jueves, 2 de octubre de 2014

Foucault pensamiento y vida - Paul Veyne

 
Foucault
Pensamiento y vida
Paul Veyne
Editorial Paidós


traducción de Maria José Furió Sancho


(Buenos Aires)


“No, Foucault no fue un pensador estructuralista; no, no forma parte de cierto “pensamiento 1968”; tampoco era relativista, historicista, ni adivinaba ideología por doquier. Caso inusual en este siglo, confesó ser un pensador escéptico, que sólo creía en la verdad de los hechos, de los incontables hechos históricos que llenan las páginas de todos y cada uno de sus libros, y nunca creyó en la verdad de las ideas generales. No admitía ninguna trascendencia fundacional. Y, sin embargo, no fue un nihilista, pues constataba la existencia de la libertad humana (palabra  que se puede leer en sus textos) y no pensaba que, aun erigida en doctrina
“desencantada”, la pérdida de todo fundamento metafísico o religioso hubiese desanimado nunca a esta libertad de tener convicciones, esperanzas, a albergar iras, revueltas (él mismo fue un ejemplo de ello; fue un militante a su manera, la propia de un nuevo tipo de intelectual; en política fue un reformador); pero consideraba falso e inútil elucubrar acerca de sus combates y luchas, disertar sobre lo que le indignaba; en definitiva: generalizar. “No utiliceis el pensamiento para atribuirle a una práctica política un valor de verdad”, escribió.
No fue el enemigo del hombre y del sujeto humano, como se ha creído: sencillamente consideraba que ese sujeto no podía hacer descender del cielo una verdad absoluta ni actuar soberanamente en el cielo de las verdades; que él no podía hacer más que reaccionar contra las verdades y las realidades de su época o aportar innovaciones sobre ellas. Como Montaigne, y en las antípodas de Heidegger, estimaba que “nosotros no tenemos ninguna comunicación con el Ser”. No obstante, su escepticismo nunca le llevó a exclamar: “¡Ay, es todo dudoso!. Es más apropiado afirmar que este supuesto “sesentayochista” fue un empirista y un filósofo del conocimiento, en oposición a una ambiciosa Razón. Llegó sin alardes a un concepto general de la condición humana, de su libertad que reacciona y de su finitud. El foucaultismo es, en realidad, una antropología empírica que tiene su coherencia y cuya originalidad, reside en estar fundada en la crítica histórica….”.


Todo es singular en la historia universal: el “discurso”


“Cuando apareció la Historia de la locura, algunos historiadores franceses, de los mejor predispuestos (entre ellos, el autor de estas líneas) no advirtieron de entrada la trascendencia del libro. Foucault solamente mostraba - creí o - que el concepto que nos hemos formado de la locura ha variado mucho a través de los siglos. No nos decía nada nuevo; en definitiva, ya lo sabíamos: las realidades humanas revelan una contingencia radical (es la ya conocida “arbitrariedad cultural”) o cuando menos son diversas y variables. No hay ni constantes históricas, ni esencias, ni objetos naturales. Nuestros antepasados tenían ideas muy extrañas acerca de la locura, la sexualidad, el castigo o el poder. Pero era como si admitiésemos calladamente que esos tiempos del error habían quedado atrás que nosotros lo hacíamos mejor que nuestros abuelos y que conocíamos la verdad alrededor de la cual ellos habían estado dando vueltas. “Este texto griego habla del amor según la concepción que se tenía de él en la época”, decíamos, pero ¿valía nuestra idea del amor más que la suya? No nos atreveríamos a asegurarlo, si hoy se nos plantease esta pregunta ociosa  e inactual; pero ¿pensamos en ello seriamente, intelectualmente? Foucault se detuvo a pensar seriamente en la cuestión.
Yo no entendí que Foucault estaba participando sin decirlo en un gran debate del pensamiento moderno: ¿la verdad es o no adecuación a su objeto, se parece o no a lo que enuncia, tal y como el sentido común supone? A decir verdad, cuesta ver por dónde acertaríamos a saber si es parecida, puesto que no tenemos otra fuente de información que nos permita confirmarlo, pero pasemos. Para Foucault, al igual que para Nietzche, William James, Austin, Wittgenstein, Ian Hacking y muchos otros, cada uno con sus puntos de vista, el conocimiento no puede ser el espejo fiel de la realidad; al igual que Richard Rorty, Foucault no cree en ese espejo, en esa idea “especular” del saber; según él, el objeto en su materialidad no puede separarse de los marcos formales a través de los cuales los conocemos y que Foucault, con una palabra mal elegida, llamó “discurso”. Todo está ahí…”.


“...No cabe duda de que los libros de historia y de física, que no hablan de ideas generales, están llenos de verdades. Pero no por ello deja de ser cierto que el hombre, el sujeto del que hablan los filósofos, no es un sujeto soberano. No domina el tiempo ni lo verdadero. “Cada uno de nosotros sólo puede pensar como se piensa en su tiempo”, escribió un condiscípulo de Foucault en la Escuela Normal y en la Facultad de Filosofía, Jean d´Ormesson, que en este punto  está de acuerdo con nuestro autor: “Aristóteles, san Agustín e incluso Bossuet
no son capaces de elevarse hasta condenar la esclavitud; siglos más tarde, condenarla no parece una evidencia. Parafraseando a Marx, la humanidad se plantea problemas en el momento en que los resuelve, pues cuando se derrumba la esclavitud y todo el dispositivo legal y mental que la sostenía, se derrumba a su vez su “verdad”...”.


“...Explicitar un discurso, una práctica discursiva, consistirá en interpretar lo que la gente hacía o decía, comprender lo que suponen sus gestos, palabras, instituciones, cosa que hacemos a cada minuto: nosotros nos comprendemos entre nosotros. El instrumento de Foucault será por lo tanto una práctica cotidiana, la hermenéutica, la elucidación del sentido;
esta práctica cotidiana escapa al escepticismo bajo cuya copa caen las ideas generales. Su hermenéutica, que comprende el sentido de los actos y de las palabras de otros, sigue de cerca este sentido, lejos de encontrar el eterno Eros en el amor antiguo o de contaminar este Eros con el psicoanálisis o con una antropología filosófica. Comprender lo que dice y hace el prójimo es un oficio de actor que “se mete en la piel” de su personaje para comprenderlo; si este actor es un historiador, deberá además convertirse en autor teatral para componer el texto de su papel y encontrar palabras (conceptos) para decirlo…”.


Paul Veyne (Aix-en-Provence,1930) es un arqueólogo e historiador francés, especialista en Roma Antigua. Fue alumno de la Escuela Normal Superior, miembro de la Escuela Francesa de Roma (1955-1957) y es profesor honorario en el Colegio de Francia.
Desde 1957 ejerció como profesor en la Universidad de Provence. Fue en estos años que publicó su Cómo se escribe la historia, un ensayo sobre epistemología de la historia. En dicho ensayo, y frente al auge de la historia cuantitativa, Veyne impulsó la idea de que la historia sería un “relato verídico”, convirtiéndose en uno de los primeros narrativistas. Su monografía El pan y el circo demostró que el concepto de Veyne sobre historia narrativa difería de su uso común y que sus diferencais con la escuela de los Annales eran más pequeñas de lo que parecían.
Fue galardonado con el Premio Chateaubriand de Historia y con el Premio del senado francés. Es autor de Sexo y poder en Roma y El sueño de Constantino, también publicados por Paidós.

domingo, 28 de septiembre de 2014

¿Qué fue de los intelectuales? - Enzo Traverso

¿Qué fue de los intelectuales?
Enzo Traverso
traducción: María de la Paz Georgiadis
Siglo Veintiuno Editores


(Buenos Aires)


“Si se acepta la cronología que estableció el historiador británico Eric Hobsbawm, para quien el “breve siglo XX” comenzó en 1914 y terminó en 1989, debe admitirse que hemos entrado en el siglo XXI hace veinticinco años y que nos sigue pareciendo opaco. La culpa podría caberle a un modo de vida que algunos califican de “presentista”: nuestras sociedades contemporáneas vivirían en un presente constante, sin capacidad de proyección hacia el futuro y en una relación obsesiva con el pasado, celebrado religiosamente y convertido en mercancía (por medio de la obnubilación ante los museos, las conmemoraciones, el patrimonio nacional…). En este contexto, la dificultad para imaginar un futuro podría afectar también a los denominados “intelectuales”. Actualmente se los oye poco y parecen tener dificultades para definir nuevas utopías. Su historia, desde que aparecen con el caso Dreyfus y se radicalizan durante el período de entreguerras, hasta su borramiento en el gran ruido mediático contemporáneo, es lo que retoma el historiador Enzo Traverso en estas páginas... “


                     Régis Meyran


En el libro, son varios los intelectuales que aparecen: Edward Said, George Orwell, Marc Bloch, por ejemplo, en la historia del siglo XX, donde la noción de intelectual no puede disociarse del compromiso político.
“...Edward Said y Theodor W. Adorno, que eran refinados musicólogos, dedicaron páginas muy interesantes al contrapunto y la disonancia, una escritura musical y una forma estética fundadas sobre el contraste más que sobre la armonía tonal. Son excelentes metáforas para definir el papel del intelectual…”.
A través de distintas épocas, la definición de intelectual es distinta. Así, por ejemplo:
“...Se suele fechar el nacimiento de los intelectuales con el caso Dreyfus, vista su dimensión ética y política. En Francia, el caso Dreyfus pone en cuestión la República, la justicia, los derechos humanos, el antisemitismo: podemos considerarlo, simbólicamente como un monumento fundacional. Por supuesto, también podemos buscar precursores: los “filósofos”, los hommes de lettres del Siglo de las Luces, eran intelectuales. ..” (...)”Pero la transformación del adjetivo “intelectual” en sustantivo ocurre a finales del siglo XIX. El primero en utilizarlo con su significado actual es sin dudas Georges Clemenceau el 23 de enero de 1898, cuando alude a una petición en defensa del capitán Alfred Dreyfus en su diario L´Aurore. Zola, el autor de “Yo acuso”, se convierte en el paradigma del intelectual. La palabra se emplea luego de manera peyorativa por los antidreyfusistas de la Acción Francesa y en especial por Maurice Barrès, quien ya había abordado la cuestión en su novela Los desarraigados (1897). Para ellos el intelectual era el espejo de la decadencia, una de las grandes obsesiones de la reacción europea en el cambio de siglo: el intelectual lleva una vida puramente cerebral, desvinculada de la naturaleza; está encerrado en un mundo artificial, hecho de valores abstractos, donde todo es medido y cuantificado, donde todo se vuelve feo, mecánico, antipoético. El intelectual encarna una Modernidad anónima e impersonal, no tiene raíces y no representa el espíritu o el genio de una nación. Es un espíritu “cosmopolita”, incapaz de comprender la cultura de un pueblo arraigado en su terruño. El intelectual lucha por principios abstractos: la justicia, la igualdad, la libertad, los derechos humanos; quiere que triunfe la verdad, defiende valores universales…”.
Marx, Trotski, Niezstche, Thomas Mann, Gramsci, Sartre, Camus, André Glucksmann, Bernard-Henri-Lévy, Habermas, John Rawls, Hannah Arendt, Oppenheimer, son algunos de los intelectuales que aborda el libro.
También el pasaje de la “grafosfera” a la “videosfera”, retomando los términos de Regis Debray: “...Esa es una mutación gigante cuya dimensión todavía no se aprecia del todo. La “grafosfera”, que comienza en el siglo XV con la invención de la imprenta y el nacimiento de la cultura del libro, es sustituida por la cultura de la imagen. En la década de 1980, la imagen triunfa con la multiplicación de las cadenas televisivas, a tal extremo que pone en discusion el estatuto de la palabra escrita y, por lo tanto, la función del intelectual…”.
El caso de Michael Onfray, “que sigue siendo un filósofo muy sofisticado cuando se lo compara con Bruno Vespa, el “ensayista” que - cada vez que publica un libro, cualquiera sea su tema - encabeza durante meses las listas de los más vendidos en Italia. Junto con el caso de Onfray, podría citarse el de Roberto Saviano, el autor de Gomorra, que - más allá de cuáles fueran sus intenciones - ya se volvió una verdadera empresa cultural orientada a difundir su imagen y un producto de consumo…”.
Asimismo, las mutaciones de la actividad editorial en Europa y en los Estados Unidos, que se produce a partir de los años noventa, inciden en el contenido de los libros publicados. Los grandes grupos monopólicos deben obtener grandes márgenes de beneficios planificados, que a su vez deben aumentar regularmente. “...Era inevitable que estas transformaciones incidieran de manera considerable en el contenido de los libros publicados. Todo eso está imbricado dentro de un circuito mediático, que hace que, llegada esta instancia, un gran grupo editorial  controle toda la trayectoria del libro en su proceso de ideación, producción y distribución como mercancía: posee el sello editorial que lo publica, las cadenas de radio y televisión, los diarios y revistas que hacen la promoción, las librerías, puestos de venta o incluso los supermercados en los cuales podemos adquirirlo. Estos grupos estipulan contratos exclusivos con autores de éxito que deben escribir sus libros dentro de las coordenadas de una estrategia comercial. Así, el destino de un libro no es muy diferente al de un auto o cualquier otro producto. La publicidad y el marketing son fundamentales en el circuito global del producto “libro”...”.
El caso de Michel Onfray y su libro El crepúsculo de un ídolo, por ejemplo,  se impondría más por marketing y presentación de manera espectacular, a golpes de mensajes publicitarios: “nos mintieron”, “Freud era un impostor”, etc., en lugar del trabajo cuidadoso de un historiador que buscaría reconstruir con paciencia las razones sociales y culturales de la aparición del psicoanálisis, sus crisis, deudas intelectuales, limitaciones o las ambigüedades políticas de algunos de sus representantes.
El caso de Robert Oppenheimer, convertido en intelectual por haberse pronunciado contra   la carrera armamentista, como dijo Sartre y no poder haber fabricado la bomba atómica, también es abordado en el libro.
Traverso dice “...No estoy de acuerdo con decretar el fin del intelectual crítico, que supuestamente ya no tendría papel alguno que desempeñar … El intelectual de presente, que a menudo no es un escritor sino más bien un investigador, debe ser crítico y específico a la vez. La dominación, la opresión, la injusticia no han desaparecido. No podríamos vivir en este mundo si nadie las denunciara…”.
Por otro lado, el cuestionamiento del eurocentrismo en el plano cultural, un nuevo desplazamiento, cuando ocurre la “provincialización” de Europa, en el plano económico y geopolítico, entre las dos guerras. La primera, marca el desplazamiento del eje del mundo de Europa a los Estados Unidos. La segunda divide a Europa, que se convierte en un lugar de confrontación entre las grandes potencias en un mundo bipolar. “...Actualmente asistimos a un nuevo desplazamiento, de orden cultural. En la década de 1930, los Estados Unidos aprovecharon la emigración masiva de los científicos europeos perseguidos por el nazismo. Ahora contratan sobre todo asiáticos, latinoamericanos y muchos africanos. En los departamentos de historia de las universidades estadounidenses, se reduce el espacio otorgado a Europa mientras se expande sin cesar el de Asia y Latinoamérica. Vivimos en un mundo en que la cultura y el imaginario se moldean principalmente fuera de Europa.
Sin embargo, la política de la identidad (identity politics) surgio de las luchas de los grupos dominados y subalternos - los afroamericanos, las mujeres, los homosexuales - que se sumaron a una crisis mayor de la identidad estadounidense tradicional, provocada por la Guerra de Vietnam. Más tarde, con la crisis del marxismo y el final del socialismo real, la noción de identidad comenzó a reemplazar  a la de clase en las ciencias humanas y sociales...”.
¿Qué fue de los intelectuales? es un libro que sintetiza en poco más de cien páginas la historia y los casos de los intelectuales más relevantes  y su incidencia y rastros en la cultura contemporánea. Incluye también los cambios tecnológicos, internet, las pequeñas editoriales, los periodistas y periódicos no sometidos al gran capital ni a las directivas de los dueños de grandes grupos empresariales que prueban que también puede haber una información libre y crítica.

Enzo Traverso es uno de los más destacados historiadores de las ideas del siglo XX, reconocido por sus estudios acerca de las consecuencias del nazismo, de la violencia totalitaria y de las dos guerras mundiales en la cultura europea. Graduado en la Universidad de Génova, se doctoró en la EHSS de París y durante dos décadas ejerció la docencia universitaria en Francia a la vez que fue profesor visitante en distintos centros de Europa y América. Actualmente enseña en la Cornell University de Ithaca, Estados Unidos. Entre sus libros se destacan La historia desgarrada. Ensayo sobre Auschwitz y los intelectuales, A sangre y fuego. De la guerra civil europea (1914-1945), El pasado, instrucciones de uso. Historia, memoria, política, El totalitarismo. Historia de un debate, La historia como campo de batalla. Interpretar las violencias del siglo XX. Sus publicaciones acerca de la historiografía contemporánea, formación de identidades colectivas y memoria son una referencia constante en el campo académico.

lunes, 15 de septiembre de 2014

Desculturizar la cultura - Víctor Vich



 

 

Desculturizar la cultura
La gestión cultural como forma de acción política
Victor Vich
Siglo Veintiuno editores

 
(Buenos Aires)

 
Víctor Vich es profesor en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Este libro le debe mucho a la Maestría de Estudios Culturales en esa universidad, porque algunas de las ideas fueron apareciendo en las discusiones en clase. El autor también agradece a los amigos de la Red Latinoamericana de Estudios y Políticas Culturales, donde se encuentran seis universidades del continente. Ellas están representadas por Alejandro Grimson y Karina Bidaseca (Universidad Nacional de San Martín(Argentina), Mareia Quintero (Universidad de Puerto Rico, recinto Ríos Piedras), Nelly Richard (Universidad de Artes y Ciencias Sociales, Chile), Eduardo Restrepo (Universidad Javeriana, Colombia), y Eduardo Nivón (Universidad Autónoma Metropolitana, Iztapapala, México).
“Este libro es un intento de contribuir al debate sobre la implementación y el desarrollo de políticas culturales en América Latina. Como sabemos, se trata de un campo que se va afianzando a lo largo de todo el continente y que va contando con una mayor cantidad de gente involucrada: profesionales, activistas, técnicos de todo tipo y académicos han visto en las políticas cuturales no sólo un campo de trabajo sino de profunda intervención y compromiso social. Si tiempo atrás las políticas culturales eran subsidiarias de las políticas educativas (muchas veces, en efecto, su institucionalidad dependía del Ministerio de Educación), hoy el interés por ella ha ido conquistando autonomía y los Estados han comenzado a reconocer su importancia como instrumentos de desarrollo y de cambio social.
Hoy los ciudadanos también nos constituimos (y construimos nuestra visión del mundo) saliendo a la calle, yendo al cine, viendo televisión, escuchando música, leyendo textos, ingresando a internet o integrándonos en diversas asociaciones. Hay que subrayar entonces que las políticas culturales se ocupan de dichos aspectos, es decir, intervienen en todo aquello que enriquece y educa a los individuos pero que se encuentra fundamentalmente fuera de la escuela. Si antes la subjetividad era constituida por la familia, la religión o por el Estado (mediante la escuela pública), hoy podemos afirmar que los ciudadanos somos constituidos, sobre todo, por el mundo de la calle, por las industrias culturales y por los objetos simbólicos; es allí donde se produce nuestra “educación sentimental”y donde se van afianzando nuestras “estructuras de sentimiento” (Williams, 2009 (1977)...”.
“...Contra un sentido común técnico que ha logrado asentarse, incluso en el interior del sector cultural, hay que continuar insistiendo en que las ideas son importantes, que pensar sigue siendo indispensable y que la teoría resulta urgente. La teoría es un instrumento muy útil para identificar los problemas, hacerlos más visibles y comenzar a comprenderlos mejor a fin de intervenir en ellos. No se puede trabajar en la elaboración de políticas culturales si antes no se tiene claro en qué tipo de sociedad se va a intervenir, qué cambios se han producido en ella, qué poderes siguen en curso qué instituciones resguardan a los objetos simbólicos, quiénes los desafían y que tipo de exclusiones generan o reproducen los propios objetos culturales…”.
“...He tenido la suerte de participar activamente en dos campos que todavía tienen pocas conexiones entre sí: el del trabajo académico y el de la gestión cultural. En cada uno de ellos he experimentado mis propios límites y la apremiante necesidad de articularlos. He comprobado cómo una política cultural basada en la simple gestión de eventos pierde todo sentido y, al mismo tiempo, he observado cómo a las discusiones académicas todavía les cuesta mucho llegar a concretarse en planes de intervención cultural. Muchas veces, por ejemplo, me he topado con activistas que han tomado varios cursos de gestión cultural pero cuentan con muy pocas opiniones sobre la sociedad contemporánea; casi no pueden decir nada sobre cómo el capitalismo actual basa buena parte de su poder (y de su dominación) justamente en la manipulación simbólica. Al mismo tiempo, conozco a muchos críticos de la cultura (entre los que me incluyo, desde ya) que se marean al ver un presupuesto y que no saben lidiar con las intensas labores administrativas que la gestión cultural requiere…”.
El libro incluye además una respuesta a Mario Vargas Llosa y su libro La civilización del espectáculo (2010), ya que debate algunas de sus ideas, las pone en diálogo con la teoría crítica y sobre todo, con la opción de generar políticas culturales más involucradas con la transformación social.

 

 

sábado, 13 de septiembre de 2014

Luna Nueva - Elena Ortiz Muñiz

 
 
Luna Nueva
Elena Ortiz Muñiz
Harmonía Editores
Puerto Rico


(Buenos Aires)


Luna Nueva es el título del libro de poemas de la escritora Elena Ortiz Muñiz cuyo prólogo escribí:


“Al leer estos poemas de Elena Ortiz Muñiz recordé al poeta argentino Almafuerte, seudónimo de Pedro Bonifacio Palacios, donde en su poesía, los límites y las formas han desaparecido y por sobre su apariencia prevalece la palabra mensajera, jubilosa o terrible del alma.
 
"Luna Nueva", Elena Ortiz Muñiz. Harmonía Editores Inc. Colección Libélula.  República Dominicana, 2014.  ISBN: 978-9945-8933-3-5.



Así como Almafuerte, Elena Ortiz Muñiz saca fruto de las palabras:


Para mí las palabras siempre son bellas.
Y siempre de cualquiera se saca fruto,
La más vil, la más vana de todas ellas
Contiene la presencia de lo absoluto…

Almafuerte



La poeta ha sabido encontrar en las palabras de su poesía, como encontró Almafuerte en sus “Siete sonetos medicinales”, la medicina, en este caso, para la noche oscura del alma. Como decía Octavio Paz, “cada poema es una lección práctica de armonía y de concordia, aunque su tema sea la cólera del héroe, la soledad de la muchacha abandonada o el hundirse de la conciencia en el agua quieta del espejo. La poesía es el antídoto de la técnica y del mercado”. A eso se reduce lo que podría ser, en nuestro tiempo y en el que llega, la función de la poesía ¿Nada más? Nada menos”.
Como Almafuerte, Elena Ortiz Muñiz no se sometió en estos poemas a la tiranía de la forma, sino que como el poeta-profeta, prescindió de todo lo que no fuera la expresión directa y vibrante de su profecía. Leamos entonces estos poemas como una iluminación de la noche oscura y como un antídoto entre tantas banalidades”.
 
Un poema:
 
 
Noche
 
Noche
         Manto negro
                           Bruma Furiosa
                                                Ciega mis ojos
                                                                     Acalla mis sentidos
                                                                               Regálame Paz.


Elena Ortiz Muñiz (México D.F.) de nacionalidad  mexicana-española,  es Licenciada en Ciencias de la Comunicación. Comenzó formalmente  su carrera como escritora en 2008. Escribió cuentos para niños, relatos cortos, monólogos, narrativa y poesía.
Ha ganado varios premios y distinciones: accésit y mención de honor en el I Concuso de Relato Corto Katharsis. Finalista en el primer Certamen de Cartas de Amor “En Amor a dos”  convocado por la Biblioteca Municipal de Arucas, en España. Finalista del Certamen Literario La Felguera 2010, también en España. Autora seleccionada en el Premio Algazara de Microrrelatos convocado por la editorial Hipálague (España). Finalista en la XII Edición Certamen de Narrativa corta Agrupación Cultural Carmen Martín Gaite (España).
Su novela Corazón en Clave de Sol fue recomendada para su publicación por el jurado en el Concurso Internacional Juvenil Libresa, edición 2010, en Ecuador.
El monólogo El loco, ganó el tercer lugar como Mejor Monólogo en el Primer festival de Monólogos en Mérida, Venezuela, donde fue escenificado por el actor Carlos Durán, quien se hizo acreedor al 1er. lugar como Mejor Actor gracias a su magnífica interpretación de Don Jacinto. Desde entonces ha sido presentado en diversos escenarios de Venezuela y Argentina.
En 2011 fue creadora y subdirectora de la Revista Literaria Internacional Molino de letras.
Su talento la ha llevado a participar como jurado en el II Concurso Estatal de Poesía Rafael Esqueda Garibay, a cargo de la Casa de la Cultura Municipal en Guanajuato Capital y la Fundación Amigos del Artista Guanajuatense. Sus trabajos literarios han sido publicados también en revistas y espacios literarios de México, Canadá, Colombia, Uruguay, Chile, Argentina y España.




miércoles, 3 de septiembre de 2014

Últimas lecciones - Émile Benveniste - Còllege de France 1968-1969





Últimas lecciones
Émile Benveniste
Còllege de France
1968-1969
Siglo Veintiuno Editores


(Buenos Aires)


Émile Benveniste nació en Alepo (Siria, Imperio Otomano) en 1902, con el nombre de Ezra
Benveniste. Sus padres fueron inspectores de la Alianza Israelita Universal. En 1913 llegó a
París para cursar sus estudios, mientras sus padres permanecían trabajando en Samokov, Bulgaria. A los 11 años es Becario de la AIU, alumno del Talmud Torá del Seminario Israelita,
sito en el número 9 de la rue Vauquelin. En 1920 obtuvo el Diploma de estudios superiores -
Los futuros subjuntivos sigmáticos del latín arcaico-, tesis dirigida por Joseph Vendryes.
En 1925 firma con allegados al grupo surrealista - Louis Aragon, André Breton, Paul  Éluard el manifiesto La Révolution d´abord et toujours; “Clarté, Philosophies, La Révolution Surrealista solidaires du Comité Central d´Action contre la Guerre du Rif” y tres articulos publicados en L´Humanité como así también el manifiesto de los intelectuales contra la Guerra del Rif.
En 1935 obtuvo su doctorado en Letras, Publicación de su tesis “Orígenes de la formación
de ítems nominales en indoeuropeo”.
Entre 1959 y 1970 es Secretario de la Societé de Linguistique de París.
En 1960 es elegido miembro de la Académie des Inscriptions et Belles-Lettres, adscripta
al Institut de France.
Autor del texto acerca de la lingüística en el Rapport de conjoucture du CNRS.
En 1963 es Director del Institut d´Études Iraniennes de la Universidad de París. En 1964,
 Director de la Revue d´Études Arméniennes.
En 1968 Preside en Varsovia el primer simposio internacional de semiótica.
En 1969 es Primer presidente de la Asociación Internacional de Semiótica recientemente creada.
Ese mismo año, un accidente cerebrovascular lo deja definitivamente paralizado y lo priva de habla.
Murió en Versailles en 1976.
Benveniste fue definido por uno de sus amigos más cercanos como un hombre “cerrado a cal y canto de sí mismo, reservado en cuanto a sus sentimientos y sin gusto por molestar al prójimo”; él mismo menciona sus “meditaciones solitarias”. Tampoco en sus escritos se encuentran indicios de sus intereses literarios, de sus gustos artísticos, de sus opiniones políticas. Se interesa en todas las lenguas y en todo el lenguaje; pero en nada más. Llamativamente, el especialista de la comunicación humana la cultivó muy poco…”.
Con la publicación de Problemas de lingüística general, Emile Benveniste se confirmó como una de las referencias mayores de la lingüística. Esta edición del curso que dio en el Còllege
de France en 1968-1969 lo muestra además como un maestro de la transmisión oral, ingenioso y accesible. A lo largo de dieciseis clases, un Benveniste en el momento de su plena madurez intelectual repasa temas fundamentales de su obra, como la definición de lo semiótico y lo semántico. También sistematiza magistralmente las teorías sobre la lengua y el signo, haciendo especial hincapié en las figuras de Charles S. Peirce y Ferdinand de Saussure.
Y aborda por primera vez un tema central como la escritura, ausente en el resto de su obra. Atento a la relación entre lengua, habla y pensamiento, describe la evolución de la escritura en Oriente y Occidente, y propone repensar las categorías de la gramática y del análisis del discurso.

viernes, 15 de agosto de 2014

A Transmutação Metalinguística na Poética de Edgard Braga- Beatriz Helena Ramos Amaral

tapa del libro La Transmutación Metalingüística en la Poética de Edgard Braga 






Beatriz Helena Ramos Amaral 












A Transmutação Metalinguística na Poética de

Edgard Braga 
(La Transmutación Metalingüística en la Poética de Edgard                                   Braga)
Beatriz Helena Ramos Amaral
Atelié Editorial
San Pablo, Brasil, 2013
idioma:portugués






"linotipoema"


(Buenos Aires)

La Transmutación Metalingüística en la Poética de Edgard Braga, libro de Beatriz Helena Ramos Amaral es una completa investigación de la obra de ese poeta brasileño. Edgard Braga (1897-1985), alagoano, era médico obstetra, fue quien además,  atendió el parto del hijo del poeta Oswald de Andrade. "...En su consultorio, en cualquier momento, atendía a los amigos-poetas, a quienes daba tratamiento preferencial. Se sentaba frente a un estante en el cual los libros de poesía a veces sobrepasaban a los libros de medicina y donde por un buen tiempo se destacaron ejemplares de la revista Invenção ...".
La investigación de Beatriz Helena Ramos Amaral en la poética de Edgard Braga abarca veinte libros de la producción del poeta. Según Augusto de Campos "...El rescate de su obra, ahora emprendido por Beatriz Amaral, es más que bienvenido. Ella supo cartografiar con precisión la trayectoria especulativa del poeta, cuya obra, especialmente la más radical, fundada en el dibujo y en la caligrafía, iba a influir en toda una generación de poetas como Walter Silveira, Tadeu Jungle y Arnaldo Antunes. Edgard Braga sigue siendo actual y merece el reconocimiento de la juventud revolucionario-permanente que siempre caracterizó su comportamiento artístico y humano...".
Los prefacios son de Augusto de Campos, Olga de Sá y María José Palo. 
Dice la autora en la introducción:
"...Este estudio se propone efectuar una lectura de la obra poética de Edgard Braga (1897-1985) a la luz del metalenguaje, analizando la singularidad de sus procedimientos y las varias transformaciones ocurridas a lo largo de cincuenta años de producción. La adecuada realización de este objetivo presupone el examen de varias fases que componen la trayectoria de la poesía braguiana, que atravesó el siglo XX en medio de sucesivas y profundas transformaciones estéticas, recibiendo desde influencias del simbolismo y del parnasianismo hasta encontrar el camino del espacialismo (espacialización), de la poesía concreta, de la poesía caligráfica y de la poesía visual (tatoemas).
Constituyen objetivos del estudio examinar especialmente los momentos de pasaje de la fase del verso a la fase del verso-palabra, a principios de los años sesenta, y los momentos de pasaje de la fase verbal a la fase de la poesía-dibujo, poesía visual y caligráfica, a principios de los años setenta, y a partir de estos marcos transformadores, identificar los principales trazos en su enfoque metalingüístico de alta dosis de invención.
Los posibles resultados de este análisis, podrían dilucidar las siguientes cuestiones: ¿era Edgard Braga realmente un poeta concreto? ¿Es adecuada y válida la inserción de su poética en el concretismo? ¿Cuáles son los trazos que lo diferencian de aquellos de los poetas llamados concretos? ¿Cuál es el verdadero lugar del poeta entre sus contemporáneos nacionales? ¿En qué medida la construcción del poema, su génesis , absorve todo el mirar del poeta, que también actúa metalinguísticamente como un crítico de su obra y de poesía? De qué modo la vertiente metalinguística presente en su trabajo adelanta las transmutaciones estéticas y formales por las que pasó su larga trayectoria de su original poética...?...".
El libro contiene también una memoria iconográfica con las tapas en colores de los libros de Edgard Braga y trabajos suyos, además de varias fotografías.
El libro es el resultado de la Tesis de la Maestría de la autora en el Programa de Estudios de Postgraduados en Literatura y Crítica Literaria de PUC-SP.
La transmutación metalingüística en la Poética de Edgard Braga, de  Beatriz Helena Ramos Amaral es realmente una investigación exhaustiva, además de una visión que ilumina  que acerca  y rescata con felicidad, para nuevos lectores la obra de este original poeta brasileño.
BEATRIZ HELENA RAMOS AMARAL, brasileña, nació en la ciudad de San Pablo. Es poeta, escritora, ensayista y música. Maestría en Literatura y Crítica Literaria por la PUC-SP. Publicó 10 (diez) libros, entre los cuales están Desencuentro (novela, 1981, Ed. Del Escritor), Cosmoversos (1983); Ed. del Escritor; Encadenamientos (1988, Massao Ohno Ed.), finalista del Premio JABUTI, categoría poesía); Planear(1988, Massao Ohno Ed.); Alquimia de Círculos (2003, Escrituras Ed.); Lunas de Júpiter (2007, Anome); La Transmutación Metalingüística en la Poética de Edgard Braga (2013, Atelié Ed., colección Estudios Literarios, con prefacios de Augusto de Campos, Olga de Sá y María José Palo), entre otros. En 2010 lanzó el CD RESONANCIAS (poesía/sitar, en colaboración con el músico Alberto Marsicano). En la Secretaría Municipal de Cultura de San Pablo, coordinó los proyectos de literatura POESIA 96, CLARICE LISPECTOR y  EDGARD BRAGA: CIEN AÑOS. Recibió el Premio Internacional de Poesía Francisco de Michele (Italia, 2006). Su disertación de Maestría fue finalista del Premio ANPOLL 2008 (Asociación de Pos-Graduación e Investigación en Letras y Lingüística), indicada como la mejor Disertación de Maestría de la PUC-SP, en el área de Literatura, entre 2002 y 2008. También ha participado en antologías y lecturas poéticas en Brasil y en el exterior. Se ha formado en Derecho por la Facultad de Derecho de la USP - Universidad de San Pablo (1983, con especialización en Derecho Penal y Criminología) y en Música por la FASM (1985), con especialización en violín erudito. Recibió el Premio de Mejor Alumna del Curso de Derecho Penal de la USP (1983). Beatriz Amaral es miembro del Ministerio Público del Estado de San Pablo desde 1986, ejerciendo actualmente el cargo de Procuradora de Justicia. Recibió en los años desde 1991 y 1992 Premios en el concurso "Mejor Alegato Forense" promovido  por la Procuraduría General de Justicia del Estado de San Pablo y por la Asociación del Ministerio Público. Fue Secretaria General y Directora (1998/2006) de la UBE-SP (Unión Brasilera de Escritores). Ha participado en diversas antologías del Brasil y del exterior (Portugal, Estados Unidos), entre las cuales están: el International Poetry Year Book (1985, Colorado, USA); BRASIL 2000 – antología de poesía contemporánea brasilera (Ed. Alma Azul, Coimbra, 2000); Poetas del Brasil (Porto Alegre, 2012 e 2013);El cuento brasilero hoy (San Pablo, RG Editores, volúmenes II a XVII, desde 1985 hasta2013);  Antología de cuentos de la UBE (San Pablo, Ed. Global, 2008); Es que los húsares llegan hoy (San Pablo, Ed. Patuá - Húsares). Tiene cuentos, poemas, artículos y ensayos publicados en varios periódicos y revistas de literatura, entre ellos Folha de San Pablo, Folhinha Revista de la Biblioteca Mário de Andrade, Revista Archivos del Sur,  Periódico de la UBE, Revista de la UBE, Periódico Lenguaje Vivo, Revista Germina, Revista Zunái, Revista Ffooomm, Revista del  Club de Poesia, Revista de la  APMP, Revista Justicia, Revista Jurídica. También ha participado con ponencias, mesas redondas y congresos, seminarios, presentando sus libros más recientes, su poesía y también su investigación sobre la obra del poeta Edgard Braga (1897.1985). Participa en Muestras Internacionales de Poesía Visual (Natal- Rió Grande del Norte, Río de Janeiro - RJ, Cañada de Gómez, Argentina), entre otras. Acaba de coordinar en la Casa de las Rosas (diciembre de 2013), en San Pablo, BRAGA-LUME, evento multimedia, dedicado a la obra de Edgard Braga, con la presencia y participación de poetas, músicos, videoartistas y profesores Arnaldo Antunes, Cid Campos, Ernesto de Melo e Castro, Fábio Vietnica, Lúcio Agra, Omar Khouri, Tadeu Jungle
Sitio web: www.beatrizhramaral.com.br

domingo, 10 de agosto de 2014

Escritos sobre la mesa- Mariano García - Mariana Dimópulos (compiladores)


Escritos sobre la mesa
Literatura y comida
Selección, prólogo y notas de
Mariano García
Mariana Dimópulos
Compiladores
Adriana Hidalgo Editora

(Buenos Aires)

Mariano García y Mariana Dimópulos seleccionaron textos de autores de diversas épocas para este libro dedicado al tema de la comida.
"...Desde el famoso fruto prohibido del Génesis, pasando por el exuberante banquete que narra Petronio en su Satiricón hasta las páginas que necesita Proust para desarrollar una comida en casa de los Guermantes, el tratamiento dado por la cultura a la comida nunca perdió su lugar relevante, por el sencillo hecho de que la cocina y el acto de comer representan uno de los aspectos más evidentemente culturales en el hombre, como lo demostró Claude Lévi- Strauss en los cuatro tomos que articulan sus Mitológicas, recopilación y análisis de mitos americanos en los que uno de los factores recurrentes está constituido por elementos culinarios que se mueven en la tríada de lo crudo, lo cocido y lo podrido. Y si bien una "cocina de los antropólogos es inevitable, no es menos cierto que la literatura está tan llena de comida como de alusiones a su escasez. James George Frazer tiene mucho para decir al respecto y su palabra está respaldada por su obra magna, La rama dorada, que a su manera establece las bases de la antropología moderna y que a la vez fue enormemente influyente en la literatura.
Para Feuerbach nada hay de casual en la relación entre comida y lenguaje. "Cuán vacío, cuán anémico y débil estaría el lenguaje en la producción de palabra y conceptos", sostiene, "si la boca fuera cómplice únicamente como órgano de respiración y del habla y no, al mismo tiempo, un órgano de la comida." Mucho antes, una famosa anécdota sobre Esopo y un plato de lengua nos ilustra sobre lo habitual de esta asociación, típico ejemplo de los sentidos figurados y metafóricos que asume la comida en toda cultura. ..".
"...La relación entre lenguaje y comida comienza desde el momento en que, gracias a la escritura, se conservan noticias de cómo se comía en la antigüedad: los egipcios, cuenta Heródoto, eran aficionados a la cerveza; los griegos, para quienes la décima musa era Gasterea, que presidía los placeres del gusto, eran capaces de robar con tal de conseguir un buen esturión para el almuerzo, y eso sin entrar en los detallados excesos de los emperadores romanos, apoteosis no superada por el delirio culinario, aunque basada en la cantidad y el exotismo ante que en el sabor exquisito, si nos atenemos a las lenguas de flamenco cuya dudosa degustación Suetonio atribuye al glotón emperador Vitelio...".
El libro incluye textos de Gustave Flaubert, Jane Austen, Émile Zola, Erasmo de Rotterdam, Lucio V. Mansilla, Virginia Woolf, Francis Ponge, Daniel Defoe, Macedonio Fernández, Heródoto, Séneca, Giovanni Boccaccio, Miguel de Cervantes Saavedra, Samuel Johnson, Jonathan Swift, Friedrich Nietzche, Hermann Melville, Giacomo Casanova, Marosa di Giorgio, Alexandre Dumas, Elena Garro, Mariano José de Larra, D.H. Lawrence, Mark Twain, Honoré de Balzac, Lewis Carroll, Horacio Quiroga, Máxim Gorki, Marqués de Sade, Norah Lange, James Joyce, Walter Benjamin, Petronio, Francois Rabelais, André Gide, Benito Pérez Galdós, Robert Louis Stevenson, Plutarco, Anatole France, entre muchos otros.

Algunos fragmentos:

"...Jamás sentí alegría tan grande por algo tan insignificante, como cuando vi que había hecho un cacharro de arcilla resistente al fuego. Apenas tuve paciencia para esperar a que se enfriara y volví a colocarlo en el fuego lleno de agua para hervir un trozo de carne, lo que logré admirablemente. Luego, con un poco de cabra, me hice un caldo muy sabroso y sólo me habría hecho falta un poco de avena y algunos otros ingredientes para que quedara tan sabroso como lo hubiera deseado..."

El pan sin los medios - Daniel Defoe

"Las noches se volvían frías. Desde que cenaban lo pasaban en la cocina, donde hacía mucho calor. Era tan amplia, además, que alrededor de la mesa cuadrada ubicada en el medio entraban cómodas varias personas sin molestar al servicio. Las paredes del ambiente iluminado a gas estaban cubiertas a la altura del pecho con azulejos blancos y azules...".

La morcilla - Émile Zola

"...Y el desperdicio, dijo la señora Ramsay. Una familia francesa completa podría vivir de lo que tiraba un cocinero inglés. Alentada por la sensación de que el afecto de William había vuelto, y que todo estaba en orden una vez más, y que su incertidumbre había terminado, y que ahora estaba libre tanto para el triunfo como para la burla, rio, gesticuló, hsta que Lily pensó, qué infantil, cuán absurda era la señora Ramsay, ahí sentada con toda su belleza una vez más abierta, hablando sobre las cáscaras de los vegetales. Había algo temible en ella. Era irresistible...".

Al faro - Virginia Woolf

"... Al llegar a la puerta de la calle de donde vive, se halla con un necesitado que le espera. En otro banquete le aguardan con impaciencia. Han buscado varios quatorzième, no hay ninguno. Esa noche dan varias comidas, hay muchos inexactos o un exceso de previsión y la demanda de quatorzième es grande desde temprano.
El quatorzième marcha; llega, igual escena a la anterior. Tiene que desalojar su puesto antes de haber probado un plato siquiera de cosa alguna.
Al volver a llegar a la puerta de su pobre mansión, otro necesitado.
Le sigue con éxito semejante al de los pasados convites.
Hay noches en que las idas y venidas del pobre quatorzième exceden toda ponderación.
Ha ganado bien su dinero, porque cada viaje se paga, pero ha pasado por el suplicio de Tántalo.
La civilización de Buenos Aires debe pensar seriamente en esto. No soy un alarmista. Pero sostengo que así como estamos amenazados de muchas pestes por falta de policía municipal, hace muchos años que la educación se descuida en inculcar en los niños esta idea: uno de los mayores defectos sociales es hacer esperar...".

Una excursión a los indios ranqueles - Lucio V. Mansilla

martes, 1 de julio de 2014

Ofelia 2 - Julieta Arroquy



(Buenos Aires)

El libro 2 de Ofelia, el personaje de Julieta Arroquy. Desenvuelta, observadora de la realidad, le imprime su particular humor al personaje Ofelia.
Con juegos de palabras y un humor Julieta Arroquy recompensa al lector con un humor fino, delicado.
El libro trae también stickers con figuras del personaje.

lunes, 23 de junio de 2014

Encontros com a crítica - Rodolfo Konder



Encontros com a crítica
Rodolfo Konder
RG Editores
San Pablo, Brasil, 2013

(Buenos Aires)

Recibí desde San Pablo, Brasil, este libro que la escritora Beatriz Helena Ramos Amaral me envió por correo hace pocos días. En la tapa están Beatriz y el escritor y periodista brasileño Rodolfo Konder, recientemente fallecido.
El libro reúne diversas críticas de la obra y la personalidad de Rodolfo Konder, quien fue un destacadísimo periodista y escritor. Rodolfo Konder trabajó en  las revistas "Realidade", "Singular y plural", "Visao", "Isto É", "Afinal", "Nova!; también fue colaborador de "Playboy", "Revista de Hebraica", y "Epoca!. También trabajó en diarios, en radios - incluso en Rádio Canadá, en Montreal, durante dos años) y en canales de televisión.
Durante cuatro años fue editor jefe y presentador de "Jornal da Cultura", en la TV Cultura de São Paulo. También fue colaborador permanente de "O Estado de São  Paulo", durante diez años. Publicó artículos en los diarios: "Movimento", "O Diário", "Voz da Unidade", "Folha de São Paulo", "Jornal da Tarde", "Gazeta Mercantil", "Diário Popular", "Pasquim", "O Paiz", "La Calle", "El Clarín", "História", "Versus", "Opiniao", "Povos e Países", "Jornal do Brasil", "Jornal da Semana", "Leia Livros", "Shopping News", "Américas" y "Shalom".
Fue profesor de periodismo en la Fundación Armando Álvares Penteado (FAAP) durante 5 años. Dirigió las Faculdades Integradas Alcántara Machado (FIAM), durante un año. Como escritor y consejero de la Unión Brasilera de Escritores (2002/2004).  Recibió el Premio Jabuti, en 2001 por el libro "Hospede da Solidao". También recibió los premios Vladimir Herzog (1982) y Monteiro Lobato (1979),
Estuvo exiliado dos veces, la primera entre 1964 y 1965, en México y en Uruguay. La segunda, entre 1976 y 1978, en Canadá y en Estados Unidos.
Fue presidente y vicepresidente de la Sección Brasilera de Amnistía Internacional en los años `80. Participó en diversos seminarios, encuentros y congresos en el exterior y cumplió importantes misiones diplomáticas como dirigente de Amnistía, periodista y escritor. Realizó numerosos reportajes internacionales.
De enero de 1993 a diciembre de 2000, ocupó el cargo de Secretario Municipal de Cultura. Además de eso, fue miembro del Consejo de la Fundación Padre Anchieta (TV Cultura); integró la Dirección de la Bienal de San Pablo y fue presidente de la Comisión Municipal para la conmemoración de los 500 años del Descubrimiento del Brasil. Y Consejero del MASP, Director de ABI en São Paulo y miembro del Consejo Municipal de Educación. Escribió 26 libros.
Las críticas y reportajes que integran el libro, destacan el trabajo intelectual y la estatura moral y de defensor de los Derechos Humanos de Rodolfo Konder.
Por ejemplo, la escritora Beatriz Helena Ramos Amaral (1), que participa con varios textos en el libro, escribe:

"... Retratos trazados con precisión están presentes en "Mocassin pretos" que alude al padecimiento del periodista Vladimir Herzog en las dependencias del Departamento de Orden Político y Social (DOPS, en San Pablo. En otros textos, como "A volta do canibalismo", "Um reino perdido", "Os grandes predadores", "Espelhos partidos" e "A cidade de gelo", el lenguaje metafórico y los recursos de hipérbole anuncian una creciente onda de violencia, arbitrio e intransigencia que, por varios años, se tornaron constantes entre nosotros...".
"Las narraciones que integran "Os sobrevivientes" son, en su mayoría, inéditas en libros individuales del autor, sólo se han publicado, de modo diverso, en periódicos y en compilaciones de cuentos. Acentuando en la temática del libro, el proyecto gráfico de tapa realizado por Rita Motta, haciendo uso de una fotografía de Konder, realizada en 1975, en el momento en que fue apresado...".


Enio Squeff escribió en "Nós, os Indivíduos, nesta Pré-história":

"Todo lo que se escribió sobre el 64 tal vez sea un mínimo en relación a lo que el futuro habrá de contar. En el Brasil se dijo poco sobre el pasado reciente. Existen muchos muertos insepultos; la mayor parte de los asesinos del 64  están vivos y en libertad. Nada como el viejísimo, pero siempre eficiente acuerdo entre las élites para que algo cambie, para que todo quede exactamente como fue. Claro, existen excepciones. La posibilidad de denuncia es una de ellas, y el libro de Rodolfo Konder, "O veterano de guerra", es una denuncia llevada a una de las óptimas posibilidades del tema...".          

Hermes Rodríguez Nery escribe en":

 "Um Baú  Recheado de Memórias

"...Rodolfo Konder es uno de los pocos intelectuales que conservan aquella delicadeza poética (y una esperanza en el hombre y en la vida) no sólo que escribe, pero, principalmente, en el trato con las personas. Lejos de la pedantería de los resentidos, Konder se mantiene tranquilo delante de los grandes acontecimientos de nuestro tiempo...".

(1) Beatriz Helena Ramos Amaral, poeta, cuentista y Maestra en Literatura y crítica literaria. -PUC. SP.
Las críticas y textos que se incluyen en el libro son de los siguientes autores:

Beatriz Helena Ramos Amaral, Caio Porfierio Carneiro, Luthero Maynard, Luis Avellina, Paulo Ramos Deregonski, Enio Squeff, Hermes Rodríguez Nery, Fernando Jorge, Marcos Stefano, Celso Vieira, Marc Pinelli, Elvis Gomes, Marcos Stefano.

¿Por qué son tan lindos los caballos? - Julieta Correa

      ¿Por qué son tan lindos los caballos? Julieta Correa Editorial Rosa Iceberg Buenos Aires, diciembre de 2024,  224 páginas ...