lunes, 6 de septiembre de 2010

Árbol de sol - Mónica López Bordón

Mónica López Bordón en las III Jornadas Internacionales de Mujeres Escritoras en Brasil (2010)


Árbol de sol
Mónica López Bordón
Editorial Grupo Cero
(Madrid, 2007)

(Buenos Aires)

Árbol de sol es un libro de poemas de Mónica López Bordón (Las Palmas de Gran Canaria, 1976),  está estructurado en cuatro partes: árbol hecho carne, árbol vacío, árbol de amor y árbol de sol. La tapa y las ilustraciones en el interior del libro son de Miguel Oscar Menassa.
En “Geografía humana”, poema de la primera parte, el árbol es un ser humano como en “Árbol hecho carne” que empieza a reecontrarse en su propia piel .
 “Soy una mujer libre”, es un canto a la libertad: “…desnudo mis armas y me invento nuevas vidas”.
En “árbol vacío” aparecen los pájaros: “La maleta de piel de pájaro” es el título de un poema, “Pájaros insondables, volad”, son los pensamientos, las alas donde la poeta “vuela sin alas en el sueño de vivir abrazada a tu cintura”.
En “árbol de amor”, reaparece el discurso amoroso, incluso cuando dice: “Amor, ¿qué nos podríamos decir, entre tanta algarabía?”.

Árbol de sol, un homenaje a la abuela, “un árbol de sol que alumbra, a semejanza de las mariposas, aleteando al alba, los párpados, frente a frente….”es un poema que irradia alegría.

El libro termina con el poema “Volver a empezar”, el último verso es “Decirte “te amo” y volver a empezar.

Como en la vida, este primer  libro de Mónica López Bordón se puede volver a empezar,  puede volver a leerse.
La poesía de Mónica López Bordón busca la belleza también en el dolor, como en “Sentado borracho en mi ataúd” – un homenaje a Baudelaire –

Un poema:

Futuro, Futuro, Futuro

La luz se derrama esbelta,
Taciturna y con aplomo.
Escribo, a corazón abierto,
Malvas de luna.
Solsticio nocturno, inequívoco en las pausas,
Exacto en el brillo.

Alterno conceptos del tiempo:
Futuro, futuro, futuro…
Y, con la brisa fresca,
Húmeda y renovada del mar,
Golpeándome la cara,
Me convierto en minotauro de fuego
Y rompo el silencio
Para volver a empezar.

·                                 Mónica López Bordón reside en Madrid. 
    Licenciada en Ciencias de la Información (Periodismo) por la Universidad Complutense de Madrid.
·         Licenciada en Teoría de la Literatura y Literaturas Comparadas por la Universidad Complutense de Madrid.
·          Máster en Televisión Universidad Complutense-Telemadrid.


·         Cursa estudios en la Escuela de Poesía y Psicoanálisis Grupo Cero. Actualmente es Directora de Comunicación de Grupo Cero,
·         Columnista del Semanario Puerta de Madrid y tiene dos blogs:




En mayo de 2010 participó en Brasil en las III Jornadas internacionales de Escritoras mujeres en San Pablo y en San  José de Río Preto. 

Los tres peronismos - Ricardo Sidicaro




Los tres peronismos
Ricardo Sidicaro
Siglo Veintiuno Editores
(nueva edición ampliada)
(Buenos Aires)

Ricardo Sidicaro, es un investigador del CONICET, profesor regular de la Universidad de Buenos Aires en la Facultad de Ciencias Sociales. Ha dictado cursos de grado y posgrado en distintas universidades nacionales y extranjeras. Doctorado en sociología en la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París, es autor de numerosos trabajos de investigación sobre las transformaciones sociopolíticas argentinas y latinoamericanas. Fue coordinador general de la revista Sociedad y dirige actualmente la serie Estudios Durkheinmnianos, que se edita en España. Sobre el tema del Estado y de sus relaciones con el poder económico, publicó, entre otros muchos textos, “Poder y crisis de la gran burguesía agraria” , incluido en Argentina, hoy (Siglo XXI Editores). Es autor de La política mirada desde arriba. Las ideas del diario La Nación 1909-1989 y de La crisis del Estado y los actores políticos y socioeconómicos en la Argentina 1989-2001. Sus investigaciones sobre el sistema político argentino han sido publicadas en nuestro medio y en el extranjero, particularmente en Francia, país en el que desempeñó actividades académicas en sus años de exilio durante la dictadura militar.


¿Cómo explicar los modos disímiles en que gobiernan los dirigentes peronistas una vez que alcanzan el control de los aparatos del Estado? Esta pregunta está en el origen de Los tres peronismos, ya un clásico de los estudios sociológicos sobre el tema, y vuelve a plantearse en esta nueva edición ampliada y revisada, que busca indagar si lo que se ha llamado “peronismo” puede subsistir en las condiciones actuales.
Desde una perspectiva comparada, Ricardo Sidicaro analiza los tres peronismos atendiendo a sus relaciones con los principales actores socioeconómicos nacionales y extranjeros, a la situación del Estado y al lugar ocupado por los sectores populares y los sindicatos. El primer peronismo es el de la experiencia fundacional del período 1946-1955, cuando se consolida el proyecto de un Estado intervencionista en torno al liderazgo carismático de Perón. El segundo es el gobierno inviable de los años 1973-1976, atrapado entre los intentos de acordar con el mundo empresario y la dinámica de los conflictos sociales y políticos. El tercero, el de la década menemista, lleva a los peronistas al papel de aliados subalternos del capital financiero internacional y a la licuación de las representaciones colectivas fundacionales.
En el epílogo de esta edición, se examinan las principales características del período presidido por Néstor Kirchner, subrayando las condiciones de desarticulación política, económica y social que primero hicieron posible su acceso al poder y luego dificultaron la creación de escenas deliberativas en las que se unificaran los heterogéneos actores que lo habían apoyado y se establecieran productivos debates entre gobierno y oposición.
Rehuyendo por igual el mero juicio de valor y las naturalizaciones, Ricardo Sidicaro ofrece un cuadro explicativo sólido, que apuesta a contextualizar la acción de los actores políticos y, más aún, a abrir una fundada discusión sobre el posperonismo.

viernes, 3 de septiembre de 2010

Coquetos carnavales - Luis Cano






Coquetos carnavales
Luis Cano
Editorial Losada
Colección Teatro

(Buenos Aires)

Además de la versión de Coquetos carnavales, obra de Luis Cano, que se estrenó en el Teatro Sarmiento en 2009, con dirección del propio Luis Cano, el libro editado por Losada contiene trabajos acerca de la obra, testimonios de los responsables de la puesta y fotografías que la documentan.
Resultan enriquecedores, después de asistir al espectáculo, leer algunos testimonios:


Luis Biasotto

Movimiento

“…Sin duda el tratamiento físico de la violencia, algo que recorre todo el espectáculo, fue una preocupación primordial. En una obra en la que los personajes se están golpeando todo el tiempo, debíamos preocuparnos por trabajar la violencia de modo que al espectador no le resultara redundante ni demasiado incómodo o intolerable…”.

Guillermo Saavedra:

“…Hay una anécdota que se despliega: un grupo de hombres – banda, mafia, murga, troupe o caterva – confabulados para matar al líder echa andar la maquinaria de una matanza generalizada que no excluye la modalidad del suicidio.
Hay, también, en la sintaxis de la puesta, una vocación de circularidad, acentuada por una escenografía casi anatómica. La boca negra del escenario, con dos breves comisuras: una escupe a los miembros del grupo y la otra vuelve a engullirlos sin cesar. Desde la profundidad del centro, desde la bóveda de esa boca, emerge y desaparece la figura del líder. Y, sobre el paladar, un músico en escena da a los mohínes de esa boca una rítmica adecuadamente ruinosa. El espectáculo puede verse como una sucesión de regurgitaciones: la máquina del cuerpo, en una de sus funciones menos sublimes.
Cuando la muerte llega, sucede en traje de fantasía, en disfraz, carnavalesca: vestidos como la troupe de Titanes en el ring, los conjurados dan fin al líder, que se desangra en una hemorragia de talco. Luego otros son muertos, o buscan matarse. Y los muertos se empeñan en regresar. La escena, como se dijo, regurgita.
Es inevitable pensar en una parodia…” –

Acerca del vestuario y la escenografía, Gabriela A. Fernández dice:

“…El piso es negro, decía el autor, y hay viento. Supe que la sala elegida era el Teatro Sarmiento y que, en algún momento del proceso de escritura, el Julio César de Shakespeare había visitado a Luis Cano. Pensé entonces: teatro isabelino, un escenario elevado, y debajo de éste un lugar que haga las veces de depósito para la escenografía, tumba o caverna. Un escenario principal sin telón ni decorados, con un techo de madera y paja. Nada majestuoso (la riqueza visual estaría en el vestuario)…”

“…El vestuario. “Animales, cosas, muñecos y caricaturas”, pide, antes de los nombres de los personajes, la primera hoja del texto de Coquetos carnavales. Al leer la obra, tuve la imagen de unos seres que andan un poco disfrazados, llevan peluca, se pintan la cara y tienen frío. Y todo va del blanco al negro….”.

Nota relacionada:

El discurso social - Marc Angenot



El discurso social
Marc Angenot
Siglo XXI Editores

(Buenos Aires)

Mar Angenot se considera un “analista del discurso”. Acerca de esta función dice: “…El analista del discurso/historiador de las ideas se ocupará de describir y explicar las regularidades en lo que se dice, se escribe, se fija en imágenes y artefactos en una sociedad. En las esquematizaciones que narran y argumentan y que, en un determinado estado de la sociedad, están dotadas de inteligibilidad y aceptabilidad y parecen esconder “encantos” particulares, el analista intentará identificar funciones y apuestas (enjeux) sociales. Las prácticas discursivas son hechos sociales y, en consecuencia, hechos históricos. 1
El analista ve en lo que se escribe y se difunde en una sociedad dispositivos que funcionan independientemente de los usos que cada individuo les atribuye, que existen fuera de las conciencias individuales y que están dotados de un poder social en virtual del cual se imponen a una colectividad, con un margen de variaciones, y se interiorizan en las conciencias. Ésta es, aplicada a lo conceptual-discusivo, la definición misma de un hecho social según Émile Durkheim.
Contrariamente a los manuales de retórica que abordan los razonamientos, deducción e inducción, como fenómenos intemporales regulados por normas eternas, yo estudio especialmente la argumentación (que es inseparable de otros mecanismos de puesta en discurso) como un hecho histórico y social. La historia retórica es el estudio de la variación histórica y sociológica de los tipos de argumentación, los medios de prueba, los métodos de persuasión. De allí que yo atribuya a la palabra “razonable” un sentido relativo: este término se refiere al conjunto de los esquemas persuasivos que han sido aceptados en alguna parte y en un momento dado o que son aceptados en un medio particular, en una determinada comunidad ideológica, como sagaces y convincentes, mientras que, al mismo tiempo, son considerados como “aberrantes” en otros sectores o en otros momentos.

1 No me parece problemático adoptar, para el estudio del sigloXX, la categoría de “discurso” en un sentido amplio, capaz de incluir todos los dispositivos y géneros semióticos – la pintura, la iconografía, la fotografía, el cine y los medios masivos – susceptibles de funcionar como un vector de ideas, representaciones e ideologías…”

La perspectiva de Angenot retoma lo que se narra y se argumenta, no es reducible a lo colectivo, a lo estadísticamente difundido: se trata de extrapolar de esas “manifestaciones individuales” aquello que puede ser funcional en las “relaciones sociales”, en lo que se pone en juego en la sociedad y es vector de “fuerzas sociales” y que, en el plano de la observación, se identifica por la aparicion de regularidades, de previsibilidades. En ese proyecto de un análisis de los discursos como productos sociales, el lector habrá reconocido un eco de los principios de Durkheim ([1895]), 1968).

El discurso social, dice el autor, - si acaso tiene alguna relación con la lengua normativa, la “lengua literaria” de una sociedad – no tiene relación con la “lengua” de los lingüistas. Si bien el discurso social es la mediación necesaria para que el código lingüístico se concrete en enunciados aceptables e inteligibles, la perspectiva sociodiscursiva permanece heurísticamente alejada del ámbito de la lingüística. Ambas perspectivas parecen irreconciliables, y el análisis de los lenguajes sociales es antagonista (como, según mi parecer, demuestra toda la investigación contemporánea) de la descripción de “la lengua” como un sistema cuyas funciones sociales deben ser, en cierto modo, neutralizadas, escotomizadas. Sin embargo, el discurso social, al igual que el “código” lingüístico, es aquello que ya está allí, aquello que in-forma el enunciado particular y le confiere un estatus inteligible.

Porque todo discurso concreto (enunciado) descubre siempre el objeto de su orientación como algo ya especificado, cuestionado, evaluado, envuelto, si así pudiera decirse, por una bruma ligera que lo oscurece o, al contrario, como algo esclarecido por palabras ajenas a su propósito. Está envuelto por las ideas generales, las perspectivas, las apreciaciones y las definiciones de otros. (Bajtín, 1978:100)

Historizar los discursos, comprender dentro de qué límites peinsa y escribe una sociedad determinada, resulta un paso insoslayable no sólo para el analista del discurso sino también para el historiador de las ideas y el investigador en ciencias sociales. Esta selección de trabajos se propone como una inmejorable vía de acceso a la obra de un autor tan prolífico como poco traducido, y constituye una orientación para quienes estudian la discursividad social.

Marc Angenot es un investigador canadiense de origen belga, es doctor en Filosofía y Letras (Bruselas, 1967). Ocupa la cátedra de Estudios de Discurso social en la Universidad McGill de Montreal. Es profesor de historia de las ideas y de análisis del discurso. Reconocido como el padre de la teoría del discurso social, es autor de una obra que abarca diversos dominios, como la historia, la lingüística, la retórica y la filosofía política.

jueves, 26 de agosto de 2010

Una semana de filosofía - Charles Pépin


Una semana de filosofía
Siete preguntas para iniciarse en la filosofía
Charles Pépin
Editorial Claridad


(Buenos Aires)

“… Una filosofía no es un hechicero.
Es una manera de arreglárselas con las propias obsesiones y, quizás, de ahuyentarlas.
Es una manera de no ceder ni al thohu (el estupor, que paraliza, en la traducción de Rachi) ni al bohu (en la misma traducción, la “soledad” desesperante, desesperada.
Es un “montaje” que te permite continuar la guerra de la que hablaba Kafka y de intentar no perderla: aquí, una coraza; allí, una maquinaria de asedio; allá, un modo de fortificar una posición, de ocupar otra o de cavar mejor tu trinchera; cuestión de estrategia, de táctica, de cálculo y, en el fondo, de supervivencia…”dice el filósofo Bernard  - Henri Lévy en el libro “Enemigos públicos” editado por Anagrama donde dialoga vía correo electrónico con el escritor francés Michel Houellebeq.
Charles Pépin, a través de siete capítulos dedicados a cada uno de los días de la semana, filosofa acerca de distintos temas planteando preguntas: ¿reflexionar puede hacernos felices?, ¿hay que respetar las leyes?, ¿por qué nos fascina la belleza?, ¿qué se aprende verdaderamente en la escuela?, ¿hay que creer en Dios?, ¿la democracia es el mejor régimen político?, ¿cómo prepararse para morir?

Reflexionar puede hacernos felices, dice Pépin. Los epicúreos nos proponen una manera de pensar en el azar, para vivir no en la angustia sino en la alegría de existir en el presente.
“Aprovecha el día presente” dice el epicúreo. No hay en ese consejo ninguna invitación a enlodarse en excesos de lujuria, dice el autor. Desde el momento en que desarrollamos una conciencia lúcida de la contingencia de este presente, los placeres más simples (no carecer de nada, no sufrir) bastarán para colmarnos de la felicidad de existir.
Acerca de la escuela dice: “La escuela no nos enseña ante todo saberes, los manuales podrían bastar. No nos enseña ante todo a vivir, la vida se encarga muy bien de ello. Pero debe enseñarnos la complicidad entre el saber y la vida”.
Acerca de la democracia Pépin dice: “…Seamos la curación de nuestro individualismo y de nuestro infantilismo, de nuestro abstencionismo y de nuestro “igualitarismo”, nos curamos de nuestro egoísmo y las élites de su desprecio…”.
La democracia es el mejor régimen político porque es el único que nos requiere que seamos adultos, dice el autor.  Y en cuanto a la libertad de expresión afirma: “Dejar que se expresen los enemigos de la democracia, no es en ningún caso, dejar de defenderse. Hacer todo lo posible para que los enemigos de la democracia puedan debatir es la mejor manera de combatirlos. Obligarlos al silencio es dotarlos con el aura del proscrito, atraer a los avinagrados de todas partes que tengan el sentimiento de serlo ellos también…”.
Una semana de filosofía es un libro inteligente y necesario para los tiempos que corren, sea donde sea que vivamos.

Charles Pépin es catedrático de filosofía y escritor, enseña filosofía en el liceo d´Etat de la Légion d´Honneur de Saint -Denis y en el Institut d´Études Politiques de París. Es autor de varias obras, entre las que se destacan Descente, Les infidéles y Los filósofos en el Diván (Claridad). Sus artículos son publicados en importantes revistas, como Technikart y Sciences humaines.


Bibliografía:

Michel Houellebecq – Bernard –Henri Lévy, Enemigos públicos, Editorial Anagrama,Colección Argumentos

viernes, 20 de agosto de 2010

Cartas al Rey de la Cabina - Luis María Pescetti



Cartas al rey de la Cabina
Luis María Pescetti
Fondo de Cultura Económica

(Buenos Aires)

Una mujer joven expresa su pena ante el primer desengaño amoroso a través de veintidós cartas. Paloma, la autora de las cartas, interpela a su amado, quiere entender y explicarse lo que ocurrió. Cuál es el motivo del alejamiento de su amado "el Rey de la Cabina".
El amado, refugiado en la cabina de una grúa - él que no había tenido jamás una herramienta en las manos - se ha distanciado del mundo y ese distanciamiento se parece bastante a su desapego.
A través del discurso amoroso Paloma toma distancia de la relación, aunque "...es casi seguro que te busque unas veces más. Pero ya cierro esta casilla que me cierra..." dice a modo de despedida.
Escritas en prosa poética estas cartas se reúnen en un bello  libro- objeto que leerán los que han sufrido algún desengaño.
Está destinado a los jóvenes y adolescentes, a los jóvenes adultos y a los adultos y al público en general.

Luis María Pescetti (San Jorge, Pcia. de Santa Fe, 1958) es musicoterapeuta, realizó estudios de canto, piano, pedagogía musical, armonía y composición.
También trabajó en radio y televisión conduciendo programas de humor, música y literatura para niños. En la actualidad conduce Había una vez... emitido por canal Encuentro.
Es autor de varios libros de humor para niños, entre los que se destacan Natacha, Caperucita tal como se la contaron a Jorge, Historia de los señores Moc y Poc. Recibió el premio The White Ravens 2001. Publicó su Taller de animación musical y juegos, en México, en cuatro ediciones que suman más de 200.000 ejemplares. Y escribió libros de humor para adultos; Qué fácil es estar en pareja, en co-autoría con Rudy; La vida y otros síntomas, con Jorge Maronna; Copyright: Plagios literarios y poder político al desnudo.

lunes, 16 de agosto de 2010

Blanco nocturno - Ricardo Piglia



Blanco nocturno
Ricardo Piglia
Editorial Anagrama


(Buenos Aires)

Blanco nocturno, la nueva novela de Ricardo Piglia transcurre en un pueblo de la Provincia de Buenos Aires.
Es una novela policial y los hechos ocurren 1972,  un año antes de  la vuelta de Perón a la Argentina.
Tony Durán, un forastero nacido en Puerto Rico y educado como un norteamericano en New Jersey recala en el pueblo de provincia. El motivo aparente de la llegada del extranjero al pueblo es su relación con Ada y Sofía Belladona, dos hermanas gemelas, hijas de una de las principales familias del lugar. Durán las había conocido en Atlantic City y habían vivido un feliz trío sexual y sentimental hasta que Sofía los abandonó y volvió al pueblo. Sin embargo, Tony Durán continuó su relación con Ada y la siguió a la Argentina, donde encontró la muerte.
Tony Durán es una especie de dandy de piel oscura que atrae las miradas de todo el pueblo. Anthony Durán, su verdadero nombre, se aloja en un hotel del pueblo y se hace amigo de Yoshio Dazai, un conserje japonés, ya que le gusta vivir de noche. Yoshio se transforma en la principal fuente de información de Tony Durán al que le cuenta la historia de la gente del pueblo y la verdadera historia de la fábrica abandonada de los Belladona. Un día las hermanas Belladona le hacen llegar una invitación para visitar la casa familiar al forastero. Es así como el padre de las Belladona y Durán se conocen.
En un clima opresivo, donde todos se conocen y todos saben las historias de todos, transcurre esta novela donde el comisario Croce y su ayudante, Saldías, investigan el crimen cuando Durán aparece muerto en el hotel.
Croce, el comisario del pueblo es un investigador suspicaz, tiene un aire a Auguste Dupin, o yendo más lejos, al “rastreador” – personaje precursor del detective que aparece en Facundo de Domingo Faustino Sarmiento -. Pero Croce  se interna en el hospicio de locos sin dejar de estar al corriente de los hechos.
La primera parte de la novela está narrada con mucho humor. La segunda parte se centra en la historia de la fábrica que ha construido en medio del campo Luca Belladona persiguiendo con obstinación un proyecto demencial.
La fábrica de Luca es motivo de peleas familiares y de intereses que se ligan a su vez con el crimen de Durán.
Luego aparece Emilio Renzi, un personaje de otros libros de Ricardo Piglia, como un enviado especial de un diario de Buenos Aires para cubrir las noticias originadas en el pueblo.
Aparecen trampas y negociados, hay un verdadero y un falso culpable del asesinato de Durán.
Como en todo pueblo chico, la vida está más al desnudo, las pasiones y las intrigas, también.
Blanco nocturno es una novela que cautiva al lector.

domingo, 15 de agosto de 2010

Por cuenta propia- Rafael Chirbes



Por cuenta propia
Leer y escribir
Editorial Anagrama


(Buenos Aires)

Rafael Chirbes (Tabernes de Valldigna, Valencia, 1941) escribió Por cuenta propia, un ensayo sobre la lectura y la escritura.

Dice en la introducción que el crítico alemán Marcel Reich-Ranicki narra en su autobiografía que “la mayoría de los escritores no entiende de literatura más de lo que las aves entienden de ornitología” y cita el caso de Anna Seghers, autora de La séptima cruz. Reich-Ranicki se encontró con la novelista y fue dándose cuenta durante el transcurso que la autora no había entendido en absoluto a su novela. “No tenía ni idea del refinamiento de los medios artísticos empleados en ella, del virtuosismo de la composición”.

Chirbes, quien también es crítico literario,  afirma que “conocemos tipos brillantes capaces de escribir espléndidas novelas y, por el contrario, gente con cabezas magníficamente amuebladas que naufragan al intentar el género narrativo”. Reich- Ranicki, dice Chirles, acierta al afirmar que la mayor parte de las veces los autores no tenemos la lucidez necesaria para saber qué es exactamente lo que estamos haciendo. “Luchamos con nuestros fantasmas cuando creemos estar peleando contra una sociedad que nos asfixia. También ocurre al revés. Nos peleamos con la maraña del tiempo, cuando creemos pelearnos sólo contra nuestras sombras. Lukács definía el arte como un modo de representación de la autoconciencia de la humanidad. Pero nosotros, novelistas de comienzos del siglo XXI, a quién representamos, qué filamento de la humanidad se revela a través de nosotros” se pregunta.
Y también reconoce que cuando trabaja en sus libros no tiene una idea demasiado clara de lo que está haciendo ni de cuál es el tema sobre el que está escribiendo hasta que lo tiene prácticamengte terminado. No cree en la escritura automática pero sí en que escribir supone la excavación de un túnel oscuro.
“…Escribir es trabajar en la organización del lenguaje de una determinada manera, y el lenguaje muestra irremediablemente las tensiones que la sociedad implanta en el autor, su posición en ese complicado cruce de mensajes o querencias. Por eso, la novela delata a quien la escribe, se vuelve incluso contra él, lo denuncia. No sólo la novela, cualquier forma de escritura es un policía riguroso al que difícilmente se le escapa ningún indicio: incluso me atrevería a escribir  que la literatura – como los amantes – acostumbra a vengarse de quien no se arriesga a llegar hasta el límite; una escritura a medias es una mentira que el interrogador detecta. Escribir no es sólo cuestión de engrasar el oficio. La técnica tiene un peso relativo…”.

Chirbes reflexiona sobre su propia escritura y dice que ha escrito sus novelas por puro egoísmo, para salvarse, para no ahogarse, pero en esa búsqueda de su salvación lo ha guiado el convencimiento de que un escritor siempre representa, aunque lo haga a su pesar; y que son los artistas que se reclaman al margen de la historia quienes suelen acabar revelándose como síntomas más claros de la dolencia de su tiempo. Entre ser síntoma y testigo, he intentado el papel de testigo, dice. Aunque está convencido de que es síntoma de un montón de cosas que no imagina.

Acerca de la novela en general, cita un párrafo de Hijos y amantes de D.H. Lawrence:

“…La moral en la novela es la temblorosa inestabilidad de la balanza. Cuando el novelista pone el pulgar en el platillo, para hacer bajar la balanza de acuerdo con sus propios gustos, practica una inmoralidad…”.

Si nos irritan los novelistas que ponen el dedo en el platillo de la balanza para que se incline a su favor , dice Chirbes, forzando desde fuera el peso de su ideología, aún nos parecen más irritantes lo que no aceptan que son frutos de las tensiones de su tiempo, y creen construir su obra sólo con andamiajes literarios, como si el lenguaje, incluso en su búsqueda de lo de dentro, pudiera dejar de decir lo de fuera: bajo sus declaraciones de amor a la literatura como valor supremo, los escritores ensimismados la convierten en un juguete banal.
El autor cita a Zola, quien decía que toda obra de arte nace levantándose contra la convención. La novela crece buscando nuevos instrumentos y afilando los que tiene para capturar lo que sucede fuera y necesita ser nombrado.
En este intento por llegar a la médula del tiempo que nos ha tocado vivir debemos esforzarnos por encontrar nuevos moldes, por trabajar con otros materiales, o por trabajar con los materiales de otra forma.
Aunque conviene no olvidar que los grandes maestros de la narrativa han dejado en nuestro taller una bien provista mesa de carpintero de la que surtirnos. Escribir la novela que pide nuestro tiempo es nuestro reto, como el reto de esos novelistas que hoy nos parecen grandes fue contar el suyo. Perseguir el tembloroso instante en el que alcanza su equilibro la balanza, el momento en que la novela encuentra su aura y brilla con una infinidad de sentidos.

Los mundos de Galdós y de Cervantes, la herida republicana y la memoria como una tierra usurpada, las trampas de la cultura y las estrategias de las ideologías dominantes, las novelas de un joven narrador y los cuadernos de Carmen Martín Gaite, Gran Sol de Ignacio Aldecoa, las reflexiones del napolitano Raffaele La Capria y siempre Max Aub, componen un fresco de materiales heterogéneos pasados por el cedazo del conocimiento y la dialéctica de la sospecha.
La indagación sobre La Celestina, nos descubre las tensiones de un discurso que se nutre y destroza los discursos de su tiempo, mientras que en el doloroso recorrido por las novelas y escritores de la guerra (Barbuse o Kart Krauss, pero también Homero) resuenan ecos que explican algunas claves del tejido conceptual de Crematorio, la última novela del autor hasta el momento.
La mirada de Chirbes está lejos de la perspectiva oficial y de la visión de la historia de la literatura como un nicho, y brinda en estos ensayos la oportunidad de volver a leer, de volver a mirar, como una forma de comprensión de uno mismo, como una manera de atrapar el mundo que habitamos. En síntesis, la mirada del autor está lejos de la complacencia, remueve certezas propias y ajenas para transformar los códigos narrativos.

 Rafael Chirbes nació en Tabernes de Valldigna (Valencia), en 1949. Estudió Historia Moderna y Contemporánea en Madrid, se dedicó a la crítica literaria durante algún tiempo y posteriormente a otras actividades periodísticas.
Es autor de El viajero sedentario, El novelista perplejo y Mediterráneos, y de ocho novelas, Mimoun, En la lucha final, Los viejos amigos y Crematorio.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Metade cara, metade máscara - Eliane Potiguara




                        foto:  Eliane Potiguara en la III Jornada Internacional de mujeres escritoras (San Pablo, Brasil, mayo de 2010)

Metade cara, metade máscara
Eliane Potiguara
Global Editora
San Pablo, 2004

(en portugués)

(Buenos Aires)

Metade cara, metade mascara es un libro donde a través de distintos textos se presenta la visión de la escritora indígena brasilera Eliane Potiguara acerca de la invasión de las tierras indígenas por las distintas  colonizaciones  extranjeras: de pasado, de presente, de futuro, dice, tanto por los frentes de expansión económica, por los frentes misioneros fueron las causas de transformación y migración forzada de las poblaciones indígenas. Fue así que los derechos humanos de estas poblaciones fueron violados. Miles de brasileros indígenas fueron asesinados o esclavizados por combatir y resistir la invasión a las tierras donde vivían originalmente. Potiguara – que significa “come camarones” en portugués, ejemplifica estas vejaciones con distintos casos. Lo ejemplifica citando a una familia empobrecida, la de María de  Lourdes, que fue obligada a migrar primero hacia el Nordeste y luego volvió a Rio de Janeiro a vivir en las calles. María de Lourdes era mujer indígena, analfabeta, paraibana, nordestina y luego mano de obra esclava en las ferias cariocas.
El libro también contiene, entre otros textos,  poemas como Ato de amor entre povos. Es un poema donde dos personajes, Jurupiranga  y Cunhataí que sobrevivieron a la colonización cuentan poéticamente sus dolores, luchas y conquistas. Son personajes atemporales y sin lugares específicos de origen. Ellos simbolizan a la familia indígena, el amor, independientemente del tiempo, lugar, espacio onírico o espacio físico, pudiendo cambiar de nombre y viajar a través  del tiempo y del espacio.
Cunhataí viaja por el tiempo y el espacio. Cunhataí sufre todos los dolores que una mujer puede sufir y luego se detiene, reclina su cabeza y escucha voces intercaladas y en el medio escucha las de sus ancestros.
“La cosa más bonita que tenemos adentro de nosotros mismos es la dignidad” dice Potiaguara.
Este libro es un canto a la dignidad de los indígenas, a la tierra, a la importancia de la familia y los antepasados indígenas y a la lucha y la resistencia por defender sus derechos.

Eliane Potiguara es es una escritora indígena, profesora formada en letras (Portugués- Literatura), es licenciada en Educación, descendiente de la tribu Potiguara, autodidacta en Derechos Indígenas, fundadora de la Avocación Grumin (Grupo Mulher- Educación Indígena). Recibió en 1996 el II Premio Ciudadanía Internacional por la Fundación Iraquiana Bah´ai. En 1988 fue considerada como Mujer del Año por el Consejo de Mujeres de Brasil y propuesta  para el Premio 1000 Mujeres para el Premio Nobel de la Paz 2005 por una de las organizaciones feministas más importantes de Brasil, REDEH – Rede Desenvolvimiento da Espécie Humana.
Participó en mayo de 2010 en la III Jornada internacional de Mujeres Escritoras en San Pablo y el III Encuentro de escritoras en esta ciudad y en la ciudad de San José de Río Preto, Brasil. 

más información sobre Eliane Potiguara en:



martes, 3 de agosto de 2010

Nuevas infancias y juventudes - Ana María Donini (coordinadora)



Nuevas infancias y juventudes
Una experiencia formativa
Ana María Donini (coordinadora)
Editorial Universidad Nacional de San Martín

(Buenos Aires)

“En la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) se comenzó a dictar, en agosto de 2006, la Especialización en Nuevas Infancias y Juventudes. Un equipo de docentes de la antigua Escuela de Posgrado y de la Escuela de Humanidades de la UNSAM habían comenzado un año antes a preparar la propuesta curricular que luego fue seleccionada por el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología en el concurso público para “Carreras de especialización de posgrado para profesores y directivos de los institutos de formación docente”. La Especialización, acreditada por la CONEAU, finalizó el desarrollo de sus cursos en diciembre del 2007; y durante el 2008 se realizaron actividades de tutoría y ateneos en los que se presentaron los trabajos finales de integración de los primeros especialistas.
El deseo de compartir esta experiencia, a través de una publicación, obedece a la certeza de que hemos recorrido un camino de reflexión/acción, que incorporó perspectivas nuevas desde diversas disciplinas, que interpelan a la formación y a la práctica docente, y las ponen en diálogo con las transformaciones culturales y sociales. Pensamos que esta publicación puede ser un insumo útil, capaz de motivar e inspirar  a la reconstrucción de experiencias similares en la educación superior…”.

“…El enfoque interdisciplinario y crítico para profundizar la comprensión de las “nuevas infancias y juventudes”, la relación entre los cambios culturales y las políticas educativas y la articulación permanente entre teoría y práctica, a través de los módulos – que fueron los ejes de la propuesta curricular – se fortalecieron y complementaron con estrategias de acompañamiento tutorial, guías de lectura, una plataforma virtual para acceder a textos seleccionados por los profesores y participar en foros de discusión…”.

La introducción de Emilio Tenti Fanfani es una síntesis de la conferencia sobre las culturas juveniles y la cultura escolar, que pronunció en el marco de la carrera.

Ana María Donini
Es profesora de Filosofía (UBA), MA en Educación (California State University, EE.UU.), Doctora en Educación (University of the Pacific, California, EE.UU.).
Actualmente es Profesora y Directora de la Maestría en Gestión Educativa y de la Especialización en Nuevas Infancias y Juventudes de la Universidad Nacional de San Martín. Ha publicado numerosos trabajos y artícuos de su especialidad. Es autora de ¿Nuevo Siglo, Nueva Escuela? (Santillana, 1998) que mereció el Segundo Premio Anual “Domingo Faustino Sarmiento” otorgado por la Academia Nacional de Educación.

Alemanes antinazis en la Argentina - Germán Friedman



Alemanes antinazis en la Argentina
Germán Friedman
Editorial Siglo XXI

(Buenos Aires)

“En 1937 se fundó en Buenos Aires la organización Das Andere Deutschland (la otra Alemania, en adelante DAD), integrada por un grupo de exiliados políticos alemanes y austríacos opositores al régimen nacionalsocialista que pertenecían a una amplia constelación de fuerzas de izquierda, y por gemanoparlantes de distintas extracciones políticas, sociales y religiosas establecidos en la Argentina. Sus miembros se postulaban como portavoces de la “verdadera” Alemania, representada en el imaginario de la agrupación como la patria tolerante, pacífica y humanitaria de Goethe, Lessing, Schiller y Beethoven, portadora de los valores democráticos y emancipadores de la Revolución Francesa. Y apelaban a la conciencia y la responsabilidad de “los alemanes de buena voluntad” para defender la cultura y los valores de esa “verdadera” Alemania. Organizaron y dirigieron una amplia red de actividades, entre las que se destacaba la ayuda económica y laboral destinada tanto a los refugiados de la Alemania nazi como a los alemanes residentes en la Argentina que habían sido apartados de las diferentes asociaciones de la comunidad alineadas tras el Tercer Reich. Se destacaron también por realizar una intensa difusión de las atrocidades cometidas por el nazismo en Europa y de las acciones de diversas agrupaciones nazis en la Argentina. Además de las actividades de carácter político y solidario, dentro de DAD tuvieron también gran importancia las de orden cultural.
En este libro se estudia la composición, funcionamiento y actividades de esta organización, no sólo considerando su relación con la colectividad de habla alemana y la situación política de Alemania, sino prestando atención fundamentalmente a las distintas maneras en que sus miembros se vincularon con la Argentina. El trabajo examina cómo la experiencia del exilio y su relación con los acontecimientos sociales, culturales y políticos nacionales influyeron en el desarrollo de DAD; las formas de inserción y participación de sus integrantes en la sociedad argentina; los diversos modos de articulación con otras organizaciones de residentes extranjeros y con distintos sectores de la vida política local que se definieron respecto de acontecimientos como la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial, en una época conflictiva caracterizada por una enorme polarización, y la manera en que las actividades desplegadas por la organización repercutieron en diversas personas de habla alemana, que, por distintos motivos, residían en la Argentina...".


El libro escrito con rigor y erudición presenta un aporte muy significativo para el conocimiento de una trama poco indagada hasta el momento, que permite reconstruir tanto la experiencia del exilio de estos militantes, como las tradiciones y costumbres de la colectividad alemana local y el clima político argentino influido por la guerra mundial. 

Germán Friedman es doctor en Historia por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Becario posdoctoral del CONICET, es profesor en la Universidad Nacional de San Martín, investigador del Centro de Estudios de Historia Política de esa universidad y docente de Historia Social General de la Universidad de Buenos Aires. Es autor de numerosos artículos en revistas especializadas y ha participado en la elaboración de textos escolares.

Memoria del fuego - Eduardo Galeano - 2. Las caras y las máscaras



Memoria del fuego
2. Las caras y las máscaras
Eduardo Galeano
Siglo Veintiuno Editores

(Buenos Aires)

Memoria del fuego es una tentativa de rescate de la historia viva de las Américas en todas sus dimensiones, olores, sabores, colores, dolores.
El primer volumen de la serie comienza en la etapa precolombina y se extiende hasta el siglo XVII. Este segundo volumen, Las caras y las máscaras, abarca los dos siglos de la lucha por la independencia de las Américas (XVIII y XIX) y muchos otros temas de la vida cotidiana en nuestras tierras en ese período. El tercero llega hasta nuestros días.
Eduardo Galeano rescata así la memoria y la identidad de América Latina, la que “no solamente ha sufrido el despojo del oro y de la plata, del caucho y del cobre y del petróleo. También le han expropiado la memoria, para que no sepa de dónde viene y no pueda averiguar adónde va…”.

Así “La Perricholi” (Lima, 1769), Túpac Amaru II (Tungasuca, 1780),  Micaela (Bastidas) (1781), Los conjurados de Haití (Bois Caiman, 1791), Los conjurados del Brasil (Río de Janeiro, 1792), Bolívar (Caracas, 1812), Poe (Baltimore, 1849), Crónicas de la ciudad desde el sillón del barbero (Montevideo, 1824), Nariño (Antonio) (Bogotá, 1811), Los tatemes (Ciudad Real de Chiapas, 1799), Miranda (Londres, 1799), Felipe Varela (Campos de Catamarca, 1867), La tortura (Llanos de La Rioja, 1867), Los amantes (1) (Buenos Aires, 1848) entre muchas otras nos cuentan historias, fragmentos de historias que nos devuelven la memoria. Porque la memoria es dinámica, no estática. Con una perspicacia digna de mención, el poeta parisino del siglo XIX Charles Baudelaire comparaba nuestra memoria con un palimpsesto, un tipo de pergamino en el que se puedan borrar textos antiguos y escribir sobre ellos documentos nuevos. (1).

bibliografía:

(1)   Nassim Nicholas Taleb, El cisne negro, Editorial Paidós

jueves, 29 de julio de 2010

Cuatro placeres al día, ¡como mínimo! - Evelyne Bissone Jeufroy



Cuatro placeres al día, ¡como mínimo!
El despertar del cuerpo y el alma
Evelyne Bissone Jeufroy
Editorial Aguilar

(Buenos Aires)

El libro Cuatro placeres al día, ¡como mínimo! El despertar del cuerpo y el alma, explica, a través de distintos casos cómo los pequeños placeres ayudan a vivir, a estar más felices y más sanos. No afrontar los dolores ni tomar conciencia del dolor psíquico, no estar atento al cuerpo, pueden ocasionar sufrimiento y enfermedades.
También, la autora se ocupa de las personas que se dedican a los demás por sentido del deber o por generosidad en dosis muy fuertes, aspectos que pueden acarrear enfermedades, caer en la agresividad pasiva, adoptar un tono cascarrabias o amargo, tener mal humor constante,  si nos esforzamos a sacrificarnos porque nos sentimos obligados a ayudar.
Sin embargo, dice la autora, brindarnos placeres nos regenera y nos permite ocuparnos de los otros con una actitud auténticamente positiva y sonriente, y por lo tanto, no agotarnos ayudando, como puede ser el caso de ciertas personas que ocupan roles de asistencia: los enfermeros, asistentes sociales, médicos o profesores.
La autora alerta a no caer en el “triángulo de Karpman”. Se trata de un triángulo inconsciente, dramático y perverso que se establece entre dos personas, en el que uno interpreta el rol de la víctima (el enfermo, a veces el cónyuge) y el otro, el del salvador (la madre, el médico, el enfermero, el entrenador). Pero cuando los roles se invierten: cuando el salvador se agota ayudando, se convierte en perseguidor o víctima. La víctima toma entonces el rol de perseguidor de la persona que viene en su ayuda.
La ayuda es eficaz, cuando, como lo muestran los sociólogos Vincent de Gauléjac e Isabel Tabeada Leonetti en La lutte des places (La lucha de los lugares), permite a quién la necesita no sentirse disminuido, preservar su dignidad y su independencia.
Cambiar por medio del placer, transformar nuestra existencia, es lo que indica la autora, mediante distintos ejemplos, donde al transformarse las personas cercanas también recibirán los beneficios.

Sobre la autora

Evelyne Bissone Jeufroy es argentina, pero lleva gran parte de su vida estudiando
y trabajando en Francia. Se formó en Psicología e Historia del Arte en Nueva
York, y participó en los seminarios de la reconocida especialista Françoise Dolto.
También se desempeñó como psicóloga en el área de selección de personal en IBM de
Francia. Sus habilidades para detectar y trabajar con personas que cargan "secretos
de familia" la llevaron a convertirse en discípula y amiga de Anne Ancelin Schultzenberger, al punto de que en la actualidad es la única autorizada a difundir su obra. Desde 2000 se dedica al coaching con el objetivo de acompañar a las personas que atraviesan dificultades puntuales en algún tramo de sus vidas. Es autora, con Anne Ancelin Schu¨tzenberger, de Salir del duelo (Taurus, 2008). 

miércoles, 28 de julio de 2010

La grilla y el parque - Adrián Gorelik





La grilla y el parque
Adrián Gorelik
Editorial Universidad Nacional de Quilmes

(Buenos Aires)

La grilla y el parque – Espacio público y cultura urbana en Buenos Aires, 1887-1936 -  busca responder a la pregunta ¿cómo se forma una metrópolis en la pampa entrelazando dos historias: la de la ocupación progresiva de la llanura – el problema del barrio suburbano como construcción cultural – y la de la producción de redes de sentido globales que en un breve lapso modificaron por completo las representaciones de lo que era la ciudad.
Este libro es una versión corregida de la tesis doctoral sobre el proceso de emergencia y frustración de un espacio público metropolitano en Buenos Aires, que realizó el autor en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.

Una metrópolis en la pampa

“En 1887, como derivación de la federalización de la ciudad de Buenos Aires realizada a comienzos de la década, el gobierno de la provincia de Buenos Aires le cedió al gobierno nacional una parte adicional de territorio para ampliar la Capital, a partir del cual, un año después, se trazaron sus límites definitivos (la actual avenida General Paz). El municipio tenía hasta entonces un poco más de 4 mil hectáreas, aunque sus 400 mil habitantes ocupaban un área edificada bastante menor; a partir de su ampliación pasó a tener más de 18 mil hectáreas, convirtiéndose en una de las jurisdicciones municipales más extensas entre las metrópolis más importantes. En el momento de la ampliación territorial, en las nuevas 14 mil hectáreas no había más de 25.000 habitantes, y sólo estaban trazadas y edificadas unas pocas manzanas en los poblados de Flores y Belgrano. Cinco décadas más tarde, hacia 1936, ese nuevo territorio ya estaba completamente urbanizado, de modo que no era posible distinguir el municipio original de su anexión, y se extendían, además, en tres brazos al norte, al oeste y al sur, núcleos de población por fuera del Distrito Federal, formando una incipiente región metropolitana…”.

¿Qué son la grilla y el parque?
Literalmente, la parrilla de manzanas que cuadriculan el territorio de Buenos Aires y el verde urbano realizado en los parques públicos. Aquí intentarán ser, además, estructuras básicas del espacio público metropolitano en Buenos Aires; soportes (simbólicos y materiales) de intervenciones más abarcantes sobre el espacio público o de representaciones de éste, como monumentos o instituciones; artefactos históricos en los que aparecen grabadas ideas en pugna sobre cómo debe ser la esfera pública ciudadana, precisos proyectos culturales y políticos; claves de tradiciones técnicas e ideológicas de tan larga data como fuerte imposición presente. Son, al mismo tiempo, instrumentos de intervención urbanística; es decir, constituyentes pragmáticos de la urbanística en una ciudad sin tradición teórica en esa disciplina. Por lo tanto, de acuerdo a cómo se define la urbanística en que se moldean, instrumentos de reforma social, figuras formadoras de ciudadanía y su propia metáfora: son la materialización de modelos de estado y sociedad; huellas de conflictos y proyectos aun cuando todavía no se habían realizado y aun cuando nunca se realizarían del todo; modalidades, cifras del espacio público, ya que no espacio público ellos mismos…”.

Cané, Borges, Sarmiento, Schiafino  y la visión de Buenos Aires



Según Miguel Cané, en una carta al Intendente Torcuato de Alvear desde Viena (14-1-1885),  Buenos Aires “es la ciudad más fea que he conocido entre las de primero, segundo y cuarto orden”.
Miguel Cané ponía así en palabras desde la distancia, cuando se hallaba de viaje en Europa y percibía los contrastes con las perspectivas interminables de las calles siempre iguales de Buenos Aires, cuyas casas bajas de azoteas planas hacían juego con la regularidad tediosa de la planicie.

“…Sarmiento es uno de los primeros que propone el diagnóstico: la identificación de la planta vieja de la ciudad con las pervivencias tradicionales, como el sinónimo de la “imprevisión” y la “incultura” españolas y de la amenaza anómica de la pampa; la pampa es la metáfora de la asfixia de una ciudad a la que la grilla convierte en “una vasta prisión”, en un cuerpo pletórico que se ahoga. Es el retrato de una ciudad tradicional que no podía sino reproducir, en la visión sarmientina, una sociedad tradicional; a ellas le opone una visión de la ciudad como espacio público, posibilitada exclusivamente por la carga modernista de la idea de parque; Palermo, como inicio ex novo de una ciudad nueva para una nueva sociedad que sólo podría surgir lejos y afuera de la ciudad tradicional. El parque como espacio de reunión de lo pintoresco y lo sublime, de la cultura y el civismo democrático, opuestos tanto a la naturaleza informe como al pasado presente en la cuadrícula…”.

También Eduardo Schiaffino encontrará la explicación a tanta monotonía en que Garay – fundador de Buenos Aires – hubiese sido ingeniero militar: “entre él y sus imitadores nos han cuadriculado el suelo de la República”.



Jorge Luis Borges en su poema “Fundación mítica de Buenos Aires”  en un gesto que caracteriza muchas de sus operaciones culturales, imagina la fundación mítica de la ciudad en una manzana cuadrada, “una manzana entera pero en mitá del campo”, dándole estatuto fundacional, provocativamente a los dos símbolos del repudio culturalista.
Es que en 1890 a partir del fin de siglo la visión de la pampa se fue positivizando: puesto en crisis el ideal civilizatorio a partir del crack financiero y político de ese año y de la babel de lenguas y de rostros en que se convierte la metrópolis: “la pampa comienza a aparecer como un lugar incontaminado, reserva de valores puros; junto con el gaucho, que en el momento en que se extinguía como figura real se convertía en figura mítica, la pampa pasó a ser emblema de la nacionalidad, la respuesta cultural a la necesidad de construir una identidad fuerte frente al aluvión inmigratorio…”.


Sarmiento: el Facundo y el modelo de ciudad:  Córdoba o Buenos Aires      

“…Para Sarmiento, una ciudad materializa el completo sistema en el que una sociedad y un estado se organizan, y una ciudad moldea – y por lo tanto puede cambiarla – a la sociedad que la habita; por eso mismo, una ciudad debe cambiar ella misma si la sociedad ya lo hizo. La convicción plena sobre la necesidad de esa sincronización es la que guiará su búsqueda y la que lo convertirá, al mismo tiempo, en un referente ineludible, en tanto constructor de los principales motivos con que la ciudad podrá ser pensada en relación con la política, la cultura y la naturaleza. Tal convicción la confirma en sus primeros viajes, a través del descubrimiento de la ciudad norteamericana, pero ya estaba presente en el Facundo, en la comparación arquetípica entre la Córdoba enclaustrada que no puede mirar hacia atrás y la Buenos Aires abierta al mundo como modelo para una nueva Argentina – y recordar que cuando Sarmiento escribe el Facundo no conoce ni Córdoba ni Buenos Aires no hace más que reforzar el carácter deliberadamente programático de esa sincronización, la funcionalidad ficcional del artefacto ciudad en la narrativa política sarmientina-…”.

La ciudad nueva: La utopía del “pensamiento argentino”

“…Una de las formulaciones más tempranas y precisas la elaborará Sarmiento: la “ciudad nueva”. Se trata, en verdad, de un programa que, como se anticipó encuentra un momento de altísima condensación en el proyecto del Parque de Palermo. Palermo se forma muy lejos de la ciudad, en tierras sobredeterminadas simbólicamente: las tierras desde las cuales Rosas había organizado y administrado su orden despótico. Enfrentando la tenaz oposición de quienes veían en esas tierras los emblemas materiales de un pasado sangriento, Sarmiento destaca el valor catártico del parque: clausurar justamente aquellos significados, sobreimprimiendo su modelo de civilización a la barbarie. Barbarie política y geográfica: es la propia pampa que pende como amenaza sobre el proyecto modernizador la que debía ser “sometida a la cultura”. Pero sobre todo, Palermo permite establecer una distancia programática con la ciudad existente, que debe ser dejada atrás; Palermo sería así excéntrico sólo coyunturalmente, porque estaba llamado a ser el Parque central de una ciudad nueva…”.


Adrián Gorelik nació en Mercedes (Buenos Aires) en 1957. Es arquitecto y doctor en historia (ambos títulos por la Universidad de Buenos Aires); es investigador en el Programa de historia intelectual de la Universidad Nacional de Quilmes y docente en la misma Universidad, y coordina el Seminario de historia de las ideas, los intelectuales y la cultura en el Instituto Ravignani de la UBA. Ha publicado numerosos artículos sobre temas de historia urbana y crítica cultural de la ciudad y la arquitectura, y, en colaboración con Jorge Liernur, el libroLa sombra de la vanguardia. Hannes Meyer en México 1938-1949 (1993).

¿Por qué son tan lindos los caballos? - Julieta Correa

      ¿Por qué son tan lindos los caballos? Julieta Correa Editorial Rosa Iceberg Buenos Aires, diciembre de 2024,  224 páginas ...