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domingo, 6 de abril de 2014
Alfonsín - Mitos y verdades del padre de la democracia - Oscar Muiño
Alfonsín
Mitos y verdades del padre de la democracia
Editorial Aguilar
(Buenos Aires)
En el libro Alfonsín, Mitos y verdades del padre de la democracia, recibido en esta revista, Oscar Muiño hace desfilar los afectos, sus seguidores, los rivales de quien fuera el primer presidente de la democracia la que se volvió en la Argentina a partir de 1983. A partir de una investigación que incluye numerosas entrevistas, consulta a diarios y revistas y una copiosa bibliografía, Muiño traza un perfil de Raúl Alfonsín y las épocas de su destacada actuación pública y política. Y también del Alfonsín más cercano, familiar, amigo de los amigos, preocupado por la gente.
"...En estas páginas desfilan los afectos de Alfonsín, sus seguidores, los rivales. Hay dos voces que apenas resonarán. Una es la del autor, limitada a un puñado de conclusiones. Tampoco se citan los escritos del propio Alfonsín, desparramados en cientos de discursos, en decretos y proyectos de ley, en comunicados, conferencias y en media docena de libros propios. Son los protagonistas que dan su propia, muchas veces contradictoria, versión. Hablan sus amigos, sus parientes, sus adversarios, sus enemigos. Y la voz de Alfonsín que ellos escucharon: es Alfonsín visto por los otros.
"...Alfonsín crece impactado por la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial. Ahí clava su militancia antifascista. La Guerra Civil encaja sus preferencias para siempre. De un lado, la razón y la idea de progreso, el cambio social y el laicismo, el fin de toda nobleza de nacimiento. La República donde conviven socialistas, republicanos puros, socialdemócratas, anarquistas y comunistas encarna el bando de los buenos. Enfrente, el oscurantismo de una Iglesia reaccionaria, el falangismo antidemocrático, las Fuerzas Armadas golpistas, los señoritos y la gran patronal. Los enemigos de los obreros, los letrados y los poetas, los asesinos de García Lorca.
Desde entonces desconfía de los derrotistas: el "capitulacionismo" que ha permitido a Franco doblegar la República se repite con Hitler, que conquista territorios sin esfuerzo por la falta de combatividad de Francia y el Reino Unido. En sus años maduros seguirá alertando contra el munichismo, palabreja arrumbada que nada decía a los jóvenes, pero que para Alfonsín lo resumía todo: no deben hacerse concesiones al totalitarismo. Si España se pierde, la Guerra Mundial se gana. El corazón de Alfónsín acompaña la gigantesca coalición antinazi que une al reformista Roosevelt con el comunista Stalin y el conservador Churchill.
La Guerra Mundial confirma la visión del mundo de Alfonsín. Igual que en la defensa de la República española, se van ajustando dos bandos: por un lado, las democracias aliadas al comunismo: por el otro, nazis y fascistas de pelaje diverso. Roosevelt, que ha fijado por primera vez políticas sociales directas desde el Estado, asume con igual naturalidad su alianza con la Unión Soviética.
Junto al mundo, el pago chico. Chascomús le enseña mucho a Alfonsín. El radicalismo gana allí casi siempre, incluso entre 1946 y 1955. Mientras la Unión Cívica Radical (UCR) es arrasada por doquier, en Chascomús resiste y gobierna. Alfonsín no saborea esas mieles: su sector interno es claramente minoritario. Una y otra vez los Gotti, dueños del aparato partidario, barren a los jóvenes intransigentes. Alfonsín templa su espíritu de minoría. También palpa cómo ganarle al peronismo.
En los años cincuenta, Alfonsín admira a la Cuarta República francesa. Y a su símbolo, Pierre Mendès France, el último de los grandes líderes del Partido Radical. La Francia que venía de ser humillada en la guerra y que estaba siendo vencida en los campos de batalla de Indochina, una Francia que enterraba su prestigio y perdía su imperio.
Cuando su voz antes tonante deviene inaudible, esa Francia pone un empeño desmesurado por la política pura, el debate parlamentario, los gobiernos de coalición. Gabinetes débiles con el Partido Radical como eje, y una figura dominante, la del propio Mendès France. Su envergadura moral se sobrepone a las crisis económicas, políticas, sociales y permanece aún como un modelo de virtud cívica. Ese es el principal espejo que mirará Alfonsín en el siguiente medio siglo: política de partidos, debates de Estado, racionalidad en el disenso, liderazgo virtuoso. La democracia casi en estado griego. Atenas más comité. Ese será Alfonsín...".
Datos sobre el autor
Oscar Muiño es periodista y abogado. Profesor en la maestría de Comunicación Política de la Universidad de La Plata, se desempeñó como director de Programación del Ministerio de Salud y Acción Social de la Nación, subsecretario de Información Pública de la Presidencia de la Nación, subsecretario de Comunicación Social de la Secretaría de Cultura de la Nación y secretario ejecutivo de la Organización de Entidades Fiscalizadoras del Mercosur. Trabajó en las revistas Siete Días, Panorama y Humor, en el diario El Cronista y fue secretario de Redacción de Confirmado y secretario general de Redacción de Tiempo Argentino. Desde 1990 trabaja en Radio Rivadavia. Es miembro de número de la Academia Argentina de Artes y Ciencias de la Comunicación y del Club Político Argentino. Ha publicado los libros Buenos Aires, la colonia de nadie; Los días de la Coordinadora; La otra juventud. De la insignificancia al poder, y Chacho, medio siglo de revolución y guerra civil en La Rioja y la Argentina de Ángel Vicente Peñaloza.
sábado, 22 de marzo de 2014
Juanantonio - Naná Rodríguez Romero
Juanantonio
Naná Rodríguez
Ediciones Exilio
(Santiago de Chile) Gabriela Aguilera V.
Juanantonio, la tragedia de un David
Juanntonio se titula la nueva novela de la escritora y académica colombiana, Naná Rodríguez, publicada por Ediciones Exilio, de Colombia.
Es una novela en la que la gracia no está solamente en la brevedad de sus capítulos sino también en ir cumpliendo, en cada capítulo, con los imperativos del microrrelato.
Es la historia de un héroe como muchos, que deben enfrentar el prejuicio, el abuso, la segregación, el maltrato y el bullying desde la infancia. La violencia. El dolor, en definitiva. Porque son muchos los héroes diferentes, aunque en nuestra cultura occidental judeocristiana nos gusta decir que consideramos a todas las personas iguales en derechos. Sabemos que eso es parte del discurso “políticamente correcto”, con el que se queda bien con Dios y con el Diablo. La realidad es otra cosa. Enfrentamos los ataques xenofóbicos, homofóbicos y misóginos. Nadie que no sea copia al carbón de los wasp, tiene una cabida real en nuestros espacios sociales. Y también está lo otro: el secreto conocido que no se devela. La familia siempre sabe, las madres siempre saben. Pero hablar el secreto, constituirlo en lenguaje, lo torna realidad que duele.
De todo eso y de la lucha interna de Juanantonio para ser quien es y vivir acorde a eso, trata esta novela.
La autora, con una delicadeza de artífice o quizás de pintora impresionista, escribe en capítulos compactos, con un lenguaje cuidado, poético, con un tono intimista, la historia de este personaje/persona. La atmósfera pasa de los tonos claros a los oscuros, de la luz a la semipenumbra dejando al lector en el escenario sepia de una ciudad de Colombia que parece haberse detenido en el tiempo. Detenida en una oscuridad que rasga la luminiscencia, con esos “corpúsculos que giran a través de los rayos” y que abren una hendidura en la realidad y en la memoria. Esta permanencia es en un espacio arcaico, de ciudad llovida, melancólica, con casas antiguas y familias tradicionales, una iglesia poderosa y terriblemente conservadora, una rigidez social que se contrapone con lo que ocurre en la calle, en la vida. De alguna manera, me lleva a recordar la atmósfera de La Virgen de los Sicarios, de Fernando Vallejo, en la que la ciudad parece partida en pedazos que no se relacionan entre sí más que a partir del sentido identitario y de pertenencia de los personajes. Hay una realidad cruel, desgarrada…y sin embargo bella, como si de rayos de sol traspasando nubes se tratara. Hermosamente trágica y verdadera.
El personaje, este Juanantonio que tempranamente descubrió el valor del conocimiento como herramienta de poder y de placer, es otra factura del David de Miguel Angel. Juanantonio hace un camino esperado. Es el niño marica, el niño loca, loketa, ese que apodan “la China”. Al que “se le quiebra la patita”. Lo que ve el lector, sin embargo, es un niño aterrado que se esconde del látigo cruel de la religión, la hipocresía de la iglesia y los mandatos familiares, el abandono y la pobreza y que además, lucha con lo que estalla en su interior.
En uno de los capítulos notables, (que tiene la fuerza pétrea del David), se produce el encuentro entre Juanantonio y su referente en mármol. Se produce allí un intercambio de miradas, de pieles que, sin tocarse, se encuentran, se identifican, se reconocen. La escritora, con palabras precisas, cincela al David que vive en Juanantonio. Rescata al sensual coloso de la malla a veces incomprensible del lenguaje, lo hace brotar, lo planta ante los ojos del lector con su fuerza y su fineza, enérgico, vigoroso, irresistible. Y abandonado en la magnitud de su ternura de niño.
El tema de la homosexualidad, del descubrimiento, de la emoción que va desde el miedo a la euforia, es tratado acá desde una respetuosa convicción acerca de la importancia de la identidad y el derecho a ejercerla, cuestión tan poco reivindicada en nuestros países, en los que aún se está enfrascado en discusiones añejas que apenas podrían servir datos históricos.
Hay una referencia constante a los pájaros. Los pájaros vuelan, los pájaros se desplazan, los pájaros bulliciosos y los perversos…los pájaros van y vienen. No hay pájaros en jaulas sino solamente en libertad y son una imagen contrapuesta con el sofoco emocional que sufre Juanantonio, el pajarito del ala rota.
Una novela que vale la pena leer y sentir. Un tema, que, a mi entender, las escritoras podemos abordar tan finamente como lo hace Naná Rodríguez. Quizás desde la identificación con ciertas emociones tachadas como femeninas. Quizás también desde el maltrato y la victimización con que el marco heteronormativo estructura y trata a nuestro género.
En la lectura de Juanantonio veremos emerger al David frente a nuestros ojos educados para ver sólo en blanco y negro, perdiendo a veces la posibilidad de ver en múltiples colores, incluyendo el sepia y aquella luminosidad valiente de la verdad.
(c) Gabriela Aguilera V.
Santiago de Chile
Marzo, 2014
martes, 11 de marzo de 2014
La loica y otros cuentos - Reinaldo E. Marchant
La loica y otros cuentos
Reinaldo Edmundo Marchant
Amanuense Editorial
(Santiago de Chile) Miguel de Loyola
Reinaldo Marchant es un narrador inagotable, vuelve una y otra vez a sorprender con sus múltiples publicaciones, sin acusar cansancio, ni desaliento en medio de un mundo cada día más alejado de libros y lecturas. Ciertamente, su optimismo contagia, incluso hasta a los más pesimistas, en estas horas de manifiesta decadencia cultural, cuando las masas se vuelcan de lleno a la farándula, al sexismo, los mall y ... los teléfonos celulares, buscando la entretención que ayer prodigaban los libros, las viejas historias articuladas mediante el artificio del arte que llamamos literatura.
En La loica y otros cuentos, libro que presentamos hoy en este hermoso lugar -indudablemente estimulante para cualquier amante de los libros-, es posible advertir la sensibilidad y paciencia del narrador para detenerse en los asuntos aparentemente más sencillos, pero de una profundidad que en muchos momentos remece el alma del lector, deseando, añorando -el lector- volver otra vez a ser un niño, un adolescente, o bien aquel adulto expectante que detiene la mirada en medio de un mundo cada día más veloz y confuso.
Los relatos de Marchant en La loica y otros cuentos, son de corte coloquial, sin retruécanos ni yuxtaposición de pasajes ni de palabras rebuscadas y neologismos pretenciosos.Las imágenes llevan al lector directamente a la reflexión y al silencio, al encuentro con la ingenuidad del niño que ayer hoy y siempre, llevamos dentro, las más de la veces oculto por los imperativos de la vida diaria. Así, en La visita del genio, un niño despierta frente a la realidad; en La loica, el personaje, niño también, percibe los guiños de un más allá; en El surtidor de palabras, encontramos a un ser deslumbrado ante el descubrimiento del lenguaje; en Hambre, un jovenzuelo es vencido moralmente por el siempre apetitoso olor a pan fresco; en Un día perfecto, un hombre iluminado agradece el privilegio de saberse vivo en medio de un día maravilloso; en La mesa del creador, un escritor entrega un perfil de su trabajo; en Control y toque, uno de los cuentos más logrados del conjunto, acaso por tratarse -dicho sea de paso- de otras de las grandes pasiones del propio autor, se cuestiona los deslindes entre razón y locura a través del fútbol...
Un total de 14 relatos se agrupan en La loica y otros cuentos, ofreciendo una gama de historias cuyo eje central parece estar en el asombro, aquel asombro natural y hoy día olvidado frente al fenómeno de la vida. Reinaldo Marchant no se cansa de escudriñar, observar y alabar el chispazo milagroso de saberse vivo y consciente, lúcido en medio de la manifiesta oscuridad de la existencia, deteniéndose en los detalles que el hombre masa y su afán utilitario, ignora y pasa, y pasará siempre de largo, haciendo vista gorda, embelesado por el afán de novedades. Novedades ficticias, por cierto, creadas a propósito, para dominar nuestra conciencia.
Ortega y Gasset expone de manera magistral la actitud propia y fundamental del espectador, en la antología del mismo nombre, y cuya relación con estos cuentos de Reinaldo Marchant me resulta ineludible. Permítanme, para cerrar esta presentación, citar unas palabras del filósofo español:
El espectador mirará la vida desde su corazón, como desde un promontorio. Quisiera hacer el ensayo de reproducir sin deformaciones su perspectiva particular. Lo que haya de noción clara irá como tal; pero irá también como ensueño lo que haya de ensueño. Porque una parte, una forma de lo real es lo imaginario y en toda perspectiva completa hay un plano donde hacen su vida las cosas deseadas.
Felicitaciones Reinaldo por tu nuevo libro.
Muchas gracias.
(c) Miguel de Loyola
Santiago de Chile
Marzo del 2014
sábado, 1 de marzo de 2014
Estéticas de lo extremo - Elena Oliveras (Ed.)
Estéticas de lo extremo
Nuevos paradigmas en el arte contemporáneo y sus manifestaciones latinoamericanas
Elena Oliveras (ed.)
Editorial Emecé
(Buenos Aires)
"¿Por qué "lo extremo" figura hoy en la primera plana no sólo del arte sino también del pensamiento en general? ¿Qué cambios se han producido en el mundo para que un concepto de larga tradición (el de lo extremo lo es) se nos presente con tanta intensidad? Basta mirar nuestro entorno.
Música estrepitosa. Deportes acrobáticos que dejan sin aliento. Violencia e inseguridad extremas. Depresión extrema. Frescura extrema de un desodorante. Extreme es el nombre de un modelo de automóvil todo terreno de Dodge Chrysler. Necesitamos ser sacudidos, ensordecidos, enmudecidos, sometidos a estimulaciones poderosas, como si éstas fueran el único camino para alejar la apatía o la indiferencia y, momentáneamente, en una sociedad analgésica, sentir que existimos.
"Tener éxito en la vida equivale a extremizarla", concluye Paul Ardenne en Extrême. Esthétiques de la limite dépasée. Si nuestra época es definida por el teórico francés como "emocional" es precisamente porque ama los excesos de todo tipo, las sensaciones fuertes, lo moralmente inadmisible, la pornografía dura. El goce es traumático y el placer, brutal.
Si vamos al origen del término "extremo" constataremos que, desde que comienza a ser usado en el siglo XIII, su significado no ha cambiado sustancialmente. Proviene del latín extremus, superlativo de exter (exterior a) y hace referencia a lo que sitúa más allá de la frontera, fuera del marco, "Extremo" implica desterritorialización, desmarque, superación de lo prohibido, estar fuera de la norma, precipitarse al otro lado, perforar el límite de lo considerado "normal".
Podemos observar que no sólo las obras de arte más recientes traspasan el límite de lo normal. Un caso paradigmático, en la década del 60, es el de Andy Warhol. El silencio no narrativo de filmes aparentemente estáticos, como Empire nos ubica en el extremo de la experiencia cinemática, mientras que sus Motion Pictures (cuadros en movimiento) fuerzan los límites de la inmovilidad fotográfica.
Dada la enorme variedad de poéticas radicales que ignoran las normas, es pertinente hablar de "estéticas" (en plural) de lo extremo. En ellas se inscriben los Accionistas Vieneses, Arthur Cravan, Bas Jan Ader, Alighiero Boetti, Arthur Bispo de Rosário, Hélio Oiticia, Lygia Clark, Hans Haacke, Orlan, Maurizio Cattelan, David Nebreda, Anish Kapoor, Damien Hirst, Tracey Emin, Santiago Sierra, Francis Alys, Gabriel Orozco, Félix González-Torres, Tania Bruguera, Martha Pacheco, Teresa Margolles, Regina Galindo, Doris Salcedo, María Teresa Hincapié, Ricardo Basbaum, Eduardo Kac, Cildo Meireles, Ernesto Neto, Alfredo Jaar. En Argentina encontramos a Alberto Greco, Enio Iommi, León Ferrari, Alfredo Portillos, Luis Benedit, Roberto Jacoby, Oscar Bony, Liliana Maresca, Ana Gallardo, Miguel Rotschild, Jorge Macchi, Graciela Sacco, Nicola Costantino, Marina De Caro, Dolores Zorreguieta y Leandro Erlich entre tantos otros.
Los ensayos que integran este libro describen e interpretan el sentido de manifestaciones que son síntomas de nuestro tiempo y que, al lanzarnos más allá de una cómoda normalidad, tienden a producir un shock en la recepción. Por ello esas manifestaciones, que son modos de hacer mundo (en el sentido de hacerlo visible), requieren de un nuevo espectador. Alguien dispuesto a aceptar el desafío de una experiencia desestabilizante que transgrede lo conocido o lo aceptable. ¿Pero acaso no es misión del arte cortar con la cotidianeidad, sacarnos de la habitualidad? Las estéticas de lo extremo asumen entonces, con eficacia mayor, esa misión esencial al hacer visible el estado- límite de las cosas que nuestro conformismo muchas veces menosprecia.
Cuestiones relativas al concepto de lo extremo en las artes plásticas, la música y el cine - y que ingresan en el debate sobre el arte contemporáneo en general - son temas de este libro. Su primera parte responde al interés teórico de esas cuestiones, insuficientemente estudiadas a pesar de la dimensión internacional que han alcanzado. La segunda parte examina la presencia de las estéticas de lo extremo en el arte latinoamericano...".
Uno de los ensayos que me resultó más interesante es el de María Cristina Ares: El cuerpo muerto en el arte contemporáneo:
"...El fenómeno de la muerte del arte, según Vattimo, es paralelo al del "fin de la metafísica" que se encuentra en una posición de Verwindung, a su vez asociado a la "muerte de la estética". Este fenómeno designa la situación en la que se encuentra la filosofía del arte frente al arte actual pues no contamos con nuevos conceptos que nos permitan pensar las nuevas producciones. Entonces, Vattimo propone remitirse - operar la Verwindung como si fuera nuestro destino - a la historia de la estética y a sus postulados aunque éstos no alcancen, dada la crisis de la disciplina.
Ya en 1853, Karl Rosenkranz había publicado Estética de lo feo, donde consideró la posibilidad, a pesar de su contrasentido, de que lo feo pueda dar lugar al placer. La dificultad de tal escrito reside en su profundo espíritu hegeliano que contempla lo feo sólo como un momento necesario en la evolución de las formas artísticas que luego será superado en una instancia de belleza posterior; por tanto, tal placer frente a lo feo se justifica únicamente como necesidad relativa en la totalidad de la obra de arte. Las obras que de modo descarnado nos obligan a contemplar con crudeza el cadáver que alguna vez seremos nosotros mismos se regodean en la muerte sin producir displacer o dolor.
Frente al cuerpo sin vida - ese algo que alguna vez fue alguien - no es extraño que se sienta una suerte de placer - dolor más cercano al espectáculo del horror, como si alguien expresara lo que no está permitido decir o mostrar. Ejerciendo entonces la Verwindung propuesta por Vattimo, pensar en términos de placer-dolor nos permite remitirnos al sentimiento de lo sublime kantiano. El sentimiento de dolor en lo sublime kantiano refiere al respeto ante un objeto de la naturaleza que conduce al displacer por la limitación de nuestra facultad sensible, humana y finita. Sin embargo, lo sublime no es una cualidad del ser sino una cualidad del espíritu que lo considera, por eso nos hallamos en el plano de la reflexión estética. El placer asociado al dolor se encuentra en relación con el despertar en nosotros, ante el espectáculo natural, de las ideas de la razón o suprasensibles.
Lo sublime es bien distitno de lo bello: lo bello es sentimiento estético de la forma, de lo finito; lo sublime, en cambio, es sentimiento estético de lo informe, de lo infinito, de allí que las facultades que intervienen también sean diferentes. Mientras que en lo bello opera el libre juego de la facultad de la imaginación con la del entendimiento, en lo sublime la imaginación se apoya sobre la razón para crear un estado de ánimo, es decir que la imaginación se exalta ante aquello que escapa a nuestra capacidad de comprensión. El espectador frente al cuerpo muerto se atiene al espectáculo de lo ya sin forma que supera la limitación de nuestra experiencia, pues se trata de lo indecible, de aquella instancia que no es posible de decir y que se nos presenta como lo no representable. Sin embargo, está allí, frente a nosotros: el resto, los restos de lo que alguna vez tuvo forma...".
la recuperación del cuerpo en los sistemas estéticos
"...Exponer cuerpos sin vida, víctimas de muertes violentas, como es el caso del arte forense de Teresa Margolles, Martha Pacheco o Rosemberg Sandoval, puede pensarse como el gesto de recuperar algo del pasado - puesto que ese cuerpo ya murió - e integrarlo al presente desde la manifestación artística. Tal evocación del pasado, ese convocar a los muertos, se presenta como quiebre de corte benjaminiano del continuum histórico porque lo que murió ya no debiera volver a contemplarse. El continuum vacío es el de la historia de la clase dominante, es la tradición misma, pero reciclar el pasado suspende ese fluir del tiempo histórico e inserta la posibilidad de una iluminación profana frente a las necesidades políticas del presente y aquel momento redimido del pasado. Mirar con horror el cadáver herido, lastimado, ese rictus del momento mismo del deceso, está convocando a los muertos en ayuda del presente.
Es Walter Benjamin quien se fascina con lo descartado, con el fragmento obsoleto, capaz de ser yuxtapuesto con el objeto nuevo para así construir la constelación como imagen mental. En ese gesto de descontextualización y recontextualización se ha recuperado una ruina y se la ha reificado, así se materializa la convicción benjaminiana de que el único cuerpo bueno es el cuerpo muerto. El origen del drama barroco alemán gira en torno a un lamento por la organicidad perdida frente al cuerpo despedazado por la violencia. Es a partir de sus partes desmembradas que el significado puede surgir como órganos arrancados de la carne desollada, y ya no de la figura armoniosa que la verdad puede descubrir...".
El libro se compone de dos secciones: I Cuestiones de frontera y II Escenarios del arte latinoamericano.
Dentro de la sección I se encuentran los ensayos: Carne y metal. La representación de lo monstruoso maquínico por Graciela C. Sarti; Lo siniestro en el extremo de lo real por Oscar de Gyldenfeldt; Lo extremo en la música de Arnold Schönberg: la irrepresentabilidad de lo absoluto, por Inés A. Buchar; El silencio como categoría estética en la música contemporánea por Luciano Lutereau-
En la Sección II, se pueden leer: Lo extremo minimalista: vacío, oscuridad, vapor por Elena Oliveras; El cuerpo muerto en el arte contemporáneo, por María Cristina Ares; La abyección como estrategia por Graciela I. de los Reyes; Cuando el horror nos convoca. La visibilidad de la masacre, por Betina Bandieri; Representar y conmemorar: en torno a la masacre de Margarita Belén por Cecilia Fiel; Espejismos del desarrollo. La violencia y la enfermedad a través de las obras de Nora Aslan y Silvia Gai de los años 90 por María Laura Rosa; Dialécticas del Kitsch en la cultura de masas. Favio, Santoro y los usos de la estética peronista por Florencia Abadi y Guadalupe Lucero.
martes, 25 de febrero de 2014
Mafalda todas las tiras - Quino
Mafalda
Todas las tiras
Quino
Ediciones de la Flor
978-950-515-917-8
Categoría: Humor Gráfico
Edición: 0
Páginas: 672
Idioma: Castellano
Formato: 19 x 23 cm.
(Buenos Aires)
Ediciones de la Flor, la editorial de Daniel Divinsky publicó Mafalda todas las tiras, un libro que reúne la historieta de Quino para celebrar los 50 años del personaje del título.
"Son pocos los personajes de historieta que conservan plena vigencia cincuenta años después de haber nacido sobre el papel. Mafalda es, sin dudas, universalmente, uno de ellos. Este libro, celebración de su medio siglo, reúne todas las tiras publicadas en los diez volúmenes publicados por De la Flor - ya incluidas en Toda Mafalda - con algunos dibujos adicionales protagonizados por los personajes...".
En la década del `60 surgió en la Argentina Mafalda, el personaje y la historieta de Quino. "... En sus aspectos gráficos y visuales, Mafalda también trajo novedades, pronto absorbidas por otros. Oscar Steimberg puntualizó algunos de esos detalles que hicieron de la creación de Quino un caso tan especial: Más allá de las importantes diferencias intelectuales, políticas y caracterológicas que la separan de otras creaciones, hay en Mafalda la búsqueda de un lenguaje narrativo riguroso y sincopado a la vez, que aleja a la tira de la sencillez secuencial de otras sagas. La multiplicación, o la unificación sorpresiva de los pasos del relato; la utilización alternada del desenlace abrupto y del mindstretching, que repite o prolonga, desde un ángulo nuevo, la escena decisiva; la riqueza de la línea, que compensa con creces la pérdida de detalles que surge de la supresión de esfumaturas y volúmenes, identifican una línea expresiva que coloca a Quino en la sucesión mayor de la creación gráfica". Este texto de Steimberg fue publicado en la revista Los Libros, en 1971. ¿Qué mejor prueba del nuevo status que historietas y cartoons habían conquistado en los 60 que un análisis formal tan detallado? En ese sentido podría decirse que la manera de "leer" a Quino puesta en práctica por Steimberg fue tan "de los 60" como la propia Mafalda...".
bibliografía
Sergio Pujol, La década rebelde - Los años 60 en la Argentina, editorial Emécé
lunes, 20 de enero de 2014
Ensayos completos - Paul Auster
Ensayos completos
Paul Auster
Biblioteca Paul Auster
Traducción de Damián Alou, Javier Calzada, Mª Eugenia Ciocchini Suárez, Benito Gómez Ibañez, Maribel de Juan, Justo Navarro y Daniel Rodríguez Gascón
Editorial Booket
2013
(Buenos Aires)
Ensayos completos reúne por primera vez todos los textos ensayísticos de Paul Auster, gran parte de ellos hasta ahora inéditos en castellano, como el prefacio inicial a la obra del polifacético Joe Brainard o sus reflexiones sobre el 11-S, escritas pocas horas después de los atentados.
Es una compilación de historias verdaderas y personales, reflexiones sobre acontecimientos históricos, observaciones sobre obras pictóricas y literarias. Así encontramos el texto de El cuaderno rojo, donde relata la génesis del libro Ciudad de Cristal. Un número equivocado inspiró mi primera novela, dice Auster. En un departamento donde vivía en Nueva York recibió una llamada que le pareció extraña, cuando se repitió le dio pie después para escribir aquel libro. El autor quería ser fiel a su primer impulso y quería implicarse en el desarrollo de la historia. Ese número equivocado se transformó en el suceso crucial del libro. Sucesos que parecen muy simples lo inspiraron para escribir, relata.
También aparece en estos ensayos el relato de la experiencia que tuvo a los 14 años cuando en un campamento de verano al que había asistido, durante una tormenta un compañero que atravesaba un alambrado junto a él fue alcanzado por un rayo y murió. Este sería el relato más impactante de El cuaderno rojo, según dice Auster en una entrevista incluida también en el libro:
"...ese incidente cambió mi vida, no hay duda...". Acerca de este acontecimiento pude preguntarle al escritor norteamericano en una conferencia de prensa que ofreció en el año 2002 cuando visitó Buenos Aires. En esa oportunidad, ante mi pregunta acerca de a qué edad tuvo conciencia de que la vida está hecha de contingencias, de accidentes su respuesta fue: “...Si una experiencia como ésta no te enseña algo..." contestó. (1)
También la muerte del padre, en Retrato de un hombre invisible el autor manifiesta su perplejidad ante una muerte repentina, muerte sin previo aviso. Y también el silencio que le significó esa ausencia definitiva. Se publica además en el libro sus Apuntes sobre Kafka, en el cincuentenario de su muerte: "...Desecha lo mejor para aspirar a aquello que se ha negado a sí mismo, porque entrar en la tierra prometida es renunciar a acercarse a ella. Por lo tanto, se aleja de las cosas, guarda una distancia prudencial, la distancia de la vida, y se acerca más a su destino cuanto más se aleja de él...".
En Ensayos críticos se incluyen El arte del hambre y Babel en Nueva York, entre varios más. Se publican además, dos entrevistas, una con Larry McCaffery y Sinda Gregory y otra publicada en The Paris Review.
Auster transforma todas sus experiencias en literatura, los relatos están contados en primera persona. En esa búsqueda de la verdad de una vida, como lo hace en La invención de la soledad, Auster anticipa a modo de acápite una frase de Heráclito: "Si buscas la verdad, prepárate para lo inesperado, pues es difícil de encontrar y sorprendente cuando la encuentras".
Paul Auster escribe con intensidad, y como también es poeta, la poesía no se escapa de sus textos.
(1)http://revistaarchivosdelsur-entrevistas.blogspot.com.ar/2010/04/paul-auster-en-buenos-aires_25.html
miércoles, 15 de enero de 2014
A orillas del río Mapocho - Amante Eledin Parraguez
A orillas del río Mapocho
Amante Eledin Parraguez
Libro de Poesía
82 páginas
Tamaño 13,5 X 21 cms.
Portada termolaminada a color
Editorial Amanuense, Chile, 2013
(Santiago de Chile) Reinaldo Edmundo Marchant
A orillas del río Mapocho: libro de poesía de Amante Eledin Parraguez, publicado en noviembre de 2013, con el apoyo del Fondo de Fomento del Libro Y la Lectura.
Reúne una cincuentena de poemas, cuya hebra central es el río Mapocho, transformado su imagen en la metáfora central y universal del poemario. Los poemas están inspirados en tiempos en que el poeta vivió parte de su infancia en las riberas del Mapocho y donde creció junto a sus amigos y a su familia.
La imagen del Mapocho es la imagen histórica de la ciudad desde el punto de vista ecológico, social y político, rescatando su presencia como elemento de nuestra identidad.
Algunos poemas:
Espejo de aguas
Crecí con sus aguas
al pie de mi cama.
Era su canto en mi oído
una cuerda atada al sonido del alma.
Siempre cerca, corriendo
al lado de mi casa.
golpeando la puerta como amigo,
creciendo en la misma corriente.
Tengo su acento en el rostro
su timbre de voz.
El agua que navega en mis ojos
y el gesto de hundirme en la tierra.
Tengo el nombre del río en mi torrente,
un espejo trisado donde aparece
el sol haciendo surcos, el agua
que busca las raíces.
Estoy despierto.
El río me levanta junto a mi casa.
En voz baja su cauce me habla.
Cruza mi puerta y me arrastra.
Todavía lo sigo,
salto, subo, tropiezo;
voy pendiente en su hilo,
recogiendo los sueños hundidos en su lecho.
Estoy vivo, con el mismo latido
de mi infancia junto al río.
Me levanto con su paso lento
permanezco en su turbia existencia.
Soy río que busca
ciego entre brumas su destino:
Resiste el hilo de mis aguas
atado al ciclo de la vida.
Junto al río
Donde vivía cuando niño
no tenía nombre.
Se llamaba orilla del río
y tenía un rostro plomizo
duro como las piedras:
sin mañana en la rueda de la pobreza
donde los hermanos heredan los zapatos
y los golpes que reciben sus hermanos.
Eso era cuando mi madre
soñaba en su jardín
y pintaba con su sangre cada flor.
Todas tenían nombre
menos el lugar donde vivíamos.
Se llamaba población junto al río
separados de los otros
detrás de sus portones.
No tenía sitio mi casa
sólo un horizonte en la orilla del río.
El agua era el hilo que nos ataba.
Serpenteaba nuestra vida
sin rumbo en el torrente:
era mi infancia sin nombre junto al río.
De tus raíces
Hace tiempo salí de ti
desde tu sonoro territorio
donde habita mi país.
Salí de tus raíces a tus remansos
en los hilos que dejaste
para tejer árboles en tus orillas.
Sin alejarme de tus sueños salí al aire
los llevo en mi oído
corren con tu frescura por mis huesos
brotan como otros ríos desde mis manos.
Todavía la inocencia navega en nuestros cauces
aunque la muerte haya teñido nuestras aguas.
No matamos la esperanza, la libertad aletea.
No apagamos la noche ni la sangre
pero en nuestros ojos pasaron los abismos.-
(c) Reinaldo Edmundo Marchant
Santiago de Chile
Reinaldo Edmundo Marchant es escritor
domingo, 12 de enero de 2014
Diario de invierno - Paul Auster
Diario de invierno
Paul Auster
Editorial Anagrama
(Buenos Aires)
A propósito de la autobiografía el crítico Phillipe Lejeune dice que "decir la verdad sobre sí mismo, constituirse en sujeto pleno, es un imaginario (...) Decir la verdad sobre sí mismo es un deseo, no la realidad. Pero está la realidad de ese deseo en muchos autores y lectores; y se la puede describir". En Diario de invierno el escritor norteamericano Paul Auster parte de las primeras señales de la vejez para evocar episodios de su vida. Quienes leemos asiduamente a Auster, conocemos muchos de esos episodios que aparecen a veces en forma de ficción y otras en forma de relato autobiográfico. Libros de Paul Auster como Experimentos con la verdad es uno de estos últimos.
Cicatrices, heridas, la muerte prematura del padre, la muerte repentina de la madre, experiencias juveniles, un accidente de auto en el que su mujer resulta herida, una presentación en Arlés acompañado por el actor Jean-Louis Trintignant, la estancia en París, una larga lista de los 21 lugares en los que ha vivido a lo largo de su vida hasta llegar a su actual residencia en Park Slope, sus ataques de pánico, las historias de sus abuelos, sus dos primeros matrimonios fallidos y el largo y feliz matrimonio actual, la visión de un viejo thriller por televisión y las reflexiones que propicia, las visitas a la familia de Siri, los viajes, los paseos, la presencia de la nieve, la conciencia del cuerpo que envejece, toda la vida del autor pasa por el libro.
"El tiempo se vuelve humano en la medida en que está articulado de modo narrativo y que el relato alcanza su plena significación cuando se vuelve condición de la existencia temporal" sostiene Paul Ricóeur. Así, en Diario de invierno, Auster logra acercanos al relato de su vida, el que él mismo ha elaborado. Es el relato de un gran escritor, que además de estar narrado en forma amena sintetiza la experiencia de una vida rica y plena.
Paul Auster (Nueva Jersey, 1947) estudió en la Universidad de Columbia. Tras un breve período como marino en un petrolero, vivió tres años en Francia, donde trabajó como traductor, "negro" literario y cuidador de una finca; desde 1974 reside en Nueva York. Ha sido galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras en 2006 por su carrera literaria.
(c) Araceli Otamendi
bibliografía: Los relatos de vida- El retorno a lo biográfico, Estudio preliminar y compilación Magdalena Chirico, Mirta Barbieri, Claudia Briones, Mónica Lacarrieu, Isabel Laumonier, Juliana Lozada, Eleonora Smolensky, Centro Editor de América Latina
sábado, 11 de enero de 2014
El partido de bolos y otros poemas- Juan García Gayo
El partido de bolos y otros poemas
Juan García Gayo
Botella al mar
(Buenos Aires)
Poco tiempo antes de su muerte el poeta Juan García Gayo me dio en mano su último libro: El partido de bolos y otros poemas, editado por Botella al mar. El libro está editado en color amarillo y una muy refinada encuadernación. Cuando me entregó el libro a fin de 2013 nos habíamos reunido con otras escritoras y escritores para hablar sobre el Homenaje a María Esther de Miguel, ya realizado en la Biblioteca de Mujeres al cumplirse diez años de la muerte de la escritora, ya que los homenajes continuarán en distintas formas, una de ellas es la propuesta para que una plazoleta de Puerto Madero lleve el nombre de María Esther.
Juan García Gayo había sido uno de los escritores que organizaron el homenaje y yo lo conocía además de su labor poética por ser amiga también de María Esther de Miguel y coincidíamos muchas veces en las tertulias literarias de La Biela organizadas por la escritora y también en casa de María Esther.
En cuanto al libro El partido de bolos y otros poemas podría decirse que los poemas de García Gayo son expresión, ya que la literatura es expresión, como decía Borges: la doctrina de Croce es la menos perjudicial y como decía también Borges "...se supone que la prosa está más cerca de la realidad que la poesía. Entiendo que es un error...".
En estos poemas se pueden encontrar retazos de la realidad, metáforas, vivencias, autobiografía. Creo que este libro es un espejo y una síntesis de la poesía de Juan García Gayo donde cada lector puede encontrar la poesía y encontrarse.
Un poema:
La lectura
Con la primera lluvia de mayo
y más de una derrota
ella escucha los poemas de su marido.
Las orgullosas pecadoras,
locuaces, agitando sus pulseras de piedras
con propiedades mágicas,
convocan a la cita de servicios en su sótano.
Vasos de vino tinto, mesitas reservadas
para hombres solos y escritoras maduras.
En el camino, siempre, alguien pierde un zapato
o los dos y al llegar a destino se tensa
con una fiebre de difícil diagnóstico
y agradece a los cielos estar descalzo.
En estas circunstancias,
¿podría producirse una explosión de estrellas?
Duerme el agua en la jarra, se acaricia el cabello
la noche artificial, la tarima suelta nubecitas de polvo
y los poetas, en orden ascendente,
alivian con metáforas sus sueños, historias crueles,
amores desgraciados, laberintos inútiles.
En las calles desiertas, tanto para robarle
uno de sus secretos a la ciudad,
circula libremente la rosa de los vientos.
Hojas secas, filtros del corazón,
episodios cargados de sentido
en busca de un intérprete,
los amigos intercambian cautelosas noticias
de sus cuerpos, se miden, oscurecen,
dejan fluir lo que llamamos alma.
Tal vez quieran hacer públicamente el amor, ya mismo,
Con el verso final, a la espera de un tiempo
donde lo que no sea verdad no exista,
los que leyeron y sus acompañantes se sacan los anillos,
comulgan con las manos.
(c) Juan García Gayo
Juan García Gayo nació en Buenos Aires. Publicó los siguientes libros de poesía: De emblemas y viajeros (1966); Jardín Botánico (1968, Premio Fondo Nacional de las Artes); Las visitas nocturnas (1988); Cactus con flores amarillas (1995, Tercer Premio Municipal); Inosha (2004); La copa (2004, Breve edición); La casa 10 (2011). Poemas suyos figuran en discos y en antologías publicadas en España, Francia y en nuestro país. Tradujo -entre otros autores de lengua inglesa y portuguesa - a Emily Dickinson, Stephen Spender, Edwin Muir, Clarice Lispector, Fernando Pessoa, Adonis Filho, Adelia Prado y Machado de Assis y ha sido traducido al alemán, francés y portugués. Colaborador en numerosas publicaciones nacionales, dedicadas siempre a la poesía, fue codirector de la revista Nueva Crítica y junto con el poeta Enrique Puccia del programa radial Hojas de Hierba.
Periodista profesional, se desempeñó entre otros medios, como secretario de redacción del diario La Prensa, coordinador de la editorial Columba, jefe de redacción de la revista Nocturno (editorial Abril), jefe de prensa y relaciones públicas del Fondo Nacional de las Artes y en las mismas funciones en la Academia Nacional de Bellas Artes.
bibliografía: Jorge Luis Borges, Siete Noches, Biblioteca Borges, Alianza Editorial
domingo, 8 de diciembre de 2013
Alucinante enciclopedia del fútbol: Cracks - Danilo Díaz, María Paz Garafulic y Jennifer King
Cracks
Danilo Díaz, María Paz Garafulic y Jennifer King
Confin Ediciones
(Santiago de Chile) Reinaldo Edmundo Marchant
“Cracks” (Confìn Ediciones, 300 páginas, 2013) es el nombre de este inédito libro, una enciclopedia para sesudos, un manual descomunal para estudiosos futboleros, un alucinante recorrido de los orígenes del balompié, con sabrosas paradas que describen micro historias de relevantes hechos que marcaron el acontecer mundial, con citas de escritores, filósofos, políticos –aquellos que pensaban y señalaban frases para la posteridad-, religiosas como Sor Teresa de Calcuta, Albert Camus, y otros, muchísimos más.
(c) Reinaldo E. Marchant
lunes, 25 de noviembre de 2013
Partidos al medio - Marcos Mayer - Editorial Aguilar
Partidos al medio
Relatos y contrarrelatos en la Argentina de hoy
Marcos Mayer
Editorial Aguilar
(Buenos Aires)
En Partidos al medio editado por Aguilar, el periodista y escritor Marcos Mayer analiza y reflexiona acerca de la situación o situaciones que se viven en la Argentina, donde la política es leída constantemente en clave de una moral que se usa para el autobombo o para la descalificación. El libro propone una mirada diferente: tratar de entender cómo se vive en un país que está, desde hace años, en medio del fuego cruzado.
Mayer no sólo se vale de lo que ofrecen los medios para reflexionar sobre la realidad sino que también lo hace mediante la literatura. Esto hace al libro más ameno y lo saca del común de los libros de investigación periodística y política que han proliferado en los últimos años. Henry James, Ernesto Sabato, Jorge Luis Borges, Rodolfo Walsh, Tomás Eloy Martínez, Marcos Aguinis, Miguel Cané, son algunos de los autores nombrados.
En su análisis, Marcos Mayer recorre sin concesiones las declaraciones de políticos, periodistas e intelectuales; la forma en que los medios arman eso que venden como realidad. Los libros históricos y periodísticos que se escriben en estos tiempos. Los autores preferidos a la hora de citar.
No faltan en el libro los autores más famosos de la izquierda peronista como Juan José Hernández Arregui . Están también citados y analizados Arturo Jauretche, John William Cooke, Norberto Galasso, entre otros.
En Partidos al medio, parecería que no falta citar a nadie: políticos y funcionarios, ex-funcionarios, periodistas, escritores, cantantes, músicos, medios, actores y actrices, forman una constelación o varias, y hay que ver dónde están ubicados.
Finalmente hay una reflexión: "...No se ve porque las palabras lo tapan todo y no dejan que aparezca lo contemporáneo...". Es posible que sea así, el mundo actual o lo que conocemos como realidad está hecho de palabras, y como dijo Pinter: "las palabras son como la lluvia en las grandes ciudades, lo empañan todo".
Marcos Mayer es periodista y escritor. Sus artículos aparecen en medios gráficos del país y del exterior. Fue profesor en la carrera de Letras de la Universidad de Buenos Aires, y desarrolló durante tres años un periódico con los internos del penal de Devoto. Tradujo a James Joyce, Claude Lévi-Strauss, Balzac y Jane Austen, entre otros. Entre sus libros pueden nombrarse John Berger y los modos de mirar, El humor, un país que da risa, La tecla populista y La infancia abusada. Recientemente ha publicado Artistas criminales.
martes, 12 de noviembre de 2013
Lucha Peluche 2 - ¡Tensa calma! -El Niño Rodríguez
Lucha Peluche 2 - ¡Tensa calma!
El Niño Rodríguez
Ediciones de la Flor
(Buenos Aires)
Lucha Peluche 2 -¡Tensa calma! editado por Ediciones de la Flor es una recopilación de las historietas publicadas entre septiembre de 2008 y marzo de 2009 en el diario Crítica de la Argentina.
El Niño Rodríguez es uno de los más ácidos historietistas de la actualidad. La historieta tiene ritmo y un humor corrosivo que no perdona a nadie. ¡Tensa calma! es el latiguillo del cronista Tony Torres, uno de los protagonistas de Lucha Peluche, un conejo de diseño "bugsbunnyesco" en su viveza. Dentro de la tradición de la historieta argentina, Lucha Peluche se destaca como una diversión con observaciones ácidas y filosas de la contemporaneidad.
jueves, 7 de noviembre de 2013
Los sordos - Rodrigo Rey Rosa
Los sordos
Rodrigo Rey Rosa
Editorial Alfaguara
(Buenos Aires)
La novela Los sordos de Rodrigo Rey Rosa transcurre en Guatemala, un país con una gran población indígena, donde convive la cultura maya y la cultura de la población blanca proveniente de la inmigración, dos culturas imbricadas y donde coexisten también dos justicias, la de los mayas y la de las leyes tradicionales. La historia se inicia con la desaparición de un niño sordo, Andrés y la de Clara, una rica heredera hija de un banquero, Don Claudio Casares. Mientras Clara es una mujer cercana a los cuarenta años y vive sometida a los designios de su padre, Ignacio, su hermano, se ha alejado de la casa paterna. Don Claudio, temeroso por la vida de su hija, le pide a ésta que contrate un guardaespaldas para ella. Así aparece Cayetano en la historia un sencillo muchacho del campo, recomendado por su tío Chepe, también guardaespaldas.
La novela de Rey Rosa introduce al lector en un mundo de personas adineradas que se mueven y protegen con guardaespaldas, y también en un mundo de guardaespaldas que conocen todos los movimientos y conversaciones de quienes deben custodiar. Pero el dinero no parece ser todo para Clara, quien tiene un amante, Javier, un abogado, que se está divorciando. Javier, quien ayuda a Clara a alejarse de la influencia paterna, no deja de ser una influencia inquietante en la vida de Clara.
El proyecto de un hospital financiado con aportes de personas ricas, en el que Clara está interesada, se transforma en una aventura donde se realizan prácticas sospechosas.
La desaparición de Clara genera dudas, no se sabe si se escapó de la casa o si se trata de un secuestro. Hay un detective, McClosekey, de la aseguradora donde Don Claudio, como todos los directores de bancos, tiene una póliza de secuestros, quien sigue e investiga a las personas relacionadas con Clara. Y también, Cayetano, por su parte, intenta dilucidar el caso.
La sordera de muchos, a la que se hace alusión varias veces en el libro, y el tema del título del libro, en la voz de distintos personajes, es metafóricamente hablando, la de quienes no quieren oir.
Durante el transcurso de la historia aparece la cultura maya, su gente, sus tradiciones, entretejida con la de la otra población. El gran talento para narrar de Rodrigo Rey Rosa retrata, en una historia de amor y de suspenso, la violencia que subyace en la Guatemala actual.
Rodrigo Rey Rosa nació en Guatemala en 1958. Después de abandonar la carrera de Medicina en su país, residió en Nueva York (donde estudió Cine) y en Tánger. En su primer viaje a Marruecos, en 1980, conoció a Paul Bowles, quien tradujo sus tres primeras obras al inglés. En su obra, traducida a varios idiomas, destacan los libros de relatos El cuchillo del mendigo (1985), El agua quieta (1989), Cárcel de árboles (1991), Lo que soñó Sebastián (1994, cuya adaptación cinematográfica dirigida por él mismo se presentó en el Festival de Sundance del 2004) y Ningún lugar sagrado (1998), y las novelas El cojo bueno (Alfaguara, 1995), Que me maten si… (1996), La orilla africana (1999), Piedras encantadas (2001),Caballeriza (2006), El material humano (2009), Severina (Alfaguara, 2011) yLos sordos (2012). Ha sido traductor de autores como Paul Bowles, Norman Lewis, Paul Léautaud y François Augiéras. Su obra le ha valido el reconocimiento unánime de la crítica internacional y el Premio Nacional de Literatura de Guatemala Miguel Ángel Asturias en el 2004.
domingo, 27 de octubre de 2013
Cartas a quien pretende enseñar - Paulo Freire
Cartas a quien pretende enseñar
Paulo Freire
Siglo Veintiuno Editores
(Buenos Aires)
"...Cuando lo que prima y tiende a imponerse es una visión estrecha, minimalista e inmediatista de la formación docente - capacitación, entrenamiento, manual, cursillo, taller, métodos, técnicas, recetarios, fórmulas-, alguien tiene que resucitar el imperativo de una formación integral, rigurosa y exigente de los educadores; ir al rescate de su inteligencia, su creatividad y experiencia como materia prima de su propio proceso educativo; recuperar la unidad entre teoría y práctica como espacio para la reflexión y el perfeccionamiento pedagógicos; volver a los temas fundantes, aquellos sin cuya comprensión y revisión caen en terreno estéril los mejores textos, los métodos y las técnicas más modernos de enseñanza. Las diez cartas que componen este libro corresponden a diez de esos temas, temas que han acompañado de manera permanente y recurrente la trayectoria, la obra y la búsqueda de Freire: las fundamentales diferencias entre enseñar y aprender, las fuentes (y la aceptación) de la inseguridad y el miedo, la opción por el magisterio, las cualidades del buen educador, el primer día de clases, la relación entre educadores y educandos, la diferencia entre hablar al educando y hablar con él, los vínculos entre identidad cultural y educación así como entre contexto concreto y contexto teórico, el tema crítico de la disciplina.
Centrados en la lucha por las reivindicaciones económicas, los maestros y sus organizaciones han dejado erosionar su propia formación y capacitación como un derecho y como una condición fundamental de su ejercicio y valoración profesionales. En contraste, y en un clima general de cuestionamiento a la unilateralidad y estrechez de las reivindicaciones sindicales, los no -maestros y sus organizaciones izan la consigna de la "re-valorización" de los maestros, despojándola hasta donde es posible de sus implicaciones económicas (valorización expresada enre otros en salarios y alidad de vida dignos) y sesgándola hacia sus determinaciones sociales y afectivos (respeto, legitimidad, reconocimiento, aprecio, gratificación, autorrealización, autoestima).
En este cruce, Paulo Freire nos ofrece una entrada, diferente para tratar ambos temas - (des)profesionalización y (des)valorización - al proponernos reflexionar sobre un hecho tan trivial como significativo: el apelativo de tía, que desde hace algunos años, empezara a sustituir al de profesora o maestra en escuelas, jardines de infantes y guadería de varios países de América Latina y, en particular, del Brasil.
Al poco tiempo de publicarse este libro en portugués, y hallándome en misión de trabajo en el Brasil, me propuse sondear informalmente las percepciones acerca del tía entre las directoras y profesoras de escuelas públicas que iba visitando en diversos estados. Casi todas dijeron sentirse contentas y halagadas con el trato de tía, asociándolo a cariño y confianza por parte de sus alumnos, a mayor proximidad con los padres de familia, a ambiente escolar agradable, distendido, fluido. Mi mención de un libro de Paulo Freire en el que éste ponía en tela de juicio el apelativo de tía, acusándolo de contribuir subrepticiamente a deslegitimar y desprofesionalizar el papel docente, causaba por lo general, estupor. El estupor que se provoca cuando se tematiza y pone entre signos de interrogación el sentido común, la cotidianeidad, lo dado por obvio, lo que ha pasado ya a formar parte del reino de la ideología. Porque lo cierto es que la palabra tía, en tanto portadora de imágenes fuertemente vinculadas al ámbito de la familia y los afectos, satisface por vías insospechadas la necesidad de la tan ansiada valorización (por parte de los alumnos, los padres, la comunidad, bloqueando la posiblidad de percibir su signo contradictorio, su efecto boomerang sobre la identidad del educador.
Esto es precisamente lo que hace del moderno tía - como del apóstol, el héroe, el jardinero, el guía, el conductor, el ejemplo, la vanguardia, y tantos otros símiles con los que se ha ensalzado convencionalmente el ego docente - una trampa mortal. Esa profesora-tía que se siente apreciada y querida, está aceptando que es su sobrenombre de tía el que evoca afecto, no su nombre y su papel propio de profesora, de maestra. Aceptando la candidez de la tía, acepta de hecho un conjunto de significados y reglas: las tías dan amor incondicional a sus sobrinos, se sacrifican por ellos, buscan en todo momento la armonía familiar, no reclaman ni entran en conflicto en defensa de sus derechos. En última instancia, la tía, en principio y por principio, como subraya Freire, no puede hacer huelga.
"Profesora, sí; tía, no" es el mensaje central, sencillo y profundo con el que Paulo Freire se propone llegar a los educadores a través de este libro...".
(del prólogo de Rosa María Torres, Nueva York, octubre de 1994).
Paulo Freire se dirige aquí a los docentes para tratar los aspectos más delicados de la práctica educativa, y lo hace con la firmeza y la generosidad que caracterizan su estilo.
En contra de los tabúes, que terminan produciendo profesores débiles y vacilantes, Freire defiende la necesidad de una autoridad que permita la confianza del maestro en sus propios saberes y convicciones y en su capacidad para vincularse con los alumnos y proponerles otros mundos posibles.
Así, las cartas recuperan el sabor del diálogo y el valor de la transmisión que surge de la experiencia. Educadores e investigadores encontrarán, en la lectura de este libro, una invitación para que se vuelvan productores de comprensión de las palabras del autor, que Siglo XXI publica en una nueva edición.
Paulo Freire
Es uno de los más destacados pedagogos del siglo XX. Nació en 1921 en Recife, Brasil; fue profesor de escuela, creador de ideas y del llamado “método Paulo Freire”, que se utilizó en Brasil en campañas de alfabetización y le acarreó la persecución ideológica, la prisión después del golpe militar de 1964 y un largo exilio.
Con su revolucionaria metodología introdujo a los analfabetos en la complejidad del conocimiento como primer paso para ensanchar el horizonte del mundo, recuperar la dignidad y construir la esperanza. Sus obras, publicadas en gran parte por Siglo XXI Editores, ofrecen ideas claras y rotundas, sencillas y sugerentes, abiertas a todos los lectores. Recibió el título de Doctor Honoris Causa en veintisiete universidades internacionales, entre numerosos reconocimientos, como el premio UNESCO de Educación para la Paz, en 1986, y el premio Andrés Bello de la Organización de los Estados Americanos, como Educador de los Continentes, en 1992. Murió en San Pablo en 1997.
lunes, 21 de octubre de 2013
Ciencia y superhéroes - Paula Bombara Andrés Valenzuela
Ciencia y superhéroes
Paula Bombara
Andrés Valenzuela
Siglo Veintiuno Editores
(Buenos Aires)
Ciencia y superhéroes es un libro que se atreve a volar, a sumergirse, a excavar, a flotar, y a desvanecerse en busca de la ciencia perdida y encontrada entre dibujos y letras. Y no es casual que el texto también sea el resultado de una feliz unión: el de una escritora y científica - Paula Bombara- y un periodista experto en historietas, héroes y demonios - Andrés Valenzuela -, quienes apelaron a todo su superconocimiento, superfuerza y superintuición para tamaña rareza.
El libro se centra en los superhéroes, aquellos que nos hacen soñar otros mundos, otros recreos, otras y maravillosas posibilidades. Mucho no importa si las proezas son factibles o no, mientras nos dejen pensando en el universo y hasta puedan adelantarse a futuros inventos científicos o desarrollos tecnológicos. Por aquí circulan los magnéticos y hasta los humanos que se inventan a sí mismos como superhéroes más allá de no haber sido agraciados con poderes sobrenaturales.
Como afirman los autores los superhéroes y las ciencias son hermanos e hijos de su tiempo, y también representan una manera de entender qué pasa o pasó con el mundo, cuáles son nuestros sueños y nuestras pesadillas.
Rayos y centellas, es un campo electromagnético
"...¿Qué tienen en común la baticueva y las tareas domésticas de la mamá de Mafalda? ¿Y qué une la agónica oficina de Dilbert con las fabulosas naves espaciales que surcan la galaxia de Ythaq? ¿Qué emparenta la furia de la mutante Tormenta con el chasquido metálico de Killua Zoldyck?
Una palabra zanja el asunto: electromagnetismo
Todos los ejemplos mencionados se rigen por la electricidad: las luces y computadoras del refugio de Batman, la plancha y el lavarropas que esclavizan a la mamá de Mafalda, los boxes para empleados de Dilbert, los cruceros espaciales de lujo, los rayos de Tormenta y las veloces y sobrehumanas reacciones de Killua.
La electricidad nos cambió la vida en menos de un siglo. Tanto, que los nombres de sus principales investigadores nos resultan familiares de un modo u otro: Galvani, Volta, Coulomb, Franklin, Maxwell, Ampère, Faraday, Ohm, Morse, Westinghouse, Siemens, Tesla, Edison. Son apellidos que no nos resultan ajenos. Nos remiten a leyes científicas, a marcas comerciales, a estándares de medidsa o a códigos industriales..."
El poder del sonido
"...Cuando en 1966 el historietista argentino Oswal tuvo que crear un superhéroe por encargo, se dejó llevar por la música. ¿Cómo sería un personaje que pudiera viajar en forma de onda sonora? Así nació Sónoman, un hombre a quien su poder "músico-mental" le daba la fuerza "de tres rinocerontes", que podía encogerse a voluntad (ganando masa en el proceso), convertirse en sonido para viajar rápidamente y que incluso tenía la capacidad de vibrar para viajar en el tiempo, tanto al pasado como al futuro, poder que años más tarde "imitaría" el conocido Flash, de DC Comics...".
Paula Bombara
es bioquímica y escritora. Se dedica exclusivamente a la escritura, que desarrolla especialmente en dos campos: la literatura y la transmisión de conocimientos científicos. Como divulgadora, ha colaborado en distintos medios de comunicación e instituciones. También ha coordinado talleres de actualización docente. Su tarea más reconocida en ese campo es la creación y dirección de la colección de divulgación científica para niños “¿Querés saber?” (Eudeba), premiada por la Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de Argentina (ALIJA) en 2005 como mejor colección informativa para niños y que ya reúne más de veinte títulos. Como autora de literatura, ha publicado cuentos en antologías y varias novelas, entre las que se encuentran El mar y la serpiente (mención White Ravens Notable Books 2006, novela destacada ALIJA 2006) y Una casa de secretos (Premio de Literatura Barco de Vapor Argentina 2011-2012).
Andrés Valenzuela
es periodista cultural especializado en historietas. Colabora en la sección Cultura y Espectáculos de Página/12, donde lleva la única sección fija de crítica de historieta de los diarios nacionales. Colabora, también, en la revista quincenal Acción. Durante cinco años llevó adelante el sitio Cuadritos, periodismo de historieta, que apareció como una sección independiente en la revista NAN (edición en papel). Fue coordinador y jurado del Premio Solano López (Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, 2010). Ese mismo año coordinó un seminario para sus colegas, en el marco de la Semana Suelta de Viñetas. Fue jurado de la primera edición del Premio Banda Dibujada.
jueves, 3 de octubre de 2013
Las nuevas soledades - Marie France Hirigoyen
Las nuevas soledades
Marie-France Hirigoyen
Paidós
(Buenos Aires)
La psiquiatra, psicoanalista y psicoterapeuta de familia Marie-France Hirigoyen , especializada en la terapia del acoso moral o acoso psicológico, publicó este nuevo libro donde expone acerca del reto de las relaciones personales en el mundo de hoy.
"No cabe duda de que el incremento de la soledad constituye un fenómeno social que se desarrolla en todos los países ricos del planeta, especialmente en las grandes ciudades" dice Hirigoyen. "...Pero si la soledad forma parte de la historia de la humanidad, con el paso del tiempo ha experimentado una profunda transformación. Por exceso o por defecto, la relación con el otro se ha convertido en el tema de preocupación fundamental de nuestra época. A la vez que vivimos en una era de comunicación y las relaciones entre los individuos son permanentes, e incluso invasivas, numerosas personas tienen un sentimiento doloroso de soledad. Y simultáneamente otras, cada vez más numerosas, optan por vivir solas.
Nos encontramos ante una paradoja: un mismo término remite al mismo tiempo al sufrimiento y a una aspiración de paz y libertad. Por un lado, se nos dice que la soledad es uno de los males de nuestro siglo y que hay que crear a cualquier precio vínculos y comunicación; y por otro, se nos predica la autonomía. No obstante, a pesar del individualismo de nuestros contemporáneos, la soledad sigue arrastrando una imagen negativa, que ignora la importancia de la interioridad. La mayoría de las veces, se considera que permanecer solo es una especie de consecuencia de un fracaso relacional, o, si produce la apariencia de una elección, se percibe como un camino garantizado al ascetismo y la desdicha...".
El libro se desarrolla en tres partes, en la primera, muestra cómo mujeres y hombres se "hacen cargo"de sí mismos afectiva y socialmente con esta mutación, las primeras con mayor facilidad que los segundos, a menudo confrontados con su(s) compañera/o(s), más emancipada/o(s) que ayer. En la segunda parte, aborda los efectos de las contradicciones producidas por el auge del invidualismo, la intensificación del trabajo y las ilusiones nacidas de la expansión de nuevas técnicas de comunicación y de lo virtual, que siguen conviviendo con el imaginario patriarcal de ayer. El fenomenal atractivo de las páginas de Internet y las decepciones que la mayoría de las veces procuran son una de sus manifestaciones.
En la tercera parte, se abordan las nuevas prácticas de relaciones íntimas entre las personas. Algunas son radicales, como la elección de una vida sin sexo, pero todas trazan el camino de un nuevo modo de ser, en el que la ausencia de compromiso, la capacidad de estar solo y la soledad escogida pueden convivir serenamente con los períodos de "vida en pareja".
"Una relación íntima no es la única fuente de felicidad. La soledad es una apertura que permite desprenderse del mundo para ir hacia otros posibles, ya sea la creación, un itinerario religioso o sencillamente el amor. Permite concentrarse por completo en el interior de uno mismo. Aislarse, retirarse constituye una especie de purificación, de regeneración. Se ve así como se consolida cada vez más una búsqueda de equilibrio personal que incluye salud física y psíquica, vivida esta última como un arte de vivir y una búsqueda de sabiduría y serenidad. De ahí la necesidad acrecentada de espacios de silencio, de lugares de meditación. Por eso, desde hace algunos años, los retiros en los monasterios, no importa de qué religiones, se han vuelto corrientes.
El hombre es un ser social que, ciertamente, tiene necesidad de interacciones con sus semejantes, pero asimismo intereses personales. Y bastantes individuos altamente creativos que no viven relaciones interpersonales íntimas llevan sin embargo vidas muy felices porque tienen la pasión de su oficio y una meta importante en la vida. No son en absoluto asociales, y mantienen con los demás relaciones calurosas. No es por casualidad que la literatura, el cine y el cómic han puesto en escena a menudo a héroes solitarios que, por su independencia, podían ayudar a las personas en apuros y "salvar a la humanidad".
De un modo general, los creadores necesitan la soledad, porque van a buscar al interior de sí mismos la materia para su obra. La mayoría de los filósofos, pensadores, escritores o místicos han buscado su inspiración en una vida de soledad. Para escribir su Discurso del método, Descartes experimentó la necesidad de encerrarse con una "estufa" y Montaigne no abandonaba su famosa "librería" más que en raras ocasiones. Otros se encierran en el silencio de los monasterios allí donde se retiraron aquellos que Michaux decía que practicaban la "ciencia del retiro encantado". Durante el discurso que pronunció el Nobel de Literatura de 2006, el escritor turco Orhan Pamuk insistió, en lo que a él se refería, en la necesidad que tenía un escritor de "encontrarse en una habitación para tratar con la multitud de sus sueños".
Individuos más modestos eligen también retirarse del mundo. Ya sean alfareros, exploradores, navegantes solitarios, monjes o monjas, eligieron una actividad que les permite dar valor a su gusto por la naturaleza y la soledad. Así, un francés, David Grangette, pasa solo seis meses al año en una isla del archipiélago de las Kerguelen para ocuparse de su rebaño de corderos. Como muchos solitarios, dice que en la infancia era tímido y le encantaba estar solo. Ya adulto, supo encontrar una actividad que le permitía saciar su gusto por la soledad. La elección de la soledad, antes excepcional, circunscrita a los registros de lo religioso o del heroísmo, se ha convertido en una potencialidad abierta a todo el mundo, como un lujoso regalo que uno puede hacerse.
Sin embargo, todavía en la actualidad, la soledad sigue siendo sospechosa y da miedo. Debe permanecer en una situación atípica y excepcional. Se la acepta en algunas figuras fuertes y temperamentos excepcionales, originales, locos, de acuerdo con una tradición antigua. Así, en los monasterios, demasiada soledad se asimilaba por ejemplo en el pasado al pecado (un monje debía estar solo para rezar, pero su soledad debía estar dosificada, de lo contrario corría el riesgo de caer en la acedía, especie de depresión de orden espiritual que se traducía en abatimiento y sustraía a quien la padecía su interés por los actos religiosos).
Efectivamente, la soledad es audaz, e incluso peligrosa. A veces actúa como una droga que produce dependencia. Recordemos al navegante Bernard Moitessier: en 1968, al terminar en cabeza de la primera competición alrededor del mundo en solitario y sin escalas, inició una nueva vuelta al mundo: "Yo sigo sin escalas hacia las islas del Pacífico, porque me siento feliz en el mar, y quizá también para salvar mi alma".
La elección de la vida en solitario sigue siendo pues discutida por muchos, incluidos algunos psicoanalistas, como Alain Valtier:"Si uno se instala solo es por defecto, porque no se logra constituir una célula con otra persona, (...) Vivir solo nunca es un proyecto". De alguna manera, tendríamos, según él, a los bien provistos, los que han conseguido formar una pareja, y a los otros, que habrían fracasado en el intento...".
"...La capacidad para estar solo, ya que nos vuelve disponibles al otro, nos aproxima al amor, no en el sentido del flechazo pasajero, sino de una comunión con el otro. Mientras que muchos se imaginan que el amor pondrá fin a su soledad, es al contrario la capacidad de estar solo la que permite estar disponibles para el amor. Cuando se deja de creer que el otro vendrá a remediar nuestra carencia, cuando ya no se espera que venga a poner fin a nuestras angustias, entonces pueden establecerse nuevos vínculos...".
Un libro necesario para entender las relaciones que se establecen entre las personas en la época actual, y cómo la autora hace especialmente hincapié en las nuevas formas de sociabilidad, distintos modos de relación más íntimos, de solidaridad, de amistad: relaciones desinteresadas, sólo por el placer de estar juntos.
Marie-France Hirigoyen es una médico psiquiatra, psicoanalista y psicoterapeuta de familia especializada en la terapia del acoso moral o acoso psicológico.
Se especializó en el estudio de todas las formas de violencia: familiar, perversa y sexual. Inicia en 1985 seminarios y conferencias sobre gestión del stress. Se forma paralelamente en Victimología, (estudia en Estados Unidos, en la especialidad de Victimología, una rama de la Criminología que analiza las secuelas psíquicas en las personas que han sufrido atentados o agresiones diversas)
El best seller El acoso moral, traducido a 24 idiomas, centraba su investigación en la violencia psicológica.
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