se dio cuenta en seguida que no le atraía la pintura y realizó diversas exposiciones inspiradas en recuerdos inventados. “Inventé tantos recuerdos infantiles que ya no tengo ninguno real” afirma. Así, una de sus muestras titulada "Álbum de fotografías de la familia D", fue montada con fotografías de la familia de su amigo Michel Durand, ya que no había fotos familiares de Boltanski. “Elegí a la familia de Michel Durand porque Durand es el apellido francés más común, porque es de una familia de la pequeña burguesía, y por lo tanto representaba el prototipo de lo que yo no era, el prototipo de la verdadera familia francesa…”. Este peculiar artista, realizó en los comienzos de su carrera muestras de muñecas de tamaño natural, a las que vestía con ropa de su hermana o de la madre y también una película, “La vida imposible de Christian Boltanski” con esas mismas muñecas a las que les ponía máscaras de France Gall y Francoise Hardy. En ese film, Boltanski ponía las muñecas en acción, las tiraba por la ventana, las colgaba de cabeza en las escaleras…Hizo también una exposición en el Ranelagh, donde mostró cuadros, instalaciones de muñecas y la película. Otra de sus exposiciones fue realizada a partir de una colección de la revista Detective que compró en el Mercado de pulgas. En Detective, las historias habituales de las “stars” se aplican a personas comunes. “Y ese contraste me conmovió” cuenta Christian Boltanski , es una especie de álbum de fotos en el que a la gente común le ocurren historias extraordinarias. Ves la fotografía de una señora gorda, y te enteras que mató a su amante porque la había convertido en objeto sexual… Puede haber personas muy simples a quienes les pasan cosas prodigiosas, historias de amor dignas de príncipes o de princesas, historias de asesinatos y de venganza. Hice una primera pieza recortando esas fotografías,sin las leyendas, y las expuse en Nueva York, en Sonnabend…”.
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